martes, 1 de octubre de 2024
jueves, 8 de agosto de 2024
martes, 6 de agosto de 2024
lunes, 15 de abril de 2024
Ley contra el fascismo, neofascismo y expresiones similares, por Humberto García Larralde
Humberto García Larralde 14 de abril de 2024
CARTA
ABIERTA
Delcy
Rodríguez,
Vicepresidente.
Me
complace saber que Ud. introdujo un proyecto de ley contra el fascismo en la Asamblea Nacional. El
fascismo ha sido, sin duda, una calamidad terrible para los venezolanos en
estos últimos 25 años al negarles sus derechos y el ejercicio pleno de sus
libertades. Nunca creí que su gobierno tendría el valor de enfrentarlo. Pero,
como estudioso del tema, me permito hacerle las siguientes observaciones.
Toda
ley debe señalar de forma precisa lo que se propone para que su aplicación sea
provechosa. Al declarar en el artículo 2 (# 3), que busca «prevenir y
erradicar toda forma de odio y discriminación», se evidencia una
inexcusable omisión de los motivos políticos para tal
discriminación. Éstos, más que ningún otro, definen al fascismo. Al definir lo
que se considera fascismo (artículo 4), igualmente se incurre en un lamentable
yerro. El fascismo no es ni ha sido una ideología. Contrario al comunismo,
nunca se formuló como doctrina, como aclara el conocido escrito de Umberto
Eco, Ur Fascismo. La ausencia de una ideología fascista común llevó
a los movimientos caracterizados por tal denominación –Ustacha, Cruz de Hierro,
Falange—a erigir imaginarios inspirados en realidades propias de cada país
(constructos ideológicos a la medida) para atraer y galvanizar a sus
partidarios, como explican Payne[1],
Paxton[2] y
otros expertos.
Cada
uno invocaba épicas y mitos fundacionales que glorificaban las virtudes y
proezas del pueblo objeto de su particular retórica redentora, para
contraponerlas a las lacras de quienes eran señalados como opresores y
enemigos. Al hacer tal distinción, el «Pueblo» ya no era el conjunto de seres
que integran la población nacional, sino sólo aquellos identificados con la
gesta fascista. El discurso del Gran Líder es el que define, por tanto, que es
y que no es «Pueblo». Estos últimos, al no comulgar con la única verdad
aceptable son considerados enemigos, apátridas, a los que es menester
enfrentar.
Se
asienta con ello una visión maniquea, determinante de lo que es correcto e
incorrecto, plasmando una moralina que nutre los discursos de discriminación y
odio. Esto, Delcy, es clave en el fascismo. Desde el Estado se les niegan
derechos a los que no son «Pueblo» muchas veces con la aplicación de la
violencia, la criminalización de toda protesta justa y/o la maquinación
arbitraria de «conspiraciones» para inculpar a opositores incómodos, con la
complicidad de un poder judicial abyecto –los Juristas del Horror a
que se refiere Ingo Müller en su libro sobre la «justicia» nazi.
Porque
la política es, para el fascismo, una guerra en la que el opositor no es un
adversario con derechos, sino un enemigo a liquidar. No hay juego político
posible, solo sumisión y regimentación de lo social, bajo las directrices del
líder carismático. De ahí que su discurso ensalza lo militar, plagado de una
jerga sobre batallas y brigadas, como de muchos símbolos patrioteros, que
alimentan el culto a su persona (al héroe) y a la muerte.
Se
organizan bandas paramilitares –los movimientos de camisa: pardas, negras,
azules, rojas, según sea el país—para doblegar e intimidar violentamente al
«enemigo». La experiencia venezolana, con el abuso de la figura de Bolívar y de
la guerra de Independencia es muy ilustrativa. «¡Patria, socialismo o muerte!».
Lo
señalado permite identificar un aspecto central al fascismo, Delcy, de la que
su propuesta carece, lastimosamente. Y es que las prácticas fascistas
se asientan en y desde el Estado. «Todo dentro del Estado, nada fuera
del Estado, nada contra el Estado», sentenció Mussolini. Tiene
vocación totalitaria. El individuo se subsume en los dictámenes de un Estado
omnipresente, resumen de la «Patria». Desaparece la ciudadanía, diluida en una
dócil masa informe de seres. Por tanto, en su definición de fascismo (Art. 4)
es un contrasentido incluir al «neoliberalismo» y al «conservadurismo moral».
Una
primera síntesis señalaría al fascismo como un movimiento populista que, al
apoderarse del Estado, instala una dictadura militarizada que discrimina a
quienes señala como enemigos y apela a la violencia para someterlos, motivada
por un lenguaje de odios, en nombre de la justicia y la defensa de la patria.
Soslayar
tan central aspecto, Delcy, deja fuera al principal horror del fascismo. No son
sus mensajes de odio, sino la violación extensiva, desde el Estado, de los
derechos humanos. Ya existe una «ley contra el odio» que, de paso, se viene
usando más bien para perseguir voces críticas contra el gobierno, es decir,
como instrumento fascista. Recordemos, además, que el fascismo
venezolano expulsó hace poco al personal del Alto Comisionado de Derechos
Humanos de la ONU. Se había retirado, en 2013, de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH). Se contraviene, así, lo señalado en el
artículo 8 de su proyecto, acerca de la promoción de una red internacional «comprometida
con la lucha contra el fascismo…». Ese artículo, reformulado, tendría
sentido si desenmascara a partidos políticos de una izquierda primitiva que se
solidarizan automáticamente con regímenes fascistoides, a cuenta de que se
autodenominan «de izquierda». Investigaciones serias apuntan, hoy, a la
responsabilidad del Estado venezolano en la violación de derechos humanos y en
crímenes de lesa humanidad contra la población.
Luego
está el espinoso asunto de las sanciones. A sabiendas de que el fascismo se
agencia desde el Estado, tiene poco sentido imponerle multas a sus financistas
particulares, como establece el artículo 27. El fascismo venezolano se financia
expoliando al Estado. En vez de multas, hay que penalizar tales prácticas,
conforme a un Estado de derecho comprometido con la separación de poderes, la
rendición de cuentas, la transparencia y la libertad de medios, como establece
el ordenamiento constitucional.
Finalmente,
en cuanto a sanciones penales (artículos 22-24), ¿Qué van a hacer con Diosdado
Cabello? Muy bien que cierren su repulsivo programa, «con el mazo dando», su
tribuna para insultar, descalificar y acusar a venezolanos valiosos. ¡Lenguaje
de odio como ese, difícil! Pero es un hombre perverso y peligroso, sin
escrúpulos, de cuidar, ¡capaz de hacerse nombrar presidente de la Alta
Comisión Contra el Fascismo a que se refiere el artículo 18, para
desviar acciones en su contra! ¿Y cómo proceder con Padrino López, Hernández
Dala, González López y demás esbirros militares, torturadores y represores? ¿Se
imagina, Delcy, metiéndolos presos, igual que a tu hermano Jorge? Y, para ser
sinceros, usted tampoco quedaría por fuera. Para colmo, el artículo 25 pone al
fiscal general a dirigir las investigaciones contra el fascismo, cuando él
–Tarek William Saab– es agente central de sus prácticas, inventando, cual
Torquemada, conspiraciones y atentados terroristas para deshacerse de
venezolanos críticos. Y no podía faltar, desde luego, quien, supuestamente, da
las órdenes al respecto, Nicolás Maduro Moros.
En
conclusión, para combatir de verdad al fascismo, Delcy, es menester restablecer
el Estado de derecho consagrado en nuestra constitución, de manera de impedir
el uso abusivo del poder, someter a los militares al poder civil, asegurar la
independencia e idoneidad de los poderes legislativo, judicial y electoral, y
velar por los derechos de los venezolanos consagrados en sus capítulos III a
IX.
Y,
como este gobierno ha dado pruebas fehacientes de que restituir y proteger
tales derechos le resbala, es imprescindible cumplir con lo dispuesto en los
artículos 5 y 6, para que el pueblo soberano decida, democráticamente, su
gobierno. Éste deberá promover organizaciones defensoras de DD.HH., proteger la
libertad de los medios, liberar a los presos políticos y castigar los
atropellos desde el poder.
En
fin, las pocas luces –¿mala intención?— de quienes redactaron su proyecto de
ley, Delcy, lleva a sugerir que le cambie el título por el de, Ley a
favor del fascismo, neofascismo y expresiones similares.
Cordialmente,
Humberto
García Larralde
jueves, 4 de abril de 2024
martes, 2 de abril de 2024
lunes, 25 de marzo de 2024
lunes, 4 de marzo de 2024
Sociedad civil envía carta a la VIII Cumbre de la Celac expresando su preocupación por las acciones del régimen
Nota de Prensa 03 de marzo de 2024
La
sociedad civil formada por profesionales, profesores universitarios,
trabajadores, escritores, intelectuales, del sector cultural y científico
venezolanos enviaron una carta a la VIII Cumbre de la Celac que comenzó el
pasado viernes enSan Vicente y las Granadinas.
La
carta expresa su preocupación ante las acciones de la administración de Nicolás
Maduro a los venezolanos, desde represión, violación de DDHH así como el
cumplimiento del acuerdo firmado en Barbados.
A
continuación la carta íntegra:
Carta
a la VIII Cumbre de la CELAC
Xiomara
Castro
Señora presidente Pro tempore y
demás jefes de Estado y de Gobierno de la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe.
Respetados
Latinoamericanos.
Quienes
suscribimos esta comunicación somos ciudadanos de la República Bolivariana de
Venezuela, profesionales, profesores universitarios, trabajadores, escritores,
intelectuales, del sector cultural y científico. Nos dirigimos a ustedes a propósito
de la VIII Cumbre de la CELAC para elevar a su consideración nuestra
preocupación por la grave deriva autoritaria del gobierno que preside el señor
Nicolás Maduro, cuyo proyecto político ha concretado una práctica de
intolerancia con los que piensan distinto, eliminando el estado de derecho
fundado en la separación de poderes a los cuales controla, especialmente el
judicial y el electoral, así como las policías políticas, para con ello
amenazar, perseguir, hostigar, detener y torturar a quienes le adversan
democráticamente desde los movimientos políticos, sindicales y sociales.
En
nuestro país se ha producido una violación de los DDHH, a tal punto que la
Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de las
Naciones Unidas, verificó (en dos informes) que el gobierno venezolano cometió
violaciones flagrantes de los DDHH de manera generalizada y sistemática,
ejecuciones arbitrarias, trato cruel y tortura, que constituyen crímenes de
lesa humanidad. Institucionalizada la burla al debido proceso y la legítima
defensa, cientos de víctimas han sido sometidas al terror del Estado. Es por
ello, que la Corte Penal Internacional adelanta una investigación.
En
este preciso momento existen 261 presos políticos en Venezuela, según la ONG
Foro Penal, 115 civiles, 146 militares, 18 mujeres del total. Como corolario,
el gobierno del señor Nicolás Maduro, retiró a Venezuela del sistema
interamericano de derechos humanos para eludir el escrutinio universal y gozar
de la mayor impunidad.
Señores
presidentes y jefes de estado miembros de la CELAC, casi todos los diarios
impresos de Venezuela fueron cerrados, más de 300 emisoras de radio han sido
canceladas, las principales cadenas informativas del mundo han sido bloqueadas,
existe la autocensura, los principales partidos políticos de la oposición
democrática se les usurpó su membrecía por decisión del Tribunal Supremo de
Justicia, significando una judicialización de los derechos políticos. Estamos
frente a un orden político opresivo que persigue y aniquila la libertad,
contrariando los valores democráticos contenidos en nuestra carta magna.
Respetados
dignatarios, los venezolanos queremos resolver nuestra profunda y prolongada
crisis económica, humanitaria y política de manera civilizada, democrática,
pacífica, electoralmente, en claro ejercicio de nuestra soberanía; las
elecciones presidenciales previstas constitucionalmente para 2024 son la gran
oportunidad. El acuerdo de Barbados da las pautas para crear las condiciones
para un proceso eleccionario libre, verificable y competitivo.
Denunciamos
que el Gobierno de Venezuela ha procedido a desairar a la comunidad
internacional que, a través de la facilitación del Reino de Noruega, permitió
el precitado acuerdo. Inhabilitar ilegalmente a la candidata presidencial de la
oposición, María Corina Machado, hacer prisioneros a activistas de DDHH,
dirigentes políticos y de los trabajadores, desconocer lo acordado para fijar
en conjunto el cronograma electoral y la fecha de elecciones, son claras
evidencias de nuestra afirmación.
Presidentes,
jefes de estado y de gobierno, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
caribeños CELAC, acordó por unanimidad, en la “Declaración Especial sobre la
Defensa de la Democracia y el Orden constitucional” aprobada el 3-12-11:
“Adoptar una cláusula de compromiso con la promoción, defensa y protección del
Estado de Derecho, del orden democrático, de la soberanía de los pueblos, de
los DDHH y las libertades fundamentales, incluyendo entre otros el derecho a la
vida, la libertad y la seguridad de la persona, el no sometimiento a torturas,
ni penas, o tratos crueles, inhumanos o degradantes, el no ser arbitrariamente
detenido, preso o desterrado, ni objeto de ejecuciones sumarias y arbitrarias,
de desapariciones forzadas, y la libertad de opinión y expresión. ”
Al
gobierno de Venezuela debe exigírsele, no solo la ratificación de la referida
cláusula de compromiso, también su cumplimiento, exhortándole a respetar
irrestrictamente el Estado de Derecho, la defensa de la democracia permitiendo
el ejercicio de la voluntad soberana del pueblo a través de elecciones libres,
verificables y competitivas y el respeto sagrado a los DDHH.
En la
actual coyuntura debe solicitársele al gobierno del señor Nicolás Maduro que
cumpla la palabra y firma empeñada en el Acuerdo de Barbados. El diálogo y el
acuerdo es el único mecanismo que dará las garantías políticas a las partes y
permitirá a nuestra sociedad realizar una transición democrática pacífica, de
reconciliación nacional y progreso económico-social.
Señores
lideres de la CELAC, los pueblos de nuestro continente, incluido el venezolano,
reclaman un nuevo pacto político entre los países para preservar y proteger los
valores democráticos, así como, relanzar el sistema interamericano de los DDHH
y justicia efectiva con el objetivo de evitar la violencia del Estado y la
impunidad de los perpetradores. La CELAC como mecanismo de integración
latinoamericanista debe asumir este desafío. Solo así construiremos un futuro
común de paz y prosperidad económica y social.
Con la
mayor de nuestra consideraciones y respeto.
Desde
Venezuela, Patria del Libertador Simón Bolívar.
Caracas,
1 de marzo de 2024
Ángel
Lombardi. Ex Rector de La Universidad del Zulia. LUZ
Doris Salas. Decana Facultad de Humanidades y Educación. LUZ
Iván Cañizalez. Decano Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. LUZ
Andrés Caleca. Economista
Ángel Montoro. Gente del Petróleo
Rodrigo Cabezas. Profesor universitario
José Guerra. Profesor universitario
Nelson Chitty. Profesor Universitario
Julio Castillo Sargazazu. Profesor universitario
Carlos Silva Torres. Profesor universitario
José Antonio Chirinos. Profesor universitario
Juan Pablo Guanipa. Profesor universitario
María Isabel Neuman. Profesora universitaria
Aquiles Álvarez Valero. Profesor Universitario
Carlos Molina. profesor universitario
Luz Neira Parra. Profesora universitaria
Cesar Ramos Parra. Profesor universitario
Efraín Rincón. Profesor universitario
Henry Colmenares. Profesor universitario
José Lucena. Profesor Universitario
Franklin Romero. Profesor Universitario
Blanca Zambrano. Profesora universitaria
Néstor Varela. Profesor universitario
José Perozo. Profesor universitario
Carmen Pirela. Profesora universitaria
Eduardo Labrador. Profesor universitario, legislador Estado Zulia
Hamid Ramos. Legislador Estado Carabobo
Jackson Páez. Legislador Estado Cojedes
Zenaida Fernández. Legisladora Indígena Estado Zulia
Emiliano Faria. Cineasta
Yasmina Jiménez. Artista teatro
Juana Inciarte. Artista teatro
Luis Beltrán Franco. Ex parlamentario Nacional
Juan Francisco García. Ex parlamentario Nacional
Carlos Arias. Ex parlamentario Nacional
Eduardo Sentei. Ex parlamentario Nacional
Edwin Sambrano Vidal. Ex parlamentario Nacional. DDHH
Moisés Duran. Sociólogo
Adnovio Suarez. Sociólogo
Elaisa Ferris. Movimiento mujeres FAVL
Edward Zambrano. Dirigente universitario
Carlos Petit. Sindicalista
Manuel Sutherland. Economista
Gustavo Avendaño. Economista
Luis Valderrama. Economista
Melvis Humbría. Economista
Oswaldo Muñoz. Periodista
Marlene Nava. Periodista
Ronald Rodríguez. Periodista
Douglas Briceño. Periodista
Andrés Izarra. Periodista
Julio Montoya. Periodista
Nelú González de Marcano. Periodista
Armando Fonseca. Médico
Jaime Lorenzo. Médico
Javier Vivas Santana. Educador
Leonardo Montilla. Politólogo
Sergio Sánchez. MPD
Gustavo Ruiz. Abogado
Yulima Delghans. Abogada
Douglas Zabala. Abogado
Carlos Virla. Ingeniero
Mervin Rubio. Ingeniero
Railu Carreño. Ingeniero
Orlando González. Ingeniero
Juan Carlos Perozo. Pastor evangélico
lunes, 26 de febrero de 2024
Rechazo a deportaciones de Alemania
Cancillería Federal
Canciller Federal Sr. Olaf Scholz
Willy-Brandt-Strasse 1
10557
Berlin
en
copia:
Sra.
Nancy Faeser
Ministra
Federal de Asuntos Interiores
Sra.
Annalena Baerbock
Ministra
de Asuntos Exteriores
Dr.
Hans-Eckhard Sommer
Presidente
de la Oficina Federal de Migración y Refugiados (BAMF)
Sr.
Michael Kretschmer
Primer
Ministro del Estado Libre de Sajonia
Sr.
Armin Schuster
Ministro
del Interior del Estado Libre de Sajonia
Berlín,
19 de febrero de 2024
Sobre
la situación en Venezuela y la petición de que se ponga fin a la deportación de
ciudadanos venezolanos
Estimado
Sr. Canciller Federal:
Como
asociaciones de migrantes y refugiados venezolanos en Alemania, así como otras
personas y organizaciones que trabajan en favor de la comunidad venezolana, nos
dirigimos a usted para expresarle nuestro más profundo agradecimiento por el
importante y valioso apoyo prestado a los refugiados venezolanos en Alemania.
Todos los abajo firmantes reconocemos y apreciamos el compromiso y la
dedicación de las autoridades alemanas para hacer frente a los actuales retos
migratorios, contribuyendo al mismo tiempo al bienestar de la sociedad. En este
sentido, valoramos también la creación de vínculos y canales necesarios para
entablar un diálogo abierto y constructivo sobre temas de interés común para
nuestra comunidad, el Estado y la sociedad alemana.
Con
esta carta, nos gustaría expresar nuestra profunda preocupación por la
deportación de ciudadanos venezolanos de Alemania en el último año. Deportados
y retornados de otros países europeos han sido víctimas en repetidas ocasiones
de tratos arbitrarios por parte de funcionarios del régimen autoritario de
Nicolás Maduro en Venezuela. En noviembre, por ejemplo, unos 200 pasajeros
venezolanos de un vuelo de regreso de Islandia fueron detenidos durante horas
por las fuerzas de seguridad en el aeropuerto de Maiquetía y se les pidió que
firmaran documentos en blanco en los que se les acusaba de "traición a la patria"1.
Incidentes como estos demuestran una y otra vez que nuestro país de origen no
es seguro ni lo ha sido en el pasado para ninguno de sus ciudadanos. Las
deportaciones y otras formas de retorno forzoso a Venezuela suponen un alto
riesgo para la integridad física y mental de los afectados y sus familiares, ya
que están expuestos a la represión, la violencia física, el acoso y la
violación de sus derechos humanos y civiles. Venezuela sigue enfrentándose a
una emergencia humanitaria compleja y de múltiples niveles, con violaciones
sistemáticas y masivas de los derechos humanos. Es ampliamente reconocido que
el régimen venezolano no ofrece garantías constitucionales, Estado de derecho,
separación de poderes ni juicios justos.
Como
resultado de las razones mencionadas anteriormente, el número de personas
desplazadas de Venezuela sigue aumentando en todo el mundo. En noviembre de
2022, 7,13 millones de personas venezolanas habían abandonado el país; en
noviembre de 2023, esta cifra había aumentado a 7,72 millones2, lo que
significa que una de cada cuatro personas había huido de Venezuela. Este éxodo
masivo supera el desplazamiento de Siria y Ucrania y representa el mayor
movimiento migratorio del mundo. Este aumento también se observa en Alemania,
donde el número de solicitudes de asilo de ciudadanos venezolanos se duplicó
entre 2022 y 2023. Mientras que en 2022 se registraron un total de 1.822
solicitudes de asilo de venezolanos, esta cifra ya había aumentado a 3.729
solicitudes de asilo en 20233. La gran mayoría de estas personas fueron
asignadas al Estado Libre de Sajonia, que es el principal estado receptor de
solicitantes de asilo de nacionalidad venezolana.4
A
pesar de los hechos aquí descritos, documentamos ocho deportaciones de Sajonia
a Venezuela en 2023, después de que no se hubieran producido deportaciones
durante varios años en vista de la situación claramente documentada5. En este
contexto, también tuvimos conocimiento de los casos de dos mujeres venezolanas
embarazadas que fueron objeto de intento de deportaciones. Aunque estas
deportaciones fueron suspendidas temporalmente, provocaron sin embargo una
situación crítica de miedo y estrés que podría haber repercutido en el
embarazo, posiblemente incluso con consecuencias fatales. Diversas
instituciones internacionales y organizaciones de derechos humanos como ACNUR6,
WOLA
(Washington
Office On Latin America)7 y Amnistía Internacional8 ya se han pronunciado en
contra de la deportación de venezolanos a su país de origen, ya que no se
garantiza un retorno seguro.
Seguimos
observando con preocupación que, en 2023, sólo el 20% de todas las solicitudes
de asilo en Alemania se decidieron positivamente (tasa de protección no
ajustada), lo que representa una disminución significativa en comparación con
años anteriores9. Ante la crisis multicausal que está obligando a los
venezolanos a solicitar protección internacional, destacamos la gran
preocupación e incertidumbre que genera el elevado número de denegaciones de
asilo y posibles deportaciones futuras, así como las deportaciones ya
realizadas de ciudadanos venezolanos a su país de origen, donde su vida e
integridad corren un gran riesgo.
Para
completar y fundamentar esta carta, hemos preparado un informe sobre la
situación actual en Venezuela (Anexo A), en el que queremos mostrar la
situación actual y detallada de las violaciones permanentes de los derechos
humanos en Venezuela mediante cifras, hechos y casos concretos. A continuación,
explicamos las diversas violaciones de derechos humanos que persisten en el
país.
En
vista de lo anteriormente expuesto, exigimos enérgicamente que se suspendan con
efecto inmediato las deportaciones de solicitantes de asilo y migrantes a
Venezuela, a fin de prevenir nuevas violaciones de sus derechos y evitar
consecuencias fatales para sus vidas. Ello es posible adoptando medidas
efectivas mediante la aplicación del principio de no devolución, piedra angular
de la protección internacional de los refugiados y codificado en el artículo
33.1 de la Convención de Ginebra sobre los Refugiados. El principio de no
devolución ha sido reconocido como una norma consuetudinaria de derecho
internacional vinculante para todos los Estados, sean o no parte de la
Convención de Ginebra de 1951 o de su Protocolo de 196710.
La
crítica situación de los venezolanos en riesgo de deportación en Alemania es
actualmente preocupante y pone de manifiesto las condiciones inhumanas y
violaciones de derechos humanos a las que están expuestos al regresar a
Venezuela. La falta de garantías de seguridad, la privación temporal de
libertad y la imposición de medidas coercitivas, como la firma de declaraciones
de "traición a la patria", son aspectos preocupantes que requieren
una acción inmediata y la atención de la comunidad internacional. Es el mayor
deseo de los abajo firmantes y de todos los solicitantes de asilo que no tengan
que regresar a un país del que han huido por las razones antes mencionadas,
sino que se les conceda protección internacional en Alemania para preservar sus
vidas; un país al que han contribuido activamente desde su llegada.
Es
bien sabido que la migración procedente de Venezuela presenta características
especiales, como el hecho de que los solicitantes de asilo venezolanos puedan
demostrar su identidad con pasaportes y documentos de identidad válidos, lo que
constituye un factor positivo para la seguridad del país y de sus ciudadanos.
También cabe destacar el gran interés de los venezolanos por integrarse
rápidamente en la sociedad alemana mediante el aprendizaje de la lengua alemana
y su incorporación al mercado laboral, así como su deseo de no seguir
dependiendo de las prestaciones estatales y su intención constante de
contribuir al desarrollo multicultural, social y económico de Alemania.
Le
agradecemos su tiempo y atención, le estamos muy agradecidos por su respuesta a
nuestras peticiones y quedamos a su disposición para más información y apoyo.
sábado, 16 de septiembre de 2023
Movimiento Ciudadano Venezolanos en el Mundo reconoció esfuerzos de la Comisión Nacional de Primaria, por @ElNacionalWeb
El Nacional 15 de septiembre de 2023
@ElNacionalWeb
El
comité aplaudió que la organización siga trabajando por la libertad de
Venezuela. Consideran que en el oficialismo intentan impedir que los ciudadanos
ejerzan su derecho a decidir
El
Comité Ejecutivo del Movimiento Ciudadano Venezolanos en el Mundo (MCVM)
reconoció en una carta la labor de la Comisión Nacional de Primaria en
continuar con los esfuerzos para realizar el evento electoral fijado para el 22
de octubre pese a las arremetidas del chavismo.
«Vivimos tiempos de dictadura en los cuales pretenden hacernos sentir que nuestros derechos son prebendas que pueden dosificar a su antojo para controlarnos y subyugarnos», señala en la carta.
miércoles, 27 de abril de 2022
CARTA A LOS VENEZOLANOS
Abril 26 de 2022
Quienes
suscribimos esta carta pensábamos dirigirla al Presidente y a otros dignatarios
de los Estados Unidos. Al oír opiniones y repensar el asunto, llegamos a la
conclusión de que los problemas de los venezolanos debemos resolverlos entre
venezolanos. Y no queremos sumarnos al enfrentamiento entre los sectores
dirigentes y partidistas de nuestra sociedad. Por ello nos dirigimos al pueblo
venezolano, a quien corresponde decidir acerca de los muy variados enfoques que
se han venido expresando. Lo hacemos desde la modesta posición de quienes hemos
cumplido el recorrido íntegro de la dura y hermosa lucha por el rescate de la
democracia, aunque sin arrogarnos la representación de nadie más.
Desde
hace 23 años Venezuela ha sufrido, bajo los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás
Maduro, la destrucción de su democracia, de su libertad y el devastador
deterioro de su modo de vida, una calamidad que mantiene hoy a millones de
compatriotas en dolorosa carencia de bienes y servicios esenciales y ha
obligado a más de seis millones de nosotros a abandonar el país, en un éxodo
que conmueve al mundo por la vulnerable situación en que la mayoría de ellos
deambula por carreteras, montañas, selvas, ríos y hasta en pequeños botes que
desafían el mar.
Durante
más de dos décadas los venezolanos hemos protagonizado una consecuente lucha
contra la pretensión de instalar un régimen totalitario. En este período hemos
librado no pocas jornadas de heroico enfrentamiento contra el proyecto
dictatorial que avanzaba pese a nuestro rechazo: las jornadas de abril de 2002;
el paro general y petrolero de 2002-2003; el Referendo Revocatorio de 2004; la
derrota de la Reforma Constitucional
intentada por Chávez en 2007; el clamoroso triunfo popular en las elecciones
parlamentarias de 2015; las rebeliones juveniles y ciudadanas de 2014 y 2017;
el desconocimiento de la írrita reelección de Maduro en 2018 y la posterior
declaración en 2019 de su carácter usurpador por la Asamblea Nacional, lo que
dio lugar al gobierno de transición presidido por el diputado Juan Guaidó.
Hemos
sufrido derrotas que con frecuencia traen consigo un adormecimiento de la
capacidad de movilización y combate. Es algo natural en los conflictos
históricos. Pero tras cada caída ha renacido muy pronto nuestra rebeldía, en
forma de protestas sectoriales, localizadas o más generalizadas que hacen
retroceder al régimen, aplazar sus planes tiránicos y hasta obligarlo a
negociar.
Hoy,
cuando privan el desánimo y escepticismo entre los ciudadanos, la división
entre nuestros dirigentes políticos y sociales y la confusión generada en el
mundo por la pandemia y por la criminal agresión de Putin a Ucrania, la
dictadura ha acometido una activa campaña para mejorar su destruida imagen. Es
un esfuerzo concertado para hacer creer al mundo que “en Venezuela retornó la
normalidad” y que las graves violaciones de los derechos humanos son cosa del
pasado; un espejismo de “progreso económico” edificado sobre burbujas de
abundancia y bienestar que sólo son disfrutadas por una minoría, o por
privilegiadas élites abrochadas al poder y la corrupción. Esta maniobra se ve
acompañada por la publicación de remitidos de supuestos o reales
“representantes ciudadanos” que intentan arrojar la culpa del fracaso del
régimen sobre las sanciones económicas y los países democráticos que las
aplican; o sembrar la idea de que la mayoría de los venezolanos cree que el fin
o el ablandamiento de las sanciones traerían un mayor bienestar.
Ha
sido demostrado que las sanciones no son la causa del descalabro económico de
Venezuela ni de las penurias que sufren millones de venezolanos. Y que los
únicos beneficiarios de su alivio o abolición serían Maduro y las camarillas de
enchufados que lo rodean, nunca el pueblo de a pie. Las sanciones tampoco son
varita mágica de efecto fulminante contra las dictaduras, pero representan una
fuerte presión para detener sus derivas totalitarias y conminar a los
dictadores a negociar. Esto no es suficiente, para tener efecto las sanciones
deben estar acompañadas por una decisiva presión interna, de incesante
movilización y protesta ciudadana, un fruto cuya cosecha tampoco es mágica: se
la debe sembrar, regar y organizar con intenso trabajo de las organizaciones
políticas y sociales, unidas en un mismo propósito.
Nada
aspiramos más que un pronto fin de la penuria en que se encuentra nuestro
pueblo. Pero ese final ha de ser sólido, definitivo y duradero, por lo que no
debe ser sacrificado en nombre de un espejismo inmediato que sólo alejará la
solución real que todos aspiramos, que no es otra que el fin de la dictadura.
No es haciéndole graciosas concesiones y servicios al régimen, tratando de
coexistir con él en procura de “pequeños avances”, como se derrota a una
satrapía desalmada como la que sufrimos.
Este
pretende ser un mensaje de esperanza, un llamado a la fortaleza de carácter que
requerimos para no desmayar. Y un enérgico pedido a quienes han ocupado o
aspiran ocupar lugares protagónicos en este esfuerzo: depongan las menudencias,
abracen el interés general por sobre el particular y asuman la grandeza que la
tarea exige.
Es
posible vencer a la dictadura, pero ya hemos aprendido que la empresa nos exige
ser mejores.
PS: No
hemos incluido las firmas de numerosos compatriotas que viven dentro de
Venezuela, porque con ello arriesgan su libertad o recibir agresiones de un
régimen que, mientras aplaude las expresiones públicas en su favor, demuestra
cada día su voluntad de castigar y humillar a quienes exponen su disidencia.
Firmamos,
en orden alfabético
Abel Ibarra - Alejandro Oropeza - Alexandra Terán - Alexis Ortiz - Alfonso Molina - Axel Capriles Méndez - Brenda Garrido - Carlos David Guillen - Carlos J. Rangel - Carlos Pérez Ariza - Carlos Piña - Caupolicán Ovalles Sequera - Eddie Ramírez - Edgard J Amado - Eduardo Báez Torrealba - Eduardo Caldera Gómez - Eleazar Benedetto - Elisa Arráiz Lucca - Elvia Gordils - Elvira González - Enrique Hidalgo - Erick Molina - Evencio González Patiño - Fidias Marcano - Guillermo Beltrán - Guido Bolívar - Gerardo Alfredo López - Giovanni Narváez Chacón - Héctor Salazar - Henry Alfonso Parra - Iván Ramos Barnola - Joaquín Pérez Rodríguez - José Manuel Serna - José Raúl López Pérez - José Quintero (Procatia) - Juan José Monzant - Juan Montero - Leda Santodomingo - León Granado - Leopoldo López Gil - Luis Felipe Valera - Luis Raúl Perichi - Malena Roncayolo - María Antonia Gabaldón - María Suribey Plaza - Marisol Boschetti-Divo - Mary Molina - Mercedes Mechita Vivas - Padre Pedro Freites - Pancho Aguilarte - Pancho Tosta - Pedro Cabrera – Rafael Fernández González - Rafael Moros - Raúl Andrés Leoni - Raúl Ochoa Cuenca - Raquel Aché - Raynell Martínez - Richard Ríos - Saady Bijani - Silvia Delozanne - Thaelman Urgelles - Vladimiro Mujica - William Diaz-
miércoles, 22 de diciembre de 2021
Preso político en la DGCIM inicia huelga de hambre ante continuas torturas y tratos degradantes
21 de diciembre de 2021
El
Teniente Coronel del Ejército Igbert Marín Chaparro, preso politico que se
encuentra en los calabozos de la Dirección General de Contrainteligencia
Militar (DGCIM) inició una huelga de hambre ante las continuas torturas y
tratos crueles y degradantes en ese organismo.
A continuación
el escrito del teniente Coronel:
Con el debido respeto a todos mis Superiores y mis Subalternos en los Grados de Generales, Almirantes, Oficiales Superiores y Subalternos, Compañeros de la Promoción Monagas 1969, Civiles del XX Curso del Iaeden y Amigos para informarles la decisión tomada por mi hijo Tcnel Ejcto IGBERT JOSÉ MARIN CHAPARRO alférez mayor de su Promoción 1999, se graduó de No 1 y hasta su detención ( en el Grupo Ayala en Caracas siendo el Cmdte del mismo) es el No 1 de su Promoción, quien ostenta el promedio académico más alto de la Otrora Escuela Militar siendo detenido por una comisión de la Dgcim el 2 de Marzo del 2018 y desde esa fecha recluido en esa sede sancionado sin pruebas ha tomado la siguiente decisión. Anexo carta.
martes, 7 de diciembre de 2021
Carta a Julio Borges, por @cjaimesb
Carolina Jaimes Branger 06 de diciembre de 2021
@cjaimesb
Julio
Borges renunció a su cargo de comisionado de Relaciones Exteriores de Juan
Guaidó, y dijo que el gobierno interino debía desaparecer. Ante esto, Carolina
Jaimes le escribe una carta abierta: "... las personas sensatas cometen
insensateces", dice
Querido
Julio,
Tú
mejor que nadie sabes que te admiro porque has sido de los pocos políticos en
Venezuela que ha sabido llamar las cosas por su nombre, aunque no sean
“populares”. No le has tenido miedo a la crítica -que ha sido inclemente
contigo- y eso lo valoro mucho. También has sido una persona sensata en un país
donde -especialmente en los últimos tiempos- priva la insensatez.
Pero también -en ocasiones- las personas sensatas cometen insensateces. Por eso te escribo. Estoy muy preocupada de que seas tú quien decrete “la muerte del interinato”. He leído con atención tus tuits al respecto y me permito escribirte sobre uno de ellos:
viernes, 8 de enero de 2021
Gobierno Legítimo de Venezuela envía carta pública a The Washington Post, por @Presidencia_VE
Centro de Comunicación Nacional 07 de enero de 2021
@Presidencia_VE
Estimados Editores:
Ante todo reciba un cordial saludo en nombre del
Gobierno Legítimo de la República Bolivariana de Venezuela. Aprovechamos esta
oportunidad para agradecer la permanente preocupación del Washington Post sobre
la crisis social y política que impacta a Venezuela como consecuencia de la
dictadura de Nicolás Maduro.
En relación con el artículo publicado por el
Washington Post el pasado 2 de enero, titulado “Venezuelan
opposition efforts to capture government’s foreign assets draw scrutiny”,
consideramos pertinente señalar lo siguiente:




























