Mario Villegas 15 de septiembre de 2018
@mario_villegas
En
sana lógica, era de esperarse que al instaurar el nuevo cono monetario el
gobierno nacional inundaría el país con los recién estrenados billetes y
monedas.
Pero
que va. La escasez de efectivo sigue presente en la cotidianidad venezolana y
parece agravarse por la negativa gubernamental a poner en la calle suficiente
cantidad de dinero contante y sonante.
Y como
todo bien que escasea, resulta natural que haya gente dispuesta a pagar por los
nuevos billetes y monedas algo más de lo que estos efectivamente valen. Esa es
la razón por la cual esos instrumentos de pago se cotizan en la calle por
encima de su valor nominal.
Pongamos
un simple ejemplo. Si una persona tiene que tomar diariamente varias camionetas
para ir de su casa al trabajo y viceversa, tiene forzosamente que pagar el
pasaje en efectivo. No hay otra. El camionetero no recibe transferencias, ni cheques,
ni pagarés, ni tarjetas de débito, ni de crédito, ni mucho menos excusas. ¿Cómo
hace esa persona si los bancos públicos y privados apenas entregan cifras
irrisorias en efectivo a sus cuentahabientes? ¿Se va caminando? ¿Se queda en su
casa so pena de perder el empleo? ¿U opta por comprar mediante transferencia
billetes y monedas por encima de su valor?


















