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lunes, 15 de abril de 2024

Ley contra el fascismo, neofascismo y expresiones similares, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 14 de abril de 2024

CARTA ABIERTA

Delcy Rodríguez,

Vicepresidente.

Me complace saber que Ud. introdujo un proyecto de ley contra el fascismo en la Asamblea Nacional. El fascismo ha sido, sin duda, una calamidad terrible para los venezolanos en estos últimos 25 años al negarles sus derechos y el ejercicio pleno de sus libertades. Nunca creí que su gobierno tendría el valor de enfrentarlo. Pero, como estudioso del tema, me permito hacerle las siguientes observaciones.

Toda ley debe señalar de forma precisa lo que se propone para que su aplicación sea provechosa. Al declarar en el artículo 2 (# 3), que busca «prevenir y erradicar toda forma de odio y discriminación», se evidencia una inexcusable omisión de los motivos políticos para tal discriminación. Éstos, más que ningún otro, definen al fascismo. Al definir lo que se considera fascismo (artículo 4), igualmente se incurre en un lamentable yerro. El fascismo no es ni ha sido una ideología. Contrario al comunismo, nunca se formuló como doctrina, como aclara el conocido escrito de Umberto Eco, Ur Fascismo. La ausencia de una ideología fascista común llevó a los movimientos caracterizados por tal denominación –Ustacha, Cruz de Hierro, Falange—a erigir imaginarios inspirados en realidades propias de cada país (constructos ideológicos a la medida) para atraer y galvanizar a sus partidarios, como explican Payne[1], Paxton[2] y otros expertos.

Cada uno invocaba épicas y mitos fundacionales que glorificaban las virtudes y proezas del pueblo objeto de su particular retórica redentora, para contraponerlas a las lacras de quienes eran señalados como opresores y enemigos. Al hacer tal distinción, el «Pueblo» ya no era el conjunto de seres que integran la población nacional, sino sólo aquellos identificados con la gesta fascista. El discurso del Gran Líder es el que define, por tanto, que es y que no es «Pueblo». Estos últimos, al no comulgar con la única verdad aceptable son considerados enemigos, apátridas, a los que es menester enfrentar.

Se asienta con ello una visión maniquea, determinante de lo que es correcto e incorrecto, plasmando una moralina que nutre los discursos de discriminación y odio. Esto, Delcy, es clave en el fascismo. Desde el Estado se les niegan derechos a los que no son «Pueblo» muchas veces con la aplicación de la violencia, la criminalización de toda protesta justa y/o la maquinación arbitraria de «conspiraciones» para inculpar a opositores incómodos, con la complicidad de un poder judicial abyecto –los Juristas del Horror a que se refiere Ingo Müller en su libro sobre la «justicia» nazi.

Porque la política es, para el fascismo, una guerra en la que el opositor no es un adversario con derechos, sino un enemigo a liquidar. No hay juego político posible, solo sumisión y regimentación de lo social, bajo las directrices del líder carismático. De ahí que su discurso ensalza lo militar, plagado de una jerga sobre batallas y brigadas, como de muchos símbolos patrioteros, que alimentan el culto a su persona (al héroe) y a la muerte.

Se organizan bandas paramilitares –los movimientos de camisa: pardas, negras, azules, rojas, según sea el país—para doblegar e intimidar violentamente al «enemigo». La experiencia venezolana, con el abuso de la figura de Bolívar y de la guerra de Independencia es muy ilustrativa. «¡Patria, socialismo o muerte!».

Lo señalado permite identificar un aspecto central al fascismo, Delcy, de la que su propuesta carece, lastimosamente. Y es que las prácticas fascistas se asientan en y desde el Estado. «Todo dentro del Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado», sentenció Mussolini. Tiene vocación totalitaria. El individuo se subsume en los dictámenes de un Estado omnipresente, resumen de la «Patria». Desaparece la ciudadanía, diluida en una dócil masa informe de seres. Por tanto, en su definición de fascismo (Art. 4) es un contrasentido incluir al «neoliberalismo» y al «conservadurismo moral».

Una primera síntesis señalaría al fascismo como un movimiento populista que, al apoderarse del Estado, instala una dictadura militarizada que discrimina a quienes señala como enemigos y apela a la violencia para someterlos, motivada por un lenguaje de odios, en nombre de la justicia y la defensa de la patria.

Soslayar tan central aspecto, Delcy, deja fuera al principal horror del fascismo. No son sus mensajes de odio, sino la violación extensiva, desde el Estado, de los derechos humanos. Ya existe una «ley contra el odio» que, de paso, se viene usando más bien para perseguir voces críticas contra el gobierno, es decir, como instrumento fascista. Recordemos, además, que el fascismo venezolano expulsó hace poco al personal del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU. Se había retirado, en 2013, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Se contraviene, así, lo señalado en el artículo 8 de su proyecto, acerca de la promoción de una red internacional «comprometida con la lucha contra el fascismo…». Ese artículo, reformulado, tendría sentido si desenmascara a partidos políticos de una izquierda primitiva que se solidarizan automáticamente con regímenes fascistoides, a cuenta de que se autodenominan «de izquierda». Investigaciones serias apuntan, hoy, a la responsabilidad del Estado venezolano en la violación de derechos humanos y en crímenes de lesa humanidad contra la población.

Luego está el espinoso asunto de las sanciones. A sabiendas de que el fascismo se agencia desde el Estado, tiene poco sentido imponerle multas a sus financistas particulares, como establece el artículo 27. El fascismo venezolano se financia expoliando al Estado. En vez de multas, hay que penalizar tales prácticas, conforme a un Estado de derecho comprometido con la separación de poderes, la rendición de cuentas, la transparencia y la libertad de medios, como establece el ordenamiento constitucional.

Finalmente, en cuanto a sanciones penales (artículos 22-24), ¿Qué van a hacer con Diosdado Cabello? Muy bien que cierren su repulsivo programa, «con el mazo dando», su tribuna para insultar, descalificar y acusar a venezolanos valiosos. ¡Lenguaje de odio como ese, difícil! Pero es un hombre perverso y peligroso, sin escrúpulos, de cuidar, ¡capaz de hacerse nombrar presidente de la Alta Comisión Contra el Fascismo a que se refiere el artículo 18, para desviar acciones en su contra! ¿Y cómo proceder con Padrino López, Hernández Dala, González López y demás esbirros militares, torturadores y represores? ¿Se imagina, Delcy, metiéndolos presos, igual que a tu hermano Jorge? Y, para ser sinceros, usted tampoco quedaría por fuera. Para colmo, el artículo 25 pone al fiscal general a dirigir las investigaciones contra el fascismo, cuando él –Tarek William Saab– es agente central de sus prácticas, inventando, cual Torquemada, conspiraciones y atentados terroristas para deshacerse de venezolanos críticos. Y no podía faltar, desde luego, quien, supuestamente, da las órdenes al respecto, Nicolás Maduro Moros.

En conclusión, para combatir de verdad al fascismo, Delcy, es menester restablecer el Estado de derecho consagrado en nuestra constitución, de manera de impedir el uso abusivo del poder, someter a los militares al poder civil, asegurar la independencia e idoneidad de los poderes legislativo, judicial y electoral, y velar por los derechos de los venezolanos consagrados en sus capítulos III a IX.

Y, como este gobierno ha dado pruebas fehacientes de que restituir y proteger tales derechos le resbala, es imprescindible cumplir con lo dispuesto en los artículos 5 y 6, para que el pueblo soberano decida, democráticamente, su gobierno. Éste deberá promover organizaciones defensoras de DD.HH., proteger la libertad de los medios, liberar a los presos políticos y castigar los atropellos desde el poder.

En fin, las pocas luces –¿mala intención?— de quienes redactaron su proyecto de ley, Delcy, lleva a sugerir que le cambie el título por el de, Ley a favor del fascismo, neofascismo y expresiones similares.

Cordialmente,

Humberto García Larralde

  

lunes, 4 de marzo de 2024

Sociedad civil envía carta a la VIII Cumbre de la Celac expresando su preocupación por las acciones del régimen


Nota de Prensa 03 de marzo de 2024

La sociedad civil formada por profesionales, profesores universitarios, trabajadores, escritores, intelectuales, del sector cultural y científico venezolanos enviaron una carta a la VIII Cumbre de la Celac que comenzó el pasado viernes enSan Vicente y las Granadinas.

La carta expresa su preocupación ante las acciones de la administración de Nicolás Maduro a los venezolanos, desde represión, violación de DDHH así como el cumplimiento del acuerdo firmado en Barbados.

A continuación la carta íntegra:

Carta a la VIII Cumbre de la CELAC

Xiomara Castro
Señora presidente Pro tempore y
demás jefes de Estado y de Gobierno de la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe.

Respetados Latinoamericanos.

Quienes suscribimos esta comunicación somos ciudadanos de la República Bolivariana de Venezuela, profesionales, profesores universitarios, trabajadores, escritores, intelectuales, del sector cultural y científico. Nos dirigimos a ustedes a propósito de la VIII Cumbre de la CELAC para elevar a su consideración nuestra preocupación por la grave deriva autoritaria del gobierno que preside el señor Nicolás Maduro, cuyo proyecto político ha concretado una práctica de intolerancia con los que piensan distinto, eliminando el estado de derecho fundado en la separación de poderes a los cuales controla, especialmente el judicial y el electoral, así como las policías políticas, para con ello amenazar, perseguir, hostigar, detener y torturar a quienes le adversan democráticamente desde los movimientos políticos, sindicales y sociales.

En nuestro país se ha producido una violación de los DDHH, a tal punto que la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de las Naciones Unidas, verificó (en dos informes) que el gobierno venezolano cometió violaciones flagrantes de los DDHH de manera generalizada y sistemática, ejecuciones arbitrarias, trato cruel y tortura, que constituyen crímenes de lesa humanidad. Institucionalizada la burla al debido proceso y la legítima defensa, cientos de víctimas han sido sometidas al terror del Estado. Es por ello, que la Corte Penal Internacional adelanta una investigación.

En este preciso momento existen 261 presos políticos en Venezuela, según la ONG Foro Penal, 115 civiles, 146 militares, 18 mujeres del total. Como corolario, el gobierno del señor Nicolás Maduro, retiró a Venezuela del sistema interamericano de derechos humanos para eludir el escrutinio universal y gozar de la mayor impunidad.

Señores presidentes y jefes de estado miembros de la CELAC, casi todos los diarios impresos de Venezuela fueron cerrados, más de 300 emisoras de radio han sido canceladas, las principales cadenas informativas del mundo han sido bloqueadas, existe la autocensura, los principales partidos políticos de la oposición democrática se les usurpó su membrecía por decisión del Tribunal Supremo de Justicia, significando una judicialización de los derechos políticos. Estamos frente a un orden político opresivo que persigue y aniquila la libertad, contrariando los valores democráticos contenidos en nuestra carta magna.

Respetados dignatarios, los venezolanos queremos resolver nuestra profunda y prolongada crisis económica, humanitaria y política de manera civilizada, democrática, pacífica, electoralmente, en claro ejercicio de nuestra soberanía; las elecciones presidenciales previstas constitucionalmente para 2024 son la gran oportunidad. El acuerdo de Barbados da las pautas para crear las condiciones para un proceso eleccionario libre, verificable y competitivo.

Denunciamos que el Gobierno de Venezuela ha procedido a desairar a la comunidad internacional que, a través de la facilitación del Reino de Noruega, permitió el precitado acuerdo. Inhabilitar ilegalmente a la candidata presidencial de la oposición, María Corina Machado, hacer prisioneros a activistas de DDHH, dirigentes políticos y de los trabajadores, desconocer lo acordado para fijar en conjunto el cronograma electoral y la fecha de elecciones, son claras evidencias de nuestra afirmación.

Presidentes, jefes de estado y de gobierno, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y caribeños CELAC, acordó por unanimidad, en la “Declaración Especial sobre la Defensa de la Democracia y el Orden constitucional” aprobada el 3-12-11: “Adoptar una cláusula de compromiso con la promoción, defensa y protección del Estado de Derecho, del orden democrático, de la soberanía de los pueblos, de los DDHH y las libertades fundamentales, incluyendo entre otros el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de la persona, el no sometimiento a torturas, ni penas, o tratos crueles, inhumanos o degradantes, el no ser arbitrariamente detenido, preso o desterrado, ni objeto de ejecuciones sumarias y arbitrarias, de desapariciones forzadas, y la libertad de opinión y expresión. ”

Al gobierno de Venezuela debe exigírsele, no solo la ratificación de la referida cláusula de compromiso, también su cumplimiento, exhortándole a respetar irrestrictamente el Estado de Derecho, la defensa de la democracia permitiendo el ejercicio de la voluntad soberana del pueblo a través de elecciones libres, verificables y competitivas y el respeto sagrado a los DDHH.

En la actual coyuntura debe solicitársele al gobierno del señor Nicolás Maduro que cumpla la palabra y firma empeñada en el Acuerdo de Barbados. El diálogo y el acuerdo es el único mecanismo que dará las garantías políticas a las partes y permitirá a nuestra sociedad realizar una transición democrática pacífica, de reconciliación nacional y progreso económico-social.

Señores lideres de la CELAC, los pueblos de nuestro continente, incluido el venezolano, reclaman un nuevo pacto político entre los países para preservar y proteger los valores democráticos, así como, relanzar el sistema interamericano de los DDHH y justicia efectiva con el objetivo de evitar la violencia del Estado y la impunidad de los perpetradores. La CELAC como mecanismo de integración latinoamericanista debe asumir este desafío. Solo así construiremos un futuro común de paz y prosperidad económica y social.

Con la mayor de nuestra consideraciones y respeto.

Desde Venezuela, Patria del Libertador Simón Bolívar.

Caracas, 1 de marzo de 2024

Ángel Lombardi. Ex Rector de La Universidad del Zulia. LUZ
Doris Salas. Decana Facultad de Humanidades y Educación. LUZ
Iván Cañizalez. Decano Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. LUZ
Andrés Caleca. Economista
Ángel Montoro. Gente del Petróleo
Rodrigo Cabezas. Profesor universitario
José Guerra. Profesor universitario
Nelson Chitty. Profesor Universitario
Julio Castillo Sargazazu. Profesor universitario
Carlos Silva Torres. Profesor universitario
José Antonio Chirinos. Profesor universitario
Juan Pablo Guanipa. Profesor universitario
María Isabel Neuman. Profesora universitaria
Aquiles Álvarez Valero. Profesor Universitario
Carlos Molina. profesor universitario
Luz Neira Parra. Profesora universitaria
Cesar Ramos Parra. Profesor universitario
Efraín Rincón. Profesor universitario
Henry Colmenares. Profesor universitario
José Lucena. Profesor Universitario
Franklin Romero. Profesor Universitario
Blanca Zambrano. Profesora universitaria
Néstor Varela. Profesor universitario
José Perozo. Profesor universitario
Carmen Pirela. Profesora universitaria
Eduardo Labrador. Profesor universitario, legislador Estado Zulia
Hamid Ramos. Legislador Estado Carabobo
Jackson Páez. Legislador Estado Cojedes
Zenaida Fernández. Legisladora Indígena Estado Zulia
Emiliano Faria. Cineasta
Yasmina Jiménez. Artista teatro
Juana Inciarte. Artista teatro
Luis Beltrán Franco. Ex parlamentario Nacional
Juan Francisco García. Ex parlamentario Nacional
Carlos Arias. Ex parlamentario Nacional
Eduardo Sentei. Ex parlamentario Nacional
Edwin Sambrano Vidal. Ex parlamentario Nacional. DDHH
Moisés Duran. Sociólogo
Adnovio Suarez. Sociólogo
Elaisa Ferris. Movimiento mujeres FAVL
Edward Zambrano. Dirigente universitario
Carlos Petit. Sindicalista
Manuel Sutherland. Economista
Gustavo Avendaño. Economista
Luis Valderrama. Economista
Melvis Humbría. Economista
Oswaldo Muñoz. Periodista
Marlene Nava. Periodista
Ronald Rodríguez. Periodista
Douglas Briceño. Periodista
Andrés Izarra. Periodista
Julio Montoya. Periodista
Nelú González de Marcano. Periodista
Armando Fonseca. Médico
Jaime Lorenzo. Médico
Javier Vivas Santana. Educador
Leonardo Montilla. Politólogo
Sergio Sánchez. MPD
Gustavo Ruiz. Abogado
Yulima Delghans. Abogada
Douglas Zabala. Abogado
Carlos Virla. Ingeniero
Mervin Rubio. Ingeniero
Railu Carreño. Ingeniero
Orlando González. Ingeniero
Juan Carlos Perozo. Pastor evangélico


  

lunes, 26 de febrero de 2024

Rechazo a deportaciones de Alemania


Cancillería Federal

Canciller Federal Sr. Olaf Scholz

Willy-Brandt-Strasse 1

10557 Berlin

en copia:

Sra. Nancy Faeser

Ministra Federal de Asuntos Interiores

Sra. Annalena Baerbock

Ministra de Asuntos Exteriores

Dr. Hans-Eckhard Sommer

Presidente de la Oficina Federal de Migración y Refugiados (BAMF)

Sr. Michael Kretschmer

Primer Ministro del Estado Libre de Sajonia

Sr. Armin Schuster

Ministro del Interior del Estado Libre de Sajonia

Berlín, 19 de febrero de 2024

Sobre la situación en Venezuela y la petición de que se ponga fin a la deportación de ciudadanos venezolanos

Estimado Sr. Canciller Federal:

Como asociaciones de migrantes y refugiados venezolanos en Alemania, así como otras personas y organizaciones que trabajan en favor de la comunidad venezolana, nos dirigimos a usted para expresarle nuestro más profundo agradecimiento por el importante y valioso apoyo prestado a los refugiados venezolanos en Alemania. Todos los abajo firmantes reconocemos y apreciamos el compromiso y la dedicación de las autoridades alemanas para hacer frente a los actuales retos migratorios, contribuyendo al mismo tiempo al bienestar de la sociedad. En este sentido, valoramos también la creación de vínculos y canales necesarios para entablar un diálogo abierto y constructivo sobre temas de interés común para nuestra comunidad, el Estado y la sociedad alemana.

Con esta carta, nos gustaría expresar nuestra profunda preocupación por la deportación de ciudadanos venezolanos de Alemania en el último año. Deportados y retornados de otros países europeos han sido víctimas en repetidas ocasiones de tratos arbitrarios por parte de funcionarios del régimen autoritario de Nicolás Maduro en Venezuela. En noviembre, por ejemplo, unos 200 pasajeros venezolanos de un vuelo de regreso de Islandia fueron detenidos durante horas por las fuerzas de seguridad en el aeropuerto de Maiquetía y se les pidió que firmaran documentos en blanco en los que se les acusaba de "traición a la patria"1. Incidentes como estos demuestran una y otra vez que nuestro país de origen no es seguro ni lo ha sido en el pasado para ninguno de sus ciudadanos. Las deportaciones y otras formas de retorno forzoso a Venezuela suponen un alto riesgo para la integridad física y mental de los afectados y sus familiares, ya que están expuestos a la represión, la violencia física, el acoso y la violación de sus derechos humanos y civiles. Venezuela sigue enfrentándose a una emergencia humanitaria compleja y de múltiples niveles, con violaciones sistemáticas y masivas de los derechos humanos. Es ampliamente reconocido que el régimen venezolano no ofrece garantías constitucionales, Estado de derecho, separación de poderes ni juicios justos.

Como resultado de las razones mencionadas anteriormente, el número de personas desplazadas de Venezuela sigue aumentando en todo el mundo. En noviembre de 2022, 7,13 millones de personas venezolanas habían abandonado el país; en noviembre de 2023, esta cifra había aumentado a 7,72 millones2, lo que significa que una de cada cuatro personas había huido de Venezuela. Este éxodo masivo supera el desplazamiento de Siria y Ucrania y representa el mayor movimiento migratorio del mundo. Este aumento también se observa en Alemania, donde el número de solicitudes de asilo de ciudadanos venezolanos se duplicó entre 2022 y 2023. Mientras que en 2022 se registraron un total de 1.822 solicitudes de asilo de venezolanos, esta cifra ya había aumentado a 3.729 solicitudes de asilo en 20233. La gran mayoría de estas personas fueron asignadas al Estado Libre de Sajonia, que es el principal estado receptor de solicitantes de asilo de nacionalidad venezolana.4

A pesar de los hechos aquí descritos, documentamos ocho deportaciones de Sajonia a Venezuela en 2023, después de que no se hubieran producido deportaciones durante varios años en vista de la situación claramente documentada5. En este contexto, también tuvimos conocimiento de los casos de dos mujeres venezolanas embarazadas que fueron objeto de intento de deportaciones. Aunque estas deportaciones fueron suspendidas temporalmente, provocaron sin embargo una situación crítica de miedo y estrés que podría haber repercutido en el embarazo, posiblemente incluso con consecuencias fatales. Diversas instituciones internacionales y organizaciones de derechos humanos como ACNUR6, WOLA

(Washington Office On Latin America)7 y Amnistía Internacional8 ya se han pronunciado en contra de la deportación de venezolanos a su país de origen, ya que no se garantiza un retorno seguro.

Seguimos observando con preocupación que, en 2023, sólo el 20% de todas las solicitudes de asilo en Alemania se decidieron positivamente (tasa de protección no ajustada), lo que representa una disminución significativa en comparación con años anteriores9. Ante la crisis multicausal que está obligando a los venezolanos a solicitar protección internacional, destacamos la gran preocupación e incertidumbre que genera el elevado número de denegaciones de asilo y posibles deportaciones futuras, así como las deportaciones ya realizadas de ciudadanos venezolanos a su país de origen, donde su vida e integridad corren un gran riesgo.

Para completar y fundamentar esta carta, hemos preparado un informe sobre la situación actual en Venezuela (Anexo A), en el que queremos mostrar la situación actual y detallada de las violaciones permanentes de los derechos humanos en Venezuela mediante cifras, hechos y casos concretos. A continuación, explicamos las diversas violaciones de derechos humanos que persisten en el país.

En vista de lo anteriormente expuesto, exigimos enérgicamente que se suspendan con efecto inmediato las deportaciones de solicitantes de asilo y migrantes a Venezuela, a fin de prevenir nuevas violaciones de sus derechos y evitar consecuencias fatales para sus vidas. Ello es posible adoptando medidas efectivas mediante la aplicación del principio de no devolución, piedra angular de la protección internacional de los refugiados y codificado en el artículo 33.1 de la Convención de Ginebra sobre los Refugiados. El principio de no devolución ha sido reconocido como una norma consuetudinaria de derecho internacional vinculante para todos los Estados, sean o no parte de la Convención de Ginebra de 1951 o de su Protocolo de 196710.

La crítica situación de los venezolanos en riesgo de deportación en Alemania es actualmente preocupante y pone de manifiesto las condiciones inhumanas y violaciones de derechos humanos a las que están expuestos al regresar a Venezuela. La falta de garantías de seguridad, la privación temporal de libertad y la imposición de medidas coercitivas, como la firma de declaraciones de "traición a la patria", son aspectos preocupantes que requieren una acción inmediata y la atención de la comunidad internacional. Es el mayor deseo de los abajo firmantes y de todos los solicitantes de asilo que no tengan que regresar a un país del que han huido por las razones antes mencionadas, sino que se les conceda protección internacional en Alemania para preservar sus vidas; un país al que han contribuido activamente desde su llegada.

Es bien sabido que la migración procedente de Venezuela presenta características especiales, como el hecho de que los solicitantes de asilo venezolanos puedan demostrar su identidad con pasaportes y documentos de identidad válidos, lo que constituye un factor positivo para la seguridad del país y de sus ciudadanos. También cabe destacar el gran interés de los venezolanos por integrarse rápidamente en la sociedad alemana mediante el aprendizaje de la lengua alemana y su incorporación al mercado laboral, así como su deseo de no seguir dependiendo de las prestaciones estatales y su intención constante de contribuir al desarrollo multicultural, social y económico de Alemania.

Le agradecemos su tiempo y atención, le estamos muy agradecidos por su respuesta a nuestras peticiones y quedamos a su disposición para más información y apoyo.

sábado, 16 de septiembre de 2023

Movimiento Ciudadano Venezolanos en el Mundo reconoció esfuerzos de la Comisión Nacional de Primaria, por @ElNacionalWeb


El Nacional 15 de septiembre de 2023

@ElNacionalWeb

El comité aplaudió que la organización siga trabajando por la libertad de Venezuela. Consideran que en el oficialismo intentan impedir que los ciudadanos ejerzan su derecho a decidir

El Comité Ejecutivo del Movimiento Ciudadano Venezolanos en el Mundo (MCVM) reconoció en una carta la labor de la Comisión Nacional de Primaria en continuar con los esfuerzos para realizar el evento electoral fijado para el 22 de octubre pese a las arremetidas del chavismo.

«Vivimos tiempos de dictadura en los cuales pretenden hacernos sentir que nuestros derechos son prebendas que pueden dosificar a su antojo para controlarnos y subyugarnos», señala en la carta.

miércoles, 27 de abril de 2022

CARTA A LOS VENEZOLANOS


Abril 26 de 2022

Quienes suscribimos esta carta pensábamos dirigirla al Presidente y a otros dignatarios de los Estados Unidos. Al oír opiniones y repensar el asunto, llegamos a la conclusión de que los problemas de los venezolanos debemos resolverlos entre venezolanos. Y no queremos sumarnos al enfrentamiento entre los sectores dirigentes y partidistas de nuestra sociedad. Por ello nos dirigimos al pueblo venezolano, a quien corresponde decidir acerca de los muy variados enfoques que se han venido expresando. Lo hacemos desde la modesta posición de quienes hemos cumplido el recorrido íntegro de la dura y hermosa lucha por el rescate de la democracia, aunque sin arrogarnos la representación de nadie más.

Desde hace 23 años Venezuela ha sufrido, bajo los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, la destrucción de su democracia, de su libertad y el devastador deterioro de su modo de vida, una calamidad que mantiene hoy a millones de compatriotas en dolorosa carencia de bienes y servicios esenciales y ha obligado a más de seis millones de nosotros a abandonar el país, en un éxodo que conmueve al mundo por la vulnerable situación en que la mayoría de ellos deambula por carreteras, montañas, selvas, ríos y hasta en pequeños botes que desafían el mar.

Durante más de dos décadas los venezolanos hemos protagonizado una consecuente lucha contra la pretensión de instalar un régimen totalitario. En este período hemos librado no pocas jornadas de heroico enfrentamiento contra el proyecto dictatorial que avanzaba pese a nuestro rechazo: las jornadas de abril de 2002; el paro general y petrolero de 2002-2003; el Referendo Revocatorio de 2004; la derrota  de la Reforma Constitucional intentada por Chávez en 2007; el clamoroso triunfo popular en las elecciones parlamentarias de 2015; las rebeliones juveniles y ciudadanas de 2014 y 2017; el desconocimiento de la írrita reelección de Maduro en 2018 y la posterior declaración en 2019 de su carácter usurpador por la Asamblea Nacional, lo que dio lugar al gobierno de transición presidido por el diputado Juan Guaidó.

Hemos sufrido derrotas que con frecuencia traen consigo un adormecimiento de la capacidad de movilización y combate. Es algo natural en los conflictos históricos. Pero tras cada caída ha renacido muy pronto nuestra rebeldía, en forma de protestas sectoriales, localizadas o más generalizadas que hacen retroceder al régimen, aplazar sus planes tiránicos y hasta obligarlo a negociar.

Hoy, cuando privan el desánimo y escepticismo entre los ciudadanos, la división entre nuestros dirigentes políticos y sociales y la confusión generada en el mundo por la pandemia y por la criminal agresión de Putin a Ucrania, la dictadura ha acometido una activa campaña para mejorar su destruida imagen. Es un esfuerzo concertado para hacer creer al mundo que “en Venezuela retornó la normalidad” y que las graves violaciones de los derechos humanos son cosa del pasado; un espejismo de “progreso económico” edificado sobre burbujas de abundancia y bienestar que sólo son disfrutadas por una minoría, o por privilegiadas élites abrochadas al poder y la corrupción. Esta maniobra se ve acompañada por la publicación de remitidos de supuestos o reales “representantes ciudadanos” que intentan arrojar la culpa del fracaso del régimen sobre las sanciones económicas y los países democráticos que las aplican; o sembrar la idea de que la mayoría de los venezolanos cree que el fin o el ablandamiento de las sanciones traerían un mayor bienestar.

Ha sido demostrado que las sanciones no son la causa del descalabro económico de Venezuela ni de las penurias que sufren millones de venezolanos. Y que los únicos beneficiarios de su alivio o abolición serían Maduro y las camarillas de enchufados que lo rodean, nunca el pueblo de a pie. Las sanciones tampoco son varita mágica de efecto fulminante contra las dictaduras, pero representan una fuerte presión para detener sus derivas totalitarias y conminar a los dictadores a negociar. Esto no es suficiente, para tener efecto las sanciones deben estar acompañadas por una decisiva presión interna, de incesante movilización y protesta ciudadana, un fruto cuya cosecha tampoco es mágica: se la debe sembrar, regar y organizar con intenso trabajo de las organizaciones políticas y sociales, unidas en un mismo propósito.

Nada aspiramos más que un pronto fin de la penuria en que se encuentra nuestro pueblo. Pero ese final ha de ser sólido, definitivo y duradero, por lo que no debe ser sacrificado en nombre de un espejismo inmediato que sólo alejará la solución real que todos aspiramos, que no es otra que el fin de la dictadura. No es haciéndole graciosas concesiones y servicios al régimen, tratando de coexistir con él en procura de “pequeños avances”, como se derrota a una satrapía desalmada como la que sufrimos.

Este pretende ser un mensaje de esperanza, un llamado a la fortaleza de carácter que requerimos para no desmayar. Y un enérgico pedido a quienes han ocupado o aspiran ocupar lugares protagónicos en este esfuerzo: depongan las menudencias, abracen el interés general por sobre el particular y asuman la grandeza que la tarea exige.

Es posible vencer a la dictadura, pero ya hemos aprendido que la empresa nos exige ser mejores.

PS: No hemos incluido las firmas de numerosos compatriotas que viven dentro de Venezuela, porque con ello arriesgan su libertad o recibir agresiones de un régimen que, mientras aplaude las expresiones públicas en su favor, demuestra cada día su voluntad de castigar y humillar a quienes exponen su disidencia.

 

Firmamos, en orden alfabético

 

Abel Ibarra - Alejandro Oropeza - Alexandra Terán - Alexis Ortiz - Alfonso Molina - Axel Capriles Méndez - Brenda Garrido - Carlos David Guillen - Carlos J. Rangel - Carlos Pérez Ariza - Carlos Piña - Caupolicán Ovalles Sequera - Eddie Ramírez - Edgard J Amado - Eduardo Báez Torrealba - Eduardo Caldera Gómez - Eleazar Benedetto - Elisa Arráiz Lucca - Elvia Gordils - Elvira González - Enrique Hidalgo - Erick Molina - Evencio González Patiño - Fidias Marcano - Guillermo Beltrán - Guido Bolívar - Gerardo Alfredo López - Giovanni Narváez Chacón - Héctor Salazar - Henry Alfonso Parra - Iván Ramos Barnola - Joaquín Pérez Rodríguez - José Manuel Serna - José Raúl López Pérez - José Quintero (Procatia) - Juan José Monzant - Juan Montero - Leda Santodomingo - León Granado - Leopoldo López Gil - Luis Felipe Valera - Luis Raúl Perichi - Malena Roncayolo - María Antonia Gabaldón - María Suribey Plaza - Marisol Boschetti-Divo - Mary Molina - Mercedes Mechita Vivas - Padre Pedro Freites - Pancho Aguilarte - Pancho Tosta - Pedro Cabrera – Rafael Fernández González - Rafael Moros - Raúl Andrés Leoni - Raúl Ochoa Cuenca - Raquel Aché - Raynell Martínez - Richard Ríos - Saady Bijani - Silvia Delozanne - Thaelman Urgelles - Vladimiro Mujica - William Diaz- 

miércoles, 22 de diciembre de 2021

Preso político en la DGCIM inicia huelga de hambre ante continuas torturas y tratos degradantes


21 de diciembre de 2021

El Teniente Coronel del Ejército Igbert Marín Chaparro, preso politico que se encuentra en los calabozos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) inició una huelga de hambre ante las continuas torturas y tratos crueles y degradantes en ese organismo.

A continuación el escrito del teniente Coronel:

Con el debido  respeto a todos mis Superiores y mis Subalternos en los Grados de Generales, Almirantes, Oficiales Superiores y Subalternos, Compañeros de la Promoción Monagas 1969, Civiles del XX Curso del Iaeden y Amigos para informarles la decisión tomada por mi hijo Tcnel Ejcto IGBERT JOSÉ MARIN CHAPARRO  alférez mayor de su Promoción 1999, se graduó de No 1 y hasta su detención ( en el Grupo Ayala en Caracas siendo el Cmdte del mismo) es el No 1 de su Promoción, quien ostenta el promedio académico más alto de la Otrora Escuela Militar siendo detenido por una comisión de la Dgcim el 2 de Marzo del 2018 y desde esa fecha recluido en esa sede sancionado sin pruebas ha tomado la siguiente decisión. Anexo carta.


 

martes, 7 de diciembre de 2021

Carta a Julio Borges, por @cjaimesb


Carolina Jaimes Branger 06 de diciembre de 2021

@cjaimesb

Julio Borges renunció a su cargo de comisionado de Relaciones Exteriores de Juan Guaidó, y dijo que el gobierno interino debía desaparecer. Ante esto, Carolina Jaimes le escribe una carta abierta: "... las personas sensatas cometen insensateces", dice

Querido Julio,

Tú mejor que nadie sabes que te admiro porque has sido de los pocos políticos en Venezuela que ha sabido llamar las cosas por su nombre, aunque no sean “populares”. No le has tenido miedo a la crítica -que ha sido inclemente contigo- y eso lo valoro mucho. También has sido una persona sensata en un país donde -especialmente en los últimos tiempos- priva la insensatez.

Pero también -en ocasiones- las personas sensatas cometen insensateces. Por eso te escribo. Estoy muy preocupada de que seas tú quien decrete “la muerte del interinato”. He leído con atención tus tuits al respecto y me permito escribirte sobre uno de ellos:

viernes, 8 de enero de 2021

Gobierno Legítimo de Venezuela envía carta pública a The Washington Post, por @Presidencia_VE


Centro de Comunicación Nacional 07 de enero de 2021

@Presidencia_VE

Estimados Editores:

Ante todo reciba un cordial saludo en nombre del Gobierno Legítimo de la República Bolivariana de Venezuela. Aprovechamos esta oportunidad para agradecer la permanente preocupación del Washington Post sobre la crisis social y política que impacta a Venezuela como consecuencia de la dictadura de Nicolás Maduro.

En relación con el artículo publicado por el Washington Post el pasado 2 de enero, titulado “Venezuelan opposition efforts to capture government’s foreign assets draw scrutiny”, consideramos pertinente señalar lo siguiente:

martes, 14 de enero de 2020

Presidente Guaidó publicó carta dirigida a la FFAA dejando constancia que la entrada a la AN es del pueblo, por @Presidencia_VE




Centro de Comunicación Nacional 13 de enero de 2020
@Presidencia_VE

El Presidente (E) Juan Guaidó, hizo pública una misiva que envió a Vladimir Padrino López y demás generales de cada componente de la Fuerza Armada, donde dejó constancia sobre la convocatoria de la sesión de la Asamblea Nacional este miércoles 15 de enero, día del maestro

El mandatario exigió a las fuerzas del orden público brindar la debida protección en la sede del Poder Legislativo, tanto a los educadores quienes acompañarán a los diputados, como a periodistas, ciudadanos y los diputados que presiden.

sábado, 11 de enero de 2020

CARTA FRATERNA DE LOS OBISPOS DE VENEZUELA



CARTA FRATERNA DE LOS OBISPOS DE VENEZUELA

“Yo estaré con ustedes todos los días,
hasta el fin de los tiempos” Mt 28,20



A nuestros hermanos venezolanos en la nación y en la diáspora, a todos los pueblos e Iglesias hermanas de América y del mundo:


I. SALUDOS FRATERNOS

1.- Al inicio de este año 2020, como fruto de la oración y reflexión que acompañan y fortalecen nuestro compromiso con el pueblo al que pertenecemos y del cual somos pastores, impulsados por la conciencia del deber como profetas que hacen sentir el clamor de nuestra gente, dirigimos esta carta fraterna a todas las Iglesias hermanas de América y del mundo, a los hombres y mujeres de buena voluntad y a todos los hermanos de Venezuela que viven y luchan dentro del país o han ido a otras naciones como emigrantes.

2.- En comunión con el Santo Padre Francisco, quien en diversas oportunidades ha repetido que: “en la voz de los obispos venezolanos está la voz del Papa”, denunciamos la situación de crisis que golpea a nuestra nación y que, lejos de superarse, se agrava. Se trata de una crisis social, económica y política que se ha convertido en una “emergencia humanitaria” moralmente inaceptable, caracterizada por el menosprecio a la dignidad humana, pues viola el derecho fundamental a la vida, a la educación, a la salud, a la integridad y al desarrollo.

II. A NUESTROS HERMANOS VENEZOLANOS

3.- Como pastores, somos pueblo con ustedes y por eso compartimos sus alegrías, esperanzas, angustias y dificultades. Queremos consolar a los afligidos, proteger a los débiles y apoyar la edificación de una sociedad justa, libre y fraterna. Pueden contar con la Iglesia que continuará apoyando a todos, particularmente a quienes están pasando hambre, desolación, desatención médica, cárcel por motivos políticos, persecución y maltrato de su dignidad.

4.- Inspirados en los principios del Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, reafirmamos que el pueblo, con sus diversas expresiones de vida social y cultural, es el auténtico sujeto y protagonista del cambio requerido en Venezuela, así como del desarrollo para enrumbar el país hacia mejores condiciones de vida. Esto implica actuar con la mirada puesta en el horizonte de los principios y valores fundamentales, sin dejarse manipular por quienes quieren comprar su conciencia con dádivas o con falsas promesas y expectativas. También conlleva la unión de esfuerzos, capaz de romper los intereses particulares de personas y grupos, y el surgimiento de un nuevo liderazgo político y social para guiar y acompañar a todos hacia un futuro de dignificación, en la justicia y en la libertad.

5.- Los últimos acontecimientos de atropello a la Asamblea Nacional nos llevan a reafirmar lo que expresamos el 12 de julio del año 2019 en la Exhortación dirigida al pueblo: “Ante la realidad de un gobierno ilegítimo y fallido, Venezuela clama a gritos un cambio de rumbo, una vuelta a la Constitución. Ese cambio exige la salida de quien ejerce el poder de forma ilegítima y la elección en el menor tiempo posible de un nuevo Presidente de la República. Para que sea realmente libre y responda a la voluntad del pueblo soberano, dicha elección postula algunas condiciones indispensables tales como: un nuevo Consejo Electoral imparcial, la actualización del Registro Electoral, el voto de los venezolanos en el exterior y una supervisión de organismos internacionales… igualmente el cese de la Asamblea Nacional Constituyente”. El referido cambio presidencial lo posibilitan los Art. 70 y 71 de la Constitución venezolana.

6.- Exigimos a los miembros de la Fuerza Armada guiarse por la sana conciencia de su deber, sin servir a parcialidades políticas, respetando la dignidad y los derechos de toda la población, como juraron ante Dios y la Patria. “¡En el nombre de Dios, pónganse del lado verdadero de la Constitución y del Pueblo al que pertenecen y juraron defender!” (Comunicado de la Presidencia de la CEV el 08 de enero 2020).

7.- Quienes se dedican a la política, tanto en el gobierno como en la oposición, han de prestar atención a los clamores de la gente, fijarse en sus necesidades y no en los acomodos que aseguran sus privilegios e intereses particulares. Valoramos la generosidad y la valentía de quienes han aceptado los riesgos del rescate de una verdadera democracia.

III. A LOS HERMANOS VENEZOLANOS QUE SE HAN IDO DEL PAÍS

8.- Millones de venezolanos se han visto forzados a salir de nuestra patria para mejorar su calidad de vida en otros países. Sabemos de las vicisitudes que han tenido que sufrir y los riesgos que ha supuesto su partida. Recuerden que Venezuela siempre se ha distinguido por ser un país de acogida a migrantes venidos de diversas partes del mundo. Los recibimos con sentido fraterno y los incorporamos a nuestro quehacer social y cultural. Muchos de ellos se integraron de tal forma, que formaron hermosas familias entre nosotros. Su aporte contribuyó tanto al desarrollo material y humano de nuestra nación, como al fortalecimiento de la fe en cada una de nuestras Iglesias particulares. Los animamos a ustedes que están viviendo en tierra extranjera como ellos, a que se incorporen y se integren a estas nuevas culturas. No dejen de expresar su testimonio de fe y caridad brindando su participación en las obras de la sociedad y de la Iglesia. Sean siempre embajadores de la herencia recibida de nuestros antepasados, en especial, el espíritu de solidaridad, la alegría y la fraternidad. Dios los proteja. No olviden a los suyos y sientan nuestra proximidad en la oración y las bendiciones.


IV. A LOS PUEBLOS DE AMÉRICA Y DEL MUNDO

9.- Agradecemos de corazón la acogida que los países e Iglesias del continente y del mundo han brindado a quienes han emigrado para poder sentir la solidaridad y la real posibilidad de un trabajo y una condición que les permita vivir y contribuir con su familia que quedó en Venezuela. Lamentamos las actuaciones negativas de algunos venezolanos, así como su rechazo en diversos pueblos hermanos. Rogamos a las naciones que los reciben, prestarles los cuidados y atenciones que les permitan vivir con dignidad, aportando lo que pueden y son capaces de hacer.

10.- Les pedimos que escuchen el clamor del pueblo venezolano. Ante la declaración de normalidad que las autoridades y medios de comunicación del gobierno proclaman y difunden, denunciamos su falsedad y cinismo. Es inaceptable que un país con inmensas riquezas haya sido empobrecido por la imposición de un sistema ideológico que, lejos de promover el auténtico bienestar, ha vuelto la espalda a sus ciudadanos, por lo que hoy sufrimos el aumento de la desnutrición infantil, la destrucción del aparato productivo y el crecimiento de una especulación agobiante y la corrupción intolerable.

11.- Para quienes hoy están al frente del gobierno, lo que cuenta no es el bien común sino el interés desmedido de riqueza y poder hegemónico, capaz de resquebrajar todo intento de vivir en auténtica democracia. Vivimos en un régimen totalitario e inhumano en el que se persigue la disidencia política con tortura, represión violenta y asesinatos, a esto se añade la presencia de grupos irregulares bajo la mirada complaciente de las autoridades civiles y militares, la explotación irracional de recursos mineros que destruye amplias extensiones del territorio venezolano, el narcotráfico y la trata de personas.

12.- Reconocemos los esfuerzos realizados desde diversas instancias internacionales para atender la situación de Venezuela. Seguimos apostando al diálogo sincero y las negociaciones que reúnan las condiciones de respeto a los derechos fundamentales del pueblo venezolano: libertad, dignidad, justicia y democracia. Creemos que el apoyo internacional debe orientarse a exigir al actual gobierno venezolano la realización de elecciones libres y confiables, además de una ayuda solidaria y humanitaria para solventar la situación de emergencia de la mayoría de los venezolanos.
V. A LAS IGLESIAS HERMANAS DE AMÉRICA Y DEL MUNDO

13.- Les hacemos llegar nuestra gratitud por la acogida, atención y acompañamiento a tantos venezolanos llegados a sus naciones. Sabemos de la solidaridad con la que los han recibido, dando así muestra de la caridad fraterna sin límites que distingue a los discípulos del Señor Jesús. Ellos les hablarán de la triste situación que embarga a nuestra nación donde estamos dando una respuesta eclesial esperanzadora. Somos conscientes de la complejidad de recibir a tan gran número de personas y estamos seguros de que la herencia de una fe vivida y enriquecida por el trabajo en las parroquias, instituciones eclesiales y movimientos de apostolado de muchos de ellos, contribuirá al bienestar de sus comunidades cristianas. No pocos de ellos se han incorporado a participar como agentes evangelizadores. Les exhortamos a que los sigan acompañando en su compromiso y maduración en la fe.

VI. SALUDO FINAL

14.   Hermanos venezolanos, Iglesias hermanas y pueblos del mundo: reiteramos nuestra vocación de pastores y servidores de todos. Nos hacemos eco de los clamores de libertad, justicia y sana convivencia que brotan de los corazones de quienes sufrimos en esta hermosa tierra de gracia. Imploramos la maternal protección de María de Coromoto, celestial patrona de nuestra nación que nos pide hacer lo que su hijo Jesucristo nos dice.


Fraternalmente,


Los Arzobispos y Obispos de Venezuela.

Caracas, 10 de Enero 2020