sábado, 30 de marzo de 2013
El Mito
Por Yoani Sánchez, 26/03/2013
Hace frío en La Haya. Por la ventana se ve a una gaviota que ha
encontrado un trozo de galleta tirado en la acera. En el cálido local de un bar
varios activistas hablan de sus respectivas realidades. Desde una esquina de la
mesa un periodista mexicano explica el riesgo de ejercer la profesión de
informador en una realidad donde las palabras se pueden pagar con la vida.
Todos escuchamos en silencio, imaginando la redacción de noticias baleada, los
colegas secuestrados o asesinados, la impunidad. Después interviene el saharaui
y sus palabras son como arena que se mete en los ojos, los enrojece y hace que
las lágrimas afloren. También las anécdotas del norcoreano me estremecen. Nació
en un campo de prisioneros del cual pudo escapar a los 14 años. Sigo cada una de
esas historias, puedo vivirlas. Amén de las culturas y la geografía el dolor es
dolor en cualquier parte. En pocos minutos paso de estar en medio de un tiroteo
entre cárteles a una tienda en el desierto y después al cuerpo de un niño tras
las alambradas. Logro ponerme en la piel de todos ellos.
Aguanto la respiración. Me llega el turno de hablar. Cuento
de los actos de repudio, las detenciones arbitrarias, los fusilamientos de la
reputación y de una nación en balsa que cruza el estrecho de La Florida. Les
hablo de las familias divididas, de la intolerancia, de un país donde el poder
se hereda por vía sanguínea y nuestros hijos centran sus sueños en escapar. Y
entonces llegan todas esas frases que he oído cientos, miles de veces. Nada más
decir las primeras palabras ya sé por dónde vienen: "pero ustedes no
pueden quejarse, tienen la mejor educación del continente"... "sí,
será así, pero no puedes negar que Cuba se ha enfrentado a Estados Unidos por
medio siglo", "bueno no tienen libertad, pero salud pública no les
falta"... y un largo repertorio más de estereotipos y falsas conclusiones
sacadas de la propaganda oficial. La comunicación se ha roto, el mito se ha
impuesto.
Un mito alimentado por cinco décadas de distorsión de
nuestra historia nacional. Un mito que ya no apela a la razón, sino a la creencia
ciega; que no acepta críticos, solo adeptos. Un mito que hace imposible que
tantos nos entiendan, que se sintonicen con nuestros problemas. Un mito que ha
logrado que a muchos les parezca bien para nuestra nación lo que nunca
aceptarían para la suya. Un mito que ha roto el canal de la normal simpatía que
genera en cualquier ser humano la víctima. Un mito que nos tiene atrapados con
más fuerza que este totalitarismo bajo el que vivimos.
La gaviota se lleva su pedazo de dulce en el pico. En la
mesa se vuelve a hablar de África del Norte y de México. Pierde sentido
explicarles mi Isla. Para qué, si todo el mundo parece saberlo todo de
nosotros, incluso sin nunca haber vivido en Cuba. Me estremezco de nuevo al
escuchar la cruda vida de esos activistas, me coloco en su lugar otra vez. ¿Y
quién se pone en el nuestro? ¿Quién deshace este mito en el que estamos
atrapados?
Delsa Solórzano presenta nuevas "contradicciones" del discurso de Nicolás Maduro
Caracas, 29 de Marzo de 2013
Si no se ve siga el link: http://youtu.be/M-QMFQiuGZM
Con videos, Solórzano presentó
"dos nuevas mentiras" de Nicolás Maduro, el primero referente a la
salud presidencial y el segundo sobre la crisis del sistema eléctrico.
"Vemos un videos donde Nicolás,
Mentira fresca, le miente al país diciendo: recibí una llamada directa a mi
teléfono del comandante Hugo Chávez desde La Habana, una conversación de 20
minutos, estaba caminando, haciendo unos ejercicios. Me comentó que estaba
haciendo bastante frío en La Habana, esto pese a que minutos antes el ministro Ernesto
Villegas dijo en una cadena nacional ordenada por el vicepresidente Maduro que
el exmandatario estaba "en reposo absoluto".
Otra de las contradicciones
presentadas por la también diputada del Parlatino, fue el anuncio hecho por el
gobernador del Zulia, Francisco Arias Cárdenas, del racionamiento eléctrico en
la entidad por orden de Nicolás Maduro y luego palabras del Presidente
encargado, señalando que la oposición realiza sabotaje al sistema eléctrico.
"Arias Cárdenas esta siendo, por cierto, vocero de Corpoelec asumimos que
todos los cortes eléctricos son órdenes tuyas".
Destacó que hasta la fecha "el
pueblo chavista" aún se pregunta que pasó con la salud del fallecido
presidente Hugo Chávez. "Tienes tiempo mintiéndole al país
(Nicolás)", agregó.
viernes, 29 de marzo de 2013
El abuso
Carenne Ludeña es una matemático venezolana de
la Universidad Central de Venezuela muy destacada. Ganadora del Premio
Fundación Empresas Polar “Lorenzo
Mendoza Fleury” en 2009.
Además, Carenne es una estadístico especialista en el área de
estadística matemática y probabilidad, con experiencia en el análisis de
eventos electorales. Ludeña ha sido miembro del equipo técnico de la Red de
Observación Electoral de Asamblea de Educación.
En el presente artículo analiza las posibilidades de una posible
victoria por parte de la oposición venezolana.
Por Carenne
Ludeña, 17/03/2013
Estos días
que corren me hacen pensar en un chiste que contaba mi padre: llevan a un
negro gladiador estrella al circo romano para que se enfrente a las
fieras. Al pobre le amarran las manos en la espalda, lo entierran hasta el
cuello y luego le sueltan a un enorme tigre de bengala. El tigre se abalanza
pero, en pleno salto, el gladiador logra morder al tigre en las bolas que sale
corriendo aullando de dolor…ante esto, indignado el circo entero comienza a
gritar “negro tramposo, así no se puede, juega limpio…”.
No creo
que nadie que haya vivido la historia reciente de este país pueda imaginarse
que las próximas elecciones previstas para el 14 de abril serán apegadas a la
normativa y a los reglamentos. Todos sabemos que habrá un uso abusivo
hasta el asco de los recursos del estado incluyendo los medios, los recursos
económicos del ejecutivo y las gobernaciones oficialistas, la logística, la
propaganda y pare usted de contar.
Sabiendo
esto, la pregunta clave es entonces en qué medida puede afectar este hecho al
resultado de las próximas elecciones y cuál es la mejor estrategia para
enfrentarlo.
Para
responder esta pregunta me parece conveniente comenzar por analizar ciertos
aspectos que han sido temas recurrentes en cada proceso electoral.
1 No hay evidencia de fraude electrónico masivo: desde el 2006 tanto los
partidos como organizaciones independientes han podido constatar que los
mecanismos puestos en marcha para el control y seguridad del proceso lo hacen,
en este aspecto, muy seguro. Esta afirmación se basa en un conocimiento a
profundidad del software y hardware utilizado que es revisado minuciosamente
por técnicos de los partidos e independientes, la utilización de códigos de
seguridad sobre todo el software utilizado que aseguran que el mismo no puede
ser cambiado durante las elecciones, la verificación sobre una proporción
elevada de todos los centros electorales del apego de las actas y los datos
presentados por el CNE y, finalmente, en la auditoría ciudadana que
sobre una muestra correspondiente al 54% del total de urnas señalan que los
resultados evaluados hasta ahora en más de 9 procesos no evidencian disparidad
alguna entre lo totalizado por las actas en número de votos y lo escrutado
manualmente. Sobre un universo de aproximadamente 34000 mesas el no
observar nada sobre la muestra implica que no hay nada con un error
estadísticamente despreciable. Los abogados del diablo insisten en que es
necesario lograr el conteo manual de todas las mesas, lo que
técnicamente no tiene ningún sentido. Más absurdo aún es pedir
retornar al voto manual. Todos los pretendidos males del voto electrónico no se
resuelven con el retorno al voto manual y en general, lo empeoran. Se argumenta
que en centros sin testigos de la oposición puede no seguirse la reglamentación
prevista para el sorteo de las mesas y así asegurar que hay mesas “donde se
hace trampa” que no son reportadas. Ahora bien, ¿qué haría que en esos mismos
centros sin testigos no se alterasen las actas logrando el mismo propósito sólo
que esta vez ni siquiera se cuenta con la boleta de la transmisión? El problema
de fondo es lograr la presencia de testigos en la mayor cantidad de centros
posibles, no el volver al voto manual.
2 No hay evidencia de alteraciones significativas del RE: desde el 2006
equipos técnicos de los partidos y de observadores independientes han realizado
labores de depuración importante. Sobre todo, se hizo un análisis exhaustivo
para determinar si era posible la existencia de un conglomerado de electores
“fantasma” dentro del registro electoral. Es decir, electores inexistentes que
votarían de manera virtual por el oficialismo alterando los resultados reales. Todas
las pruebas realizadas desestimaron esta hipótesis, pero seguramente la más
contundente de todas ellas es el análisis de los resultados que no siempre han
sido favorables para el gobierno, incluyendo el tan deseado estado Miranda en
las últimas elecciones. De existir este ejército sin duda hubiese sido utilizado
con resultados diferentes. Todo parece indicar entonces que, contrario a lo que
predican ciertos sectores opositores, los votos son emitidos por electores de
carne y hueso, de los cuales ya 6500000 votaron por Capriles en las últimas
elecciones.
3 El voto es secreto: no puede saberse quién emitió un voto determinado
a partir de la secuencia de las captahuellas o, si a eso vamos, por
procedimiento alguno. La verificación exhaustiva del software, del hardware y
los mecanismos de seguridad del software así lo aseguran. Lo que existe es la
percepción cultivada y alimentada por el oficialismo de que esto es así. Para
ello se lleva a cabo una campaña cuidadosamente diseñada en las oficinas
públicas, en los mecanismos de asignación y renovación de becas, ayudas,
viviendas y puestos de trabajo pero también entre proveedores y contratistas
del gobierno. De manera descarada. Salvando la encomiable campaña “el voto es secreto”, éste ha sido
posiblemente uno de los puntos más débiles de la oposición.
4 Uso abusivo de medios: es así y no es imaginable que tengamos el poder
de cambiar esta situación antes del 14 de abril. Sin embargo, el panorama es
radicalmente diferente al de una elección normal. Capriles hace menos de 6
meses estuvo en campaña por todo el país y fruto de su esfuerzo logró 6
millones 500 mil votos. La primera gran pregunta es entonces si la campaña que
pueda llevar a cabo Maduro, con el ya señalado abuso de poder, puede cambiar la
intención de voto de esos electores. La respuesta es, probablemente no. Lo que
puede cambiar ese número sin embargo, es que los electores, desilusionados o
asqueados decidan no ir a votar. La segunda gran pregunta es si Maduro, usando
de manera abusiva medios y recursos puede obtener todos los electores del
Fallecido. De nuevo, la respuesta es probablemente no. Lo que hará salir a
votar a un número no despreciable de electores será entonces el miedo. Miedo
a que se pueda saber el origen del voto (y, en consecuencia perder trabajo,
vivienda, becas, ayudas o contratos), miedo a que el proceso es viciado, pero
también, más recientemente, ha surgido un nuevo miedo: la idea de que la
difícil situación económica y política del país hará al país ingobernable para
cualquiera que no sea del oficialismo y que por lo tanto para la tranquilidad
de la patria, o en algunas versiones para que sea el oficialismo quién pague
los platos rotos, es necesario perder. Sorprendentemente, todos estos miedos
son alimentados por sectores de la propia oposición.
Pareciera
entonces que el futuro de los resultados de estas elecciones está mucho más en
las manos de la oposición de lo que se piensa: cada voto no emitido, cada voto
de abstención por protesta, por asco o por cansancio es un voto para Maduro.
Pasar esta idea no requiere costosas campañas, requiere activar redes. Por otro
lado, cada segundo pasado en discutir si el voto debe ser manual o si se debe
contar el 100% de las mesas en la verificación ciudadana es un segundo perdido
para el mayor desafío de este proceso que es vencer el miedo y las presiones
sobre los electores más vulnerables, que a final de cuentas, más allá de
concentraciones obligadas, o listas de 10 electores suministradas bajo presión,
se resuelve siempre en solitario, frente a la pantalla. Nosotros, como
oposición estamos en la obligación de dedicar hasta nuestro último esfuerzo a
mostrar que en este final solitario no hay presión posible pues el voto es
secreto. Finalmente, no hay argumento que justifique la conveniencia de seguir
por esta ruta cada vez más primitiva y destructiva. En el peor de los casos, un
gobierno de Maduro logrado por un estrecho margen no puede sino beneficiar a
los que no estamos de acuerdo con sus prácticas totalitarias.
Creo que
podemos ganar, pero esto requiere no confundir el pivote, allí donde hay que
aplicar la energía. Maduro intentará convencernos de que el abuso y la
intimidación son iguales a votos. A nosotros nos toca mostrar que no.
Venezuela en plena recesión
Por Armando J. Urdante Montiel, 25/03/2013
Durante los tres
primeros meses de este año 2013, muchas han sido las oportunidades en las que
representantes del ejecutivo nacional y del Banco Central de Venezuela (BCV)
han anunciado al país el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en
términos reales del 5,5%; sin embargo, al mismo tiempo se observa en la prensa
nacional, por ejemplo, noticias que resultan contrarias según las cuales, la
Superintendencia de Bancos Nacionales (SUDEBAN) informa que la intermediación
financiera decreció 3,7%. Resulta difícil de entender cómo crece el PIB real si
la intermediación financiera cae, es entonces cuando por simple análisis
podemos evaluar la velocidad de circulación del dinero en la economía, cuyo
indicador nos permite saber hasta qué punto nuestro aparato productivo presenta
dinamismo o no, se encuentra en expansión o simplemente entro en recesión.
Según
la “Teoría Cuantitativa del Dinero”, desarrollada por el economista Milton
Friedman (premio Nobel de economía), esta representa el promedio de veces que
una unidad monetaria sirve como medio de pago, o también el número de veces que
el dinero cambia de mano por término medio durante un determinado período
de tiempo, equivalente al número de transacciones en las que una misma
suma o cantidad de dinero interviene durante un período de tiempo
determinado. La velocidad de circulación del dinero es el cociente que resulta
de multiplicar el índice de precios al consumidor (IPC), por el producto
interno bruto real, y luego dividirlo entre la liquidez monetaria (oferta
monetaria)… donde el IPC se obtiene al deflactar el PIB nominal con respecto al
PIB real tal y como se muestra en la Tabla N°1 a continuación, apreciándose
posteriormente con mayor detalles en el Gráfico N° 1.
En
esta tabla puede observarse como la velocidad de circulación del dinero al
cierre del año 1999 era de 4,64; es decir, el dinero existente en la economía
era capaz de comprar 4,64 veces al año lo que la economía nacional producía o
importaba, alcanzado su cifra tope de 5,49 al cierre del año 2002. Hoy día, al
cierre del año 2012, dicho indicador es de 2,28; es decir que con el dinero
existente en nuestra economía sólo se
puede comprar 2,28 veces lo que la economía es capaz de producir o importar…
esto evidencia una caída sustancial del poder de compra de la gente, debido a
la falta de producción nacional y al exceso de liquidez, como consecuencia de
una política monetaria expansiva puesta en práctica por el gobierno central y
por el BCV, mostrando, al mismo tiempo, poco dinamismo en la economía ya que el
dinero solo cambia anualmente 2,28 veces de manos de compradores a
vendedores, cuando hace 10 años atrás (en el 2002) cambiaba 5,49 veces de
manos.
Todo
lo antes planteado ha sido consecuencia también del crecimiento desigual
existente entre el PIB nominal y la oferta monetaria o liquidez monetaria, como
se puede observar en la tabla de datos anexa, donde el PIB nominal creció
2.645% en el periodo 1999-2012, mientras la oferta monetaria creció 5.488%.
Esto hace que exista mayor cantidad de dinero en el mercado, cuya capacidad de
absorción está disminuida por la baja capacidad productiva del país y por ende,
los bienes y servicios producidos y ofrecidos tienden a revalorizarse
incrementando la inflación. Es por ello que en periodo de 1999-2012 la economía
venezolana presenta una inflación acumulada estimada en 1.668%.
Esta
situación se traduce en una pérdida del poder adquisitivo del signo monetario
nacional y por ende, de su poder de compra… por ello la falta de dinamismo en
la economía venezolana. Si revisamos también la teoría Keynesiana de la
“Preferencia de la Liquidez”, ésta plantea que en una economía cuya “velocidad
de circulación del dinero” se incrementa es porque la misma se encuentra en
expansión y si decrece, se encuentra en recesión. Por ello se hace imperativo
afirmar, según estas estimaciones, que el aparato productivo nacional se
encuentra en franca recesión y no en expansión, como se afirma desde el alto
gobierno.
*Armando J. Urdaneta Montiel es Ingeniero en computación, con Maestría en gerencia
empresarial y telemática; Diplomado en gerencia de proyectos de ingeniería y
Doctorado en ciencias gerenciales. Profesor invitado de la Facultad de Ciencias
Económicas y Sociales de La Universidad del Zulia.
Conflicto y liberación
Demetrio Boersner 25/03/2013
Desde Cuba se alienta al
oficialismo postchavista, con Nicolás Maduro a su cabeza, a tratar de instaurar
en nuestro país el sistema explotador del colectivismo burocrático con el
único y cínico fin de mantener abierto el chorro de las dádivas petroleras
El equipo gobernante de La Habana promueve
dos políticas paralelas, tácticamente contradictorias pero complementarias en
el nivel estratégico. Una de ellas apunta a modernizar y liberalizar a Cuba, y
la otra, a hundir a la neocolonia cubana que es Venezuela en el estancamiento
sociopolítico del cual Cuba misma espera salir.
Así como en los tiempos del
imperialismo occidental clásico, el progreso industrial de las metrópolis
exigía el mantenimiento de sus colonias en un estado de inmovilismo
preindustrial, hoy Cuba quiere superar el colectivismo burocrático e impulsar
su propia reintegración al mundo moderno, al precio de un mayor aislamiento,
autoritarismo y explotación económica de su satélite ideológico, que es
Venezuela.
Mientras en la patria de Martí se da
luz verde a la iniciativa privada y alguna diversidad de opiniones, en
Venezuela los "asesores" cubanos se esfuerzan por implantar la
dictadura de los elementos más obtusos y estalinistas.
Por ello, la lucha de Henrique
Capriles y la oposición democrática venezolana calificada de "derecha"
por una "izquierda" internacional imbécil no es menos que una
insurgencia nacional contra una nueva dominación foránea, más descarada que la
que en épocas pasadas ejercían los yanquis, y antes de éstos, los ingleses y
franceses.
En esta lucha de liberación nacional,
Capriles cuenta con el apoyo incondicional de republicanos venezolanos de
izquierda, de centro y de derecha democrática.
Desde Cuba se alienta al oficialismo
postchavista, con Nicolás Maduro a su cabeza, a tratar de instaurar en nuestro
país el sistema explotador del colectivismo burocrático con el único y cínico
fin de mantener abierto el chorro de las dádivas petroleras y financieras
venezolanas a Cuba, hasta tanto ese país, reformado y reabierto al sistema
capitalista global, ya no dependa de esa ayuda.
Llegará el día en el cual los sectores
imbéciles (o subvencionados) de la izquierda internacional deberán responder
ante los pueblos del mundo por su grave responsabilidad en contribuir a que la
autocracia chavista haya durado catorce años, durante los cuales de ningún modo
"sacó a millones de venezolanos de la miseria" (como lo afirman, sin
apoyo estadístico alguno, ciertos izquierdistas internacionales
irresponsables).
Sino simplemente fortaleció, y llenó
de fervor ideológico, al asistencialismo paternalista que alivia ligeramente la
pobreza, mientras por el otro lado, con insensatas expropiaciones y
vociferaciones maniqueas, ahuyentó a talentos y capitales y destruyó la
economía nacional, retrotrayéndonos a una condición neocolonial de dependencia
de las importaciones de bienes y servicios extranjeros. La historia que exige
hechos y no ilusiones dictará su juicio.
EL TEMPLO DEL SABER
Fernando Mires 28 de marzo
de2013
Pagando un tributo a la precisión
habría que decir que Jesús no expulsó a los mercaderes del templo, sino del
atrio del templo. Ni al más sacrílego de los comerciantes, judíos o no, se le
habría ocurrido realizar prácticas cambiarias cerca del Tabernáculo, lugar donde
eran guardados los libros de La Ley.
En cierto modo los comerciantes
consideraban al atrio, por lo menos al exterior, como a un lugar público; y en
parte lo era. El problema es que ese lugar estaba dedicado originariamente a la
plática sobre temas religiosos o espirituales, pero en ningún caso mercantiles.
El atrio, en su sentido original, era también lugar de discusión y ahí iba
Jesús a discutir desde niño, como atestigua el Evangelio de Lucas (2:39-52).
Lucas narra que la familia de Jesús,
muy devota, peregrinaba hacia el templo de Jerusalén una vez al año. Cuando
Jesús tenía 12 años (mayoría de edad entre los judíos de su tiempo) se perdió
de la vista de sus padres durante la travesía de regreso, razón por la cual
María y José regresaron a Jerusalén y al cabo de tres días lo encontraron en el
templo, en intensa plática con los doctores (teólogos). La respuesta que dio
Jesús a sus padres fue que él estaba buscando, a través de la plática, a su
Padre, es decir a Dios.
Digno de destacar es que esa búsqueda
de Dios no la realizaba un niño
postrado en tierra, ni meditando en algún rincón oscuro, ni siquiera orando,
sino que en intensa discusión con los sabios judíos. Eso quiere decir que Jesús
no inició su encuentro con Dios a través del culto y sus rituales, sino a
través del dia-logo, es decir, del Logos (lógica), de la palabra compartida con
los "otros". En fin, Jesús demostró desde un comienzo que para él la
religión era una práctica racional de acuerdo a la cual la fe no negaba al
saber. Todo lo contrario. El saber aparece, desde la infancia de Jesús, como
condición de la fe.
Nadie lo ha dicho más claro que Juan
en su Evangelio. "Al comienzo era la palabra (el verbo, Logos) y la
palabra era con Dios, y la palabra era Dios". Eso quiere decir, entre
otras cosas, que sólo podemos alcanzar a Dios a través de la palabra pues es
imposible pensar sin palabras y el pensamiento es el medio que nos dieron para
alcanzar la verdad, o por lo menos una parte de la que soportamos desde nuestra
condición, que es la del ser mortal.
A través de la palabra compartida,
Dios no sólo está sobre, sino entre nosotros y
desde Jesús, en nosotros. Esa es la razón por las cual la
prédica de Jesús era pocas veces frontal. Sus enseñanzas vienen de múltiples
discusiones en las que se enredaba con la gente que encontraba casualmente en
sus caminos. Es por eso que las parábolas de Jesús tienen su origen en los
temas más terrenales que es posible imaginar, para desde ahí llegar, mediante
el método deductivo, a la revelación espiritual.
De este modo, cuando Jesús expulsó a
los comerciantes del templo, lo hizo también con el propósito de restaurar la
libertad de palabra, negada en este caso por el ruido de los animales en venta,
por el bullicio de las ofertas y por el regateo comercial.
El cristianismo –es su diferencia con
las otras religiones abrahámicas- menos que una religión de libro, nació como
una religión de la palabra oral. Por eso Cristo inició su vida de adulto
discutiendo y la terminó discutiendo, incluso increpando al propio Dios por su
muerte. Motivo por el cual creo no equivocarme si afirmo que Jesús nunca
habría aceptado el dictado de la modernidad relativo a que "sobre
religión no se discute". Todo lo contrario. Si no se discute sobre
religión no puede haber, en sentido cristiano, religión.
Si no discutimos sobre el bien o el
mal, o si no discutimos al mal, tampoco puede haber, en sentido cristiano,
cristiandad. Porque no hay prédica sin predicado; ni predicado sin sujeto, ni
sujeto sin pensamiento. Porque no puede haber pensamiento sin la palabra del
"otro". Porque ahí donde reina el silencio o la censura, no está
Cristo. Porque allí donde termina la palabra, reina la muerte.
El templo era para Jesús la casa del
conocimiento que lleva a la adquisición de la fe. De ahí que Jesús, cuando
discutía con sus prójimos, era fiel no sólo a la tradición del templo judío
sino también a la del otro templo que en la génesis cristiana también tiene un
gran significado. Me refiero al templo griego: Al Partenón, el templo de Dios y
de la sabiduría a la vez.
Si Jesús hubiera sido griego no habría
podido expulsar a los comerciantes, entre otras razones porque el templo griego
era inaccesible a los comerciantes. El Partenón estaba situado en la parte más
alta de la ciudad, por lo general en una montaña o en una colina. Dicha geometría
tenía un significado muy obvio: La divinidad pertenece a las alturas y las
prácticas cotidianas, a las bajuras. En la parte más alta, la casa de Dios y de
los dioses. Abajo, el Ágora, plaza destinada a las discusiones, a las asambleas
ciudadanas y, por supuesto, al comercio.
Ahora bien, el templo de Dios y de los
dioses tenía dos significados adicionales. Por una parte era el lugar del saber
y del cocimiento (El Partenón ateniense estaba dedicado incluso al culto a Atenea,
diosa de la sabiduría). Por otra, era el lugar de iniciación filosófica
de los jóvenes. (La palabra Partenón significa, en sentido literal,
"residencia de los jóvenes").
De más está decir que entre los
griegos no existía ninguna diferencia entre teología y filosofía. En la
tradición judía tampoco. El cristianismo desde Juan y Pablo, pasando por
Agustín hasta llegar a Tomás de Aquino, fue también filosofía y teología a la
vez.
La separación radical entre teología y
filosofía ocurrió recién durante los siglos XlX y XX en Europa, es decir, desde
nuestra propia modernidad. Las consecuencias de esa división, y mirado el tema
bajo la luz de sus resultados históricos, no han podido ser más nefastas. Y lo
fueron tanto para la filosofía como para la teología.
Sin teología, la filosofía dejó de
pensar acerca del "más allá" y por lo mismo se convirtió en una suma
de conocimientos no trascendentes. Sin filosofía -es decir, sin pensamiento-
las religiones se han convertido en prácticas irracionales, o en rituales
destinados a regular días feriados y dietas alimenticias; e incluso -lo vemos
en las demostraciones vaticanas- en su entrada triunfal a la "civilización
del espectáculo" (Vargas Llosa).
Quizás todo eso explica, por qué
durante el siglo XX y en la breve parte que llevamos del XXl, pueblos sin
religión ni pensamiento han creído encontrar a los dioses perdidos en los más
vulgares seres humanos, los cuales endiosados terminan mostrando lo que siempre
han sido: ídolos con pies de barro.
Puede entonces que ya sea hora de
restituir ese templo del saber al cual acudió el Jesús niño para conocer la
verdad que el mismo daría a conocer al mundo, ese día de su muerte cuando
las cortinas del templo amanecieron rasgadas, antes de que Él resucitara en
cada uno de nosotros.
Del Sitme al Sicad muchos pasaron por ´GO´ ¿y ninguno va a la cárcel?
Por Golcar, 27/03/2013
Yo, para los temas económicos soy
bastante nulo. Los números me resultaron antipáticos desde bachillerato y para
sumar 3 más 2 pelo por una calculadora. Así que se podrán imaginar que nunca
logré entender en su totalidad el difunto Sitme del difunto Chávez (parece que
murieron el mismo día) y, mucho menos, he siquiera podido intentar entender el
nuevo engendro denominado Sicad, creación original del heredero sucesor
“dedificado” Nicolás. Es que ni he podido terminar de entender lo que las
siglas Sitme y Sicad significan con esa manía tan socialista de ponerle nombres
rimbombantes a las vainas.
Pero lo que sí te tengo es cierto sentido común y de la lógica y es ese
sentido común el que hace que me pregunte cómo carajo pretenden estas lumbreras
del gobierno encargado “torcer el brazo al dólar paralelo”, como se ufanaba
Nicolás cuando anunciaba la creación del Sicad, en esa nueva tónica de “quítame
esta pajita” que ha adoptado el candidato de los Castro y que lo lleva a
agregar “vamos con todo, no le tenemos miedo a esas mafias”. Como esos
farfullos de barrio que gritan “agárrame que lo mato”.
En esa misma tónica dijo:
“Este sistema (SICAD) que se creó, es para garantizar un complemento a
aquellos agentes económicos que salen a la calle a buscar divisas y los agarra
la marabunda de la burguesía parasitaria y les roba vendiéndoles dólares a 20 y
25 bolívares y quién sabe cuánto, para robarlos”…”Por eso creamos este sistema,
para derrotar ese dólar paralelo”.
Y yo quedé como que ( O.O ) ¿? ¿Qué dijo, Larry? Todo el anuncio fue en
ese tono y al final nunca explicó cómo es que va a lograr la mentada torcedura
del brazo del paralelo. Lo que me quedó claro fue que será más complicado
obtener dólares oficiales para las importaciones, que esos dólares que se
consigan serán escasos y costarán por encima de los devaluados hace poco a
6,30. O sea, me volvieron a devaluar en la cara, aunque me lo disfracen de
ajuste cambiario y de exitosa medida económica para acabar con el dólar
paralelo.
Entonces, si el dólar va a escasear porque con el Sicad complican la
adquisición de divisas y solo las empresas que ya están inscritas en el Rusad,
otra de esas ininteligibles siglas socialistas, podrán acceder a ellas -es
decir, las mismas empresas “burguesas y apátridas” que antes solicitaban los
dólares al difunto Sitme que saquearon las arcas del país-, y, además, los
particulares que antes solicitaban Sitme al viajar no podrán hacerlo, con lo
cual habrá menos dólares en el mercado, ¿Cómo van a bajar el paralelo?
De esta forma, Venezuela sería el único país de la bolita del mundo
donde entre más escasea un bien más barato se pone. ¡Cosa más grande!
No obstante, pese a la “exitosa” medida y a que el candidato del
gobierno se llenó la boca diciendo que “Apenas el primer día de anuncio (del
SICAD) ese perverso Dólar Paralelo, que nosotros vamos a pulverizar, bajó 5
puntos”, a mí todos los días me pasan por pin ofertas de ventas de dólares y
siempre rondan los 26 bolívares. Cuando la gente está apurada por venderlos, lo
más barato que los ponen es a 23,50. Hay algo entre la teoría económica del
gobierno y la realidad que no termina de cuadrarme.
Pero como este gobierno socialista no nos da tregua cuando de aplicar
lógica y sentido común para intentar descifrarlo se trata, mientras estoy
dándole vueltas a la cosa extraña esta del Sicad, me consigo con unas
declaraciones del ministro de Planificación y Finanzas Jorge Giordani. ¡Ya va,
ojo! ministro de este gobierno, mano derecha del difunto y ministro del
heredero del difunto. No estamos hablando de un ministro adeco o copeyano, ni
de un ministro opositor. No. Es el ministro del oficialismo, el mismo que lleva
14 años con las riendas económicas del país en sus manos y que dice: “a través
del Sitme se escaparon 25 millardos de dólares”.
Giordani complementa sus declaraciones diciendo: “no está planteado que
se sustituya al Sitme (…) ése era el desaguadero de dólares de la banca privada
y de la derecha venezolana”. Y pone la guinda a lo declarado agregando:
“entre esas asignaciones se encontraban empresarios que importaron “chatarra”.
Entonces yo caigo ¡Plop! Como Condorito y pienso, pero, bueno, este
señor viene y me dice así, tan tranquilamente, que sabe que se fue por el
desaguadero esa cantidad de dólares en SU gobierno, que durante SU gestión y la
de SU gobierno él sabe de empresarios y banqueros “apátridas” y “burgueses” que
se llevaron las divisas, que estafaron al país, nos da pelos y señales de cómo
lo hacían ¿Y no ha elevado una denuncia ante Fiscalía con nombres y apellidos
para que imputen a los responsables?
Respiro profundo. Trato de buscar una explicación a esto sin éxito. Leo
que el ministro del Interior y Justicia, Reverol, también da detalles de
operaciones fraudulentas con las divisas y sigo pensando…
En Venezuela el monopolio del manejo de las divisas, legalmente, lo
tiene el gobierno. Un gobierno que ha extendido el control estatal a todas las
esferas de la producción, distribución y adquisición de bienes y productos y
del que no han escapado los dólares. Entonces ¿cómo es que en este estado
monopólico, unos empresarios pasaron por “GO”, cobraron 25 millardos de dólares
y, hasta ahora, no han parado de patitas en la cárcel?
Nadie puede acceder, en Venezuela, a un dólar oficial sin que este sea
aprobado por el gobierno. Para viajar, yo tengo que hacer un montón de trámites
burocráticos ante el gobierno para que me dejen acceder a un poquito de dólares,
y es el gobierno el que me los aprueba y al que luego de viajar tengo que
rendirle una declaración jurada de que viajé y usé los dólares como se supone
que la ley me exige que los use. De hecho, a los pendejos como yo, nos rayan a
través de anuncios de prensa citándonos a comparecer hasta con la última
factura del viaje si a alguien de la administración de divisas le parece
sospechosa la forma como yo pude haber dispuesto de “mis dólares”. ¡Hasta
citaciones de Fiscalía llegan a los bolsas!
Mucho he escuchado de gente que supuestamente tiene años, desde que se
empezó con el control cambiario, viviendo de la especulación con las divisas.
Gente que se ha hecho multimillonaria con los manejos de esas divisas y que
viven lujosas vidas solo con “trabajar” los dólares. Todos hemos escuchado que
desde Pdvsa se han sacado miles de millones de dólares que ponen a circular en
el mercado negro para obtener efectivo rápido que le permita al gobierno hacer
proselitismo político. Hay quienes aseguran que son boliburgueses,
supuestamente gente del alto gobierno, con oficinas en el Cubo Negro en Caracas
quienes marcan el valor del dólar paralelo. Sin embargo, solo nos enteramos que
investigan al pobre pendejo del vecino que viajó y, posiblemente raspó 500
dólares para proteger su devaluado bolívar, que suspenden de Cadivi al bolsa
del primo que no pudo demostrar que gastó correctamente 1.300 dólares en un
viaje. Al día de hoy, no vemos a ninguno de esos empresarios que, según
los ministros, solicitaron divisas e importaron “chatarra” como imputados o
detenidos…
El estado-gobierno ha ampliado sus tentáculos hasta controlar
prácticamente todo, hasta convertirse en un estado monopolista, un mega estado
bajo cuyo control y sin cuya supervisión se supone que no sucede nada y ¿no han
sido capaces de identificar y detener a los culpables del desfalco con el
Sitme, de imputar a quienes usaron ese sistema “como una cobija”, cuando sí
identifican con facilidad a quienes rasparon 200 dólares hace dos o tres
años? Si tienen los detalles de cómo se hicieron las operaciones y saben
a quienes les entregaron los dólares ¿Por qué, al día de hoy, no hay empleados
botados, imputados o detenidos? ¿cómo no vemos a nadie preso? Tanta impunidad,
en el mejor de los casos, si no los convierte en culpables, los señala como
cómplices.
Tomado de:http://golcarr.wordpress.com/2013/03/27/del-sitme-al-sicad-muchos-pasaron-por-go-y-ninguno-va-a-la-carcel/
jueves, 28 de marzo de 2013
Madurado con carburo
Por Eddie Ramírez, 26/03/2013
Los
plátanos y algunas otras frutas pueden cosecharse verdes, siempre y cuando
hayan permanecido un tiempo mínimo en la planta. Para que maduren cuando llegan
a los mercados a veces se utilizan unas prácticas, ya un tanto obsoletas pero
todavía populares aunque no garantizan buena calidad, tales como el uso de
carburo o también colocando algunos plátanos maduros junto a los verdes.
En los
últimos años en nuestro medio político la mayoría de los dirigentes
revolucionarios han sido madurados artificialmente. Así, uno de ellos logró que
la cárcel hiciera las veces del carburo. Otro logró la maduración artificial
mediante el matrimonio, un braguetazo como dirían los españoles. La mayoría lo
lograron por la adulancia. En el caso de Maduro la sumisión a los hermanos
Castro hizo el papel del carburo. No utilizan la práctica de colocarse a la par
de alguien maduro porque en la revolución hay seniles como cierto monje y como
el general reencauchado, pero no hay gente sensata que pueda orientar a los
fanáticos rojos.
Conste que la madurez no es asunto de grados académicos. En Venezuela
hemos tenido presidentes graduados en universidades que fracasaron y hemos
tenido un autodidacta como Betancourt que resultó ser un estadista. Lo más
grave no es que Maduro sea inepto, sino que intenta disimular su incapacidad
apelando a insultos, amenazas, mentiras y abusos de poder. Sus insultos lo
descalifican. Sus mentiras confunden a los suyos. Sus amenazas nos dan risa.
Sus abusos producen rechazo. Entendemos que para la mayoría no es fácil
percibir las limitaciones propias. Como reza el dicho la culpa no la tiene el
ciego, sino quien le dio el garrote, pero por su propio bien Maduro debería
declinar y empezar a prepararse si quiere tener futuro.
Por su parte Capriles maduró cumpliendo con los requisitos de tiempo y
de experiencia administrativa ganada como alcalde y gobernador. Es inaceptable
que unos pocos escribidores de cuartillas, opositores duros del teclado,
intenten descalificarlo con señalamientos sin ninguna base. Estas prédicas
perversas solo favorecen al régimen. Curiosamente quienes lo descalifican son
ciudadanos ya entrados en años que podrían defender sus puntos de vista sin
necesidad de calumniar. Capriles está maduro para ser presidente y ello depende
de nuestro voto. Maduro ni con carburo termina de madurar.
Como en botica: Toda nuestra solidaridad con Víctor
Manuel García, un nuevo preso político del régimen, actualmente detenido
arbitrariamente en Yare. Otro abuso fue la detención de la señora Lourdes
Ortega por criticar al régimen en redes sociales. Inaudita la decisión de
Sunavi de proteger a una inquilina y enviar a un refugio a la propietaria del
apartamento. Cada día está más en peligro la propiedad privada. En Venezuela
contamos con excelentes siquiatras, pero Jorge Rodríguez y Edmundo Chirinos son
un descrédito para la profesión.
¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
Venezuela, ahora es de todos
Por Juan Andrés Mejía, 26/03/2013
Según el diccionario de la RAE, “abusar del poder” significa usar mal, excesiva, injusta, impropia o indebidamente de algo o de alguien. Creo que la definición describe con bastante precisión la realidad actual de nuestro país.
Durante las últimas semanas hemos visto como una y otra vez, el gobierno ha abusado del poder para tratar de imponer su voluntad. Primero fue el TSJ, que hizo lo que le dio la gana no sólo para nombrar a Maduro como Presidente encargado, sino que además le permite al mismo tiempo ser candidato. Luego vemos la deplorable figura del Ministro de la Defensa, quien no contento con pedirle a los venezolanos cumplir con el deseo de Chávez y elegir a Maduro presidente, dice además que hay que darle en la madre a quienes no lo hicieran. Y vemos también, como nuevamente usan las cadenas nacionales para promover abierta y descaradamente una candidatura.
Pero el abuso de poder no es un evento meramente electoral. Durante los últimos 14 años, millones de ciudadanos han sido víctimas del abuso de un gobierno, que a pesar de sólo haber ganado con el 55% de los votos, se cree dueño del Estado. Todavía vemos como una persona que firmó la petición del referéndum revocatorio en 2004 no puede trabajar para el Estado; como un empleado público es obligado a ir a una manifestación oficialista porque si no sufre el riesgo de ser botado; como un estudiante de la UNEFA no puede manifestar públicamente su desagrado con el gobierno porque lo pueden expulsar; como miles de Concejos Comunales introducen proyectos para mejorar su comunidad y no son aprobados porque no son oficialistas; ó como Norkys Batista que hace un par de días la expulsaron de un hotel del Estado simplemente porque es opositora.
Este 14 de Abril tenemos la oportunidad de decirle a ese pequeño grupo que pretende quedarse en el poder, que no nos arrodillaremos ante el abuso y la mentira. Nuestro voto no sólo será en apoyo a la candidatura de Henrique, sino que será un voto en contra de aquellos que pretenden manejar al país como si fuera un partido político. Yo no sé, si este gobierno llego al poder con la idea de hacer las cosas bien, pero sí sé que aquel famoso slogan que decía “Venezuela ahora es de todos” ya ni siquiera se atreven a utilizarlo.
Juan Anfrés Mejía
LOS MERCADERES DEL TEMPLO
Fernando Mires 28 de marzo
de 2013
La historia de Jesús está sujeta a
interpretaciones y es lógico que así sea ya que cuando se trata de hechos y
obras de personas notables la así llamada objetividad histórica nunca estará
libre de la subjetividad. La supuesta objetividad no se encuentra más allá de
la historiografía. En ese sentido cabría distinguir entre interpretaciones que
se ajustan a los hechos y las que simplemente los pasan por alto.
Hay efectivamente interpretaciones de
hechos e interpretaciones sin hechos. De este último tipo son las que han
llegado a primar en el periodo de la modernidad, el que según no pocos autores
ya está llegando a su fin.
La historiografía moderna, de acuerdo
a ese proyecto cientista cuya impronta ha marcado casi todo su curso, ha
intentado demostrar, ya sea en su versiones positivistas, liberales o
marxistas, que la historia ocurre de acuerdo a procesos "objetivos".
La historiografía moderna ha llegado así a ser una historiografía sin seres
humanos y, por lo mismo, deshumanizada e incluso inhumana.
¿Qué importancia tiene la vida de las
personas si la historia avanza hacia el cumplimiento de fines predeterminados
por un curso progresivo? Ni siquiera la historia sagrada -y para los cristianos
la más sagrada de todas es la de Jesús- ha quedado libre de la determinación de
esa historiografía supuestamente científica.
Si uno analiza por ejemplo las
interpretaciones "progresistas" de la vida de Jesús, sobre todo las
de la segunda mitad del siglo XX, Jesús no habría sido más que un reformador
social; incluso un revolucionario. Su origen humilde, su preocupación por
los desvalidos y enfermos, sus contactos con los zelotas, sus alusiones a
camellos, ojos de aguja y ricos, y sobre todo, su actitud frente a los
mercaderes del templo, son capítulos que han servido para que más de algún
pobre de espíritu haya osado decir que Jesús era "socialista".
Jesús, desposeído de toda divinidad ha
pasado a ser un Espartaco judío en contra del Imperio: una versión antigua -es
decir, desmejorada- del Che Guevara. Tuvo que surgir la voz valiente de Joseph
Ratzinger para dejar estipulado que Jesús no era Barrabás. Si Jesús hubiera
querido ser Barrabás, lo habría sido, agregó quien sería después Benedicto XVl.
Pero Jesús es, o debe ser para
los cristianos, Dios: el Dios sobre nosotros para ser Dios entre
nosotros y, después de su muerte, en nosotros: El Dios
trinitario: El Camino, La Luz y la Vida.
Ahora bien, uno de los episodios
preferidos por los exegetas del progresismo de Jesús ha sido el de la expulsión
de los mercaderes del templo, hecho que aparece en el Evangelio de Juan al
comienzo de su peregrinaje y para los sinópticos en los días en que tuvo lugar
su entrada a Jerusalén. La discordancia no es casual. Juan era más teólogo que
cronista. Eso significa que la secuencia en Juan no era cronológica sino
teológica. Luego, la expulsión de los mercaderes marca en la visión de Juan un
punto de ruptura decisivo con la ritualidad judía del tiempo de Jesús.
Lo interesante es que ese punto de
ruptura no ocurre en nombre de la innovación sino en defensa de las más
antiguas tradiciones del pueblo judío. Fue esa la razón por la cual Juan
resaltó en su narración el hilo de continuidad con la Biblia de Israel al
introducir en su texto las palabras del Salmo 69 referente al celo (cuidado)
por la casa de Dios.
La casa de Dios debe ser mantenida
limpia. Por eso Jesús expulsó del templo a los vendedores de bueyes, ovejas y
palomas, así como a los prestamistas. Eso es lo que se entiende a partir de una
primera lectura de los textos. Pero si leemos con atención no costará advertir
que Jesús no los expulsó porque practicaban el comercio sino sólo
porque lo hacían en el templo. Nunca Jesús enfrentó a los mercaderes de
plazas o mercados. Recordemos, además, que José, el padre de Jesús, al ser
carpintero, también era comerciante.
Jesús expulsó del templo a los
comerciantes por la sencilla razón de que el comercio no pertenece al templo. El templo es el lugar en donde el
ser busca su comunicación con un más allá, y el comercio, por su propia
naturaleza, solo puede ser del más acá. Lo que es del mundo es del mundo
(in-mundo). Lo que es de Dios es de Dios. En ese sentido Jesús actuaba de
acuerdo a la más estricta tradición judía.
¿Era Jesús entonces un tradicionalista?
En ningún caso. Recordemos que Jesús pasaba por alto las tradiciones cuando su
fe lo decidía (predicar durante el Sábado por ejemplo) Lo que interesaba a
Jesús no era la materia del templo, sino la representación de la casa del
espíritu. Luego, el templo no era para él la piedra del templo como seguramente
lo era para los sacerdotes rigoristas.
Más claro no pudo haber sido Jesús
cuando explicó: “Si yo destruyo el templo, lo puedo reconstruir en tres días”.
Se refería a su agonía, muerte y resurrección, es decir, al templo de su propio
cuerpo. Con ello estaba diciendo que hay dos templos. El templo exterior y el
templo interior. El primero no es más que la representación material del
primero. El templo interior, el del espíritu, habita en mi cuerpo, es decir, en
mi ser, y es de Dios. Pero para mantener limpio el templo interno necesitamos
de la limpieza del externo. O dicho así: mercaderes, a tus mercados; militares
a tus cuarteles. Y también: políticos a tu política.
Dios en su templo no debe ser
interferido. Tampoco a la inversa: Dios no debe ser llevado a los mercados. El
templo nos recuerda que nuestro templo es también el lugar del tiempo de Dios.
O, hablando con Pablo: "El templo de Dios habita en ustedes. Quien
destruye el templo de Dios será destruido por Dios, porque el templo de Dios es
santo y ustedes son ese templo" (1 Corintios 3,16)
De modo más erótico -mujer al fin-
pero en el mismo sentido paulino, lo entendió Santa Teresa de Ávila cuando
escribió acerca de ese "castillo interior" que todos tenemos y en
cuyas "moradas" concertamos citas ocultas con Dios. Esas son, según
Teresa, las moradas del ser. Son también, por eso mismo, las del pensamiento
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