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miércoles, 29 de mayo de 2024

No está mal que Maduro crea que puede ganar / Gerver Torres @GerverTorres

 


«¿Se imagina a alguien diciéndole que a él no lo quiere nadie, que ha destruido el país, que es una vergüenza para buena parte de la izquierda mundial y que perdería una elección limpia casi que con cualquiera?»

Preocupa a algunos demócratas que Maduro crea y diga que va a ganar las elecciones de julio próximo. Entienden eso como una señal del gran fraude que preparan. En el cálculo político de nuestros compatriotas opositores, Maduro debería saber ya que está derrotado, que una amplísima mayoría del país lo rechaza y quiere verlo fuera de Miraflores. Quiero argumentar en este artículo dos cosas. Primero, que no es extraño que alguien en su situación crea y diga lo que él dice y, segundo, que no necesariamente eso es malo para nosotros, la oposición. Puede sernos hasta conveniente. Consideremos los dos asuntos en ese mismo orden. 

Durante algunos años de mi vida profesional he estado vinculado con el mundo de las encuestas y mediciones de opinión pública y he visto cómo, con frecuencia, la gente se niega a creer aquello que es contrario a sus deseos, intereses o creencias, por contundentes que los datos sean.  Ocurre así con los candidatos a cargos de elección popular, quienes usualmente están convencidos de que son más conocidos y aceptados de lo que en verdad son.

Los gobernantes, en particular, difícilmente admiten que tienen los niveles de rechazo que a menudo tienen. Son personas que se desconectan fácilmente de la realidad en la cual viven. Si son autócratas, más probablemente aún. La corte de empleados y serviles que tienen a su alrededor diciéndoles o confirmándoles lo que quieren oír es particularmente grande. Eso incluye encuestadores que le fabrican números a la medida de sus egos y deseos. Piense usted, amigo lector, en Maduro. Imagine la cantidad de aduladores e interesados que por todo tipo de razones le dirán que él es un hombre muy querido por el pueblo venezolano, que su obra es extraordinaria, que es una gran referencia internacional, etc.

¿Se imagina usted a alguien diciéndole lo contrario? ¿Se imagina a alguien diciéndole que a él no lo quiere nadie, que ha destruido el país, que es una vergüenza para buena parte de la izquierda mundial y que perdería una elección limpia casi que con cualquiera? 

Ahora, mi segundo punto. Si Maduro estuviese bien despegado de la realidad, como es fácil suponer, y cree que puede ganar las elecciones más o menos limpiamente, entonces, ellos tienen un problema más. Así sea que otros actores dentro del régimen y muchos de sus aliados internacionales, digamos los rusos y los cubanos, sepan que eso no es así, ellos tienen un problema. No que sea el único ni el más importante de los que tengan o tienen,  pero sería un problema más y uno que puede ser importante. Tener que lidiar con un candidato al que no se le puede decir o no logra aceptar la verdad es una seria dificultad, máxime si quienes tendrían que decirle la verdad son los mismos que por adularle le han estado mintiendo todo el tiempo. 

miércoles, 8 de mayo de 2024

La cara de Edmundo la tiene todo el mundo / Gerver Torres @GerverTorres

 


Es el rostro que tiene hoy la determinación de salir del régimen. El régimen se lo va encontrando por todas partes, en cada alma y rincón del país

La situación del régimen con Edmundo González me hace recordar una célebre película, “The Joker” (o el guasón, en castellano), protagonizada por Joaquín Phoenix, cuyos padres, por cierto, vivieron un tiempo en Venezuela. 

Una de las más notables escenas de la película se desarrolla en el metro de New York, cuando el protagonista (Arthur Fleck) está siendo perseguido por la policía para detenerlo. Resulta que el personaje se había convertido en una referencia y un símbolo de la rebelión de la gente en Gotham City, por lo que muchos lo seguían. Cuando la policía entra al vagón del tren donde este viajaba ya para detenerlo, se encuentra con que todos los pasajeros que iban allí y que eran muchos, llevaban puesta la misma máscara de payaso que utilizaba Arthur Fleck. Todos se habían convertido en él, en “The Joker”. Todos lucían iguales, haciéndose indiferenciables.  La policía no logra identificarlo y no sabe qué hacer. No puede hacer nada contra él. 

Dejando de lado las causas por las que la policía perseguía al Joker, pues no vienen al caso en esta oportunidad, uno puede decir que el régimen de Maduro se encuentra frente a Edmundo González en una situación similar a la de la escena del tren. Todos los rostros se les han ido convirtiendo en su rostro porque ese es el rostro de la unidad y de la fuerza de la oposición; de la dignidad y la decencia. 

Es el rostro que tiene hoy la determinación de salir del régimen. El régimen se lo va encontrando por todas partes, en cada alma y rincón del país.  Sabe que su condición de rival gigante no es inherente al propio candidato, aun cuando él reúne personalmente muy valiosas virtudes y condiciones, sino más bien y principalmente a lo que representa. 

miércoles, 1 de mayo de 2024

¿Y si Maduro hace lo mismo que Emparan? / Gerver Torres @GerverTorres

 


«Los máximos representantes hoy de lo que podría considerarse la izquierda latinoamericana, principalmente, Lula, Petro, Boric o figuras de peso como Pepe Mujica, se distancian de él»

Todos aprendimos en la escuela primaria aquella famosa frase que habría pronunciado Vicente Emparan, Gobernador y Capitán General de Venezuela, el 19 de abril de 1810, cuando desde el balcón del Ayuntamiento de Caracas, le dijo a un grupo de criollos que protestaban, “yo tampoco quiero mando”. En estos días en que imagino a Maduro absolutamente aturdido por tantas adversidades, se me ocurre que pudiera en algún momento hacer lo mismo que hizo Emparan en su momento. Desentenderse de la situación, dejar el pelero, salir corriendo. 

¿Qué aturde tanto a Maduro? A mi juicio hay cinco factores que deben contribuir a ello en alto grado. 

  1. La ruptura total de la conexión afectiva que el chavismo mantuvo durante mucho tiempo con el pueblo venezolano. No es un fenómeno puramente electoral. No es un asunto de preferencias entre candidatos. Es algo mucho más significativo y profundo. Para el chavismo, que se desarrolló y gobernó el país durante un largo periodo sobre una base de sustento emocional enorme, eso ha de tener mucho impacto. Saberse rechazado tan masivamente; saberse no querido por millones de aquellos de los que durante largo tiempo se sintió parte, debe tener un impacto considerable en él, por más déspota que se haya vuelto. Es soledad. Es aislamiento. 
  2. La pérdida de reconocimiento y legitimidad en la izquierda internacional. No solo es que adentro no lo quieren. Es además que los máximos representantes hoy de lo que podría considerarse la izquierda latinoamericana, principalmente, Lula, Petro, Boric o figuras de peso como Pepe Mujica, se distancian de él, lo critican aun cuando sea oblicuamente. Hay que recordar que durante años, esa izquierda y muchos demócratas del mundo reconocían la revolución bolivariana como un desarrollo legitimo e incluso deseable. No más. 
  3. Lo acertado de la oposición. Hasta ahora, el régimen había contado para su estabilidad, con los errores y desaciertos de las fuerzas democráticas. Pero, en los últimos tiempos, especialmente desde el 22 de octubre para acá, la conducción política de sus opositores ha sido casi magistral. Lo ha hecho fallar una y otra vez en sus intentos por desarticularla. Maduro se está enfrentando a un oposición crecida, más fuerte y experimentada. 
  4. La esperanza de la recuperación económica, la ilusión de la “Venezuela se arregló” se ha ido desvaneciendo desde el 2022 cuando alcanzó su clímax. Maduro sabe que no solo el presente está complicado, tampoco el futuro se ve mejor bajo su mando. Si la recuperación económica era una forma de legitimarse, ésta se ha esfumado. 

miércoles, 28 de febrero de 2024

La micro reconstrucción que resiste / Gerver Torres @GerverTorres

 


"No estamos hablando de los enchufados al régimen que montan negocios algunas veces estrafalarios y totalmente descontextualizados, con fondos de procedencia dudosa. Estamos hablando de la gente que organiza un festival de nuevos directores y grupos de teatro en Caracas; de la que emprende un proyecto"

En una presentación que hice recientemente sobre la posible reconstrucción del país, alguien me preguntó mi opinión con relación a los proyectos que alguna gente ya está ejecutando.  Claramente se estaba refiriendo a microproyectos de reconstrucción de muy diversa índole.  Debí detenerme y hacer una distinción y reconocimiento de una realidad que muchas veces pasa inadvertida para quienes militamos en las fuerzas democráticas y analizamos el acontecer nacional. Se trata de una precisión importantísima de tener en cuenta y de hacer: la micro y la macro reconstrucción del país. Están muy relacionadas, pero no son la misma cosa. 

En medio del derrumbe económico del país, de la destrucción masiva de sus instituciones e infraestructura, de la propagación de la corrupción y cuanta plaga pueda afectar un país, en medio de todo ese desastre, hay gente, y siempre habrá gente, asociaciones, comunidades, emprendedores de todo tipo, que deciden no esperar a que la gran reconstrucción se inicie para intentar avanzar proyectos particulares de diferente naturaleza y dimensiones. No estamos hablando de los enchufados al régimen que montan negocios algunas veces estrafalarios y totalmente descontextualizados, con fondos de procedencia dudosa. Estamos hablando de la gente que organiza un festival de nuevos directores y grupos de teatro en Caracas; de la que emprende un proyecto de siembra de cacao en el litoral central con los habitantes de la zona; de la que organiza una feria del café en Sanare o administra una posada en Choroní; de la que empieza a producir cerveza artesanal en Yaracuy y la que emprende un nuevo servicio turístico en la Colonia Tovar. Son las empresas de siempre que tratan de hacer alguna innovación, en medio de la adversidad,  para la mejora de un bien o servicio que producen.  Son también las juntas de condominio de edificios y juntas comunales de barrios que se proponen y logran organizarse para hacerle frente al problema de un servicio público o limpiar un parque, creando un espacio público hermoso allí donde había solo basura. Esa gente anda en proyectos de micro reconstrucción. Esa gente sabe que sus posibilidades están limitadas por el contexto en el cual operan, pero no pueden ni deben esperar a que el país cambie para desplegar, aunque sea limitadamente sus energías y capacidades creadoras o para intentar resolver un problema que los afecta. No sabemos cuántos hay de esos proyectos, pero sí sabemos que hay un número lo suficientemente grande como para demandar la precisión de la que se ocupa este artículo. 

jueves, 28 de diciembre de 2023

¿Nos convirtió el chavismo en peor gente? / Gerver Torres @GerverTorres

 


Al listar los enormes daños que el chavismo le ha hecho al país en sus más de dos décadas en el poder, mucha gente incluye entre ellos la degradación moral y espiritual que habría sufrido el venezolano. Y es verdad que los embates a los que ha estado sometida el alma nacional durante todo este tiempo han sido muchos y duros: han promovido el odio y la división entre nosotros; han embestido contra nuestra dignidad repetidamente y de muchas maneras como cuando, por ejemplo, intentan cambiarnos un cargo en el gobierno o una caja de comida por lealtad política. Han perseguido, reprimido y torturado gente. Han llegado hasta vilificar nuestro lenguaje público, haciéndolo soez, vulgar.

Pero el espíritu humano es resiliente y más que eso. No solo puede volver adonde antes estuvo; también puede hacerse mejor de lo que nunca fue, aun si hubo de haber transitado por los caminos más oscuros y degradantes. Siento que los venezolanos, después de mucha desolación y tal vez en parte debido a ella, nos hemos hecho mejor gente; gente más sufrida, pero mejor. Unos datos recientes acuden en mi ayuda. Desde el año 2006 Gallup realiza una encuesta anual en más de 140 países entre los cuales se encuentra Venezuela. La encuesta incluye preguntas de diverso tipo, alguna de las cuales pudieran enmarcarse en lo que se denomina capital social. Por ejemplo, se le pregunta a los entrevistados si en los últimos 12 meses ha trabajado como voluntario para alguna causa social, si ha donado dinero o si ha ayudado en alguna forma a un extraño. Resulta alentador constatar que a pesar de toda la destrucción que el chavismo trajo al país, las respuestas positivas a esas preguntas se han incrementado de manera significativa, alcanzando en los dos últimos años sus máximos valores desde que se hace esta medición. Encontramos que quienes afirmaron haber hecho trabajo voluntario pasaron de 9% en 2008 a 31% en 2023; los que donaron dinero pasaron de 10% a 19%, y los que ayudaron a un extraño de alguna manera se movieron de 28% a 73% entre las fechas mencionadas.

Es notable el aumento de la solidaridad y el compromiso social de la gente en medio de la destrucción masiva y de todo orden que ha traído el régimen chavista al país. Ha sido una de sus formas de resistencia ante la barbarie. Eso habla bien de nosotros. Ese es un motivo de esperanza. Esa mayor solidaridad, ese mayor capital social, serán palancas muy valiosas para emprender la reconstrucción nacional. Otras dimensiones de la dinámica social apuntan en la misma dirección. La división que introdujo entre nosotros la narrativa chavista se diluyó y se ha transformado más bien en un reencuentro masivo tras un mismo objetivo: salir del régimen, recuperar la democracia y comenzar la reconstrucción. De eso nos habló el 22 de octubre. Nos dejó un mensaje de gran esperanza para el 2024. ¡Feliz Año!

https://www.elnacional.com/opinion/nos-convirtio-el-chavismo-en-peor-gente/

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jueves, 9 de noviembre de 2023

¿Y ahora qué?, por @GerverTorres



GERVER TORRES 08 de noviembre de 2023

@GerverTorres

“Reafirmemos el carácter profundamente democrático de ese evento y reforcemos el vínculo emocional y afectivo entre todos los que lo hicieron posible. Ese activismo ciudadano será crítico no solo para lograr finalmente abrirle la puerta a la transición democrática, sino para asegurarse también que esa transición y la reconstrucción del país cuenten con una sólida base social de apoyo. La lucha se alimenta no solo del esfuerzo y el tesón, sino también de la alegría, la sonrisa, la gratitud, el reconocimiento y la celebración de los éxitos y avances como lo fue la Primaria. Nos toca”.

El contundente éxito de la Primaria estremeció al régimen al punto que decidieron actuar como si esta nunca hubiese ocurrido, ordenando al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) declarar su nulidad días después que todos sus efectos políticos se habían producido. Es claro que vislumbraron algo de las enormes corrientes que en el subsuelo venezolano se han formado en su contra y sintieron pánico. No esperaban lo ocurrido. Por ello reaccionaron tardía e histéricamente. Pero el trauma de la Primaria para el Gobierno pudiera no haber terminado y las fuerzas democráticas venezolanas tienen la posibilidad de asegurar que así sea multiplicando exponencialmente su impacto. He aquí tres posibles cursos de acción para logarlo:

viernes, 13 de octubre de 2023

El valor de los que se quedan, por @GerverTorres


GERVER TORRES 13 de octubre de 2023

@GerverTorres

“Al celebrar el valor de los que se van celebramos también el valor de los que se quedan en Venezuela, reconociendo y honrando la resiliencia y el sacrificio de aquellos que día a día enfrentan la adversidad en nuestra tierra natal. Ellos mantienen viva la llama de la esperanza y construyen los cimientos de un futuro digno de la lucha que están librando. Son el alma valiente de Venezuela, y su legado será recordado con gratitud y admiración por las generaciones venideras”.

La magnitud y rapidez de la diáspora venezolana ha convertido este tema en asunto de discusión frecuente entre venezolanos y gente que sigue con atención lo que ocurre en el país. No es para menos. La emigración ocurrida desde el 2015 hasta ahora, estimada en unos 8 millones de connacionales, representa la diáspora más grande del mundo cuando se le considera como porcentaje de la población de origen. Con 30 millones, la china es la más grande en términos absolutos, pero ese número solo representa el 3,5% de la población de China.

viernes, 6 de octubre de 2023

¿Qué partido podríamos sacarle a nuestra tragedia? / Gerver Torres @GerverTorres

 


“Los venezolanos aprendimos que hemos de depender fundamentalmente de nosotros mismos, de nuestro trabajo y emprendimiento; que tenemos que diversificar nuestras fuentes de riqueza. Eso no quiere decir que el petróleo no vaya a cumplir en un futuro un papel importante en nuestra economía, y ojalá podamos recuperar y expandir su producción sustancialmente, pero tendremos la oportunidad de hacerlo bajo una relación distinta con él y con el Estado”.

No hacen falta ni un dato estadístico, una fotografía o un testimonio más para describir la escala épica de la tragedia venezolana. Dicho, comprobado y sufrido esto, una pregunta pertinente es la de qué hacemos con esa tragedia además de, obviamente, tratar de terminarla, cuanto antes mejor. ¿Habrá algún partido o beneficio que sacarle a lo que nos ha ocurrido, cuando ello cese e incluso antes? Porque de las peores cosas que nos puede pasar después de sufrir una calamidad tan terrible es que no saquemos nada de ella, como lecciones y aprendizajes, que a veces valen mucho. 

Hay numerosos ejemplos de individuos y naciones que le han sacado ventaja a cataclismos de algún tipo y ellos pueden servirnos de referencia para levantar nuestro espíritu y pensar en lo que podemos intentar hacer a partir de nuestra tragedia. La peste negra que devastó Europa en el siglo XIV, matando alrededor del 50% de su población, sembró las semillas del renacimiento europeo; un período de grandes transformaciones científicas, sociales y culturales. El espectacular resurgimiento de Japón después de la Segunda Guerra Mundial; y de Corea del Sur luego de la ruinosa guerra de la península coreana son otros ejemplos. Mas recientemente tenemos lo acontecido con el COVID-19 que afectó al mundo entero. Descubrimientos e innovaciones en los más disímiles campos de la organización laboral, de la medicina, de las telecomunicaciones le han seguido. A escala individual, se cuentan las historias de quienes experimentaron distintos tipos de crecimiento y desarrollo personal como consecuencia de la pandemia; descubrieron otras prioridades en su vida como la importancia de la conexión con familiares y amigos.

¿Habrá algún partido o beneficio que sacarle a lo que nos ha ocurrido, cuando ello cese e incluso antes?

En el caso de Venezuela avizoro cuatro dimensiones en las que pudiéramos sacarle algún provecho a nuestra tragedia:

      1. Tierra arrasada. De nuevo, nadie quiere estar o sentirse nunca en situación de tierra arrasada. Pero si a uno le llega a ocurrir eso, tal vez lo mejor es pensarse a sí mismo como un arquitecto. Porque si algo le atrae a un arquitecto es un espacio vacío en el cual puede plasmar su visión ideal de cualquiera nuevo proyecto. Esto es, sin las restricciones que impone lo ya existente. Por eso ésta es la oportunidad de pensar y tratar de construir el mejor país que podamos imaginarnos y en ese sentido es tiempo de ser radicales en nuestras propuestas, sin tener que hacer excesivas concesiones a lo que fuimos.

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Las calamidades chavistas superaron las 7 plagas de Egipto / Gerver Torres @GerverTorres

 


“Las 7 plagas de Egipto son un relato bíblico sobre la antigüedad. Las calamidades chavistas son un padecimiento presente, muy real, que vive todo un pueblo, no a lo largo de un año, sino todas al mismo tiempo y durante mucho tiempo. Los israelitas lograron finalmente salir de Egipto. Los venezolanos necesitamos salir del régimen de Maduro”.

Todos hemos oído hablar de las famosas siete plagas de Egipto1. Se refieren al castigo que habría enviado Dios a los egipcios por no liberar a los israelitas que eran esclavos en su territorio. Esas plagas incluyen algunas tan horribles como la conversión de las aguas del Nilo en sangre, la invasión de ranas, piojos y moscas, la muerte del ganado y la plaga de la oscuridad que duró tres días seguidos. Según el relato bíblico cada una de ellas era en sí misma insufrible, por lo que es de imaginarse lo que representarían estas una seguida de la otra a lo largo de un año. Es esa magnitud de maldición y sufrimiento lo que ha convertido a las plagas de Egipto en la analogía preferida para las peores desgracias humanas, personales o colectivas.

Ahora, sin embargo, un hecho histórico real y contemporáneo rivaliza con las plagas de Egipto como la peor suma de calamidades. Es lo que resulta de poner juntos los principales daños que el chavismo le ha hecho a Venezuela en estos últimos 24 años. Listemos solo los más dramáticos de ellos:

        1. Devastación institucional: Aun cuando la institucionalidad venezolana a la llegada del chavismo era precaria como lo es en todos los países pobres o en desarrollo, este destruyó totalmente lo que existía, incluyendo algunos avances importantes que se habían producido en los últimos años como el de la descentralización. La institucionalidad, la separación de poderes es clave para la gobernabilidad de un país y la base sobre la cual se monta el desarrollo sostenido. No hay países ricos con instituciones pobres o peor aún, sin instituciones.
        1. Ruina económica: La forma más gráfica que se utiliza para ilustrar el cataclismo económico que ha sufrido Venezuela es la que apela el tamaño de su economía, el cual se ha reducido aproximadamente en 80% en los últimos ocho años. Impresionante número; algo que no han padecido sino muy pocos países y en situaciones excepcionales como las de guerras civiles. Ese dato es la expresión de muchos otros fenómenos dramáticos que van desde la desaparición del tejido industrial del país hasta el aumento exorbitante de la pobreza. Según la Unión de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela, entre 2013 y 2023 desapareció el 60% de las empresas y, según ENCOVI, en 2022, el 94,5% de la población se encontraba en pobreza, de los cuales el 76,6% vivía en pobreza extrema.
        1. Destrucción de la industria petrolera: Aun cuando pudiera considerarse parte de la ruina general de la economía, el desastre de la industria petrolera destaca porque se trata de la principal riqueza del país y una de las que tradicionalmente había sido bien manejada. El país que debería estar produciendo cinco millones de barriles diarios de petróleo o más, no alcanza a producir ni un millón hoy.
        1. Cercenamiento de la democracia, la libertad y los Derechos Humanos: Según el Observatorio Venezolano de Prisiones hay 280 presos políticos en el país, uno de los tantos testimonios de la pérdida de libertades políticas. Represión, tortura, impedimento de elecciones libres, entre otros padecimientos, se suman a esa larga lista de cercenamientos de derechos civiles.

miércoles, 23 de agosto de 2023

Siete ventajas de la oferta política opositora / Gerver Torres @GerverTorres

 


Entre las cosas “que si podemos ofrecer es que vamos a detener la caída libre en la que venimos desde hace tanto tiempo, que vamos a comenzar la reconstrucción del país. Eso puede decirlo solo la oposición. Cuando los venezolanos sintamos que la reconstrucción ha comenzado, una gran esperanza y un gran alivio nos llenará. Ninguna de esas siete cosas las puede prometer Maduro. Por eso, en esta materia, la oposición tiene una gran ventaja. Debemos hacer mayor uso de ella”.

Con frecuencia la oposición se siente obligada a hacerle ofertas a la población venezolana de mejoramiento en sus condiciones materiales de vida: más y mejores empleos, buenos servicios públicos, acceso a educación y salud de calidad, entre otras. Eso es comprensible dado el estado de postración y miseria en que se encuentra el país, con más del 80% de la población en situación de pobreza. Sin embargo, para cumplir con todo eso se necesita una enorme cantidad de recursos y tiempo. Se corre el riesgo de que, si la oferta electoral se concentra exclusivamente en esas dimensiones materiales de un posible futuro, de no lograrse estas a la velocidad y en la cantidad suficiente, se genere mucha frustración en la población, con todas las consecuencias políticas y de otro orden que ello puede implicar, especialmente en un contexto tan difícil como lo sería la transición a la democracia en Venezuela.

Por ello es fundamental darle más peso del que hoy se le da a otras dimensiones de la oferta electoral que no implican recursos económicos pero que son igualmente vitales para el país. Estas otras dimensiones pueden tener una gran pegada política y conectarse emocionalmente con la población. Son además una suerte de precondición para lograr todo lo demás. Son cosas con las cuales se puede comprometer la oposición desde ya a ponerlas en práctica desde el primer día de su arribo al poder, porque estarán en gran medida bajo su control. Es decir, no dependerán de factores como la renegociación de la deuda externa, la asistencia financiera internacional o de la recuperación del crecimiento económico.

Esas posibles ofertas son al menos siete:

        1. Un gobierno decente. Ofrecerles a los venezolanos que van a estar gobernados por gente digna, honesta, no asociada a conductas ni bandas criminales. Para buen entendedor pocas palabras. Eso en la Venezuela de hoy significa mucho, muchísimo. Sería un salto cuántico en relación a donde estamos. El gobierno podrá ser pobre, pero decente. Digámoslo así mismo.
        1. Un gobierno competente que colocará a la gente más capacitada que consiga y no necesariamente a los miembros de su partido, al frente de los distintos despachos gubernamentales.
        1. Un gobierno inclusivo. Esto es, un gobierno que no establecerá diferencias entre los que lo apoyan y los que no, a la hora de servir a los venezolanos. Que se imaginen los electores un gobierno que no le preguntará a nadie si está con él o no para darle un empleo. Que se imaginen un gobierno que no le pedirá a nadie que se ponga una camiseta del color del partido de gobierno o que vaya a un mitin suyo, para garantizarle algún beneficio al que pueda tener derecho. Todos los venezolanos serán tratados como iguales y punto.
        1. Un gobierno que comenzará la reconstrucción del país. No sabemos cuánto tiempo tomará reconstruir el país; cuánto tiempo tomará volver a tener algunas de las cosas que hemos tenido y menos aún cuánto tiempo tomará estar mejor de lo que alguna vez estuvimos. No podemos ofrecer fechas. Lo que si podemos ofrecer es que vamos a detener la caída libre en la que venimos desde hace tanto tiempo, que la vamos a detener y que vamos a comenzar la reconstrucción del país; así sea de a poquito, así sea con las uñas, pero la vamos a comenzar. Esa es la promesa. Eso puede decirlo solo la oposición. Cuando los venezolanos sintamos que la reconstrucción ha comenzado, una gran esperanza y un gran alivio nos llenará.

miércoles, 26 de julio de 2023

El chiste gallego y las empresas del Estado venezolano / Gerver Tórres @GerverTorres

 



“En Venezuela nadie sabe con mediana certeza ni lo más elemental: ¿Cuántas empresas estatales hay? No existe página oficial donde aparezca esa información. Estoy convencido que tampoco lo sabe nadie en el Gobierno. Usted se podrá imaginar que si no sabemos cuántas empresas estatales hay en el país, mucho menos conocemos sobre su desempeño. De algunas no se sabe ni quiénes las dirigen. Son todas cajas negras”.

De los cientos de chistes que circulan sobre los gallegos, muchos inventados por ellos mismos, hay uno que suele repetirse el Día del Padre. Se trata de un audio en el cual, según lo recuerdo, un señor gallego llama por teléfono a un programa de radio en el que celebran la ocasión. Desea mostrar sus virtudes paternales. Comienza el diálogo y le preguntan:

-¿Cuántos hijos tiene?

-Son 6 o 7, -responde.

-¿Cómo que seis o siete?, ¿no sabe usted exactamente cuántos hijos tiene?

-Pues hombre, con tanta precisión no, pero vamos, le pregunto a mi mujer que está aquí a mi lado: María, ¿cuántos hijos tenemos en total? -Son cinco, -se le oye decir a ella.

-Son cinco, -repite él en voz alta, como si se tratase de un pequeño detalle.

-A ver, -continúan preguntándole-, ¿cuántos varones y cuántas hembras?

-De todo un poco, -responde él.

-¿Cómo que de todo un poco? A ver, díganos, ¿cuántos varones y cuántas hembras? No puede ser que usted no lo sepa.

Y otra vez entonces tiene que recurrir a la madre de los hijos, quejándose de la necesidad de precisión que tienen los entrevistadores.

-María, ¿cuántos varones y cuántas hembras son? -Todas niñas, -se le oye decir a ella.

-Todas niñas, -repite él para el entrevistador, muy convencido y orgulloso de lo buen padre que es.

El chiste resulta gracioso porque refleja una situación extrema, difícil de imaginar en nuestro tiempo. Los hijos no son vecinos o compañeros de trabajo, de quienes uno puede no tener una idea precisa de cuántos son. Los hijos son cosa seria, como dice el refrán popular para expresar la gran responsabilidad que implica la paternidad. La broma viene a mi mente cuando pienso sobre las empresas públicas venezolanas. Las empresas del Estado son en cualquier país cosa seria porque pertenecen al patrimonio nacional, es decir, a todos los ciudadanos. Además, generalmente se ocupan de la provisión de bienes y servicios críticos. Por eso, los gobiernos medianamente estructurados y responsables ofrecen amplia información sobre ellas: su número, ubicación, órgano de adscripción, directivas, actividades, planes, estados financieros, entre otros muchos aspectos relevantes.

jueves, 13 de julio de 2023

El próximo error de Maduro, por @GerverTorres


GERVER TORRES 12 de julio de 2023

@GerverTorres

“En medio de un deterioro renovado de las condiciones de vida de la población como está ocurriendo actualmente, esto podría conducir a una situación política y social muy inestable. Algo positivo para la oposición de la situación en que se encuentra Maduro es que si comete este nuevo error tendrá las consecuencias ya mencionadas y, si decide no hacerlo, la oposición continuará construyendo a través de ellas una poderosa fuerza con la cual podría lograr cambios sustanciales a su favor en el escenario político”.

Contrario a lo que algunos creen, según lo cual el régimen nunca se equivoca, teniéndolo todo perfectamente pensado y planificado, la verdad es que sí comete errores, incluso grandes. Los autócratas, en su aislamiento y paranoia erran, a veces más cuando se sienten más poderosos. En ocasiones, estos traspiés se encadenan, llevando uno al otro. Vladímir Putin está arruinando a Rusia en una guerra que suponía fácil y rápida. Hitler en su momento sobreestimó su fuerza y terminó acorralado y suicidándose. Por supuesto, no basta con los errores de un gobierno para producir su caída. Se necesitan otras cosas, pero esos errores pueden contribuir a ello en una coyuntura específica.

Desde que la oposición venezolana lanzó las primarias, Maduro ha cometido tres errores nada insignificantes. El primer error fue hacer implosionar el Consejo Nacional Electoral (CNE) en el momento que lo hizo. Zanjó una disputa dentro de la oposición que podría haberla dividido. Asumiendo que le era necesario hacerlo para controlar el resultado de unas próximas elecciones en las cuales él mismo competiría, lo hizo demasiado pronto. Podría haber esperado a que la disputa en el seno de la oposición causara todo el daño que pudiera causar, incluso dividirla y luego, si aún era necesario para sus fines, desmantelar el organismo electoral. Pero se precipitó y más bien unificó la oposición.

miércoles, 28 de junio de 2023

El efecto desestabilizador de la Primaria, por @GerverTorres


GERVER TORRES 27 de junio de 2023

@GerverTorres

“Si los catorce precandidatos inscritos en la Primaria se dedican a recorrer intensamente el país, denunciar al régimen, dar voz a los miles de agravios y demandas de los venezolanos, motivarlos para que se mantengan activos, se organicen y se movilicen, la Primaria podría terminar debilitando al régimen de manera significativa. Mientras más entusiasta, movilizadora y convergente sea la Primaria en cuanto a sus objetivos, más grietas se abrirán en las bases de apoyo del régimen”.

Los regímenes autoritarios tienen una extrema aversión a los eventos democráticos, ya que estos pueden desestabilizarlos y afectar el funcionamiento de sus órganos vitales. Mientras mayor sea la magnitud del evento, mayor la amenaza y el peligro que enfrentan. Por esa razón, suelen reaccionar de manera exagerada en su presencia. Los posibles efectos de estos eventos les generan pánico, lo que a menudo conduce a comportamientos erráticos.

Una elección primaria, ya sea para cualquier cargo público, es uno de los ejercicios más democráticos que puede haber. Implica la exposición y confrontación de ideas, la crítica y denuncia, las propuestas de un futuro mejor, la movilización y la agitación. Si se trata de una primaria para elegir un candidato de la oposición en un régimen autoritario, la carga democrática se vuelve aún más significativa. Por si sola se convierte en un elemento desestabilizador.

miércoles, 11 de enero de 2023

Un Pacto de Puntofijo para la oposición venezolana, por @GerverTorres


GERVER TORRES 10 de enero de 2023

@GerverTorres

“Quiéranlo o no, los dirigentes de la oposición están obligados a reivindicarse, en algún grado, como colectivo. Están obligados a presentarse como una alternativa mejor al régimen”.

El 31 de octubre de 1958, unos meses después del derrocamiento de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y poco antes de las elecciones presidenciales que se celebrarían ese mismo año, los principales partidos democráticos venezolanos firmaron un acuerdo de gobernabilidad que se haría célebre por su efectividad. Se trata del famoso Pacto de Puntofijo. Aun cuando muchos lo recuerdan como una alianza para gobernar el país, una vez hubiese llegado a la presidencia de la República alguno de sus firmantes, este pacto incluía también, y de manera muy importante, el compromiso con un código de conducta previo a la llegada al poder. Se trataba principalmente del apoyo, respeto y acatamiento de los resultados que habrían de producirse en los comicios nacionales. Tal cosa era muy necesaria debido a las serias amenazas que acechaban al nuevo sistema democrático que trataba de imponerse. Era crucial asegurarle la mayor legitimidad posible al mecanismo mediante el cual aquel surgiría.

viernes, 13 de mayo de 2022

¿Se arregló Venezuela? (Hurgando en las encuestas), por @GerverTorres


Gerver Torres 12 de mayo de 2022

@GerverTorres

Detrás de la discusión actual sobre el estado de cosas en Venezuela suelen estar presentes dos supuestos que vale la pena revisar. El primero es que, si la gente reporta alguna mejoría en su bienestar, ello significa bienestar material y, principalmente, bienestar económico. Significa que la economía se está recuperando y lo está haciendo bien. El segundo implícito es que, si esto último está ocurriendo, si hay signos de mejora económica en algún área, el régimen de Maduro debe estar fortaleciéndose.  Estos supuestos no son correctos. Para empezar por este último, abundan las experiencias de gobiernos que han hecho crisis y colapsado en periodos de progreso económico. La primavera árabe que se trajo abajo varios gobiernos del medio oriente se produjo cuando esos países estaban creciendo a tasas relativamente altas. En el caso de Egipto, por ejemplo, la caída de Mubarak en 2011 tuvo lugar en medio de una economía que había estado creciendo por encima del 5% los años anteriores. Un crecimiento muy decente.  Mas cerca de nosotros, las protestas que desbordaron al gobierno de Chile en 2019 ocurrieron luego de un crecimiento significativo de muchos años del producto per cápita, que alcanzó tasas de más de 9% en 2017 y de 5% en 2018. Y está, por supuesto, nuestra propia experiencia.  La agitación política y el golpe de estado de 1992 en Venezuela ocurrieron en medio del comienzo de un crecimiento que apuntaba a ser significativo y que ya en 1991 había alcanzado 9%, convirtiéndose en el más alto de América Latina para aquel año.  De la misma manera, el empobrecimiento extremo y sostenido de un país no necesariamente conduce al cambio político. Esto lo hemos vivido en carne propia. Se podría incluso argumentar que, a partir de un nivel de miseria y empobrecimiento determinado, la capacidad de un pueblo para sacudirse al régimen que lo oprime más bien se reduce. Y al revés. Que cuando mejoran las condiciones materiales de la gente, su espíritu y capacidad de lucha y protesta se fortalecen. Entonces, no hay que asumir que algunas señales, sean espejismos o sean reales, de crecimiento, recuperación, rebote, lo que sea, que denoten algún movimiento o expansión de la economía venezolana, significan fortalecimiento del régimen de Maduro. 

Pero ¿cómo se siente la gente?

viernes, 28 de septiembre de 2018

Olvidémonos de la Unidad en la oposición: Pensemos en políticas de alianzas, por @GerverTorres




Gerver Torres 27 de septiembre de 2018

Durante bastante tiempo ya, la oposición ha estado batallando con el tema de la unidad. La unidad es demandada, muchas veces implorada, por militantes y gente común que quiere acabar con la tragedia que agobia a Venezuela. También lo exigen con frecuencia actores internacionales que desean ayudar a la recuperación de la democracia y la libertad en el país. A ratos el tema de la unidad, el cómo hacer, cómo lograrla, se ha vuelto más importante que todos los demás; tomando la forma del sine qua non para avanzar. Y, aun así, las fuerzas de oposición permanecen fraccionadas, dividas, acosadas por múltiples factores, tal vez viviendo uno de sus peores momentos en mucho tiempo. Algo que, por cierto, no deja de ser paradójico e inesperado: que la peor situación del país y del régimen, coincida también con el peor momento de la oposición.

¿Qué hacer?

martes, 25 de julio de 2017

La trampa de Maduro para Maduro…, @gervertorres



Por Gerver Torres, 23/07/2017

Para salvarse, Maduro inventó la trampa de la  Asamblea Nacional Constituyente  y ahora quedó atrapada en ella. Si la hace se hunde y si no la hace también. No es la primera vez que alguien cae en su propia trampa.

Si Maduro logra hacer su Constituyente el mundo se le vendrá encima, y la presiones interna y externa se reforzaran mutuamente.  Empecemos por explorar lo que pasaría si la hace. Internacionalmente, su aislamiento –ya extremo- se acentuaría. Ese aislamiento que hasta hoy es básicamente político y declarativo, se convertiría en acciones diplomáticas y económicas de la comunidad internacional, con graves repercusiones para la estabilidad y supervivencia del régimen. Los países de la región están considerando entre otras medidas no reconocer dicha Asamblea, ni lo que surja de ella. Un eventual gobierno que emane de allí, así sea el mismo de Maduro, padecería esa suerte: desconocimiento internacional. Estarían considerando también retirar sus embajadores de Venezuela, e igualmente la aplicación de otras sanciones, incluyendo económicas. La suspensión de la compra de petróleo,  o la calificación de PDVSA como empresa criminal podrían ocurrir, como decisiones regionales. Así, con la elección de la Constituyente, lo que hasta ahora el régimen  ha querido presentar –a nivel internacional-  como básicamente un conflicto con los Estados Unidos, se transformaría más clara y abiertamente como un enfrentamiento con todo el continente.  Ello por no mencionar otras regiones como la Union Europea.  El desconocimiento del régimen como gobierno legítimo por parte de la comunidad internacional, le haría  más difícil aun la obtención de financiamiento externo, aun cuando sea de países como China.