Rafael Gallegos 09 de octubre de 2022
Los
científicos dicen que, si antes del año 2100 la temperatura promedio del
planeta se incrementa en más de 1,5 grados centígrados, se derretirá parte de
los polos, el nivel de los mares se incrementará acabando con las playas y las
ciudades costeras, se desertificará el Amazonas… y lo peor, que el fenómeno
será irreversible.
Algunos piensan que basta acabar con la dependencia de los fósiles para superar el riesgo climático. Otros plantean que el calentamiento obedece fundamentalmente a ciclos de la Tierra y no a la explotación del petróleo, el gas y el carbón. En lo que coinciden todos es en que el planeta debe enrumbarse velozmente hacia una transición energética, hacia la utilización de energías más limpias como la solar, la eólica y otras.

