26 de Julio de 2017
La escalada de tensión política y violencia en
Venezuela ya se ha cobrado demasiadas vidas y causados incontables heridos en
las casi diarias manifestaciones. Ya es hora de poner fin a esta violencia. Los
numerosos informes sobre las violaciones de los derechos humanos, el uso
excesivo de la fuerza, las detenciones masivas y los juicios a civiles por
tribunales militares son una fuente de preocupación. La UE espera que las
autoridades venezolanas respeten la Constitución y el Estado de Derecho y
garanticen el respeto de los derechos y libertades fundamentales, incluido el
derecho a la manifestación pacífica.
El respeto a la Asamblea Nacional, legítimo órgano
legislativo, y la independencia del fiscal general, que debería poder actuar
sin obstáculos y sin miedo a intimidaciones o amenazas, son elementos cruciales
para preservar la confianza de los ciudadanos en el Estado y en el sistema
judicial.
