Páginas

martes, 30 de mayo de 2023

HRW respondió a Lula: El autoritarismo en Venezuela es una realidad incuestionable, por @monitoreamos


Monitoriamos 29 de mayo de 2023

@monitoreamos

Human Rights Watch (HRW) rechazó las declaraciones del presidente de Brasil, Lula da Silva, quien este lunes aseguró que el autoritarismo en Venezuela es «una narrativa construida», al abogar nuevamente en defensa de Nicolás Maduro y su régimen.

«El autoritarismo en Venezuela no es una “narrativa construida”. Es una realidad incuestionable», replicó la directora de HRW para las Américas, Juanita Goebertus.

Comisión Nacional de Primarias: “Se hicieron los vínculos correspondientes para la observación de la elección”, por @Rdnoticiasven


RDN3 29 de mayo de 2023

@Rdnoticiasven

Asimismo, reconocieron la disposición de los candidatos a respetar lo que en consenso se decida

La Plataforma Unitaria acompañó este sábado el acto de instalación de la Junta Regional de Primaria en Distrito Capital, en el avance del proceso electoral que guiará a la selección de un  aspirante opositor para los comicios presidenciales de 2024. 

El presidente de la Comisión Nacional de Primaria, Jesús María Casal resaltó el valor de esta elección, que se llevará a cabo el próximo 22 de octubre. 

“La Primaria es un ejercicio de derechos constitucionales. Con esas cartas hemos ido a representaciones diplomáticas, ellas nos acompañan en esto”, dijo Casal en declaraciones citadas en una nota de prensa. 

GENEROSIDAD Y DESPRENDIMIENTO, por @hablarcondios


Francisco Fernández-Carvajal 29 de mayo de 2023

@hablarcondios

— Necesidad de un desasimiento efectivo de los bienes materiales para seguir a Cristo.

— Jesús es infinitamente generoso en su recompensa a quienes le siguen.

— Siempre vale la pena seguir a Cristo. El ciento por uno aquí en la tierra y la vida eterna junto a Dios en el Cielo.

I. Después del encuentro con el joven rico que considerábamos ayer, Jesús y sus discípulos emprendieron de nuevo el camino hacia Jerusalén. En todos había quedado grabada la triste despedida de este adolescente que estaba muy apegado a sus posesiones, y las fuertes palabras de Jesús hacia aquellos que por un desordenado amor a los bienes de la tierra no son capaces –no quieren– de seguirle. Ahora, ya en el camino, probablemente para romper el silencio que ha provocado la escena anterior, Pedro dice a Jesús: Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido1. San Mateo recogió con toda claridad el sentido de las palabras de Pedro: ¿qué recompensa tendremos?2. ¿Qué vamos a recibir?

San Agustín, al comentar este pasaje del Evangelio de la Misa de hoy, nos interpela con estas palabras: «Te pregunto a ti, alma cristiana. Si se te dijese lo que a aquel rico: Vete, vende también tú todas las cosas y tendrás un tesoro en el cielo, y ven y sigue a Cristo, ¿te irías triste como él?»3.

lunes, 29 de mayo de 2023

Una aproximación al manejo de problemas en sistemas sociales complejos con el apoyo de las TIC, @FundaInterConec

Imagen creada con inteligencia artificial por clipdrop.co.

El concepto de Sistema Social Complejo (SSC) está claramente establecido en la literatura académica, se entiende como tales aquellos “en que los individuos interactúan con frecuencia en muchos contextos diferentes, con muchos individuos diferentes y, a menudo, interactúan repetidamente con muchos de los mismos individuos en redes a lo largo del tiempo” (Freeberg et al., 2012). Como todo sistema complejo los SSC son entes: conectados, interdependientes, diversos, adaptativos, dependientes del camino y emergentes (no lineales). Para intervenir en sistemas complejos cada vez se utilizan más los Métodos de Toma de Decisiones de Criterios Múltiples (Taherdoost y Madanchian, 2023).

Una manera de comenzar a entender un SSC, a objeto de manejar los problemas que pueda enfrentar, bien sea este una organización, una familia, una comunidad o la población de una comunidad, es abordándolo desde visiones como la representada en La Quinta Disciplina (Peter Senge, 2012). En esta visión, orientada a la organización, se analizan factores tales como el dominio personal, los modelos mentales, los procesos de construcción de la visión compartida, los aprendizajes en equipo y la generación de pensamiento sistémico (las cinco visiones).

Otra manera de acercarse a los SSC es desde el conocimiento conectivista, desarrollado por Downes (2008) y Siemens (2004). En este enfoque se privilegia el individuo y su capacidad de establecer redes para generar conocimiento. Es por esto que a veces se analiza el conectivismo como una pedagogía y otras como una teoría. En tanto que pedagogía, esta aproximación ha generado los MOOC (Massive Open Online Course, en Interconectados los llamamos CAMEL), los Microaprendizajes y otras. En relación al impacto del conectivismo sobre nuestra percepción del conocimiento y los procesos de aprendizaje, es indudable su éxito, aunque siempre ha habido críticas al mismo (Downes, 2019).



Ciertamente que vivimos conectados, (ver por ejemplo Christakis y Fowler, 2009) y que las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) han acelerado las posibilidades del ser humano para establecer relaciones y redes sociales (por definición complejas), ejemplo de ello el impacto del internet en la participación ciudadanos juvenil (Chacón y Ordóñez, 2012).

El problema, como lo vemos en InterConectados, es el cómo estudiarlos (los sistemas sociales complejos) para conocer sus problemas y facilitar la toma de decisiones que puedan contribuir a su solución, en particular en el caso de localidades apartadas de los grandes centros urbanos de nuestros países en Latinoamérica.

La respuesta al cómo estudiarlos debe estar por la vía de la formación de equipos transdisciplinarios colaborativos virtuales (ver por ejemplo el libro HBR’s 10 Must Reads on Teams (2013), Harvard Business Press) en capacidad de reunir actores locales con expertos locales o foráneos (por ejemplo, docentes y estudiantes universitarios, entre otros).

Solo así, en procesos iterativos que aún debemos dominar, como los sugeridos por de Haan (2020) podemos intentar encontrar respuestas que orienten eficientemente a los decisores de políticas públicas si aspiramos a desarrollar nuestras comunidades.

Algunas referencias útiles:

Christakis, N. A., & Fowler, J. H. (2009). Connected: The surprising power of our social networks and how they shape our lives. Little, Brown Spark.

de Haan, Alexander (2020) Dealing with Complex System Problems: A Guided Workbook of Tools and Thinking Skills for Decision Making : for Students, Consultants and Managers, Lulu.com.

Downes, S. (2008). Places to go: Connectivism & connective knowledge. Innovate: Journal of Online Education, 5(1), 6.

Downes, S. (2019). Recent work in connectivism. European Journal of Open, Distance and E-Learning (EURODL), 22(2), 113-132.

Freeberg, T. M., Dunbar, R. I., & Ord, T. J. (2012). Social complexity as a proximate and ultimate factor in communicative complexity. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 367(1597), 1785-1801.

García Chacón, G., & Ordóñez Vela, L. A. (2012). Internet y la participación ciudadana juvenil: una página en construcción. REIRE: revista d’innovació i recerca en educació.

Senge, P. M. (2012). La quinta disciplina: cómo impulsar el aprendizaje en la organización inteligente. Ediciones Granica SA.

Siemens, G. (2004). Conectivismo: Una teoría de aprendizaje para la era digital.

Tomado de:
https://bitacora.interconectados.org/una-aproximacion-al-manejo-de-problemas-en-sistemas-sociales-complejos-con-el-apoyo-de-las-tic/

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.



La OMS pide medidas "urgentes" contra el cambio climático, @EcoAvant

La directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización 
Mundial de  la Salud (OMS), María Neira, en rueda de prensa antes de la COP27

OMS hace "llamamiento urgente" en Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra. Se insta a tomar medidas contundentes contra el cambio climático debido a su impacto en la salud humana. Necesidad de acción coordinada para un futuro sostenible

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho este miércoles, en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud, que se está celebrando en Ginebra (Suiza), un "llamamiento urgente" a tomar medidas contra el cambio climático.

"Las razones más apremiantes para adoptar medidas climáticas urgentes no son las repercusiones en el futuro, sino ahora mismo, en la salud. La crisis climática es una crisis sanitaria, que alimenta los brotes, contribuye a aumentar las tasas de enfermedades no transmisibles y amenaza con desbordar nuestro personal sanitario y nuestras infraestructuras sanitarias", ha advertido el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

En su intervención, ha detallado las medidas que habría que tomar, como reducir las emisiones de carbono; crear sistemas de salud "mejores, más resilientes al clima y sostenibles desde el punto de vista ambiental"; y "proteger la salud de la amplia gama de repercusiones del cambio climático".

El descarnado informe de la CTV / Gregorio Salazar @goyosalazar

 


Tomando como punto de apoyo la presencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en nuestro país, y el marco de diálogo que se ha abierto después de años de infructuosa insistencia, la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) ha retomado con más vigor la exigencia de «un salario de inicio», que pueda estar sujeto a revisiones trimestrales.

Esa es la forma, considera la dirigencia cetevista, de ir retomando la vigencia del artículo 91 de la Constitución, que garantiza el derecho que tiene todo trabajador a un salario suficiente y digno para cubrir sus necesidades y las de su familia. Artículo que este régimen ha borrado de hecho, decimos nosotros.

A propósito de la presencia de la OIT, la CTV realizó un informe técnico en el cual analizan la realidad económica y salarial del país, donde destaca la caída –¡sin precedentes!– de la producción interna, como consecuencia del desmontaje de capacidades productivas y la destrucción de factores productivos tales como, inversión, empleos, empresas, entre otros.

Como resultado lógico de tamaña devastación se profundizó la precariedad del trabajo y se agudizó el deterioro en las condiciones de vida de los trabajadores. El salario mínimo sigue anclado a niveles del 15 de marzo de 1922 en Bs. 130, equivalente a cinco dólares.

No lo dice el informe de la CTV, pero si se tomara en cuenta ese etéreo salario mínimo y se le sumaran los bonos recientemente decretados, el ingreso mínimo de los trabajadores estaría siete veces por debajo del salario mínimo más bajo de la región, como son los casos de Nicaragua y República Dominicana.

En forma precisa y descarnada, la CTV indica los rasgos que presentan los salarios en Venezuela: destrucción, pulverización, bonificación, desaparición y precarización durante 14 años, en los que el país padeció uno de los peores procesos hiperinflacionarios del planeta.

Con el consecuencial agregado del desmontaje de las convenciones colectivas y de la seguridad social de los trabajadores, lo que campea entre la clase trabajadora venezolana es desprotección y vulnerabilidad. El salario mínimo es insuficiente para permitir vivir en dignidad y cubriendo las necesidades básicas, materiales, sociales e intelectuales de los trabajadores y sus familias. Las prestaciones, cajas o fondos de ahorro fueron pulverizados.

Mientras eso ocurre puertas adentro de los hogares de los trabajadores, los ingresos por exportaciones petroleras han ido subiendo y para el 2023 se estiman en 11.500 millones de dólares, sin incluir los ingresos por los acuerdos con Chevrón. Como agregado, los ingresos fiscales del 2022 superaron en más del 90 % los del 2021.

Cuestiona la CTV la gran opacidad sobre los recursos por la extracción de oro y otros minerales en el Arco Minero del Orinoco, ingresos que debieran servir para que el BCV pueda mantener la estabilidad de tipo de cambio y controlar la inflación.

«Cualquier aumento del salario mínimo debe estar sustentado por el flujo de ingresos financieros del país para que sea sostenible en el tiempo y no sobre los stocks de capitales que posea», indica la CTV.

Gobernando por Twitter / Piero Trepiccione @polis360

 


La gerencia pública es extremadamente compleja, independientemente de cualquier lugar del mundo donde se lleve a cabo. La cantidad de factores involucrados, las lealtades cruzadas, las jerarquías informales, los escrutinios públicos de la gestión, los ataques diarios por parte de adversarios que buscan el poder, entre muchas otras razones, la condicionan para que sea una dinámica de múltiples dimensiones.

Dirigir una gestión pública siempre ha sido un tema candente, pero con los avances que la tecnología ha brindado a la humanidad, en las últimas décadas, el nivel de complejidad se ha multiplicado por mil. Con la aparición de la red social Twitter, la forma de comunicar e interactuar se ha modificado radicalmente.

Según la revista Estado, “276 jefes de Estado, presidentes y cancilleres de 178 naciones tienen cuenta y están activos en Twitter, lo que representa un 90% de los Estados miembros de la ONU”. Cada día, se cuentan por miles, los tuits publicados con información de gobierno como nombramientos, destituciones, mensajes polémicos de defensa o ataque político que tienen alcances importantes y crean toda una comunidad de resonancia que le sirve a quienes ostentan el poder.

Donald Trump, en Estados Unidos; Nicolás Maduro, en Venezuela; Gustavo Petro, en Colombia; Nayib Bukele, en El Salvador; Narendra Modi, en la India, entre muchos otros, han sido un claro ejemplo de la gobernanza por Twitter. Más allá de comunicar las decisiones oficiales por esta red social, prácticamente se le ha dado un uso exhaustivo para orientar la gestión de gobierno hacia la ciudadanía sin necesidad de comunicados oficiales, ruedas de prensa u otros mecanismos tradicionales para la circulación de la información pública.

Esto tiene sus ventajas y desventajas. Los gobernantes ahora gozan de una herramienta extraordinaria para comunicarse con muchas personas en cuestión de minutos, pero también asumen la obligación de responder a las inquietudes y respuestas de la gente que diariamente transita por esta red y que espera que sus gobernantes atiendan sus planteamientos en vivo y directo lo más rápido posible. Así mismo, están circunscritos a los algoritmos que tienen un impacto importante en los alcances y resonancias de quien los utilice.

La aversión por la política, por José Castrillo


José Castrillo 28 de mayo de 2023

A través de este espacio hemos escrito sobre la crisis de la política como un fenómeno ligado a los cambios acelerados que viene experimentando la humanidad en lo económico, social y tecnológico.

La evolución natural de la humanidad, con sus puntos de inflexión, crisis y retrocesos, está asociada al arte de la política, a través de la cual se regularizaron las relaciones de poder, permitiendo la coexistencia social y un orden que garantizara la seguridad, protección y certidumbre en las sociedades cada vez más complejas.

La política es una condición inherente al hombre, como ser social, que ha permitido la convivencia en la Polis. Sin la política, difícilmente pudiéramos vivir en comunidad, en medio de la diversidad y complejidad de actores e intereses que interactúan mediante estrategias de cooperación y conflicto.

No es contra la Comisión de Primaria. Es contra el CNE, por @pppenaloza


PEDRO PABLO PEÑALOZA 28 de mayo de 2023

@pppenaloza

“El enfrentamiento interno colabora con los planes chavistas. Al oficialismo le han salido insospechados aliados dentro de la oposición, que contribuyen con un discurso que busca desmovilizar y promover la abstención. Esto es incomprensible, pues todos los candidatos necesitan que las primarias despierten confianza en los electores. Difícil correr por la Presidencia de la República si te pegas un tiro en el pie”.

La participación del Consejo Nacional Electoral (CNE) en las primarias debería ser un dolor de cabeza para el régimen de Nicolás Maduro. Imaginen el cuadro: la oposición unida metiéndole presión al “árbitro” para que cumpla con su deber, so pena de aumentar la condena internacional contra el oficialismo.

Pero, por el contrario, se está convirtiendo en el enésimo autogol de la oposición. En lugar de enfilar las baterías al frente, donde está el CNE, apuntan contra la Comisión Nacional de Primaria. Y se disparan en un pie. Nicolás Maduro nuevamente sonríe.

Reactivación de comercio en frontera con Colombia ha sido más lenta de lo esperado


De acuerdo con el investigador Kenny Sanguino, dentro de la población venezolana y colombiana que vive en la frontera hay una percepción generalizada de que los avances a partir de la reapertura formal fronteriza han sido tímidos. También consideró que debe haber una reconsideración en el tema migratorio

En Conversaciones —un espacio de la asociación Diálogo Ciudadano Colombo Venezolano, conducido por el periodista Txomin Las Heras Leizaola y el politólogo Alejandro Martínez Ubieda—, Kenny Sanguino, investigador de la Universidad Libre, habló acerca de cómo se ha ido dando el proceso de restitución de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia y cómo eso ha afectado a los migrantes venezolanos.

Cómo un médico venezolano «que atiende emergencias creativas» llegó a entrar en la NASA, por @RondonnFabiana


Fabiana Rondón 28 de mayo de 2023

@RondonnFabiana

Con tan solo 28 años de edad, un venezolano que forma parte de un equipo de comunicación para una misión espacial ICESat-2, cuenta cómo logró llegar a la NASA.

El venezolano Eliezer García Gazaui tiene dos pasiones claras desde que era muy pequeño: la medicina y la exploración de su creatividad.

La primera la transformó en su carrera, que estudió en la Universidad Central de Venezuela (UCV). La segunda comenzó a mostrarla a través de las redes sociales, donde publicaba imágenes de su autoría. Sin embargo, nunca imaginó que una de sus pasiones lo convertiría en vocero comunicacional y creativo de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA).

Con tan solo 28 años de edad, García Gazaui, oriundo de Caracas, acaba de formar parte de un equipo de estudiantes de The Savannah College of Art and Design (SCAD, por sus siglas en inglés) cuyo trabajo es crear formas innovadoras de comunicar los avances de la misión espacial ICESat-2, un satélite de la NASA diseñado para medir el deshielo y su impacto global.

Superlano reunió a cientos de seguidores en Barinas: «Derrotamos a Arreaza, y vamos por Maduro», por @monitoreamos


Monitoreamos 28 de mayo de 2023

@monitoreamos

Al grito de «Si Barinas pudo, Venezuela puede», miles y miles de personas recorrieron las calles de la parroquia Sabaneta, municipio Alberto Arvelo Torrealba, junto a Freddy Superlano, quien aseguró que tantos años de sacrificio tendrán su recompensa.

«Desde aquí, donde ganamos la gobernación del estado en el año 2021, juro a toda Venezuela que vamos a repetir esa gesta ahora en todo el país. Que vamos a dar nuestra vida si es necesario para que se cuente cada voto, cada acta y se respete la voluntad popular como pudimos hacerlo en Barinas. Ya derrotamos a los Chávez, ya derrotamos a Arreaza, y ahora vamos por Nicolás Maduro», expresó ante los asistentes.

Jesús María Casal: cualquier definición técnica acordada protegerá identidad del votante en las primarias, por @jesusabreu88


Jesús Abreu Mena 28 de mayo de 2023

@jesusabreu88

El presidente de la Comisión Nacional de Primaria recalcó la consideración en un encuentro con la Junta Regional de Distrito Capital, en Caracas, acto en el que enfatizó la importancia de contar con los centros de votación nacionales -que son parte de la logística del CNE- para la elección del 22 de octubre

El presidente de la Comisión Nacional de Primaria, Jesús María Casal, recalcó, el sábado 27 de mayo, que cualquier definición técnica o logística que acuerde esa instancia -con o sin asistencia del Consejo Nacional Electoral (CNE)- no vulnerará la identidad de quienes participen en la elección interna de un sector mayoritario de la oposición, el próximo 22 de octubre.

Casal recalcó la consideración en un encuentro con la Junta Regional de Distrito Capital, en Caracas, acto en el que enfatizó la importancia de contar con los centros de votación nacionales -que son parte de la logística del CNE– para la elección del 22 de octubre.

EL JOVEN RICO, por @hablarcondios


Francisco Fernández-Carvajal 28 de mayo de 2023

@hablarcondios

— Dios llama a todos. Necesidad del desprendimiento para seguir a Cristo.

— La respuesta a la personal vocación.

— Pobreza y desprendimiento en nuestra vida corriente.

I. Nos dice el Evangelio de la Misa1 que salía ya Jesús de una ciudad y se ponía en camino hacia otro lugar, cuando vino un joven corriendo y se detuvo ante el Señor. Los tres Evangelistas que nos relatan el suceso nos dicen que era de buena posición social. Se arrodilló a los pies de Cristo, y le hizo una pregunta fundamental para todo hombre: Maestro, le dice, ¿qué he de hacer para conseguir la vida eterna? Jesús está de pie, rodeado de sus discípulos, que contemplan la escena; el joven, de rodillas. Es un diálogo abierto, en el que el Señor comienza dándole una respuesta general: Guarda los mandamientos. Y los enumera: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás... Él respondió: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi adolescencia... ¿Qué me falta aún?, recoge San Mateo2. Es la pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez ante el desencanto íntimo de las cosas que siendo buenas no acaban de llenar el corazón, y ante la vida que va pasando sin apagar esa sed oculta que no se sacia. Y Cristo tiene una respuesta personal para cada uno, la única respuesta válida.

domingo, 28 de mayo de 2023

Píntame como una persona poderosa, por @Gatopardocom


por Raúl de Armas

Desde Venezuela, uno de los países latinoamericanos donde la población trans está más desprotegida porque el Estado aún no reconoce la mayoría de sus derechos, Danielle comparte su historia de vida, sus esfuerzos por encontrar un lugar en el mundo.

Daniel

Un, dos, tres, cua… Un, dos, tres, cua…

El pequeño Daniel, de ocho años, asiente con la cabeza. Busca el ritmo que el profesor marca. La batuta sube, baja, y las cabezas de los diez niños que asisten a las clases de música también suben, bajan. Detrás del ta, ta, ta, hay temor. Ninguno quiere equivocarse. Ya han visto lo que pasa.

Un, dos, tres, cua… Un, dos, tres, cua…

Algún pensamiento, algún gesto, desconcentra a Daniel. Suele pasarle: su imaginación choca contra su atención. El profesor detiene la lección al notar el destiempo. Se acerca al niño. Le ordena extender los brazos, palmas al techo. El niño, nervioso, cumple. Cierra los ojos. El profesor levanta una larga regla amarilla, quizá tan larga como Daniel, y lo azota. Lo azota varias veces.

Un, dos, tres, cua… Un, dos, tres, cua…

La marca musical con la que nació, aquella que lleva en su espíritu y que lo mantendrá a flote en los momentos más difíciles de su vida, ahora la lleva en sus brazos. Siente pena por ello. No es la primera vez que le pegan en clases de música. Nunca le ha contado a sus padres.

—Pensé que era normal. Algo que pueden hacer los adultos.

Esta vez le dolió tanto, sintió tanta furia en su profesor, que le contó a su madre. Jamás volvería a clases. La música clásica se convertiría en un mal recuerdo. Uno de tantos.

En aquella época, 2008-2009, Daniel Alexander Hernández Alzolay era un niño intelectualmente precoz, de grandes ojos verdes como astros y un cuerpo rechoncho. Vivía en Maturín, una ciudad al oriente de Venezuela, en una casa de clase media. Estudiaba en un colegio cristiano. En kínder lo adelantaron de nivel y en segundo grado lo pasaron enseguida a tercero. Con nueve años sabía dividir números de cuatro cifras. A los once ganó un torneo regional de ajedrez sin tomárselo demasiado en serio. Y a los doce le dijeron que hiciera sus maletas, pues la familia —madre, padrastro y él— se mudaba a Valencia, al norte del país.

—Creo que ahí comenzó la historia de mis grandes huecos.

Su padrastro era técnico de refrigeración; su madre, docente. A su padre biológico lo veía a veces: en cumpleaños, en navidades. La mudanza a Valencia consolidó el distanciamiento. No fue fácil. Le costó adaptarse, sobrellevar el hecho de que su padre biológico nunca se interesó en él. A los meses, Daniel consiguió cupo en otro pequeño colegio cristiano. La preadolescencia cambiaba su cuerpo: seguían los ojos claros, tristes, pero su cuerpo se alargaba, su voz se agudizaba.

—Desde pequeñito me sentía más a gusto con las niñas, aunque no me molestaban los varones. Solo que con las niñas había algo más: una comodidad, una intimidad que a la vez yo no podía transgredir.

El primer día de clases entró al salón. Tímido, pasó entre las filas y se sentó en el pupitre. Algunos chicos lo miraban con burla; otros, con desdén. Uno de ellos preguntó:

—¿Será marico?

Pasaron las horas. En la clase de dibujo técnico le entregaron una hoja. Él la vio y, enternecido por el vacío del papel blanco, por la prueba tangible de su nueva realidad, se puso a llorar. La idea de una ciudad nueva lo intimidaba.

—Me junté con los losers que en verdad eran los más cool. Luego quise juntarme con los que me violentaban para que no me molestaran. Puedo resumir todo el liceo en “sobrevivir”.

En aquel entonces el tema identitario era confuso. Los roles de género le imponían un modo de comportamiento. Tuvo novias por obligación. Una de ellas se convertiría en una amiga entrañable.

—Fue la amiga que me regaló la vida. Yo no quería besarla y ella entendió. Después descubrió que le gustaban las mujeres. Nos volvimos ella y yo contra el mundo.

Novia que llegaba, novia que se iba. Harto de la represión, poco a poco fue expresando su bisexualidad. En los demás generaba el mismo grado de curiosidad como de rechazo. Había veces que lo rodeaban en clase. Le ponían el miembro en la cara y lo obligaban a tocar. Después se acercaban a él y le hacían preguntas: “¿cómo es eso que dos hombres pueden…? ¿Tú, en verdad, eres marico?”

Él a veces seguía la corriente, a veces no. En el fondo, una tristeza crecía. Aborrecía la supuesta pureza de género. No se sentía parte ni de uno ni de otro.

—Yo no quería afianzar mi masculinidad. Esa masculinidad y esa feminidad que uno observa cuando crece es bastante pobre. Yo nunca salí del clóset porque yo sabía que no era un hombre gay. Me gustaban los hombres y las mujeres, pero yo no me sentía ni hombre ni mujer. Si yo decía que era no binario, me hubiesen dicho: ajá, y entonces: ¿qué es eso?, ¿qué eres? No entendían nada porque la gente necesita clasificar todo, categorizar todo, controlar todo. Necesitan saber si eres hombre o mujer, mono o ardilla.

Faltaban años para que la lucha contra el binarismo llegase al nivel institucional. En octubre de 2020 la Real Academia de la Lengua Española incluyó el pronombre “elle” en su lista de observación. La definió como “un recurso creado y promovido en determinados ámbitos para aludir a quienes no se sienten identificados con ninguno de los dos géneros tradicionalmente existentes”. En menos de una semana la retiró.

En el ámbito clínico, el malestar producido por la no identificación con el sexo biológico se llama disforia. Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de Enfermedades Mentales (DSM) de la Asociación Americana de Psiquiatría, la disforia es un estado de angustia producido por la discrepancia hacia el sexo asignado al nacer. Para otros, que la disforia esté en la “biblia de la psiquiatría” es una herramienta de poder discriminatoria, implementada para patalogizar a una minoría no conveniente. Daniel, en ese momento, no sabía nada sobre términos ni debates. Pero sí sobre la angustia.

—Lo más jodido de mi adolescencia es que yo me odiaba.

A los catorce años descubrió una manera de liberar ese odio. En casa, después del colegio, cuando sus padres no estaban, se inscribió en la plataforma Tumblr. Descubrió casos similares al suyo. La mayoría se autolesionaba. Daniel entendió que era una forma de castigarse por estar en el mundo. Tomó un cuchillo de la cocina y se hizo cuatro cortes en el antebrazo. Cuatro cortes breves, concisos.

—Las razones de los demás coincidían con las mías. Eran sencillas: no tener amigos, sentirse incomprendido. Era mi salida antes de hacer algo peor. No soy una historia de éxitos, y no me interesa venderme así.

Daniel se graduó del colegio a los dieciséis, dos años antes que el promedio. En la prueba de aptitudes para la universidad salió arte, filosofía, literatura. Decidió estudiar Comunicación Social en la Universidad Arturo Michelena de Valencia. En el sexto semestre le pidió a su madre que lo mandara a un psicólogo. No soportaba la angustia. Ella, que luchaba con mantener el hogar, accedió.

—Qué ojos tan bonitos tienes —le dijo la psicóloga apenas entró al consultorio.

Hicieron clic. Pasaron la hora pautada. En un punto de la terapia, la especialista preguntó:

—¿Cómo te sientes con tu identidad de género?

Las defensas se rearmaron. Sintió que le atacaban.

—Movió todo dentro de mí. Pensé: ¿qué hace ella preguntándome por algo que ni yo he aceptado? Claramente, mi reacción tenía una razón de ser. Se despertaron un montón de pasiones.

La pregunta plantó una semilla. Generó un proceso de reflexión que impulsó una decisión inédita. En la última semana antes de la cuarentena por covid-19, preparó su morral para la universidad. Metió una falda negra, una camisa celeste, unos zapatos de goma. A las ocho de la mañana, antes de comenzar clases, se cambió la ropa. Y salió al pasillo vestido así. Caminó hasta su salón de clases y tomó asiento como cualquier día. Las reacciones —como siempre— fueron variadas: admiración, asco, risa. De cualquier modo, fue su primera declaración pública. Entre lo mucho que no sabía, estaba el hecho de que había olvidado el maquillaje, y que pronto se cambiaría el nombre por primera pero no por última vez.

Danielle

En materia de legislación LGTBIQ, la disparidad es el rasgo común en Latinoamérica. Algunos países todavía arrastran cadenas colonialistas. Jamaica, por ejemplo, tiene una ley de 1864 que condena “el abominable delito de sodomía” con hasta diez años de prisión. Guyana tiene una de 1893 que condena el mismo acto con cadena perpetua. Son dos de los setenta miembros de la ONU que para el 2020 seguían criminalizando actos sexuales entre adultos del mismo sexo. Otros países latinoamericanos han ampliado los derechos total y parcialmente. Argentina, Uruguay, Colombia, Ecuador y México lideran la apertura, al reconocer derechos como el matrimonio igualitario, el cambio de género, la protección contra la discriminación y la posibilidad de alistarse en el ejército. Brasil, Cuba, Perú y Bolivia caen en el intermedio, al prohibir u omitir unos derechos y aceptar otros. Venezuela, Paraguay, República Dominicana, Trinidad y Tobago forman parte del percentil inferior: los más restrictivos.

“El Estado venezolano”, comentó en un foro público Tamara Adrián, doctora en derecho y primera diputada trans en la historia de Venezuela, “por acción o por omisión, viola los derechos humanos de la comunidad LGTBIQ+”. “Es un tema en desarrollo”, comenta en entrevista Richelle Briceño, activista y abogada trans, “más temprano que tarde, en línea con el resto del mundo, Venezuela alcanzará que el matrimonio igualitario, la identidad de género, la familia homoparental y la no discriminación sean derechos”.

La omisión a la que alude Tamara Adrián consiste en la inaplicación del artículo 146 de la Ley Orgánica del Registro Civil de Venezuela, que establece que toda persona tiene derecho a cambiar su nombre (pero no su género) una vez en la vida. En los países desarrollados, la escritora Julianna Neuhouser asegura que lo que está en juego es el modelo bajo el cual el Estado reconoce la identidad de género de las personas trans. “En algunos países, como el Reino Unido, hay que presentar pruebas médicas y psicológicas comprobando que somos ‘realmente trans’, mientras que en otros lugares (como en México) simplemente hay que hacer un trámite administrativo”.

Cuatro años después de que la película La chica danesa ganara un premio Óscar al visibilizar la historia de la pintora trans Lili Elbe, Daniel se hundía en la depresión. La ansiedad estaba a un paso de la paranoia. Necesitaba actuar. Comenzó con lo que su país le prohibía en la práctica: cambiar su nombre. Le agregó la sílaba “le” a Daniel. Y la masculinidad que detestaba, que le perseguía, se atenuó. De ahora en adelante sería ella o elle, no él.

—En parte, me lo cambié por una cuestión fonética. Para que pronunciaran bien mi designación y no se confundieran. La transición no comienza con cirugía ni hormonas, comienza en el momento en que decides vivir tu vida.

Empezó a tomar bloqueadores de testosterona. Se dejó crecer el pelo, se lo alisó. Se puso frente a una cámara, declaró ser trans, lo publicó en Facebook y se fue a dormir. Al día siguiente el video se había hecho viral. Su círculo de amigos lo celebró, su familia no. La madre, que se divorciaba de su esposo, le propuso devolverse a Maturín. Danielle se negó. Quería terminar sus estudios y, especialmente, quería mantener la relación con el único amor de su vida.

Aún le cuesta pronunciar su nombre. La primera vez que lo vio fue por Instagram. Ociosa, revisaba la red social. Notó una publicación de un chico que se metía un pitillo por la nariz\

—Quiero conocerlo —pensó.

Le escribió y él —muchacho gótico, perforado— respondió. El primer día que lo vio se dijo a sí misma que ese era el amor de su vida. Un día, en el cenit del romance, él tocó una fibra latente. Le preguntó sobre la transición. Danielle tomó la pregunta como una señal para empezar el tratamiento hormonal. Investigó el proceso. A través de la ONG Unitrans, consiguió que le diagnosticaran disforia, antes llamada trastorno de identidad de género. Le dieron un récipe para comprar un fármaco llamado Mesigyna, una mezcla de anticonceptivos. Debía inyectárselo en el brazo o en el glúteo.

“Nosotros no lo utilizamos”, comenta el endocrinólogo Roald Gómez. “Primero porque tiene dos componentes: estrógeno y progesterona. Las pacientes trans no suelen necesitar progesterona. Por otro lado, porque los progestágenos tienen mayor riesgo de producir trombosis y cáncer de mama”.

Los bloqueadores de testosterona surtieron efecto. A los meses, Danielle tenía un cuerpo más femenino. A su exnovio le costó reconocerla. Se habían separado por la pandemia. Al reencontrarse, pasaron la noche juntos. Bebieron, jugaron videojuegos. Danielle dice que los tragos lo agitaron, que la besó e intentó tocarla, pero ella se negó, no quería. Dice que la tomó del cuello, la lanzó, la desnudó.

—Todo con él fue bello hasta ese día. El abusó sexualmente de mí. Que te lo haga alguien que no amas es una cosa. Pero que te lo haga la persona en la que depositaste toda tu confianza, te quiebra por completo.

Daniel tenía doce años. Estaba en un autobús con su padrastro. Hacía frío. Intentó dormir y no pudo. Se cambió de asiento y un sujeto le ofreció una manta. Daniel aceptó. Apoyó su cabeza contra la ventana y se cubrió. Al cabo de unos minutos, el hombre le acarició el pelo. Daniel se hizo el dormido. Su padrastro, atrás, también dormía. El hombre siguió tocándolo: en las piernas, en la barriga, en los genitales. No se atrevió a protestar.

—Los adultos siempre me han pervertido. Siempre he sido un blanco, no sé por qué. ¿Qué puede hacer un niño para que tú sientas placer? Una vez ya es demasiado, varias veces te hace sentir que te lo mereces.

No fue la primera ni la última vez que sufrió un abuso sexual. Cada episodio está relacionado con la violencia. La organización Sin Violencia, que agrupa a diez países de la región, promedió 355 homicidios por año entre 2019 y 2021. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contó 594 entre enero de 2013 y marzo de 2014. En Venezuela, el recién creado Observatorio Venezolano de Violencias LGTBIQ+ contó 172 casos documentados de agresión en 2022. Un número bajo por los vacíos de información. Sobre todo si lo comparamos con Brasil, donde una persona trans murió cada dos días en 2020, según la Asociación Nacional de Travestis y Transexuales. O con Colombia, donde se contaron 6,644 casos de violencia contra la comunidad entre 2020 y 2022, de acuerdo con Caribe Afirmativo.

La desgracia de Danielle comenzó en la edad de la inocencia. Un abuso antes de los ocho años, por parte de un familiar, le corta la voz.

—Yo quiero respeto, no lástima.

Prefiere mantener el relato para ella. De los doce a los diecisiete sufrió varios acosos y abusos en lugares públicos. El más común eran los baños de centros comerciales. Nunca ha peleado, ni forcejeado, con sus agresores.

—No lo hago porque no me gusta la violencia. Yo la verdad es que me bloqueo.

El mismo día en que terminó con su novio, se inyectó hormonas femeninas por primera vez. Pronto, las hormonas se mezclarían con el despecho, el despecho con los traumas y los traumas con la exclusión. Los problemas se cruzaron. Le empezaron a dar ataques de pánico. Su madre se devolvió a Maturín. Danielle se mudó sola a un anexo en Valencia, y se enteró de que las personas trans tienen un promedio de vida de 35 años (lo cual es falso). Naturalmente, se deprimió. Paró la ingesta de hormonas porque no podía pagarlas. Comenzó a tomar ansiolíticos y antidepresivos.

—Una mierda para morirse. Es como envenenarme.

“El tratamiento para transicionar es multidisciplinario”, dice el médico Roald, especialista en transiciones de género. “Ni el endocrinólogo ni el cirujano están a cargo de estos pacientes. Ellos deben ser evaluados inicialmente por sexólogos, psicólogos y psiquiatras. La evaluación y el seguimiento psiquiátricos son fundamentales. No podemos obviar que existen condiciones psicológicas que pueden afectar el tratamiento”.

Como muchas trans, Danielle no consiguió empleo. Uno de sus dos hermanos la ayudó económicamente. Ella prefería pasar hambre a pedir ayuda. Estaba marginada, despechada, traumada, quebrada, sola. Decidió prostituirse.

—En mi mente era una forma de venganza. Una forma de asimilar el pasado. No lo hacía con cualquier persona, sino con personas importantes. Me pagaban un coñazo de plata, y eso me hacía sentir poderosa.

Entre sus clientes, dice, estuvieron dirigentes políticos, uno que otro empresario. Nombres que “no podría mencionar por nada del mundo”. Duró dos meses, hasta que una experiencia la hizo recapacitar.

—Hoy lo analizo y me doy cuenta de que fue una reacción al trauma. A partir de ahí dejé de relacionarme íntimamente con las personas. Sentí poder, pero me arrepiento de haberlo hecho.

El tiempo para pensar llegaría después. Una tarde, tomándose uno de sus cuatro cafés diarios, Danielle recibió la llamada más inesperada de su vida. Una conocida, vinculada al mundo del modelaje, la invitaba a una entrevista con Osmel Sousa. Él fue presidente de la Organización Miss Venezuela durante casi cuarenta años, la entidad encargada de producir el evento televisivo más icónico del país. Es un divo mundial, de 76, apodado el “zar de la belleza”. Danielle quedó perpleja.

—¿Qué voy a hacer yo en un concurso de belleza? —se preguntó.

La entrevista era para evaluar su candidatura para “El Concurso by Osmel”, una competencia televisada en la que 65 chicas buscan la corona de “la más bella”. La idea le generaba estupor. Pero también le ofrecía una oportunidad, una salida. Decidió ir. Se trató el cabello, se depiló, se pintó las uñas. Contrató a un maquillador.

—Píntame como una persona poderosa, no como una puta —le pidió.

Asistió a una oficina grande y cursi en Caracas. La entrevistaron. Terminó el día con un sabor agridulce. Había entrado, pero a un costo desconocido. A la semana, asegura, la llamaron y le dijeron que la iban a operar.

—Para ir a esa vaina tienes que estar mentalizada de que vas a venderte. Me sentía como un producto. Hubo un momento en la clínica en que quise matar a coñazos a uno de los asistentes.

Danielle vio su nariz nueva a los dos meses. Le gustó el resultado, pero no el trato del Miss Venezuela. Empezó a tener roces con el personal del concurso y con el médico.

—Terminé bloqueándolos.

Osmel Sousa no quiso hablar sobre el caso de Danielle. Al preguntarle, trancó el teléfono.

La experiencia la afectó. Pero su exposición pública iba en aumento. La invitaron a dar entrevistas, a participar en protestas. Medios venezolanos como La Voz de América y TalCualDigital tomaron su testimonio. Participó en un foro con la activista Tamara Adrián y sintió admiración por ella. Consideró involucrarse más, pero se dio cuenta de que el activismo no era su lugar.

¿Cuál era su lugar?, se preguntaba. ¿A qué podría dedicarse? ¿Dónde podría sentirse cómoda, segura, valorada? Cada día las preguntas calaban más. En diciembre de 2021, le ofrecieron una mentoplastia gratis. Una oportunidad para, en sus palabras, “hacerse más mujer”.

—No me gustó cómo quedó.

Ni el reposo ni la soledad le hicieron bien. Las autolesiones no la aliviaban. Años atrás había intentado suicidarse. Había tomado un puño de Acetaminofén de un solo golpe. No funcionó, y luego se alegró de que no funcionara. Pero esta vez era diferente, era demasiado.

Se despidió de sus seres queridos. Se acercó al balcón del anexo donde dormía en Caracas, y vio, desde el octavo piso, la sombra del edificio La Previsora sobre el bulevar de Sabana Grande. La altura tenía algo magnético, atrayente. Como si la nada gritara su nombre.

Un grito real, concreto, la detuvo. Una voz conocida, desde la entrada del edificio.

—¡Daniel!, ¡Danielle!

Amara

—Yo no me quiero morir ahorita, ¿entiendes? Quiero morirme cuando me dé cuenta de que di lo que tenía que ofrecer.

El episodio reveló lo perdida que estaba. Se devolvió a Valencia, en busca de sí misma. Borró su cuenta de Twitter, harta del ruido. Visitó a su familia en Maturín, sedienta de raíces. Encontró un importante componente afectivo. En parte, la aceptaba

—Yo sé que no puedo tener una vida normal, ni siquiera en el país más desarrollado del mundo.

No se equivoca. Según el Centro Nacional de Equidad Transgénero de Estados Unidos, una de cuatro personas trans ha perdido su trabajo arbitrariamente. Además, el 75% asegura haber sufrido algún tipo de discriminación laboral. Esto en un país donde hay, al menos, cinco figuras legislativas que protegen los derechos laborales trans. En los países latinoamericanos con seguridad jurídica pasa lo mismo. Ni hablar en aquellos donde todavía se desconoce la diversidad sexual. Según Marcela Romero, coordinadora de la Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans, el 99% no accede al circuito laboral. Esto explica otro dato lamentable: muchas mujeres trans latinoamericanas recurren a la prostitución para comer.

Danielle cambió el activismo por la música electrónica: una esfera donde, a pesar de la precariedad, podía ser.

—Yo vine al mundo a hacer música. Es mi forma de conectar. Yo la verdad es que no entiendo muchas cosas de este mundo, me da crinch. No sé por qué, pero nunca me he sentido apegada al mundo material. Solo sé que entiendo al mundo a través de los sonidos. Yo odio el silencio, lo odio, lo odio.

En septiembre de 2021 la invitaron a su primer toque. Una fiesta underground de más de quinientas personas en Caracas. Ensayó durante dos meses. Antes de subir a la tarima le ofrecieron cocaína, metanfetamina, marihuana. Las consumiría después. Ahora necesitaba máxima concentración. Se puso los audífonos, empezó a mezclar. Debajo de ella, un mar de personas en trance, sin hablar, sin ver, sin tabús, sin pudor. Solo bailando, deseando, apareciendo y desapareciendo por los flashes.

—Ahí establecí quién era yo como artista. Mi concepto es que la pista de baile es un campo de batalla, donde yo soy el sargento que debe hacerte bailar. La música conlleva a un proceso violento que se vuelve lucha y catarsis. Bailas para drenar los peos. Bailas y liberas.

Al poco tiempo, Danielle se dio cuenta de que quería un cambio radical en su vida. De que quería romper definitivamente con el pasado. Se cambió el nombre a Amara. La inaplicación del artículo 146 le jugó a favor esta vez, pues si se hubiese cambiado el nombre legalmente a Danielle, no se lo habría podido cambiar a Amara.

—Si yo pudiera ser normal, lo sería.

La normalidad implica tener derechos, disponer de un lugar, acceder a oportunidades.

—¿Qué es un hombre, qué es una mujer? —le pregunto.

—Una prisión, limitaciones al ser.

Del pequeño Daniel solo quedan los ojos como astros. Hoy Amara camina por el Parque Los Caobos, al oeste de Caracas. Viste una minifalda negra, una minicamisa negra, botas negras de quince centímetros hasta las rodillas. Camina, la gente la ve. Tiene los cachetes rosados, el pecho plano. Le gusta parecerse a un personaje de anime. La gente murmura, señala. A Amara le pesan las miradas. Le sudan las manos. Se rompe la cutícula. Debe respirar para no tener un ataque de pánico. Camina rápido, pero parece que va lento. Ríe, llora. Luego se seca las lágrimas. Respira. Respira. Se recompone. Recuerda quién es, quién aspira ser.

—Yo elegí el nombre Amara porque yo amé, y amé muchísimo, con desinterés, y no solo cosas vivas sino todo. Yo me puse ese nombre porque yo perdí eso en mi vida, y es mi responsabilidad recuperarlo, volver a mi esencia, que es amar a todas las cosas: Amara.

Tomado de:

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los mas leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.

Receta de gambas en salsa cremosa de ajo y parmesano: el mejor aperitivo para hacer en diez minutos, por @directopaladar


@futurobloguero

Estoy muy satisfecho con esta receta de gambas en salsa cremosa de ajo y parmesano que te enseño hoy. Puedes tenerla lista en aproximadamente diez minutos para disfrutar de un aperitivo delicioso y sin complicaciones. No tiene nada que envidiar a las tradicionales gambas al ajillo, pero con un sabor y una textura, totalmente diferentes.

Con esta salsa basada en ajo, mantequilla, vino blanco y queso parmesano, ¿qué podría fallar? Cuando las hagas siguiendo esta receta, ya verás qué sabor tan apetecible y qué textura tan estupenda vas a conseguir si preparas este aliño.

En menos de quince minutos, podrás tener este aperitivo en la mesa y dejar a todos encantados con su sabor. Y con la salsa que te sobre, -si es que no la terminas mojando pan- podrás preparar un estupendo plato de pasta, agregando algo de caldo de cocción y si quieres, unos mejillones o más gambas.

Ingredientes

Para 2 personas

Colas de gambas grandes (también puedes hacerlo con gambones) 12

Nata líquida para cocinar 200 ml

Diente de ajo 3

Queso parmesano dos cucharadas

Vino blanco un chorreón

Aceite de oliva virgen extra una cucharada

Perejil fresco picado

Sal y pimienta al gusto

Mantequilla 50 g

Cómo hacer gambas en salsa cremosa de ajo y parmesano

Dificultad: Fácil

Tiempo total 10 m

Elaboración 2 m

Cocción 8 m

Pelamos las gambas, retiramos el hilillo negro o intestino y las cocinamos durante dos minutos por cada lado en una sartén con el aceite de oliva. Reservamos. Mientras se hacen, picamos los dientes de ajo y el perejil en trocitos pequeños.

En la misma sartén añadimos el ajo picado y la mantequilla y los cocinamos un par de minutos, agregando seguidamente, el vino blanco, la nata líquida, el perejil picado y el queso parmesano. Removemos y dejamos cocinar y retornamos las gambas a la sartén.

Subimos el fuego y reducimos la salsa removiendo durante dos o tres minutos más hasta que veamos que espesa. Probamos y rectificamos de sal y pimienta para que quede a nuestro gusto y ya tenemos listo este plato.

Gambas Cremosas Ajo Parmesano Pakus Futurobloguero Collage

Servimos las gambas en un plato, las cubrimos con tres o cuatro cucharadas soperas de la salsa y ponemos el resto de la salsa en un cuenco para quien quiera más. Llevamos a la mesa inmediatamente para comer bien calientes



Con qué acompañar las gambas en salsa cremosa de ajo y parmesano

Para acompañar estas gambas en salsa cremosa de ajo y parmesano es imprescindible un buen pan casero que nos permita disfrutar también de la salsa. Para el maridaje o armonía, os recomiendo un vino blanco fresquito y no afrutado.

Tomado de:

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los mas leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.




Puntos cardinales / Simón García @garciasim

 


La situación de las primarias se complica. Una descripción del enredo podría sintetizarse con la conocida fórmula: los cuatro puntos cardinales son tres, norte y sur.

Desaprovechamos oportunidades de unir, nos negamos a salir de la burbuja. Menciono la reducción de los puntos cardinales para reconocer la desorientación actual e indicar que estas reflexiones no tienen la pretensión de fijar verdades.

Observo señales que me llevan a los siguientes nortes:

No tengo candidato. Es muy temprano. Ni siquiera hay certeza sobre la inscripción de todos los actuales precandidatos y precandidatas.

Realizar la primaria es un avance porque reduce la dispersión del voto de la oposición, aunque lamentablemente no incluya a todas sus ramas. Ayudo a que tengan el mejor resultado en participación y seleccionar un candidato, no para competir con Maduro sino para ganar.

El cambio es posible si la persona electa experimenta inmediatamente un salto en la preferencia de los electores; una expansión de los apoyos, un respaldo a su política de transición y una alianza amplia para recomponer el país mediante cambio y convivencia. Pero, puede o no ser así.

El deseo de los venezolanos es vivir y convivir mejor. Avivar guerras internas y conflictos irreductibles va en una dirección contraria a ese querer mayoritario.

Regla de oro: candidatos y votantes que participen en la primaria adquieren la obligación de apoyar a quien la gane.

Este acatamiento no puede ser imperativo para ciudadanos, partidos, movimientos independientes o dirigentes sociales que no participen en la primaria. Ninguna alianza de partidos puede imponerle al país los resultados de un evento que sólo movilice a quienes se identifiquen con ella.

Recuperar la confianza en el voto exige detener la polarización, sustituir el conflicto por propuestas y movilizar acuerdos entre actores que puedan mejorar la vida de la gente. La formula de eficacia es más diálogo, más inclusión y menos descalificación de los otros.

Se necesita un candidato que encarne una propuesta de transición. No hay salidas fulminantes y de simple vuelta de la tortilla. Un candidato que le devuelva a Venezuela solidaridad, esperanza, alegría y bienestar.

Sería excelente que el ganador de la primaria sea ese candidato y es lo más probable si todo concluye bien. Pero si no es así, hay que estar abiertos a considerar una opción diferente.

El gobierno nos quiere divididos, Venezuela nos necesita unidos.

La democracia es superior a la autocracia que tenemos. Las posiciones extremistas, en el fondo autoritarias. toman cuerpo ante la ausencia de una acción y un discurso propositivo más atractivo.El reciente auge del extremismo opositor es una manifestación residual de la estrategia que fracasó en los últimos años. Un fuego artificial porque la mayoría del país no acompaña la conflictividad, las supremacías personalistas, la negación arrogante del dialogo y la falsa coherencia de las posturas extremistas. Las tendencias moderadas en la oposición va a reabsorber y asimilar a sus expresiones extremistas. Pero al extremismo que hay que doblegar, con persuasión y presión, es al de los sectores oficialistas que se resisten a abandonar sus privilegios y bloquean el camino hacia una transición.

El país quiere alternativas ante la gastada división entre partidarios del gobierno y de la oposición. Dos solemnes minorías.

No es ilusión suponer que en medio de este proceso los políticos opositores sientan la urgencia de ofrecerle al país el Gesto Lagos: acordarse para presentarle al país un nombre, distinto al de ellos, que trascienda las rivalidades actuales y abra un horizonte de entendimiento entre todos los venezolanos. Aunque sea por seis años.

https://talcualdigital.com/puntos-cardinales-por-simon-garcia/

Invitamos a suscribirse a nuestro Boletín semanal, tanto por Whatsapp como vía correo electrónico, con los más leídos de la semana, Foros realizados, lectura recomendada y nuestra sección de Gastronomía y Salud. A través del correo electrónico anunciamos los Foros por venir de la siguiente semana con los enlaces para participar y siempre acompañamos de documentos importantes, boletines de otras organizaciones e información que normalmente NO publicamos en el Blog.



Luisa Mariana Pulido de Sucre: “Está surgiendo una economía distinta” / Hugo Prieto @prodavinci

 


Después de la entrevista que le hice al doctor Juan Pablo Pulido me quedó la inquietud de indagar en el devenir de la Fundación Mendoza, creada en 1951. Ha transcurrido la mitad del siglo XX y lo que va del siglo XXI. No es poca cosa. Ha traspasado no una sino varias crisis (1960, devaluación del bolívar; 1973, desajuste provocado por el alza explosiva de los precios del petróleo; 1978; enfriamiento de la economía; 1983, devaluación del bolívar; 1998, cambio de modelo político y económico; 2004-2012, aumento explosivo de los precios del petróleo; 2013-2023, caída estrepitosa del Producto Interno Bruto, hiperinflación, devaluación continua, dolarización y estancamiento económico). Ni en una exhibición de piruetas aéreas veríamos tantas maniobras arriesgadas y tanta conmoción colectiva. 

Después de hablar con Luisa Mariana Pulido de Sucre*, me llevé la impresión de que quizás hemos tocado fondo. Nos hemos encontrado con las manos vacías y con un frenazo tan prolongado y angustiante que podría ser récord Guinness. Venezuela, se ha dicho en otras oportunidades, se convirtió en un caso de estudio en aulas académicas de todo el mundo. Hay viejas y nuevas herramientas para sobrevivir en una economía que comienza a dar signos vitales. Más autónoma, menos dependiente. Más orientada a identificar y buscar oportunidades. Muchos serían los avances si regresamos a la idea de trabajar en conjunto, mucha la generación de riqueza y bienestar social. 

A estas alturas, 1951 parece una fecha tan remota como inexpresiva. ¿Qué ha cambiado para la Fundación Mendoza? La reflexión de nuestra entrevistada, es la siguiente: “Hoy la innovación, en lo que he visto y estamos enfocados, no es tanto hacer cosas nuevas sino buscar otras maneras de entender los problemas, y entendernos nosotros para buscar soluciones”. 

1987. Las grandes interrogantes existenciales de la sociedad venezolana -después del viernes negro (feb.1983)- seguían perturbando la vida nacional. Sin embargo, fue en ese momento en el que ustedes profundizaron su acción económica y social en el país. De alguna manera la cuestión era: ¿Cómo retomamos el camino? Y esa es la pregunta que hoy le hago. 

Creo que esas dudas empezaron antes. Una organización como la nuestra nace en 1951 para enfrentar los problemas de los venezolanos, en ese momento, (educación, salud, formación para el trabajo). En 1987, en el contexto que planteas, nos propusimos hacer un análisis muy profundo de cuáles eran las necesidades que podíamos atender. Ver, en las comunidades, en la gente, la posibilidad de generar un ingreso y atender a la familia. No era una acción filantrópica, sino una estrategia para producir, para hacernos más fuertes, para hacernos más efectivos. Entonces: ¿Cuál es el programa para atender esa crisis fundamental del país? Quisimos ver lo que estaba pasando en América Latina, donde se vivían crisis económicas muy diferentes a la nuestra, pero donde las comunidades también debían ser atendidas. Establecimos alianzas, que nos sirvieran para buscar un programa sólido y adaptado a nuestras realidades. 

Los asuntos económicos eran diferentes, pero los temas sociales tenían puntos en común: el desempleo, el deterioro de los sistemas educativos y de salud. ¿Qué referencias buscaron en América Latina?

Identificamos experiencias y aliados que hacían lo que nosotros queríamos hacer. ¿Quiénes están haciendo las cosas bien? ¿Cómo las podemos adaptar? Una referencia importante fue la Fundación Carvajal (en Colombia), que en ese año (1987) ya estaba trabajando con microempresarios y fomentando las capacidades para crear riqueza. Había otras organizaciones, en Perú y Ecuador, con programas interesantísimos como las cocinas populares. Entonces, lo primero era investigar, ver cómo funcionan las cosas y ver si se pueden adaptar al país. La idea no era traer esos programas llave en mano, sino entender las realidades y ver cómo funcionaban las cosas en el terreno. ¿Qué aspectos habían resultado y cuáles no? ¿Cuáles eran los contenidos que se iban a trabajar? De allí surge la inquietud: tenemos que apoyar a las comunidades. Pero sin educación no vamos a ninguna parte. Una persona, simplemente, no va a surgir con un financiamiento. Y tampoco va a surgir, simplemente, con educación. ¿Qué programas podemos aplicar que unan ambas cosas? Tiene que haber un componente de formación. De lo contrario, la persona no avanza, simplemente, se estanca en un círculo de pequeños financiamientos y actividades de subsistencia.

Hay dos cosas claras: financiamiento y educación, pero queda un tema pendiente. ¿Quién genera las oportunidades? Asdrúbal Baptista insistió, una y otra vez, en que esa era una función primordial del Estado. Generar oportunidades para que el riesgo de la inversión tenga sentido. Yo creo que Estado no ha tenido continuidad, perseverancia en sus políticas, tampoco ha tenido imaginación y audacia para crear oportunidades. 

¿Oportunidades? Siempre hay. Pero tenemos que identificar aquellas que tengan el mayor potencial de ejecución. Sin duda, esa es una tarea del Estado. Pero es ahí donde los tres sectores (Estado, sociedad, sector privado), deberían trabajar en conjunto. Allí, donde eso ha sucedido, encontramos elevados índices de progreso y bienestar. ¿Es teoría? Sí, pero la podemos verificar en las naciones más exitosas. En los momentos en que esa alianza ha funcionado en Venezuela, es donde hemos visto mayor crecimiento económico y bienestar. ¿Qué fue lo que vimos? Una oportunidad para mejorar las condiciones de vida y las capacidades de nuestra gente. Aprovechar un mercado de micro mundos que han demostrado capacidad para adaptarse y seguir sobreviviendo. No es un secreto que el empleo en Venezuela es un problema estructural de múltiples causas, y son los pequeños negocios los que han ofrecido un paliativo. La idea es identificar esas competencias, esos oficios, para construir una capacidad económica que sea sostenible en el tiempo. ¿Cómo? Mediante la construcción de un plan de negocios. Allí radica la diferencia. 

¿Profesionalizar esa actividad? 

No necesariamente. Muchos de los que entraban al programa de microempresas no sabían leer o escribir del todo, pero sabían cuánto entraba en el bolsillo izquierdo y cuanto salía del bolsillo derecho. Entonces, teníamos que buscar facilitadores que les supieran hablar de una forma muy sencilla. 

¿Cómo les dieron continuidad a esos programas?

Nosotros nos dividimos en los tres sectores: producción, servicios y comercio. En los tres había oportunidades. La participación de cada sector variaba -a veces era servicios, a veces comercio- de acuerdo a las necesidades y a la demanda del mercado. Lo importante era empezar a consolidar una unidad de negocios. Esa era la prioridad. No quedarte en sobrevivir sino poder avanzar. Generar capacidades para crecer un poco más. ¿Cómo puedes aumentar ingresos? ¿Cómo te diferencias de tus competidores? Entonces, es formar al emprendedor, al empresario, que es responsable de su trabajo, sin esperar a que alguien venga y te dé el dinero para hacer las cosas. 

Identificar oportunidades requiere además de ciertas aptitudes y de saber lo que se hace. ¿Podría mencionar algunos ejemplos de negocios que empezaron desde cero y se convirtieron en casos exitosos?

Hay muchos ejemplos de crecimiento. Los ves en las comunidades, a pequeña escala. Un caso en Valencia de un emprendedor de franelas y camisas, que empezó haciendo tres o cuatro piezas. Actualmente produce franelas para diferentes empresas. Empezó con un préstamo de 60 dólares. Pasó un tiempo con nosotros, le dimos financiamiento para máquinas, para materias primas, para distintas actividades, y luego se convirtió en cliente de un banco. Subió a otra escala. Pero la formación, el hecho de pasar de la idea a la acción, ¿qué significado tiene para nosotros? Saber cuál es el mercado y planificar. Son cosas que tienes que armar. Ejemplos en alimentos hay muchos, en la Colonia Tovar, en el mismo mercado de Chacao, donde se creó la Escuela de Emprendedores con la Fundación Eugenio Mendoza dentro de ese espacio. O el caso, muy folclórico, de un emprendedor que te alquilaba una lavadora y la llevaba a tu casa en una carrucha para que pudieras lavar la ropa. Después formó una empresa familiar, compró tres camionetas pickups en las que llevaba las lavadoras. No es un negocio ordinario en ninguna parte del mundo, pero en la zona de Tucacas funcionó. Entonces, el elemento suerte también es muy importante. El hecho de estar en el lugar correcto a la hora precisa. O el caso del programa de enseñanza y aprendizaje de lectura (Leo, Juego y Aprendo), que lleva adelante la Universidad Metropolitana en 19 estados del país y en 312 escuelas híbridas. La herramienta de este programa es una aplicación que el Banco Mundial cedió gratuitamente a Venezuela, cuyas principales deficiencias son el ausentismo escolar y la escasez de maestros, debido a la migración. ¿Sabías que en el mundo hay más de 100 millones de niños por debajo de las habilidades mínimas de lectura? Detrás del éxito hay un trabajo, hay una constancia, hay una disciplina.