viernes, 21 de marzo de 2014

Plomo en las alas



ANTONIO A. HERRERA-VAILLANT jueves 20 de marzo de 2014

El monstruo sobrevivió 15 años a base de errores de sus adversarios. No prolonguemos la agonía

Las apocalípticas amenazas del que ocupa Miraflores van "in crescendo". Ya se parecen a las fanfarronadas de Hussein, Gadafi o Noriega... pero en boca de un espaldero que el 11 de abril de 2002 se piró hasta que reapareció el amo perdido.

El régimen lleva plomo en las alas. Hiede a frustración con toques de histeria. Su último reducto son "colectivos" de motorizados terroristas, desdentadas milicias y ciertos militares enloquecidos de rabia o untados de extrañas sustancias.

Un miserable interino, sin caudillo ni bonanza, ya carga toda la culpa de un fracaso acumulado, del desabastecimiento y de la delincuencia... y ahora le agrega la torpe atrocidad.

La discreta Datos revela que su apoyo ya bajó del 30%. Seguirá desplomando a medida que encoja la chequera -por muchas cadenas y marchas forzadas que presente.

Un 72% dice que andamos mal, 61% condena la desproporcionada y desacertada acción represiva de las Fuerzas Armadas; y un impresionante 87% quiere rectificación del gobierno y diálogo con la oposición. Otros tantos piden que se desarmen los colectivos del terror.

El 64% del pueblo venezolano ahora considera que hay que salir de este régimen cuanto antes posible... pero de forma constitucional. Sólo dos tercios de los oficialistas consideran al inquilino de Palacio por su líder; y apenas una cuarta parte de la gente aún sigue oficialmente "neutral". La baraja ha cambiado, y sigue cambiando.

El mascarón, marchitando rápidamente su tenue "legitimidad", se vuelve bacalao al cuello de su pandilla, y ya piensan en cambiarlo. Pero un maremoto se aviene sobre la economía, y cae encima de una ola de abusos, violencia, tortura y muerte: El deslave que apenas comienza puede arrastrar a tarugos golpistas y rémoras rojas por igual.

Entre milicos cómplices, más de uno podría ser como los coroneles Casanova y Romero: Dos integrantes de la Junta que derrocó a Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958... que el 24 de enero tuvieron que esfumarse por tener el rabo demasiado sucio.

La bestia oficialista agotada, herida y acorralada entra en su etapa más peligrosa entre pánico y bajas pasiones, al borde de un ataque de nervios. Sus zarpazos serán cada vez más letales y menos eficientes, más de cobardes mafiosos que de clásica represión castrense.

Al llegar los estertores finales se hará más necesario unir propósitos, tomar precauciones, y sobre todo no imitar la histeria del animal. Ahora más que nunca se requiere más cerebro que hígado, más ajedrez que fútbol. El monstruo rojo sobrevivió 15 años a base de errores de sus adversarios. No prolonguemos más la agonía.

Tomado de: http://www.eluniversal.com/opinion/140320/plomo-en-las-alas

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