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domingo, 30 de diciembre de 2012

15 píldoras sobre elecciones


Por Thaelman Urgelles, 18/12/2012

1. La arrolladora victoria del chavismo en las elecciones regionales del domingo ratificó el irremediable efecto inercial de las elecciones mayores sobre las menores. Por ello las democracias sólidas y tradicionales separan suficientemente tales procesos, dos o más años, para evitar que los triunfadores de elecciones presidenciales se hagan inmediatamente de todo el poder en subsiguientes comicios menores.
2. Ya lo sufrimos los opositores a Chávez en 2004, cuando las regionales se celebraron 3 meses y medio después del Referendo Revocatorio ganado por Chávez en agosto de ese año. Fue una derrota tan severa como esta, con el agravante de que perdimos Miranda, lo que no ocurrió hoy. Y esta vez la separación entre una y otra fue criminal: apenas seis semanas.
3. Los candidatos de la MUD se enfrentaron, pues, a una tendencia histórica no solo venezolana sino mundial. Así lo dijimos cuando, sin embargo, animábamos a participar con el argumento de que había serias oportunidades en un importante número de estados. No voy a desconocer hoy aquellas afirmaciones, escritas con la mayor esperanza y sin duda dirigidas a estimular el voto del electorado opositor.
4. La oposición perdió importantes espacios de servicio público. El Zulia y Táchira son golpes demoledores y duros de interpretar, dadas las estupendas gestiones de ambos gobernadores y la fortaleza antichavista que teníamos en el Táchira. Puntualizo lo de “de servicio público”, porque esa derrota no saca de la lucha política a un Pablo Pérez, quien tiene un enorme futuro por delante.
5. Las derrota en Carabobo y Nueva Esparta son más comprensibles; se veían venir, dado el desgaste sufrido por ambos gobernadores tras varios lustros de ejercicio del cargo. Ojalá que esta lección la aprendan quienes no son capaces de predicar con el ejemplo. Lo mismo le ocurrió a varios exgobernadores de larga data –Colmenares. Galíndez, Lippa- quienes se hacen candidatos a base de maquinarias locales pero no logran convencer a un electorado ávido de nuevos rostros.
6. El perfil de los 3 gobernadores que lograron sobrevivir al arrrase contiene un mensaje muy claro para la comunidad opositora y para el país: se trata de políticos surgidos en estos 14 años de lucha democrática contra el proyecto totalitario, dos de ellos nacidos “en las entrañas del monstruo” y escapados de allí por sus indiscutibles convicciones democráticas. Y el tercero –Capriles Radonski- un fenómeno del crecimiento político, quien se reconstruyó como hombre de centroizquierda a partir de un comienzo político en la centroderecha.
7. Los llamados partidos tradicionales recibieron un neto mensaje de los electores, una auténtica tarjeta amarilla que virará a roja si no ejecutan los cambios de actitud y modos de operar que la gente no aceptará más. La retrechera arrogancia del Secretario General de AD, negado a revisar su liderazgo también vitalicio en ese partido y tan locuaz para arrojar sombras y sarcasmos sobre los nuevos líderes, terminó por arropar la imagen de todo el partido.
8. Y lo de Copei no tiene nombre. Un partido que no termina de salir de un bochornoso espectáculo de lucha interna y sale con una estúpida cuña que ironiza a la “nueva política” en nombre de una fulana “buena política”, y para ello trató de enfundarse los enormes pantalones de los fundadores de la democracia. El infeliz episodio terminó por fulminar las oportunidades de César Pérez Vivas en el Táchira.
9. Sin negar la amplitud e importancia de su victoria, el chavismo también recibió lo suyo de los electores. La pérdida, de una elección a otra, de 4 millones de votos, no es para estar demasiado optimistas. Con todo el impulso inercial que traía del 7-0, con toda la oportuna manipulación emocional de la gravedad de Chávez –con sus misas, llanteríos públicos y mensajes ventriloquiales desde La Habana- los seguidores del presidente sólo convocaron a poco más del 50% de su electorado.
10. Aunque la peor noticia para el PSUV fue sin duda la imposibilidad de vencer a Henrique Capriles en Miranda. Miranda fue Stalingrado, como certeramente lo calificó Fausto Masó apenas comenzaba la campaña. Y nuestro Stalingrado resistió, pese a que el mayor esfuerzo miliitante, amenazador, ventajista y financiero del gobierno estuvo concentrado allí. Sólo con el propósito de liquidar a Capriles: el único hombre que puede encabezar a la oposición con chance de victoria, en la batalla presidencial que se avecina.
11. Cuando participé en una consulta sobre si Capriles debía lanzarse en Miranda, opiné que era un error que lo hiciera. Muchos pensaron igual, sobre todo en los días finales de la campaña. Hoy reconozco que Capriles tuvo razón en hacerlo. Con todo respeto por Carlos Ocariz, él no hubiese podido resistir el festival de ventajismo y chequera que el chavismo montó en Miranda. Y además el triunfo de Henrique lo sitúa, sin ninguna reserva, como el candidato democrático en las elecciones que se avecinan. Quedó liquidado cualquier debate mezquino al respecto.
12. En mi perfil de Facebook escribí el domingo en la noche: “El chavismo lamentará toda su vida que en esta corrida el toro Capriles se le haya ido vivo a los corrales. Verán que en pocos meses les clava una cornada irremediable”. El optimismo instrumental del final de la oración no disminuye la gran verdad de esta idea: con Capriles en el ruedo, tenemos real oportunidad de competir con éxito en lo que viene; no digo que tendrá la primera opción, pero es sin duda el único de nuestras filas que puede escalar la monumental cuesta que tenemos enfrente.
13. El lúcido Fernando Mires -ya uno de nosotros, tanta su generosidad con Venezuela- lo expresó de una manera que yo nunca hubiese logrado: “Si yo estuviera en una imaginaria disyuntiva, pienso que sería mil veces preferible ganar Miranda y perder todas las demás gobernaciones a ganar todas las gobernaciones y perder Miranda”.
@Turgelles

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sábado, 29 de diciembre de 2012

16D, resultados previsibles

Por Elinor Montes, 29/12/2012

¿Hasta cuándo culpan a la gente del fracaso de la dirigencia “opositora”? Mientras no se asuma la raíz del problema los resultados serán los mismos.

El 16 D no hubo sorpresa, el régimen hizo caída y mesa limpia. Como dijo un camarada, “hubiesen preferido ganar las 23” gobernaciones “pero es difícil explicarlo”.

Se acabó el reparto, los partidos tradicionales están fuera del juego: a AD le quitaron la Gobernación de Nueva Esparta, a COPEI la de Táchira, a Proyecto Venezuela la de Carabobo y a Un Nuevo Tiempo la de Zulia. Decidieron dejar a Primero Justicia en Miranda y a 2 ex oficialistas en Falcón y Amazonas. A Causa R, le negaron el triunfo para acceder a la gobernación de Bolívar.

Como de costumbre la dirigencia “democrática” que legitima al CNE culpa del fracaso a los que no votaron, cuando en verdad a mayor votación opositora mayor es el fraude, éste es proporcional a lo que necesitan para ganar, lo cual se evidencia en la toma de 22 de los 23 consejos legislativos, incluyendo Miranda.

¿Qué esperaban en unas elecciones antidemocráticas desarrolladas en un clima de radicalización del socialismo? ¿Cuándo se entenderá que el problema no es el electorado sino la desnaturalización de las elecciones y el discurso y acciones de una dirigencia democrática que no posiciona en la gente la urgencia de vivir en libertad cuando la ubica sistemáticamente en un escenario democrático?

Desde que el CNE, de y para el régimen, pervirtió el sistema electoral para asegurar su triunfo en el Referéndum-plebiscito-presidencial en el 2004, la oposición no ha ganado una elección en la que esté en discusión el poder y para colmo la historia del 2006, en la cual, ante la derrota, dijo Petkoff: que “nunca se hizo pajaritos preñados” y Rosales que: “Chávez había ganado limpiamente”, no se diferencia mucho a la del 7 octubre, cuando el candidato, hoy gobernador, también en plenos escrutinios, reconoció su derrota sin cuestionamiento, aunque al día siguiente dijo que había habido “triquiñuela pero no fraude” y eso se quedó así.

La dirigencia democrática aspirante al poder no se ha resteado con la gente en su necesidad de liberarse y como el régimen, a quien hace un cuestionamiento, especialmente si expone su preocupación legítima sobre la perversión electoral y propone además otras formas de lucha democráticas, lo tildan de radical despectivamente y lo mandan a hacer “tienda aparte”, porque hay que calarse el fraude y punto.

Ningún candidato tomó como bandera la defensa del derecho de los niños a una educación libre y de calidad amenazado por la Resolución 058, ni la de la libertad negada en todos sus ámbitos por las comunas, ni la de la propiedad privada, en fin, como siempre, hicieron una campaña como si hubiese democracia, prometieron ser eficientes en políticas públicas, sin recursos para cumplir, y así pretendían que la gente renunciara a su derecho a viajar, hecho previsto por el CNE para cambiar la fecha tradicional de los primeros días de diciembre al 16.

Quien tiene que revisarse es la dirigencia democrática.

Publicado por:
http://www.analitica.com/va/politica/opinion/1823338.asp

sábado, 22 de diciembre de 2012

No Maten al Mensajero.



José Luis Farías 21 de diciembre de 2012
@fariasjoseluis

Corto y Picante.

 Para mis estimados Carla y Roland

En vista de la legítima preocupación expresada en torno a la abstención opositora por los dos destinatarios de este Corto y Picante, me dispuse a recoger las principales razones de algunos opositores que se negaron a sufragar el 16D. Las he agrupado en generales y por estado, aquí van:
 
Generales:

"Votar no sirve de nada contra un gobierno tramposo"
 
"Para qué votar si los chavistas van a volver a ganar"
 
"Poleo tiene razón: los dirigentes de la oposición son unos vendidos al gobierno"
 
"Si no trabajo no como, me da igual quien gane"
 
"Llevo cincuenta años en el país y nunca nadie me ha dado nada"
 
"Porque Diego Arria y María Corina dicen que la oposición no es capaz de enfrentar el fraude"
 
"Por esa vía no se sale de un gobierno comunista"
 
"Mi peo es Chávez, no un gobernador"
 
"Me da igual quien gane"
 
"Que ladilla esa votadera"
 
Por estados:
 
"Después de las primarias Fulano excluyó a todo el mundo"
 
"Zutano y su partido son demasiados sectarios"
 
"Por favor no pidan que vote por ese señor, es un corrupto"
 
"Quién iba a votar por ese tipo que fracasó como ..."
 
"Yo no iba a votar por ese, es demasiado arrogante"
 
"¿Hasta cuándo Mengano?"
 
"Ese, ese es peor que los chavistas"
 
"Son incapaces de unirse"
 
"Nuestro candidato es tan corrupto como el chavista"
 
"Por ese no vota ni su mamá"
 
"Este tiene más tiempo en el gobierno que Chávez en la presidencia"
 
"Ese es un ... que solo piensa en él y su camarilla"
 
"Ni que me paguen voto yo por ese carajo, ustedes porque desde Caracas no lo conocen"
 
Como podemos ver las causas de la abstención son múltiples y pueden oscilar entre políticas, personales o de pura y simple irresponsabilidad.
 
PD: Por razones obvias no daremos ni el estado ni mucho menos el nombre del candidato opositor, no vaya este Mensajero a resultar agradedido por andar diciendo cosas que no debería con las que algún derrotado pudiera sentirse aludido.

viernes, 21 de diciembre de 2012

LOS RESULTADOS DEL 16D, LECCIONES Y ACTUACIONES DESEABLES DE LA OPOSICIÓN DEMOCRÁTICA


CARLOS MASCAREÑO 20/12/2012

Por supuesto que hubiésemos querido obtener más gobernaciones, al  menos siete. Sin embargo, siempre estuvo pendiendo la duda sobre esa meta. También hubo incertidumbre sobre lo acertado de la candidatura de Capriles. Triunfó. Haberlo logrado es un importante  activo del proyecto democrático.

Bien, los resultados son los que ya conocemos. A partir de ellos, es indispensable cavilar para derivar nuevas estrategias políticas para el futuro inmediato.

1.    Los parámetros que arrojan las cifras son los siguientes:
a.    Chavismo y oposición lograron un % de los votos válidos nacionales similar al del 7-O
b.    El chavismo perdió más votos absolutos que la oposición. Ambos bandos acusaron el castigo de la abstención.
c.    La abstención varió dentro de un amplio rango: apenas 33,75% en Amazonas y cercana al 58% en Bolívar, Guárico, Portuguesa, Vargas y Sucre.
d.    En algunos casos castigó al chavismo (a pesar de lo cual no perdieron el estado) y en otros a la oposición que vio comprometidos estados por tal motivo. Es el caso de Bolívar, cuyos resultados se encuentran en reclamo por parte de la oposición ante el CNE. Mención aparte merece la derrota en Táchira y Mérida, estados donde la oposición ganó el 70. Merece la pena evaluar los porqués particulares de ese resultado
e.    El 7-O sólo se ganaron dos estados; el 16D tres y uno bajo observación (Bolívar).
f.     La oposición ganó en las principales ciudades y capitales del país (Maracaibo, Barquisimeto-Cabudare, Valencia-Naguanagua-San Diego, Maracay, área metropolitana de Caracas en Miranda, San Cristóbal, Mérida, Coro, Barinas, Ciudad Bolívar, Puerto Ayacucho), y resultados cerrados en otras varias (Cumaná, Cabimas, San Felipe, Puerto Ordaz).
g.    El chavismo ganó en las ciudades de menor tamaño y áreas rurales, pero con votación importante en los centros urbanos de mayor tamaño.
h.    El PSUV obtuvo la inmensa mayoría de los votos del oficialismo (un 98%)
i.      Los votos de la oposición muestran un equilibrio entre varias fuerzas políticas, divididas en tres bloques: PJ (24,4%), NT (15,1%) y AD (13,1%) concentran el 52,6. Luego VP, Copei, AP, PV y CR el 22,4% (con pesos relativos dentro de rangos que no se distancian sustantivamente) y las demás organizaciones aportaron el restante 25%.
j.      Los votos del PSUV se distribuyen por todo el país
k.    Los votos de la oposición se distribuyen en diferentes estados de acuerdo a la organización política que predomina: PJ en Miranda, Anzoátegui y Aragua; AD en Anzoátegui, Cojedes, Guárico, Sucre, Nueva Esparta; PV en Carabobo; AP en Lara, NT en Zulia; Copei en Táchira; MVP en Amazonas; CR en Bolívar; VP en Sucre; Convergencia en Yaracuy.

2.    Los parámetros cualitativos que pesaron en los resultados:
a.    La campaña del chavismo fue de corte nacional, con mensajes unificados y soportados en la lealtad al Líder.
b.    La campaña de la oposición fue regionalizada, en la cual cada candidato desplegó su propia estrategia, a pesar de que hubo un esfuerzo de la MUD por unificar algunos mensajes nacionales.
c.    La campaña del chavismo contó con todos los recursos necesarios (a pesar de lo cual perdieron cerca de 4 millones de votos)
d.    La campaña de la oposición se desarrolló con una deficiencia notable de recursos.
e.    El chavismo se enfrentó al escenario de la posible salida de su líder de la presidencia; su enfermedad fue factor central en la campaña.
f.     La oposición se enfrentó al  escenario de la dispersión de esfuerzos, frustración post-70 y escepticismo de la población opositora sobre la confianza en el árbitro.

3.    En función de lo anterior, se pueden derivar algunas apreciaciones:
a.    La maquinaria del chavismo no impide la abstención de su gente. Apoyan al Líder más no, necesariamente, a los líderes regionales.
b.    Esa maquinaria es la que, a pesar de su abstención, les garantiza triunfos en los estados, sobre todo de manera holgada en aquéllos con menor población urbana
c.    La maquinaria de la oposición es, obviamente, débil. Por ello, ante una abstención como la acusada, corre los riesgos de rigor y pierde elecciones estadales.
d.    Sin embargo, a pesar de la debilidad de la maquinaria, la oposición continúa ganando las elecciones en las principales ciudades de país. Ello es reflejo de un voto duro consciente que no depende de maquinaria para movilizarse.
e.    La población no se detuvo en el carácter de “paracaidistas” de los candidatos del Chavismo. Todos ganaron. Esto parece indicar que la elección se asume como un hecho nacional, sin mayor apego a las identidades regionales con su respectiva defensa. Esta es una hipótesis a estudiar con mayor profundidad.
f.     Si bien la oposición no obtuvo la meta sensata de gobernaciones (lo que posee un impacto político negativo), pudo mantener su proporción de votos respecto al 70.

4.    Algunas directrices para la acción política
a.    La oposición sin Unidad no tiene opción de triunfo en elecciones nacionales. Deberá profundizar la alianza existente la cual tiende a parecerse a un federalismo de partidos (tanto por las fracciones como por la localización regional del voto). Esta hipótesis también deberá analizarse con detalle.
b.    El chavismo sin el uso abusivo de los recursos del  Estado, a pesar del Líder, vería disminuida su opción de triunfo nacional.
c.    Como lo antes señalado seguirá siendo una constante en el corto y mediano plazo, es necesario profundizar en el análisis de los factores que disminuyen la fuerza del oficialismo. Obviamente, la ausencia del Líder, de ser permanente, debería repercutir en ese escenario. Pudiera llevar al fraccionalismo. También la marcada mala gestión, que se ampliará, deberá incidir en la disminución de la credibilidad del régimen.
d.    La oposición debería  concentrar recursos en los centros poblados donde ya ha adquirido ventajas competitivas. Hay alrededor de 50 centros, entre grandes, medianos y pequeños dónde eso es una realidad; en ellos reside más del 70% de la población.
e.    En esos centros (sin menoscabo de los otros), la oposición está obligada a acompañar a la población en sus reclamos y necesidades, con intensidad y organización.
f.     Además, es allí donde se encuentra la mayor densidad de organización social de base, que puede ser proclive a acompañar un proyecto democrático.
g.    El horizonte electoral  es corto. Podemos tener elecciones presidenciales y municipales el próximo año. Los partidos representados en la MUD están obligados a montar la estructura de liderazgo y electoral de inmediato. Como si las elecciones fueran en febrero.
h.    Para ello, es conveniente aprovechar las lecciones aprendidas de estas dos contiendas, la acumulación de conocimientos y experiencia organizativa  y, sobre todo, el adecuado tratamiento de las debilidades propias de una alianza de partidos tan amplia como frágil.

Análisis Elecciones Regionales 2012 en Venezuela


Oswaldo Ramírez C. 17 de diciembre de 2012
@oswram

Un nuevo mapa político en Venezuela, en el escenario mínimo que planteamos hace 2 semanas si el comportamiento electoral era similar al registrado el 7-O. Pero, este resultado significa que es ese el capital político de ambos bloques, nuestra respuesta es NO.

Desde 1989, año en que comenzaron los procesos regionales para elegir gobernadores en nuestro país, el comportamiento electoral fue el siguiente en términos de abstención: 1989= 54%; 1992= 50,72%; 1995= 53,85%, 1998= 47,56%; 2000= 43,55%; 2004=54,6%; 2008= 35,6% (promedio 48,5%) y el pasado domingo 16 fue de 46,06%. Como pueden observar, la participación tiene un comportamiento muy similar en este tipo de comicios.

Quise comenzar por este tema de varios que trataré en este artículo, porque dentro del alto nivel de locus de control externo que hace vida en la cultura política del venezolano, es más fácil echarle la culpa a alguien, y en primer orden la seleccionada por mucha gente ha sido la abstención (dentro del mito de que es culpa de los que se fueron de viaje). A esta elección y en este momento, los electores llegaron ya saturados del bombardeo de la propaganda política, que comenzó en el último trimestre del 2011 con las elecciones primarias de la Mesa de Unidad Democrática (MUD-Oposición), y se prolongó posteriormente hasta octubre de este año con la elección presidencial. Sí, la gente se cansa y se satura en algún punto.

A esto le sumas que la gente estaba en el “modo hallaca“, que por la cercanía a las festividades navideñas (ha sido la elección más cercana al 24D en la historia electoral del país), el ciudadano promedio está más pendiente de sus vacaciones, la decoración navideña, el arreglo de la casa, la compra de regalos y de los estrenos de ropa, el niño Jesús o el San Nicolás. Y por si fuera poco, como resultado dentro de la antipolítica que caracteriza a algunos sectores, el desasosiego, la frustración o la rabia de haber perdido el pasado 7 de Octubre (en el caso de la oposición), o la alegría, comodidad y seguridad (porque no estaban en riesgo ni Chávez, ni las misiones) de los seguidores del oficialismo; el resultado natural es el esperado, alta abstención y un comportamiento similar a lo que sucedió el pasado 7-O.

Culpar a los abstencionistas de perder la elección es un asunto que parece irresponsable. Si Ud. no mantiene o aumenta su capital de votos es por su falla, no porque el otro no comprendió su mensaje. Hubo fallas en las campañas, por ausencia de comunicación política eficiente y por liderazgos que necesitaban renovación (con la excepción de Miranda, no hubo primarias en los estados en los que la oposición gobernaba ya, debido a un acuerdo político en la MUD).

La oposición debe abordar una forma diferente de hacer política, que realmente logre conquistar corazones, para luego poder invitar en paralelo a pensar en un país diferente, mejor, o que evolucione. No se trata sólo de propaganda, sino que va más allá, en el acompañamiento directo a la gente en sus problemas diarios, en el comprender que hay que ayudar a resolver las necesidades básicas, pero en paralelo enseñar a pescar, en entender que la dinámica social del país cambió, pero la cultura política sigue siendo la misma de hace unos cuantos años, en dónde el personalismo político priva más que la institucionalidad.

Simpatía y Militancia partidista en Venezuela

Hice este ejercicio al comparar primero, los resultados electorales de las parlamentarias del 2010 (26 de septiembre) con la elección del 16 de diciembre, no comparé con la pasada elección, puesto que algunos partidos en estudio se agruparon en torno a la tarjeta de la MUD, que si bien obtuvo una votación importante, no todos sus votos provenían de los partidos, sino también de los independientes y de personas que interpretaron que esa era la “opción” porque se pusieron de acuerdo, y además porque las elecciones presidencial tienden a elevar de manera importante la participación.

Podemos observar claramente que los 5 principales partidos del país perdieron votos, siendo el que menos perdió “capital político” Primero Justicia con 6%, seguido del Partido Socialista Unido de Venezuela con 12%; los partidos clásicos del sistema Copei y Acción Democrática perdieron 63% y 43% respectivamente; y el partido que todos consideraban en ascenso porque de sus filas había salido un candidato presidencial en 2006, Un Nuevo Tiempo, perdió 40%.



Pero veamos el siguiente cuadro, (te sugiero que lo veas en PDF Comparacion 2008-2012 Elecciones).



En este cuadro muestro los primeros 3 partidos más votados por estado en las elecciones regionales de 2008, en las parlamentarias del 2010, la presidencial y regional del 2012; el cuadro muestra por color, los partidos políticos; observen que el PSUV ha sido el partido más votado en los últimos 4 años por cada estado (que no significa necesariamente que ganó cada estado, porque el voto opositor está altamente atomizado en varias organizaciones).

De este trabajo quiero rescatar varias conclusiones:
  1. El PSUV cuenta con mayor organización partidista, por lo tanto, a mayor organización, mayor capacidad de articulación de su militancia y mayor probabilidad de persuasión a sus simpatizantes por la vía de la propaganda.
  2. Acción Democrática y Copei y Un Nuevo Tiempo han perdido fuerza electoral en los últimos comicios.
  3. Primero Justicia ha ganado capital de manera significativa.
  4. Nuevos partidos políticos tanto de la oposición como los que giran alrededor del Gran Polo Patriótico (oficialismo) han ganado capital político.
  5.  
Digo esto porque, dentro del seno de la MUD es imperante un cambio a su actual reglamento de funcionamiento que le da poder y espacios a los partidos que nombré anteriormente. Una parte pequeña del problema es que puestos de elección popular que no fueron a primarias, o incluso en la elección parlamentaria de 2010, 73 circuitos electorales, fueron discutidos por “consenso”, y en ese consenso pesó más el capital político de ese momento. Pero esto cambió, como lo pueden ver en el gráfico anterior y en esa organización es necesario que se realice el ejercicio de la autocrítica y la revisión profunda. La MUD debe evolucionar y hacerse más fuerte para la etapa política que se avecina en el país.

¿Es necesario que la oposición comience a pensar en partidos más sólidos, para organizarse mejor, manejar recursos eficientemente y en realmente una tarjeta única (no unitaria) para las próximas elecciones? Creo que es imperante pensar el modelo de organización que le permitan obtener triunfos. Porque si es evidente que los ganadores (con la excepción de Amazonas que reviste otras características), son hijos de la descentralización, de partidos emergentes y no conectados con la tan vapuleada “4ta. República” (no todo fue tan malo). Pareciera que la nueva política se anota puntos.
Por otra parte, si bien el oficialismo habla de “Victoria Perfecta”, no puede haber victoria cuando se pretende ser hegemónico. Llama la atención poderosamente que, si bien evaluaban mal a sus gobernadores y sus respectivas gestiones, y no quería reelegirlos, pero como Chávez les envió nuevos hombres y mujeres, decidieron apostar de nuevo. Aquí el partido queda intacto y pasan los hombres, y no importa a quién envíen, si es o no del estado no importa, lo que importa es que tenía a alguien malo, y Chávez me lo cambió y vuelvo a renovar el contrato. Cosa contraria pasa en la oposición, si no me gusta la gestión del gobernante, y no hay opción opositora, o me abstengo o voto por el oficialismo. Comportamiento disimiles que conllevan a que hoy el país tenga 14 gobernadores de estreno.

Hay un punto de atención, 11 gobernadores del país son militares retirados. Es esto una muestra clara de lo que estamos viviendo en los últimos 14 años, la Revolución confía más aparentemente en el mundo militar que en el civil.

¿Qué viene para la oposición?
La necesidad imperante de revisión, y de dejar de buscar culpables en dónde no los hay. Muchos políticos y partidos necesitan profesionalizar la política, confiar en el papel del consultor, apostar a hacer comunicación y campañas de altura; pero esto es sólo la punta del iceberg. Necesitan entender que la dinámica en Venezuela cambió, y que la forma en que los ciudadanos percibe, entienden y viven la política es diametralmente distinta en cada lugar, en cada estrato social, en cada género, en cada grupo etario. Como decía previamente, deben acompañar al venezolano en las cosas que diariamente le afectan , buscar cogestionar en dónde son gobierno, trabajar en paralelo en enseñar a pescar a la gente que depende del populismo. Hay que ser doblemente más eficientes, pensar fuera de la caja en materia de políticas públicas para resolver dentro del marco regulatorio propio de la administración pública.

Muchos no supieron comprender las señales de los tiempos políticos que se avecinan, y por ello no comprendieron la importancia de cambiar los códigos para que la gente que votó por la oposición el pasado 7-O volvieran a votar el 16D pensando y sabiendo el significado de esos tiempos. No podían pretender que Capriles se echará al hombro 22 campañas más, ya que él tenía su propia lucha personal y necesaria para la etapa próxima que viviremos.

O hay más organización o se fenece. No se puede seguir apelando al voto espontáneo (que siempre suma), es necesario construir opciones más sólidas que permitan que el ciudadano simpatice y milite abiertamente en un partido político, y no sólo eso, que se interese realmente por los asuntos públicos. Es hora de que “en el medio de la discusión” estén realmente los asuntos de la gente y no los intereses particulares. No pueden seguir culpando a la gente de que no votó por ti, si previamente no lo has enamorado para que venga a tu casa y se quede allí. Y esto en un país con alta dependencia del trabajo en los organismos públicos y de las iniciativas sociales del gobierno de turno. O comienzan a pensar en una Mejor Venezuela e invitan a la gente a sumarse y comprometerse o seguirán siendo una opción minoritaria, y además en el ínterin, volver a inculcar los valores cívicos que se han perdido, entre ellos la importancia de ir a votar para que otros no decidan por ti.

Por lo pronto, para la siguiente etapa, el resultado les permite entrar cojeando, pero a fin de cuentas, entrar.

Estoy a la orden para cualquier comentario o discusión.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Estado 19, Ciudadanos 3


Por Eddie Ramírez, 18/12/2012 

El Estado apabulló a los ciudadanos, pero no pudo aplastarnos. Un número importante seguimos indoblegables ante ese poderoso monstruo, el Leviatán de Hobbes, que no tiene escrúpulos y que dispone de inmensos ingresos petroleros. Los candidatos del Estado contaron con un presupuesto paralelo proveniente de recursos que fueron sustraídos al Situado Constitucional que legalmente correspondía a las gobernaciones en manos de la Alternativa Democrática, además del apoyo logístico de Pdvsa y otras empresas y organismos del Estado. Así mismo, se beneficiaron del ventajismo oficialista tolerado por las cuatro Rectoras del CNE militantes del PSUV. Esta asimetría permitió que el oficialismo obtuviera 19 gobernaciones y solo tres la Alternativa Democrática, ya que en Bolívar los resultados no están todavía validados.

Lo anteriormente señalado tuvo un peso determinante en unos resultados que imponen el centralismo sobre la descentralización y a once gobernadores militares retirados sobre candidatos civiles. Sin embargo, tenemos que analizar las fallas de nuestro lado y el porqué perdimos las gobernaciones de Zulia, Carabobo, Táchira y Nueva Esparta. Así mismo, porqué no ganamos Mérida donde anteriormente fue derrotado el teniente coronel, ni otras gobernaciones en donde el oficialismo presentó candidatos “paracaidistas”, es decir sin ninguna relación con la problemática local.

No es nuestro estilo hacer leña del árbol caído, pero es obligatorio señalar que en algunos casos los votantes se cansaron de que se sometan a su consideración las mismas caras año tras año. También es vox populi que ciertos gobernadores derrotados no cumplieron con las expectativas de sus regiones y que algunos de nuestros candidatos no tenían aceptación popular y estaba “cantado” que no triunfarían. Seguir apelando a que el Registro Electoral está inflado, que las máquinas cambian los resultados y que los actores políticos que participan en las elecciones forman parte de una oposición “complaciente” es tapar el sol. Sin duda al régimen lo apoyan votantes obligados por chantaje, pero también millones de los estratos D y E que se benefician de las Misiones, que aunque no solucionan los problemas estructurales de la pobreza, sí remedian muchas carencias; además, el discurso populista de Chávez es muy fácil de comprar.

Desde luego hay que destacar el merecido triunfo de Henrique Capriles, producto de su obra de gobierno en Miranda y de su cercanía al pueblo. Ante el inevitable próximo evento electoral para sustituir la falta absoluta del reelecto inquilino de Miraflores, es muy importante que Capriles haya reafirmado su liderazgo. La lucha debe seguir con más ahínco, no dejaremos perder la República.

Como en botica: Perverso el discurso de los sumisos gobernadores electos del oficialismo: “Voten por mí que soy candidato del Comandante-Presidente para que este entregue más recursos a la región”. El cierre de la frontera de Táchira con Colombia y los abusivos discursos de Maduro y Arreaza son solo dos ejemplos de la parcialización del CNE, con la excepción del Rector Vicente Díaz. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com
Eddie Ramírez es miembro de Gente del Petróleo

martes, 18 de diciembre de 2012

Crónica de una abstención anunciada


Apertura Opina, 18/12/2012

No logramos cambiar la historia, teníamos esperanzas que el #16D el electorado opositor que respalda a la Unidad Democrática le diera un contundente frenazo al oficialismo, sin embargo no fue así…

El Partido de Gobierno después de 14 años en el poder logra obtener 19 Gobernaciones y una en disputa (Bolívar) de un total de 23, amanecimos con un mapa casi completamente rojo – rojito. Efectivamente la abstención castigo a ambos bandos por igual, muchos chavistas y opositores simplemente no asistieron a votar, pero los perdedores fueron los candidatos de la Unidad.

No pretendemos juzgar a nadie, habrán múltiples razones para que una parte importante del electorado no votara, motivos de viajes adelantados, desacuerdo con los candidatos postulados, enfermedad, compromisos previos adquiridos, fecha muy cercana a las navidades, razones históricas de un proceso de este tipo, falta de información y compresión política de la coyuntura actual, abstencionismo como posición política, en fin variadas y algunas con sobradas razones para no votar.

Sin embargo lo que sí es importante y necesario de entender es que le abrimos las puertas al Estado Comunal, le abrimos las puertas a la consolidación del Socialismo del Siglo XXI, le abrimos las puertas al militarismo como expresión máxima de autoridad y poder, le abrimos las puertas al centralismo y a la estatización, le abrimos las puertas al continuismo de la corrupción y el abuso de poder.

Efectivamente las elecciones Regionales tienen una participación mucho más baja que una elección Presidencial, históricamente hablando, pero lo que estaba en juego el 16D era demasiado importante, desde muchos puntos de vista, entre ellos nombramos el que consideramos el mas prioritario, la cercana nueva elección presidencial, producto de la transición ya anunciada por Hugo Chávez y que sin lugar a dudas ocurrirá en los próximos meses o tal vez un poquito más allá.

Para las fuerzas de la alternativa democrática hubiera sido mucho más sencillo contar con 8, 10 o 12 gobernaciones de cara a la campaña electoral, que contar apenas con 2 importantes (Lara y Miranda).

Por otra parte, entendimos hace ya mucho tiempo, que la elección de Gobernadores y Alcaldes (en el futuro cercano), son tan importantes como la Presidencial, por ser nuestros gobernantes más cercanos, los que deben garantizar una buena parte de los servicios públicos, la mejora de la condiciones de vida de los ciudadanos, los que tienen que ver con el día a día de nuestras comunidades.

Tiempos difíciles se avecinan, pero asumimos como nuestras las palabras de Ramón Guillermo Aveledo la noche del domingo: “aquí no se rinde nadie”. Felicitamos y agradecemos a los millones de venezolanos que decidieron dedicar el domingo 16 de diciembre a su compromiso con la patria, ejerciendo su derecho al voto, y le decimos a los que se abstuvieron, votar era gratis, abstenerse nos va a costar a todos muy caro…

Tenemos liderazgo

Editorial de analítica.com, 17/12/2012

Independientemente de la avasallante victoria del chavismo en la mayoría de los estados del país no lograron vencer dos de las principales fortalezas de la oposición, en la que estaban precisamente la némesis del régimen , dos de los gobernadores más exitosos de la alternativa democrática.

Es cierto que haber perdido por poco votos el Táchira y el Zulia duele. También es de lamentar no haber podido conservar las gobernaciones de Carabobo y de Nueva Esparta, pero Bolívar está en revisión y conociendo a Velásquez debe tener evidencias sólidas para impugnar los resultados presentados por el CNE.

Pero tal vez lo más importante de la jornada es haber recuperado el liderazgo nacional de Henrique Capriles Radonski quién dio un salto mortal después de perder el 7/0 y no sólo salió ileso sino que venció al que fuera, hasta hace poco, el todo poderoso Vicepresidente de Chávez y al que se le había encomendado la tarea de vaporizar al que tuvo la osadía de desafiar y casi vencer al Comandante Supremo.

Ahora, con una eventual nueva elección presidencial en 2013, Capriles tendría la tarea de vencer a Maduro y ciertamente su probabilidad de lograrlo sería más que una ilusión una verdadera posibilidad ya que Maduro no calza los pantalones de Chávez y Capriles demostró que en poco tiempo y sí no hubiera sido por el abusivo ventajismo del candidato del gobierno habría derrotado al propio líder de la revolución.

El juego está abierto y todo puede pasar ya que Chávez parece que ya no será parte de la ecuación. El triunfo de ayer de Capriles es el resultado de un enfrentamiento en el que daban por descontado el doble play, al poner en juego a favor de Jaua todos los recursos del Estado .Es además una prueba de la tenacidad y sagacidad de este joven líder que supo asumir su riesgo con valentía para demostrar, venciendo, que sigue existiendo un mejor camino para Venezuela.

Publicado por:
http://analitica.com/va/editorial/6244524.asp

El país que tenemos el #16D


Por Olga Ramos, 17/12/2012

"Tenemos el país que tenemos, no otro. Lo formamos todos y todos somos responsables de la forma que toma! Mucho que reflexionar y crecer #16D"
Ese fue mi primer comentario en twitter vistos los resultados de las elecciones regionales y creo que resume muy bien lo que pienso que es el aprendizaje más importante que tenemos los venezolanos en estos tiempos.
A casi 24 horas del cierre de las mesas, abundan los artículos y mensajes "reflexivos" -obviamente, unos con más reflexión y otros con más reacción-. Es el tiempo del reajuste de expectativas, del acuse de recibo y del trago grueso para todos, los que ganamos y los que perdimos. Hay muchos mensajes cargados de una emoción visceral, cosa que es normal dado lo sucedido, pero especialmente, por la incomprensión generalizada que tenemos sobre la realidad en la que vivimos. Y esa -aumentar la comprensión sobre la realidad que vivimos- es quizá la tarea más importante que debemos emprender todos en este tiempo.
Hay algunos datos interesantes que pueden ayudarnos a comprender esa realidad, pero resalta entre ellos, la cantidad de gobernaciones en las que ganó un candidato militar y aunque sería muy fácil asumir como explicación que su victoria se debe a que era el candidato designado por Chavez y aunque no dejo de pensar en la vieja y arraigada creencia popular de que, ante la necesidad de poner orden, los venezolanos apuestan por un militar, creo que la respuesta no es trivial ni obvia. Un dato de ese calibre requiere un análisis detallado y profundo que no es al que voy a apuntar en este momento, en este espacio, pero lo menciono para apuntar a una necesaria reflexión posterior. (Claro, también lo menciono porque sería genial que alguien como Graciela Soriano @grasoriano, Ruth Capriles @veedoramadre, Colette Capriles @cocap, Ricardo Sucre @rsucre o Humberto Njaim, les diera por ayudarnos con eso)
Las elecciones de ayer nos enseñaron que tenemos el país que tenemos y no otro, bueno, eso nos ratificaron.
Una de las cualidades de este país que tenemos, como ya dije, es la incomprensión generalizada sobre la realidad en la que vivimos. Otra de sus cualidades, íntimamente relacionada con la anterior, es la inmadurez política tanto de los ciudadanos como de su dirigencia. Obviamente, no de todos los ciudadanos, ni de toda la dirigencia política, pero, en ambos grupos, no logramos la masa crítica mínima que nos permita un cambio de cualidad al respecto.
La falta de madurez se evidencia de muchas maneras. En este momento, se evidencia especialmente, en el foco que toman muchos de los comentarios y análisis que se leen en los medios y en la red. Muchos se enfocan en buscar o señalar culpables, en acusar al otro de los males que nos aquejan y que se profundizarán, sin que medie el debido reconocimiento de la responsabilidad de todos en la construcción del país que hoy tenemos. Para no variar, nos centramos en las personas, en las otras, no en nosotros; más en las personas y menos en las prácticas, pero cuando ponemos el foco en las prácticas, lo hacemos en las que nos molestan de los otros y no vemos lo que pueden haber contribuido las nuestras o como, en muchos casos, cuando repetimos esas mismas prácticas que criticamos, ni las vemos.
Es importante poner el foco donde es.
Creo que, ante lo que vivimos, nos sale enfocarnos en nuestras prácticas, las que nos gustan, pero especialmente, las que no nos gustan y sólo somos capaces de identificar en los otros.
Como se trata de algo complejo y extenso y sin pretensiones de abarcar su complejidad, voy a mencionar algunas cosas que son las que me parecen más importantes en este momento.
1. Lo que sucede en el país es responsabilidad de todos.
Lo primero que mencionaré es que lo que sucede en el país es responsabilidad de todos, no es culpa de algunos. Esto, aunque suene reiterativo, es importante que todos lo asumamos, porque por acción o por omisión, todos contribuimos a tener la Venezuela que tenemos.
Hay un cambio en la naturaleza de la ciudadanía que es necesario asimilar y que se deriva de cómo se concibe la distribución del poder y su relación con la responsabilidad. Me refiero a un cambio en la concepción de la consciencia ciudadana, en la comprensión del rol que cada quién cumple y debe cumplir en la determinación de su destino como parte de una comunidad nacional.
Voy a tratar de ilustrarlo con un ejemplo y aunque el ejemplo que utilizaré puede no ser el mejor, creo que puede ser útil.
La diferencia que tenemos que apreciar en la consciencia ciudadana, es como la que existe en la responsabilidad sobre las decisiones, las acciones, y su resultante sobre la calidad de vida, cuando se pasan unos días en un hotel, en contraste de la que se tiene y sus consecuencias, cuando los días se pasan en un hogar propio.
El hotel tiene unos dueños y unas reglas definidas por ellos, uno lo elige para pasar unos días por la oferta que tiene, se ajusta a las reglas y disfruta de la oferta. La calidad de vida que se obtiene está determinada por la capacidad para acertar en la elección del hotel.
En contraste, un hogar tiene unos miembros y, aunque entre ellos exista una jerarquía para la toma de decisiones y la distribución de responsabilidades esté establecida de forma diferenciada entre sus miembros, su conformación y dinámica es responsabilidad de todos los miembros; hay mecanismos para mediar en la toma de decisiones y en la determinación de las reglas y condiciones de vida, pero su construcción depende del aporte y la participación de todos.
El país no es como un hotel, sino que funciona más como un hogar en el que todos somos responsables de lo que sucede y de la calidad de vida que nos damos y tenemos.
Si comenzamos a asumir a Venezuela como nuestro hogar, en el que lo que suceda es concurso y responsabilidad de todos, cambiaremos nuestra consciencia de ciudadanía y por tanto, nuestra actitud y nuestras prácticas.
2. Con un país fracturado no podemos construir una mejor Venezuela.
Lo segundo que mencionaré y también estaré reiterando algo previamente dicho, es que tenemos un país fracturado que es incapaz de reconocerse entre sí y que mientras no lo haga, no podrá avanzar.
A pesar de que muchas personas no quieren verlo de esta manera, tenemos una profunda fractura. Miramos al país desde ópticas diferentes y por mucho que nos parezca inconcebible la óptica del otro o por muy irreconciliables que éstas parezcan, son ópticas válidas.
En este campo no es ni posible, ni deseable, identificarnos como malos o buenos, como acertados o equivocados. Es menester reconocer tanto la existencia del otro, como la validez de su punto de vista, de su perspectiva sobre el país, su presente y su futuro.
Incluso, es importante reconocer la coexistencia de marcos de valores, de principios y éticas diversas como punto de partida imprescindible para poder reconstruir, a partir de ese reconocimiento, un marco de principios y valores comunes y una identidad en la que todos nos veamos reflejados.
Podemos identificar algunas creencias que son clave para reconstruir nuestra identidad y nuestras prácticas, y que nos hacen mantener el foco en otro lado.
Por ejemplo, a esta altura, tenemos un país que no entiende que la lógica del triunfo electoral que garantiza la hegemonía de un grupo sobre el resto, no funciona en una sociedad con estas fracturas. -Bueno, no funciona en estos tiempos, ni en un marco realmente democrático, pero mucho menos, en una sociedad con estas fracturas-. No entendemos, que no se trata de recuperar el tiempo "cuando éramos felices y no lo sabíamos" o de hacer una relectura de la historia o una reconstrucción de la identidad nacional, a imagen y semejanza de un grupo específico.
Se trata de reencontrarnos y reconocernos, para lo cual, tenemos que poder reenfocar nuestra forma de comprender la distribución del poder político, el juego y los resultados electorales.
Una elección y sus resultados tienen que convertirse en un espacio para reconstruir nuestros nortes comunes, no sólo para disputarlos y ver cuál tiene mayor peso, eso no es efectivamente democrático, pero en esta situación especialmente, cuando sabemos que lo que está determinando el contenido del voto, no es precisamente el apoyo a un proyecto específico o a una visión de país o de región.
No, lo que está determinando el contenido del voto es la apuesta por un arreglo que garantice la supervivencia de unos con respecto a las pretensiones que asumimos, o que en efecto tienen los otros.
Sin embargo, lo que no entendemos es que sólo es posible garantizar nuestra supervivencia, si garantizamos la supervivencia del otro. Sólo es posible garantizar nuestro bienestar o nuestra calidad de vida, si garantizamos el bienestar y la calidad de vida del otro, pero no de acuerdo a la visión que cada uno tenga de bienestar o calidad de vida, sino con respecto a una visión compartida de bienestar y calidad de vida que tenemos con construir o reconstruir con el concurso de los unos y los otros.
Es desde esta óptica que tenemos que reconcebir nuestra visión y consciencia de ciudadanía, nuestro pase de la creencia de que vivimos en un hotel en los que la dinámica y los estándares de calidad de la oferta los determinan otros, a la comprensión de que habitamos un país, nuestro hogar, en el que la calidad de vida de todos, depende de la responsabilidad y el esfuerzo que asuma cada uno.
3. Miramos la paja sólo en el ojo ajeno
Un tercer elemento que traeré a colación, es esa costumbre muy nuestra de mirar sólo la paja en el ojo ajeno.
Se colea el otro, hace tráfico de influencias el otro, es corrupto el otro, viola la ley o cualquier regla de juego el otro, es clientelista la conducta del otro, el oportunista es el otro, el excluyente es el otro.
En esto caemos todos en algún momento y no ponemos atención a nuestras prácticas cotidianas, comenzando por algo tan sencillo como las palabras que utilizamos para referirnos al que no nos gusta o con el que no estamos de acuerdo.
Si nos damos un paseo por los comentarios pre y post electorales, podremos ver millones de ejemplos, o mejor dicho, algunos ejemplos repetidos millones de veces, del menosprecio al otro, sin ir más lejos, identificando rasgos o conductas que, en otro contexto y en otro momento, seguramente, hemos tenido o hemos aceptado y avalado por venir de alguien de "los nuestros" o, porque en aquel contexto, "el fin justificaba los medios".
Al parecer, no hemos entendido cuál es el tenor de nuestra lucha ciudadana. No se trata de elegir "un liderazgo" identificado como un grupo diferente de hombres y mujeres, en los que, si analizamos las prácticas, podemos ver como repiten las del "liderazgo" que no queremos, sino de apostar por un liderazgo con una ética política y unas prácticas diferentes. Donde no imperen, por ejemplo, la discriminación política, el acomodo, el clientelismo, la corrupción, sea de la magnitud o del signo que sean.
Pero además, no se trata de elegir o tener un liderazgo político diferente, si no tenemos una ciudadanía diferente. Por tanto, el tenor de nuestra lucha ciudadana, no puede apuntar solamente a las cualidades del liderazgo que queremos, sino a las cualidades del ciudadano que tenemos y que debemos transformar. Es una lucha en todos los terrenos, en la que, nuestra visión de ciudadanía, nuestras prácticas y nuestro autoconcepto, deben tener un rol estelar.
4. La dirigencia política no da la talla
Pero así como digo que nuestra visión de ciudadanía y nuestras prácticas deben tener un rol estelar en nuestra lucha cotidiana. También es necesario reconocer que, a pesar de las excepciones y de los grandes esfuerzos, nuestra dirigencia política aún no da la talla para la magnitud de la tarea que como país tenemos.
Y cuando hablo de la dirigencia política, me refiero a toda, a la que está en el gobierno y a la que está en la oposición, a los dirigentes de talla nacional y también a los dirigentes locales y comunales, porque toda ella debería haber entendido, a esta altura, que lo planteado en los tres puntos anteriores les toca y está en sus manos orientar al país en el proceso de reconstrucción para superar la fractura y para crecer y madurar política y socialmente.
Aunque suene duro y cueste asimilarlo, tenemos una ciudadanía políticamente inmadura y una ciudadanía inmadura es incapaz de reconocer y asumir su responsabilidad y propiciar el reencuentro por sí sola.
En nuestro caso, es obvio que como ciudadanos diversos y diferentes no tenemos la madurez para reconocer la dimensión de nuestra necesidad y ceder ante ella y que nuestra dirigencia, en su mayoría, tampoco tiene la madurez política para hacerlo o promoverlo.
De hecho, en una situación como la nuestra se requiere de una dirigencia política que entienda el tenor de su rol y que esté dispuesta a trabajar para ello, sacrificando espacios de confort tradicionales, poniendo de lado la tentación de la defensa de su "parcela" y también la tentación de conseguir el aplauso fácil.
Requerimos que nuestra dirigencia política también madure y dé la talla, porque con la visión y las prácticas con las que se manejan actualmente, no lograrán apuntar hacia el problema de fondo, sino que repetirán una y otra vez, los mismos errores y prácticas.
Esto implica, entre otras cosas un cambio de cualidad en las prácticas de dicha dirigencia en todos sus niveles y requerimos que la misma apueste por asumir un verdadero liderazgo que oriente en la adversidad.
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