Pocas veces en 24 años de existencia
de Mercosur
(Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) una cumbre había
sido tan tensa como la de este lunes en Asunción. El nuevo presidente de
Argentina, Mauricio Macri, aprovechó su debut en estas reuniones, que se
celebran cada seis meses, para reclamar la “libertad de los presos políticos”
de Venezuela. Su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, faltó a la cita por
supuestos compromisos en su país, pero su ministra de Relaciones Exteriores,
Delcy Rodríguez, asistió y respondió a Macri acusándolo de “injerencia” en
asuntos internos de su país. Hasta la llegada del liberal Macri al poder,
reinaba en Mercosur cierta homogeneidad política, pero eso se ha acabado.
Estos
días, en un café de Jerusalén, con un televisor sin sonido colgado de la pared,
escucho a una mujer detrás de mí decirle a su amiga: “Esta oleada de
refugiados, estos sirios, no sé yo…”.
“¿Qué
es lo que no sabes?”, pregunta su amiga.
“Desde
que empezaron a sacarlos por la tele, con sus mujeres e hijos… no sé, para mí
ni siquiera tienen aspecto de sirios”.
El
Gobierno francés ha movilizado a más de 100.000 policías y militares para
prevenir nuevos atentados y seguir la pista de presuntos yihadistas,
especialmente de Salah Abdeslam, de 26 años, el sospechoso más buscado por los
atentados de París. Las fuerzas de seguridad, que ya han identificado a cinco
de los siete kamikazes de la matanza, realizaron ayer numerosos registros y
detuvieron a 29 personas. La policía belga lanzó una extensa redada en Bruselas
relacionada con los sucesos de la capital francesa que acabó sin arrestos.
El silencio ha sido roto. La palabra
jamás pronunciada ha sido dicha. Ya no hay vuelta atrás. François Hollande ha
violado el tabú pero también ha dicho lo que todo el mundo sabía: la lucha en
contra del ISIS no es en contra de un terrorismo internacional abstracto.
Quienes crecimos bajo la larga sombra
de las dictaduras militares teníamos a la OEA como punto de referencia, un faro
de luz durante aquella noche tan oscura. Sabíamos que por ayuda había que
acudir a la Comisión Interamericana. Denuncias, visitas in loco, misiones
diplomáticas, medidas cautelares, la OEA de Alejandro Orfila salvaba vidas. En
el tiempo además se convirtió en una fuerza democratizadora, una vez que las
transiciones de los ochenta estuvieron definidas por la agenda progresista de los
Derechos Humanos.
Temprano
en las transiciones, el régimen político que surgía fue llamado “hibrido”, o en
el mejor de los casos, “democracia electoral”. Ello para denotar que se votaba
bien, con vigencia de derechos políticos, pero que otros componentes del
sistema democrático—las garantías constitucionales y la separación de
poderes—no mostraban equivalente solidez. Había democracia pero escasa ciudadanía.
Hay
alguna gente que, cada vez que puede, insiste en recordar que, hace años, firmé
un remitido –junto con muchos otros– dándole la bienvenida a Fidel Castro a
Venezuela. Fue cuando ocurrió la famosa “Coronación” de Carlos Andrés Pérez,
cuando asumió su segunda presidencia, en 1989. Algunos, además, reclaman que yo
–y los muchos otros– no hayamos pedido perdón públicamente, hincados de
rodillas. También hay quienes siguen señalándonos como si hubiéramos cometido
un delito por el que todavía no hemos sido castigados, como si tuviéramos una
mancha imborrable en el paraíso virginal de todas las ideologías.
Tras
visitar Argentina en 1980, el novelista V. S. Naipaul escribió: “En Argentina
muchas palabras han disminuido su significado: general, artista, periodista,
historiador, profesor, universidad, director, ejecutivo, industrial,
aristócrata, biblioteca, museo, zoológico; tantas palabras necesitan estar
entre comillas”.
2015
ha sido un año histórico para España. Ha sido, ya no caben dudas, el año del
fin del bi-partidismo. Podemos de Pablo Iglesias y Ciudadanos de Albert Rivera
ya están consolidados en la vida política de la nación y todo indica que será
imposible sacarlos de ahí. No obstante,
el nuevo cuadrilátero ha tomado una forma distinta a la que suponían
cálculos y previsiones.
El
lugar del populismo, tendencia creciente en la política de los países europeos
caracterizada por la emergencia de partidos que ofrecen soluciones simples para
problemas complejos -como las migraciones, el terrorismo y los permanentes
desajustes económicos- se expresa en España, como ayer se expresó en la ex-
Yugoeslavia, en el auge de alternativas no independentistas, pero sí
secesionistas. Vale la pena hacer la diferencia.
“Un buen líder político es uno que, con los intereses de
todos en mente, ve el momento con un espíritu de apertura y pragmatismo. Un
buen líder político siempre opta por inicar un proceso en lugar de procesar
espacios”. (Papa Francisco en el Congreso de los EE UU)
Me disponía a escribir acerca de la
crisis del gobierno de Michelle Bachelet. Justo en ese momento llegó la noticia
de un nuevo terremoto en Chile. Postergué entonces el artículo para otra
ocasión. Pese a que en Chile la gente está más acostumbrada a los terremotos
que los esquimales al frío, habría sido de mal gusto escribirlo. Así, de un
minuto a otro, la persona de Bachelet dejó de interesarme. Hube de cambiar el
tema.
Desde
el punto de vista retórico, el discurso pronunciado el 24.10.2015 por el Papa
Francisco en el Capitolio de Washington, si no es una pieza maestra, contiene
todos los elementos formales que hacen de la oratoria un muy interesante género
literario.
Elogio
cortés a los patrocinantes, dignificación del país y del lugar desde donde se
habla y elección de un eje alrededor del cual gira la retórica discursiva
ocuparon lugares precisos en el texto papal.
La
Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) no se opone a que otras misiones
internacionales de observación estén presentes en las elecciones convocadas
para diciembre en Venezuela, además de la que desplegará el organismo suramericano
en ese país, dijo hoy su secretario general, Ernesto Samper.
Mañana
es la cita. Y el presidente Maduro lo promociona como si fuera un esperado
match de boxeo: Nos veremos “cara a cara”, dice. Después de tanto tiempo y de
tantos ensayos, todavía no le sale, nunca logra una actuación más o menos
creíble. Mira a cámara, tuerce los ojos y puja, pero nada. Nadie puede creer
que mañana en Quito, Maduro se le ponga cerquita a Juan Manuel Santos y lo
enfrente y lo desafíe y le repita lo que tanto ha vociferado en los medios
locales: que el presidente de Colombia es cómplice de un intento de asesinato
en su contra, por ejemplo. Que Santos es un payaso, que es un cobarde, que es
un mentiroso. Que es un saboteador, que está al servicio del imperio y de los
enemigos del pueblo. Luce difícil imaginarse a Maduro en ese plan. Lo suyo es
el combate a larga distancia. De lejitos. Es más probable que en Quito se ponga
más bien en modo melcocha. Que repita que todo lo que hace su gobierno es por
amor. Incluso cuando golpea y reprime: eso también es amor. Quien te hace
llorar es quien te quiere.
Comisión
de Ciudadanía y DDHH aprueba Audiencia Pública para este año en Venezuela
La
petición de los Diputados de la Unidad en el Parlasur para evaluar la situación
sobre los Derechos Humanos en Venezuela fue aceptada este lunes en la Comisión
de Ciudadanía y DDHH en el Parlamento del Mercosur.
Demasiado
tarde sonaron las alarmas. El ministro del exterior alemán Steinmeier anunció
que su gobierno ve con preocupación el aumento de tropas rusas establecidas en
ese 20% del territorio que resta de Siria.
El Coordinador de Asuntos
Internacionales del comando Venezuela Unida y candidato a diputado por el
Estado Zulia, Timoteo Zambrano, a raíz del pronunciamiento del CNE en el cual
develó los organismos que serán parte del acompañamiento internacional, declaró
que dicho anuncio carece de un plan de observación internacional que contemple todo
el proceso técnico de las elecciones parlamentarias a celebrarse el 6 de
diciembre.
El diputado señaló que los únicos
organismos convocados para el “acompañamiento” internacional, Unasur y
Mercosur, carecen de robustez técnica para asumir en solitario una observación
con las características que tiene este proceso electoral. “Falta la Unión
Europea y la ONU, los cuales conjuntamente manejan con fortaleza el aspecto
técnico en la región.”
El presidente de la República Nicolás
Maduro confirmó anoche que se reunirá con su colega de Colombia, Juan Manuel
Santos, el próximo lunes, para tratar la crisis diplomática y fronteriza, “debe
darse como sea”, al tiempo que propuso la firma de “un pacto de paz, hermandad
y de coexistencia eterna” entre los países.
Desde
luego, todo cubano, no importa donde esté, tiene el derecho a pensar como lo
estime sobre los acontecimientos en Cuba y a mirar a los demás y a los hechos
relacionados de acuerdo con la capacidad de su visión o la calibración de sus
lentes, y los demás tienen derecho a compartir o no esas visiones. Mis respetos
para todos.