Por Yedzenia Gainza, 14/10/2015
Hace unos días Merritt Smith, una mujer indignada se dio a conocer por
dirigir unas palabras al hombre que en un hospital le dijo a su pequeña de
cuatro años –que acudía allí por una paliza que un niño le había dado en la
escuela– : “apuesto a que le gustas”.
La indignación de la madre fue tal que no pudo callarse, pues dice que
en ese momento se dio cuenta de que allí empezaba todo, y tiene toda la razón.
Desde pequeñas muchas niñas pasan la jornada escolar lidiando con verdaderos
salvajes que suben faldas, tocan traseros, tiran del pelo, y un subestimado
largo etcétera.
