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martes, 16 de octubre de 2018

Se rebosó el vaso, por @fariasjoseluis




José Luis Farías 15 de octubre de 2018
@fariasjoseluis

Fastos y nefastos de la semana

El asesinato del concejal Fernando Albán -¿alguien duda que fue un crimen?- ha dejado completamente desnuda la naturaleza gansteril del régimen de Maduro.

Lo hemos dicho hasta la saciedad, estamos frente a un Pranato, un régimen fundado en el delito, soportado en un patrón de terror, violencia y miedo, capaz de los crímenes más atroces como este de torturar impunemente a un hombre hasta matarlo y luego lanzarlo desde un piso 10 para torpe y cínicamente simular un homicidio.

La dramática muerte de Albán ha conmocionado profundamente a toda la sociedad venezolana, sus implicaciones políticas serán decisivas contra el régimen.

Varias son las razones que explican el poderoso impacto del sonado crimen:

1. El deceso de Albán se produce en y a manos del régimen, a dos o tres días -las investigaciones precisarán el tiempo exacto- de su inexplicable detención cuando ingresaba legalmente al país procedente de Nueva York.

2. Las explicaciones oficiales sobre el deceso son insostenibles, incluido el escandaloso silencio de Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez, a quienes, por múltiples razones, este asesinato les atañe directamente o las estupideces de Mario Silva. La contradictoria narrativa de Tarek William Saab fungiendo de Fiscal General al pronunciarse sin antes investigar no la cree ni el más furibundo defensor del régimen.

3. Las informaciones confidenciales emanadas del interior del propio SEBIN desmienten reiteradamente el cuento oficial del “suicidio”.

4. La sórdida y abyecta institución en la cual se ha convertido el SEBIN conocida por todo el país y descrita magistralmente por la periodista Sebastiana Barraez que la lleva a concluir: “Quién puede dudar que en una institución así, que secuestra, extorsiona y tortura, haya podido ocurrir algo terrible que llevara a la muerte del concejal Fernando Albán.”

5. El asesinato de Albán se produce justo en el momento en que el Pranato madurista está siendo investigado mundialmente por violación de los derechos humanos. Cualquier duda surgida, por más nimia que fuera, en los entes internacionales sobre la esencia delictiva y criminal del régimen madurista se encontrara de frente con el abominable crimen del concejal Fernando Albán en las mazmorras del Pranato

El horrendo crimen ha golpeado seriamente al régimen madurista, pese a no existir Fuertes pronunciamientos públicos la condena a sotto voce carcome sus frágiles bases de apoyo social, político, policial y militar. La tímida voz de Juan Barreto admitiendo que “el caso Albán afecta sensiblemente a Maduro”, la filtración de testimonios y datos desde los cuerpos policiales sobre el suceso, el silencio de los hermanos Rodríguez, son apenas pequeñas muestras el mar de fondo que sacude al mundo chavista.

Nos unimos o nos unimos

Las reacciones en torno al horrendo crimen del concejal Fernando Albán han sido muchas y diversas pero todos condenatorias, su condición de hombre bueno, noble, valiente y luchador agigantó la solidaridad expresada en el repudio unánime ante su muerte.

El psiquiatra Carlos Rojas se preguntó: “¿Cuando dos altos funcionarios dicen la misma mentira es por casualidad, o es Política de Estado mentir, es decir, encubrir?”.

Muchos ciudadanos indignados se quejaron de la “escasa reacción”, en términos de movilización, frente al trágico suceso.

No pocos proclamaron “mártir” a Fernando Albán por morir “resistiendo” a la tortura del régimen, no sin deslizar su dosis de acusación de culpa contra la “ceguera” de la dirigencia opositora. “Nunca falta alguien así”, reza una vieja frase.

Un dirigente político juvenil no exento de amargura, dijo en las redes: “Lo único que me ha quedado claro es que ante la mayoría los políticos venezolanos valemos y somos buenos después de muertos”.

Alguien comentando el texto anterior me escribió: “Lo cierto es que necesitamos el mal para ‘ver’ el bien. Este horrible hecho permitió el acercamiento entre las fracciones políticas. Me dió mucha satisfacción que [todas] las toldas estaban presentes, incluso María Corina.”

No faltaron quienes aprovecharon el cruel asesinato para decir que por eso “no debemos votar”; y por supuesto, tampoco faltó quien dijera lo contrario. Cada quien desde su verdad y también cada quien desde su interés particular.

Pero lo cierto es que entre el dolor verdadero y el infaltable oportunismo politiquero, entre los aciertos y los desaciertos hijos de la ira, entre el miedo y la desesperación sembrados por el terrorismo de Estado, la terrible muerte de Albán dejó en claro una sola cosa: o nos unimos o nos jodemos todos.

Así pareciera haberlo entendido todo el liderazgo político si tomamos en cuenta sus discursos en el Parlamento y en sus declaraciones públicas de condena y rechazo al asesinato de Albán. Amanecerá y veremos.

Ugalde

La muerte de Albán calló, por ahora, lo que apuntaba a ser el centro del debate político de la semana el dilema de votar o no el 9 de diciembre a partir del polémico artículo del sj Luis Ugalde titulado “Rotundo No a la Constitución Comunista”.

Sobre el tema en cuestión me atrevo a adelantar algunas consideraciones que había prometido:

1. El solo rumor de un posible referéndum para votar la llamada “constitución comunista” elaborada por la ilegítima e inconstitucional ANC, desató la polémica en el seno de la oposición democrática venezolana sobre participar o no en ese presunto llamado. Comenzaron los rugidos.

2. El jefe de AD, diputado Henry Ramos Allup, le puso salsa a la discusión diciendo tener “fundadas razones” para llamar a votar NO en el referéndum. Una posición que de seguro tiene algunos acompañantes todavía agazapados, pese a ser un disparo desde la cintura.

3. La gente de Soy Venezuela, alianza política de la señora María Corina Machado, Antonio Ledezma, Di- Ego Arria y otros, soltó de inmediato su respuesta fundada en argumentos jurídicos y políticos para oponerse a la participación.

4. Como dije al comienzo la primera alerta sobre el tema fue puesta por el sj Luis Ugalde quien en un artículo de opinión llamó claramente al debate planteando la necesidad de un rotundo NO a la “constitución comunista”. Así de claro.

5. Una lectura desprejuiciada del escrito no deja dudas de que Ugalde no expresó en modo directo la conveniencia de concurrir o no al referéndum, pues solo llamó a discutir oportuna y convenientemente el problema. Sin embargo, tanto quienes adversan como quienes respaldan la participación interpretaron su artículo como una clara invitación a participar.

6. La razón de esa non sancta “coincidencia” entre radicales y electoralistas es que cada quien ha querido llevar la brasa para su sardina electoral o antielelectoral aprovechando el peso de Ugalde en la opinión pública. Unos para denostar del sacerdote jesuita diciendo que ya se le cayó la “falsa careta radical” usurpada “oportunistamente” con la tesis del “nuevo Wolfang Larrázabal” para poner fin al oprobio madurista y otros para aplaudir el “viraje prometedor” afirmando que Ugalde habría llamado a “a votar masivamente” en el supuesto referéndum. Gajes de la politiquería.

7. He leído varias veces el texto de Ugalde y no he visto ningún llamado a votar en el supuesto referéndum. Eso sí, he descubierto en su escrito la habilidad del polemista, del hombre que sabe jurungar el pretérito y la realidad para abonar sus argumentos, el analista que levanta la vista para leer la realidad y pone a discutir a todo el mundo sobre lo que hay que discutir.

8. Lo dicho por Ugalde es sencillo y se resume en el título de su artículo: “Rotundo NO a la Constitución Comunista”.

9. Ahora bien, hay por lo menos dos formas de dar ese NO. Una, participando en el el evento electoral que se llame para votar la “Constitución Comunista”. La otra, absteniéndose de participar como sucedió el 20 de mayo. ¿Cuál es la de Ugalde?

10. Corresponde a la dirigencia política evaluar ambas opciones con absoluta responsabilidad política frente al país.

11. Pero adelantó, brevemente, la mía: no creo que después de haber declarado desde la AN la nulidad de todos los actos de la ANC y el referéndum sería un acto más de la ANC, que después de ratificar esa decisión varías veces en especial con el desconocimiento del llamado fraudulento a elecciones presidenciales, que después de lograr el apoyo mundial a ese desconocimiento, que después de declarar que estamos frente a una dictadura y confrontar una prueba tan dura como el homicidio de Fernando Albán vayamos nosotros a echarle los óleos de la legalidad y la legitimidad a semejante adefesio.

12. Por último, en términos estrictamente pragmáticos, no será posible juntar la mayoritaria voluntad de más del 80 % de los venezolanos que repudian al Pranato madurista para que participen. Lo contrario sumaría incluso a quienes desde la acera de enfrente deshojan la margarita frente al régimen. Tiene la palabra el amigo sacerdote jesuíta.

Loren Saleh

Delsa Solórzano: “el destierro de un preso político no borra el asesinato de otro”, más claro imposible.

Requesens

La CIDH dictó medida de protección para el diputado Juan Requesens. Otorgó 15 días al gobierno de Maduro para adoptar medidas cautelares para proteger la vida del diputado. ¿Qué vendrá después de esos 15 días?

Ojo avizor

¿Maduro aumentará el precio de los combustibles a precios internacionales como tantas veces ha anunciado?

¿Por qué tanto silencio general Padrino?

La presión internacional no baja. Los organismos internacionales de derechos humanos hicieron suyo el caso Albán.

Maduro no las tiene fácil. Aunque usted no lo crea.

José Luis Farías
@fariasjoseluis

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