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domingo, 8 de diciembre de 2024

El anhelado nos anhela, por @OpusDeiVE


Opus Dei 07 de diciembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 2.° semana de Adviento (Ciclo C). “Recorrió toda la región del Jordán predicando un bautismo de penitencia para remisión de los pecados”. El Adviento nos invita con la figura de Juan Bautista a pedirle a Dios el deseo de preparar el alma para la llegada del Señor.

Evangelio (Lc 3, 1-6)

El año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Filipo tetrarca de Iturea y de la región de Traconítide, y Lisanias tetrarca de Abilene, bajo el sumo sacerdote Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, el hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrió toda la región del Jordán predicando un bautismo de penitencia para remisión de los pecados, tal como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías:

“Voz del que clama en el desierto:

«Preparad el camino del Señor,

haced rectas sus sendas.

Todo valle será rellenado,

y todo monte y colina allanados;

los caminos torcidos serán rectos,

y los caminos escarpados serán llanos.

Y todo hombre verá la salvación de Dios»”.


Comentario al Evangelio

domingo, 1 de diciembre de 2024

Corazones enamorados, por @OpusDeiVE


Opus Dei 30 de noviembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 1.° semana de Adviento (Ciclo C). “Entonces verán al Hijo del Hombre que viene sobre una nube con gran poder y gloria”. Comienza el Adviento, un tiempo para dejarnos despojar de nuestra vida rutinaria y llenarnos de esperanzas, luces en el corazón, anhelos de plenitud y así podamos dar gloria a Dios con nuestra vida.

Evangelio (Lc 21, 25-28. 34-36)

«Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra angustia de las gentes, consternadas por el estruendo del mar y de las olas: y los hombres perderán el aliento a causa del terror y de la ansiedad que sobrevendrán al mundo. Porque las potestades de los cielos se conmoverán. Entonces verán al Hijo del Hombre que viene sobre una nube con gran poder y gloria.

Cuando comiencen a suceder estas cosas, erguíos y levantad la cabeza porque se aproxima vuestra redención.

Vigilaos a vosotros mismos, para que vuestros corazones no estén ofuscados por la crápula, la embriaguez y los afanes de esta vida, y aquel día no sobrevenga de improviso sobre vosotros, porque caerá como un lazo sobre todos aquellos que habitan en la faz de toda la tierra. Vigilad orando en todo tiempo, a fin de que podáis evitar todos estos males que van a suceder, y estar en pie delante del Hijo del Hombre».


Comentario al Evangelio

sábado, 30 de noviembre de 2024

Un santo: otro que no sea yo, por @OpusDeiVE

 


De adolescente gamer a estudiante apasionado. Francisco entró en la universidad y su vida dio un vuelco hacia los libros, la filosofía, y hacia la mujer de su vida. Luego, al dejar el puesto de alumno y emprender su carrera como catedrático, Dios se le metió en su camino.


domingo, 24 de noviembre de 2024

Solemnidad de Cristo Rey, por @OpusDeiVE


Opus Dei 23 de noviembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la solemnidad de Cristo rey (Ciclo B). “¿Eres tú el Rey de los judíos?” Jesús ha venido a predicar el Reino de los cielos y nos invita a participar en él. “Reino de la verdad y de la vida, el reino de la santidad y la gracia, el reino de la justicia, el amor y la paz”.

Evangelio (Jn 18, 33b-37)

Pilato entró de nuevo en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo: —¿Eres tú el Rey de los judíos?

Jesús contestó: —¿Dices esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?

—¿Acaso soy yo judío? —respondió Pilato—. Tu gente y los príncipes de los sacerdotes te han entregado a mí: ¿qué has hecho?

Jesús respondió: —Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores lucharían para que no fuera entregado a los judíos; pero mi reino no es de aquí.

Pilato le dijo: —¿O sea, que tú eres Rey?

Jesús contestó: —Tú lo dices: yo soy Rey. Para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad; todo el que es de la verdad escucha mi voz.


Comentario al Evangelio

domingo, 17 de noviembre de 2024

Verán al Hijo del Hombre, por @OpusDeiVE


Opus Dei 16 de noviembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 33.° semana del tiempo ordinario. “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. En el Juicio quedará patente si hemos caminado en nuestra vida a la luz de la Palabra de Dios, o si la hemos despreciado, fiándonos de nosotros mismos.

Evangelio (Mc 13,24-32)

Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potestades de los cielos se conmoverán. Entonces verán al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes con gran poder y gloria. Y entonces enviará a los ángeles y reunirá a sus elegidos desde los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

Aprended de la higuera esta parábola: cuando sus ramas están ya tiernas y brotan las hojas, sabéis que está cerca el verano. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que es inminente, que está a las puertas. En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo esto se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Pero nadie sabe de ese día y de esa hora: ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.


Comentario al Evangelio

domingo, 10 de noviembre de 2024

Dale tú lo que puedas dar, por @OpusDeiVE


Opus Dei 09 de noviembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 32.º semana del tiempo ordinario. “En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos”. El convencimiento de que el Señor ve y aprecia cada detalle de cariño y entrega, aunque sean muy pequeños y escondidos, nos llevará a ser muy generosos con él y los demás.

Evangelio (Mc 12, 38-44)

Y en su enseñanza, decía:

—Cuidado con los escribas, a los que les gusta pasear vestidos con largas túnicas y que los saluden en las plazas; los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes. Devoran las casas de las viudas y fingen largas oraciones. Éstos recibirán una condena más severa.

Sentado Jesús frente al gazofilacio, miraba cómo la gente echaba en él monedas de cobre, y bastantes ricos echaban mucho. Y al llegar una viuda pobre, echó dos monedas pequeñas, que hacen la cuarta parte del as. Llamando a sus discípulos, les dijo:

—En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos los que han echado en el gazofilacio, pues todos han echado algo de lo que les sobra; ella, en cambio, en su necesidad, ha echado todo lo que tenía, todo su sustento.


Comentario al Evangelio

domingo, 3 de noviembre de 2024

Amar es el mandato más importante, por @OpusDeiVE


Opus Dei 02 de noviembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 31° semana del tiempo ordinario (Ciclo B). ”¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?” La respuesta del Señor ante la profunda pregunta del escriba nos invita a recordar que la causa última y el sentido de todos los mandamientos de la vida cristiana es ni más ni menos que el amor a Dios y a los demás.

Evangelio (Mc 12, 28b-34)

Se acercó uno de los escribas, que había oído la discusión y, al ver lo bien que les había respondido, le preguntó:

¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?

Jesús respondió:

—El primero es: Escucha, Israel, el Señor Dios nuestro es el único Señory amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.

Y le dijo el escriba:

—¡Bien, Maestro! Con verdad has dicho que Dios es uno solo y no hay otro fuera de Él; y amarle con todo el corazón y con toda la inteligencia y con toda la fuerza, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios.

Viendo Jesús que le había respondido con sensatez, le dijo:

—No estás lejos del Reino de Dios.

Y ninguno se atrevía ya a hacerle preguntas.


Comentario al Evangelio

domingo, 27 de octubre de 2024

La oración del ciego que quería volver a ver, por @OpusDeiVE


Opus Dei 26 de octubre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 30° semana del tiempo ordinario (Ciclo B). “¿Qué quieres que te haga? - Rabboni, que vea”. La petición de Bartimeo nos invita a perseverar en la oración para tener visión sobrenatural en nuestra vida y aprender de Dios a mirar el mundo con sus ojos.

Evangelio (Mc 10,46-52)

Llegan a Jericó. Y cuando salía él de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, un ciego, Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al lado del camino pidiendo limosna. Y al oír que era Jesús Nazareno, comenzó a decir a gritos: - ¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!

Y muchos le reprendían para que se callara. Pero él gritaba mucho más: - ¡Hijo de David, ten piedad de mí!

Se paró Jesús y dijo: - Llamadle. Llamaron al ciego diciéndole: - ¡Ánimo!, levántate, te llama.

Él, arrojando su manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le preguntó: - ¿Qué quieres que te haga? - Rabboni, que vea - le respondió el ciego.

Entonces Jesús le dijo: - Anda, tu fe te ha salvado. Y al instante recobró la vista. Y le seguía por el camino.


Comentario al Evangelio

domingo, 20 de octubre de 2024

Los corazones grandes saben servir, por @OpusDeiVE


Opus Dei 19 de octubre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 29° semana del tiempo ordinario (Ciclo B). “Quien quiera llegar a ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor”. El espíritu de servicio responde a la sed de grandeza que hay en nuestro corazón. Nos muestra que el auténtico crecimiento humano pasa por hacer crecer a los demás, no por dominar sobre sus vidas.

Evangelio (Mc 10,35-45)

Entonces se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, diciéndole:

—Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir.

Él les dijo:

—¿Qué queréis que os haga?

Y ellos le contestaron:

—Concédenos sentarnos uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu gloria.

Y Jesús les dijo:

—No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el cáliz que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?

—Podemos —le dijeron ellos.

Jesús les dijo:

—Beberéis el cáliz que yo bebo y seréis bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado; pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde concederlo, sino que es para quienes está dispuesto.

Al oír esto los diez comenzaron a indignarse contra Santiago y Juan. Entonces Jesús les llamó y les dijo:

—Sabéis que los que figuran como jefes de las naciones las oprimen, y los poderosos las avasallan. No tiene que ser así entre vosotros; al contrario: quien quiera llegar a ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y quien entre vosotros quiera ser el primero, que sea esclavo de todos: porque el Hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en redención de muchos.


Comentario al Evangelio

domingo, 13 de octubre de 2024

Jesús, el enamorado, por @OpusDeiVE


Opus Dei 12 de octubre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 28° semana del tiempo ordinario (Ciclo B). “Jesús fijó en él su mirada y quedó prendado de él”. Dios nos ama tanto que a veces nos cuesta creerlo. Sus gestos, son los gestos de un enamorado. El Señor no tiene prisa con nosotros, siempre tiene tiempo de fijar en cada uno su mirada.

Evangelio (Mc 10, 17-30)

En aquel tiempo, cuando salía para ponerse en camino, vino uno corriendo y, arrodillado ante él, le preguntó:

—Maestro bueno, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?

Jesús le dijo:

—¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino uno solo: Dios. Ya conoces los mandamientos: “no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no dirás falso testimonio”, no defraudarás a nadie”, honra a tu padre y a tu madre”.

—Maestro, todo esto lo he guardado desde mi adolescencia -respondió él.

Y Jesús fijó en él su mirada y quedó prendado de él. Y le dijo:

—Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo. Luego, ven y sígueme.

Pero él, afligido por estas palabras, se marchó triste, porque tenía muchas posesiones.

Jesús, mirando a su alrededor, les dijo a sus discípulos:

—¡Qué difícilmente entrarán en el Reino de Dios los que tienen riquezas!

Los discípulos se quedaron impresionados por sus palabras. Y hablándoles de nuevo, dijo:

—Hijos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el Reino de Dios.

Y ellos se quedaron aún más asombrados diciéndose unos a otros:

—Entonces, ¿quién puede salvarse?

Jesús, con la mirada fija en ellos, les dijo:

—Para los hombres es imposible, pero para Dios no; porque para Dios todo es posible.

Comenzó Pedro a decirle:

—Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.

Jesús respondió:

—En verdad os digo que no hay nadie que haya dejado casa, hermanos o hermanas, madre o padre, o hijos o campos por mí y por el Evangelio, que no reciba en este mundo cien veces más en casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y campos, con persecuciones; y, en el siglo venidero, la vida eterna.


Comentario al Evangelio

domingo, 6 de octubre de 2024

La belleza del amor fiel, por @OpusDeiVE


Opus Dei 05 de octubre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del 27° domingo del tiempo ordinario (Ciclo B). “Por la dureza de vuestro corazón os escribió este precepto”. El secreto de esta vida no es que seamos perfectos, fuertes, simpáticos, sin defectos. El secreto de la vida es llegar a ser amados en nuestra debilidad y fragilidad y amar al otro en su debilidad y fragilidad. Es poder decir: soy fiel a la persona a la que amo.

Evangelio (Mc 10, 2-16)

Se acercaron entonces unos fariseos que le preguntaban, para tentarle, si le es lícito al marido repudiar a la mujer.

Él les respondió: —¿Qué os mandó Moisés?

Moisés permitió escribir el libelo de repudio y despedirla —dijeron ellos.

Pero Jesús les dijo: —Por la dureza de vuestro corazón os escribió este precepto. Pero en el principio de la creación los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

Una vez en la casa, sus discípulos volvieron a preguntarle sobre esto.

Y les dijo: —Cualquiera que repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.

Le presentaban unos niños para que los tomara en sus brazos; pero los discípulos les reñían.

Al verlo Jesús se enfadó y les dijo: —Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el Reino de Dios. En verdad os digo: quien no reciba el Reino de Dios como un niño no entrará en él.

Y abrazándolos, los bendecía imponiéndoles las manos.


Comentario al Evangelio

domingo, 29 de septiembre de 2024

Desear la santidad de los demás, por @OpusDeiVE


Opus Dei 28 de septiembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del 26° domingo del tiempo ordinario (Ciclo B). “El que no está contra nosotros, con nosotros está”. El Espíritu Santo actúa sabiamente en cada persona y a través de cada persona. Seamos muy amigos de ese obrar, valorando y aprendiendo del modo de caminar de todos los que viven movidos por nuestra misma fe.

Evangelio (Mc 9,38-43.45.47-48)

Juan le dijo:

—Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no viene con nosotros.

Jesús contestó:

—No se lo prohibáis, pues no hay nadie que haga un milagro en mi nombre y pueda a continuación hablar mal de mí: el que no está contra nosotros, con nosotros está. Y cualquiera que os dé de beber un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, en verdad os digo que no perderá su recompensa.

Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le ajustaran al cuello una piedra de molino, de las que mueve un asno, y fuera arrojado al mar. Y si tu mano te escandaliza, córtatela. Más te vale entrar manco en la Vida que con las dos manos acabar en el infierno, en el fuego inextinguible. Y si tu pie te escandaliza, córtatelo. Más te vale entrar cojo en la Vida que con los dos pies ser arrojado al infierno. Y si tu ojo te escandaliza, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios que con los dos ojos ser arrojado al infierno, donde su gusano no muere y el fuego no se apaga.


Comentario al Evangelio

domingo, 22 de septiembre de 2024

Como uno de estos niños, por @OpusDeiVE


Opus Dei 21 de septiembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del 25° domingo del tiempo ordinario. “Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último de todos y servidor de todos”. Seguir a Cristo es difícil, pero sólo el que se hace pequeño como él conseguirá cosas grandes.

Evangelio (Mc 9,30-37)

Salieron de allí y atravesaron Galilea. Y no quería que nadie lo supiese, porque iba instruyendo a sus discípulos. Y les decía:

– El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán, y después de muerto resucitará a los tres días.

Pero ellos no entendían sus palabras y temían preguntarle.

Y llegaron a Cafarnaún. Estando ya en casa, les preguntó:

– ¿De qué hablabais por el camino?

Pero ellos callaban, porque en el camino habían discutido entre sí sobre quién sería el mayor. Entonces se sentó y, llamando a los doce, les dijo:

– Si alguno quiere ser el primero, que se haga el último de todos y servidor de todos.

Y acercó a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:

– El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe; y quien me recibe, no me recibe a mí, sino al que me ha enviado.


Comentario al Evangelio

domingo, 15 de septiembre de 2024

Los horizontes de Dios, por @OpusDeiVE


Opus Dei 14 de septiembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del 24° domingo del tiempo ordinario (Ciclo B). “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Cuando cuidamos la oración y el diálogo habitual con el Señor, nuestras pupilas se dilatan y el enfoque de nuestros planteamientos se engrandece, nuestra comprensión de las cosas adquiere nuevas perspectivas y sabemos vislumbrar horizontes insospechados: los horizontes de Dios.

Evangelio (Mc 8,27-35)

Salió Jesús con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino comenzó a preguntar a sus discípulos:

—¿Quién dicen los hombres que soy yo?

Ellos le contestaron:

—Juan el Bautista. Y hay quienes dicen que Elías, y otros que uno de los profetas.

Entonces él les pregunta:

—Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

Le responde Pedro:

—Tú eres el Cristo.

Y les ordenó que no hablasen a nadie sobre esto.

Y comenzó a enseñarles que el Hijo del Hombre debía padecer mucho, ser rechazado por los ancianos, por los príncipes de los sacerdotes y por los escribas, y ser llevado a la muerte y resucitar después de tres días.

Hablaba de esto claramente. Pedro, tomándolo aparte, se puso a reprenderle. Pero él se volvió y, mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro y le dijo:

—¡Apártate de mí, Satanás!, porque no sientes las cosas de Dios, sino las de los hombres.

Y llamando a la muchedumbre junto con sus discípulos, les dijo:

—Si alguno quiere venir detrás de mí, que se niegue a sí mismo, que tome su cruz y que me siga. Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará.

Porque ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?


Comentario al Evangelio

domingo, 8 de septiembre de 2024

Una mirada misericordiosa, por @OpusDeiVE


Opus Dei 07 de septiembre de 2024

@OpusDeiVE

Comentario del domingo de la 23° semana del tiempo ordinario (Ciclo B). "Y mirando al cielo, suspiró y le dijo: “Effeta” (esto es, “Ábrete”)". Ante las personas que sufren, la respuesta de Jesús es una mirada misericordiosa. Imitemos su mirada con las personas que están a nuestro alrededor.

Evangelio (Mc 7,31-37)

En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del mar de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron un sordo, que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga la mano. Él, apartándolo de la gente, a solas, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua.

Y mirando al cielo, suspiró y le dijo: “Effeta” (esto es, “Ábrete”) Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba correctamente.

Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían “Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos”


Comentario

domingo, 1 de septiembre de 2024

Un corazón enamorado, por @OpusDeiVE


Opus Dei 31 de agosto de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 22° semana del tiempo ordinario (Ciclo B). “Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre” Jesús nos invita a mirar en el fondo de nuestro corazón. No quiere que cumplamos normas rígidas, sino que amemos a Dios y a los demás.

Evangelio (Mc 7,1-8. 14-15. 21-23)

En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). Y los fariseos y los escribas le preguntaron: ¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras? Él les contestó “Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”: Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres. Llamó Jesús de nuevo a la gente y les dijo “Escuchad y entended todos: nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, malicias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro”.


Comentario al Evangelio

domingo, 25 de agosto de 2024

El pan que da la vida eterna, por @OpusDeiVE


Opus Dei 24 de agosto de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 21° semana del tiempo ordinario (Ciclo B). “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna”. La participación a la santa Misa es la mejor manera de experimentar la salvación que nos da la vida eterna.

Evangelio (Jn 6,60-69)

En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: - Es dura esta enseñanza, ¿quién puede escucharla? Jesús, conociendo en su interior que sus discípulos estaban murmurando de esto, les dijo: - ¿Esto os escandaliza? Pues, ¿si vierais al Hijo del Hombre subir adonde estaba antes? El espíritu es el que da vida, la carne no sirve de nada: las palabras que os he hablado son espíritu y son vida. Sin embargo, hay algunos de vosotros que no creen. En efecto, Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién era el que le iba a entregar.

Y añadía: - Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí si no se lo ha concedido el Padre. Desde ese momento muchos discípulos se echaron atrás y ya no andaban con él.

Entonces Jesús les dijo a los doce: - ¿También vosotros queréis marcharos?

Le respondió Simón Pedro: - Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Santo de Dios.


Comentario al Evangelio

domingo, 18 de agosto de 2024

La Eucaristía, sabiduría divina, por @OpusDeiVE


Opus Dei 17 de agosto de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del 20.º domingo del Tiempo ordinario (ciclo B). «El pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo». La Eucaristía es fuente de sabiduría: abre nuestros corazones a Dios y nos instruye en el camino de la vida.

Evangelio (Jn 6,51-58)

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo». Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?». Entonces Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».


Comentario al Evangelio

domingo, 11 de agosto de 2024

El pan que baja del cielo, por @OpusDeiVE


Opus Dei 10 de agosto de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 19° semana del tiempo ordinario (Ciclo B). “Yo soy el pan vivo”. En este profundo y bello discurso, el Señor nos llama a no murmurar delante de las cosas que no comprendemos y a dejarnos conquistar por la lógica divina de la fe, que nos invita a admirarnos ante el gran sacramento de la Eucaristía.

Evangelio (Jn 6, 41-51)

Los judíos, entonces, comenzaron a murmurar de él por haber dicho: «Yo soy el pan que ha bajado del cielo». Y decían:

-¿No es éste Jesús, el hijo de José, de quien conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo es que ahora dice: «He bajado del cielo»?

Respondió Jesús y les dijo:

-No murmuréis entre vosotros. Nadie puede venir a mí si no le atrae el Padre que me ha enviado, y yo le resucitaré en el último día. Está escrito en los Profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Todo el que ha escuchado al que viene del Padre, y ha aprendido, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre, sino que aquel que procede de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo que el que cree tiene vida eterna.

Yo soy el pan de vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron. Éste es el pan que baja del cielo, para que si alguien lo come no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Si alguno come este pan vivirá eternamente; y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.


Comentario al Evangelio

domingo, 4 de agosto de 2024

El pan de Dios, por @OpusDeiVE


Opus Dei 03 de agosto de 2024

@OpusDeiVE

Comentario al Evangelio del domingo de la 18° semana del tiempo ordinario. “Ésta es la obra de Dios: que creáis en quien Él ha enviado” (v. 29). Dios quiere obrar milagros en nosotros. Para ello nos pide la humildad de acudir a su misericordia y su perdón en los sacramentos.

Evangelio (Jn 6,24-35)

Cuando la multitud vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún buscando a Jesús. Y al encontrarle en la orilla opuesta del mar, le preguntaron:

—Maestro, ¿cuándo has llegado aquí?

Jesús les respondió:

—En verdad, en verdad os digo que vosotros me buscáis no por haber visto los signos, sino porque habéis comido los panes y os habéis saciado. Obrad no por el alimento que se consume sino por el que perdura hasta la vida eterna, el que os dará el Hijo del Hombre, pues a éste lo confirmó Dios Padre con su sello.

Ellos le preguntaron:

—¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios?

Jesús les respondió:

—Ésta es la obra de Dios: que creáis en quien Él ha enviado.

Le dijeron:

—¿Y qué signo haces tú, para que lo veamos y te creamos? ¿Qué obras realizas tú? Nuestros padres comieron en el desierto el maná, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo.

Les respondió Jesús:

—En verdad, en verdad os digo que Moisés no os dio el pan del cielo, sino que mi Padre os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que ha bajado del cielo y da la vida al mundo.

—Señor, danos siempre de este pan —le dijeron ellos.

Jesús les respondió:

—Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá nunca sed.


Comentario al Evangelio