Un problema habitual de los grandes programas y
agendas de desarrollo y sostenibilidad, y en general de la mayoría de
actuaciones en las que intervienen o se ven afectados diversos sectores o
niveles de decisión, se encuentra en el abordaje de forma compartimentada, en
la falta de una concepción holística tanto en el diseño como en la
implementación de los programas.
En estos casos cada uno mira a lo suyo, a su
responsabilidad, y lo demás "no es de mi competencia", no
cayendo en la cuenta de que las decisiones que tome, y las que tomen otras
personas y entidades de otros ámbitos, están interconectadas, y por tanto
deberían ser abordadas de forma integral y coordinada.
