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martes, 26 de diciembre de 2023

Life2vec / Laureano Márquez @laureanomar

 


La capacidad predictiva de la inteligencia artificial (IA) va en aumento: desde el número ganador de la lotería, los resultados electorales, hasta diagnósticos médicos precisos sin necesidad de estetoscopio, examen, ni contacto alguno con el paciente, como los médicos del primer mundo. Un nuevo avance se suma a los que ya nos brinda: la posibilidad de predecir nuestra muerte en los próximos cuatro años con una precisión del 78%. El nombre del algoritmo es el que sirve de título a este escrito.

Para determinar la fecha exacta de nuestro fallecimiento, la IA utiliza ciertas informaciones básicas: estudio, empleo y datos médicos. Por ejemplo: si usted no estudió, es doble de escenas de acción de cine y tiene el colesterol alto, sus probabilidades son mucho mayores que alguien graduado en filosofía, heredero de Rockefeller y con una cintura inferior a los 90 cm. Según los investigadores daneses que inventaron el sistema, también la personalidad, la autoestima y la vitalidad importan. Lo del estudio valdrá para el primer mundo, porque en el nuestro, el nivel académico continúa siendo un lastre vital.

Mientras más preparada sea una persona en nuestros lares, más duro será su periplo existencial.

Curioso también el dato de la autoestima, porque muchas veces nos encontramos con seres despreciables que casi siempre la tienen muy alta y que viven muchísimo; otras veces, con seres de una nobleza infinita cuya humildad, cercana a la santidad, les impide tener una elevada autoestima, que tienen una vida de una brevedad insólita. En otras palabras: parece que los malos viven mucho más que los buenos por aquello del autoengaño. No se tome este último comentario, se ruega, como una incitación a la maldad. Vale la pena ser bueno, aunque uno viva menos (tampoco es regla, por cierto, que todos los longevos sean malas personas. Hay de todo en la viña de la IA).

Toda esta especulación se fundamenta, sin duda, en el hecho de que la muerte sigue siendo la gran incógnita del ser humano. Nosotros somos capaces de establecer con precisión lo que sucedió en el primer nanosegundo posterior al Big Bang, pero seguimos ignorando lo que sucede el segundo siguiente a nuestra partida de la vida terrenal. La única información al respecto que poseemos es la de aquellas personas que han retornado del famoso túnel al final del cual hay una luz que atrae. Algunas personas han vuelto para narrar la experiencia, ninguna de ellas, por cierto, venezolana, porque para un compatriota una intensa luz significa siempre que finalizó un apagón y en vez de rehuirla, nos lanzamos velozmente hacia ella para aprovechar su vuelta, debilidades del último instante vital condicionadas por la experiencia terrena.

martes, 28 de noviembre de 2023

Un pendejo en una camionetota / Claudio Nazoa @ClaudioNazoa

 


Difícil el tema de hoy. La primera dificultad es tratar de definir lo que significa ser pendejo, ya que, generalmente, todo pendejo es ignorante de su condición, de hecho, yo mismo creo no serlo. Aunque seguramente sí lo soy, pero no soy consciente de eso; quizás, si algún día alguien me lo dijera, lo tomaría como un insulto y respondería: “¡Más pendejo eres tú que te crees la gran vaina!”.

¿Un pendejo es una persona tonta o boba? ¿Es acaso un loco? La verdad, no lo sé. Y la cosa se complica porque, fíjense, hay mucho vivo haciéndose el pendejo para joder a un pendejo genuino. Incluso, muchos hemos escuchado cosas como: “Claudio, hecho el pendejo, se levantó a fulana”, “hecho el pendejo se ha ido metiendo en tal sitio”.

Todos conocemos “vivos” que son engañados con una pendejada y entran en razón cuando se dan cuenta de su terrible condición: “¡increíble!, yo siempre estoy mosca y vine a caer en este fraude de criptomonedas. ¡Qué pendejo fui!”, “Yo, que sé tanto de mecánica, pensé que el carro que compré era una ganga y caí como un pendejo”.

Hay un dicho popular que al parecer es cierto: “Todos los días sale un pendejo a la calle y el que se lo encuentra es de él”. Esto puede ser verdad, pero es una verdad peligrosa porque puede ocurrir que el pendejo que usted se encuentre, realmente se está haciendo el pendejo para hallar a un pendejo genuino que se la da de vivo. Hay que estar alerta con los seudopendejos porque utilizan herramientas como la lástima o hacen alarde de una supuesta ingenuidad con el objetivo de hacer caer a sus víctimas. Los peores seudopendejos son aquellos quienes fingen ganar un premio y no saben cómo cobrarlo. Al “vivo”, se le prende el bombillo de “¡ay, papá!, este pendejo es mío” y lo hace caer en la trampa de una estafa.

También son peligrosas aquellas personas que fingen enfermedades, miserias y tragedias, para, hechos los pendejos, convencernos de que les consigamos un trabajo en nuestros negocios o casas y luego terminar robándonos.

Sin lugar a dudas, los pendejos más peligrosos son aquellos que tienen iniciativa. Son de dos tipos. Los pendejos que creen dominar una profesión, como, por ejemplo, plomería, arquitectura, ingeniería, cocina o mecánica, porque al final hacen verdaderos desastres, esos son los que llamamos “pobres pendejos”, y aunque son conscientes que no saben casi nada sobre esas profesiones, creen o hacen creer a otros que las dominan. El segundo tipo es un verdadero azote para la humanidad, son los pendejos que se meten en política. Esa profesión está cundida de pendejos con iniciativa, algunos, incluso, siendo pendejos genuinos, tienen seguidores quienes, sin darse cuenta, son pendejos útiles mal llamados tontos útiles, pero que realmente son pendejos ingenuos dispuestos a escuchar pendejadas de un pendejo con iniciativa. Honestamente no creo que alguien llegue al poder por pendejo, por algo está en el poder.

miércoles, 8 de noviembre de 2023

Back to the future, por @laureanomar


Laureano Márquez P. 07 de noviembre de 2023

@laureanomar

El tiempo es lo único que no se puede apresar. No hay autoridad humana capaz de detenerlo, devolverlo ni trastocarlo. La ciencia ficción ha especulado siempre con viajes a tiempos pretéritos, pero sabemos que es lógicamente imposible, porque su linealidad es irreversible. Lo contrario sería intervenir la historia con lo cual cambiaria también el futuro de quien viaja al pasado para alterarlo, lo cual termina siendo un oxímoron.

De todas maneras, Rosa, como divertimento y como juego es siempre interesante. Podemos siempre volver con la imaginación a las etapas primarias de la humanidad. Uno de mis sueños irrealizables, por ejemplo, es viajar a la prehistoria, antes de la invención del fuego y solo dejarle un yesquero a un antepasado y enseñarle su uso, para luego regresar a mi tiempo a ver qué consecuencias produjo ese solo detallito.

martes, 24 de octubre de 2023

La Brutalidad Artificial / Claudio Nazoa @claudionazoa

 


Me entero que un tal Kim Peek, fallecido en el año 2009, tenía una extraña enfermedad: el «Síndrome del Sabio”. El hombre se sabía de memoria 12.000 libros y podía leer y entender 2 libros al mismo tiempo. ¡Leía uno con cada ojo! ¡Qué enfermedad tan arrecha! Es exactamente lo contrario a la que yo tengo. Mi enfermedad se conoce como el «Síndrome del Bruto”. Fíjense: yo, con los dos ojos, leo un libro en varios años y a medida que voy leyendo se me va olvidando lo leído. Cuando leo, debo taparme un ojo y mientras lo hago, el ojo abierto se me cierra porque yo duermo de ese lado. Tengo, además, varias mujeres y no porque sea mujeriego, sino porque se me olvida la cara de mi esposa.

Eso de ser un genio está perdiendo importancia. Ya de nada vale estudiar como cuando yo lo hice. Recuerdo que amanecía en los pasillos de la UCV, sentado en una sillita de extensión y con un termo de café, sin celular ni laptop, porque no existían. Los estudiantes, nos peleábamos por unas pizarras que aún creo están frente a la Plaza del Rectorado. En esa antigua y milenaria época, había que saber de memoria la tabla de multiplicar, los nombres de las capitales y los estados de Venezuela, los límites del país y, además, tener buena ortografía.

Era una época increíble, había que aprenderse los nombres de los huesos, de los músculos, de los órganos internos y sus funciones, los números romanos y los números de teléfonos de nuestros padres, novias, familiares y amigos, ¡todo de memoria! Era raro quien no sabía que Cristóbal Colón, Simón Bolívar y Rómulo Gallegos, no vivieron en una misma época. Todos habíamos leído Doña Bárbara, Las Memorias de Mamá Blanca, La Trepadora, Lanzas Coloradas, País Portátil, Casas Muertas, Cien Años de Soledad, Historia de un Náufrago y Humor y Amor. No existía el reguetón y para que una muchacha te hiciera caso, había que enamorarla. En fin, era una época realmente horrible.

Por raro que parezca, pasábamos toda la noche estudiando a la luz de faroles, bueno, a veces no estudiábamos nada, pero al menos lo intentábamos. En esa época, si presentabas un examen y no sabías nada, te raspaban y te daban sólo una oportunidad para reparar, para colmo, y esto es increíble, te bajaban puntos por cada error ortográfico.

En las casas de aquella terrible época existían las famosas enciclopedias que eran un montonón de libros numerados por tomos, en donde estaba escrita toda la sabiduría humana, cosa que ahora da ganas de reír si lo comparamos con lo que sabe mi celular. Las enciclopedias se compraban fiadas y nuestros padres pasaban años pagándolas; la verdad es que nunca nadie las leyó. Sólo servían para que nos regañaran y nos mandaran a buscar allí si uno preguntaba algo.

-¡Deja la preguntadera y abre esa enciclopedia que no muerde! ¡Es que nunca las lees!

Y era verdad, crecimos y nadie nunca las leyó.

Mis hermanos y yo nos graduamos de toda vaina y jamás abrimos esos libros. En estos días, mi hermano Mario me dijo:

-Claudio, vamos a ver qué hacemos con esas enciclopedias llenas de polvo.

-Vamos a donarlas –le respondí.

-Ya lo intenté, pero nadie las quiere ni en las bibliotecas.

viernes, 28 de julio de 2023

Caracas física y espiritual, por @laureanomar


Laureano Márquez P. 27 de julio de 2023

@laureanomar

Con este título publica Aquiles Nazoa en el año 1967 un libro dedicado a la, otrora denominada, ciudad de los techos rojos, de la que siempre fue amante fiel, a la par que conocedor de su historia, su cultura y de manera muy particular, del carácter de su gente. Nos presenta en la obra una visión de la ciudad cargada de detalles, de ternura y de esos pequeños relatos que arman el rompecabezas de lo que somos. Lo hace, además, con esa prosa ingeniosa y poética con la que su pluma lograba sacar a la luz nuestra más íntima y graciosa manera de ser. Sin duda, una obra capital para desentrañar el alma de nuestra ciudad.

Caracas celebró esta semana su 456 aniversario y para conmemorarlo –además de dedicarle un programa de Divagancias con doña Inés Quintero como invitada de lujo– nos dimos una escapada al corazón de la ciudad, con otro de sus enamorados, @rodrigocapriles. Iniciamos nuestro recorrido en la Casa de estudio de la historia de Venezuela, conocida también como Casa Veroes, por su ubicación en la homónima esquina caraqueña. Es un lugar de larga tradición histórica, desde su inicial edificación como colegio jesuita en 1761, pasando por diversos usos y remodelaciones, hasta convertirse en residencia de la familia Mendoza. Hoy día es un remanso de paz en el corazón de la ciudad, además de albergar un centro de estudios de nuestra historia con muy valiosa documentación sobre el tema.

miércoles, 12 de julio de 2023

Viajeros del futuro, por @laureanomar


Laureano Márquez P. 11 de julio de 2023

@laureanomar

Yo no había querido revelar hasta ahora, pero ya que los panas del TikTok Futuretimetraveller y Radianttimetraveler se atrevieron, yo me animé a confesar que soy también un viajero del tiempo. Vengo del futuro y sé lo que va a pasar, porque para mí todo lo que pasa ya pasó. Mucha gente piensa que en mis redes el «mar» de @laureanomar, viene de Márquez, pues no, viene de Marte, nuestro planeta vecino, porque yo siempre voy a Marte. Allí tenemos nuestras oficinas los viajeros del tiempo. Es más, yo visité Ganímedes.

«¿Y por qué no hablaste antes?», me espetará alguno. La misma pregunta que en el XX congreso del Partido comunista de la Unión Soviética (Moscú,1956, yo estuve allí) le hizo uno de los asistentes a Nikita Kruschev cuando denunció las atrocidades de Stalin, recién fallecido. En ese instante el célebre dirigente soviético ni quita la mirada del pódium para increpar a la anónima intervención: «¡que se ponga de pie el que ha hecho la pregunta!». De más esta decir que nadie –¡ni Nadia!– se levantó. Fue entonces cuando Kruschev remató diciendo: «así, como estas tú, todo chorreado, así estaba yo» (obviamente lo dijo en ruso «я был дерьмом»).

domingo, 11 de junio de 2023

Perdonen lala…, por @laureanomar


Laureano Márquez P. 11 de junio de 2023

@laureanomar

Es que vuelvo sobre el tema de la Inteligencia Artificial (IA) y ya no sé si estos artículos los escribo yo o el Chat GPT que usurpó mi firma y mi identidad, si es que la tengo. El caso es que sea él o yo, cada vez que lo que queda de mi conciencia humana lee e investiga nuevas cosas sobre la IA, más miedo le entra. Lo que asusta es que la mayor parte de las advertencias sobre los riesgos de este nuevo avance, vienen de científicos, algunos de los cuales han contribuido a su desarrollo. Comparan la capacidad destructiva de la IA con la de la bomba nuclear y añaden que debería existir una suerte de agencia internacional que la regule, porque podríamos llegar al extremo de que las máquinas aniquilen al ser humano.

jueves, 27 de abril de 2023

De los contratos sexuales, por @laureanomar


Laureano Márquez P. 26 de abril de 2023

@laureanomar

De que este mundo está raro, está raro. La sexualidad y el amor han cambiado mucho en los últimos tiempos. Ante el creciente descontrol de la sexualidad, que conduce a un incremento de los delitos sexuales casi de manera directamente proporcional a los cada vez más numerosos intentos legales de evitarlos y prevenirlos, algunos países, como la avanzada Suecia, por ejemplo, promueve la firma de un contrato para el consentimiento de las relaciones íntimas.

Antes, la sexualidad tenía como precepto el de consumarse siempre dentro del matrimonio (como debe ser). Aunque casi nunca se cumplió este principio rigurosamente, un caballero digno de tal consideración, que pedía un adelanto (como diría el finado Oscar Yanes), se sentía obligado moralmente a contraer matrimonio. Caso contrario, aquello se consideraba un engaño y se decía de algunas mujeres: «Pobrecita, fulano la engañó» y eso le arruinaba la vida a ella y lo convertía a él en un patán. Se entendía que la mujer debía llegar al matrimonio en estado de completa pureza, de allí la blancura de su vestido. De más está explicar el porqué del vestuario rigurosamente negro del novio.

sábado, 25 de febrero de 2023

La Tierra se enfrena, por @laureanomar


Laureano Márquez 24 de febrero de 2023

@laureanomar

Un equipo de científicos chinos, encabezados por Xiadong Song, ha llegado a la conclusión de que la parte líquida que rodea al centro de la Tierra se está ralentizando. Los más pesimistas aseguran que esto hará que la Tierra un día de estos pegue un frenazo y comience a girar al revés. Y según ellos, el sol que sale por el este, comenzaría a salir por el oeste. Se trata de personas desesperanzadas a las que les gustaría conocer exactamente el día y hora del frenazo para recoger las figuras de cristal de las mesas de centro, amarrar los muebles, etc. La buena noticia, en medio de todo, es que, según los expertos, el frenazo ya se produjo y ni nos dimos cuenta y, al parecer, ya el núcleo gira en sentido contrario a nuestra rotación desde hace algunos años.

Ciertamente asombra que, a estas alturas, sepamos tanto del espacio exterior y tan poco de lo que tenemos debajo de nuestros pies. Por ejemplo: se acaba de descubrir que el centro, centro de la Tierra es una bola de hierro de 600 kilómetros de radio (¡que se venga a saber a estas alturas!). A uno, ignorante de los asuntos de la ciencia, lo primero que se le viene a la cabeza es si una pelota de hierro de tal magnitud no aumenta el peso del planeta. Es evidente que estamos descendiendo, no hace falta otra prueba científica que la de revisar las noticias (iba a decir «abrir los periódicos», pero muchos nomofóbicos se quedarían sin entender y a mí se me caería la cédula).

sábado, 7 de enero de 2023

Los verdaderos reyes / Claudio Nazoa @ClaudioNazoa

 



¿Qué habría pasado si el Niño Jesús hubiese nacido en la Caracas de hoy y los Reyes Magos tuvieran que venir desde el Oriente?

I

En enero, los reyes, al igual que todos los venezolanos, no habrían podido conseguir pasaje aéreo. No dudo que con tal de viajar pasarían días durmiendo en el piso del aeropuerto o se anotarían en una interminable lista de espera y ni hablar de viajar en autobús, ya que, con sus pintas, nadie querría llevarlos.

II

Los reyes lograron que un taxista pirata y loco les creyera la historia del nacimiento del Niño Jesús en Caracas, y por lástima, les hizo la carrerita hasta el terminal en donde tomaron una camionetica para Petare tras pasar horasssss en una interminable cola. Allí, un malandro los asaltó quitándoles los regalos, menos un paquete de jabón en polvo, uno de harina PAN y un desodorante de marca diferente a Mun Bolita, que traían de contrabando ocultos en sus turbantes.

III

Como se hizo de noche, creyeron que las luces del barrio La Bombilla de Petare era un nacimiento, por lo que se enfilaron hacia allá para buscar al Niño Jesús. En el camino se toparon con un operativo policial y cuando las autoridades les preguntaron que a dónde iban, contestaron:

―En busca del niño.

El policía que los detuvo, gritó:

―¡Sargento! Estos tres sospechosos andan buscando al “Cara e’ niño”, el malandro que agarramos anoche.

―¡Regístrenlos! –ordenó el sargento.

Los registran y les descubren el jabón en polvo, la harina PAN y el desodorante de marca diferente a Mun Bolita; los detienen por acaparadores y traficantes de mercancía.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

El fin de la «ch» y la «ll», por @laureanomar


Laureano Márquez 06 de septiembre de 2022

@laureanomar

Como dirían Willy Colón y Héctor Lavoe: «Todo tiene su final, nada dura para siempre». Las letras «ch» y «ll» han pasado a mejor vida. La Real Academia Española (RAE), que «limpia, fija y da esplendor» a la lengua de Cervantes, acaba de decretar la exclusión definitiva de los mencionados símbolos de nuestro abecedario, porque en realidad, según la institución, no son letras sino dígrafos. Según la propia RAE los dígrafos son conjuntos de letras o grafemas que representan un solo fonema. Es decir, que tanto la «ch» como la «ll» –esta que los hispanoamericanos pronunciamos como /y/– constituyen un solo ruido, aunque necesitemos de dos letras para representarlo. La decisión de excluir a estas difuntas letras es de vieja data (1994), pero, como todo, tardó en implementarse porque ambas eran letras enchufadas y llamativas.

Salvo en España, donde se lucha a brazo partido por su extinción, el español es una lengua floreciente en el resto del mundo. En los Estados Unidos, por ejemplo, es la lengua extranjera más estudiada (dentro de algunos años lo será el inglés) y la hablan 543 millones de personas en el mundo, siendo el cuarto idioma después del hindi, le sigue el inglés.

domingo, 7 de agosto de 2022

El WhatsApp nos vuelve locos, por @laureanomar


Laureano Márquez 06 de agosto de 2022

@laureanomar

El WhatsApp es, sin duda, una aplicación que facilita las comunicaciones. En tiempos de globalización, que puedas comunicarte con alguien en cualquier lugar del planeta, a bajo costo, es una gran ventaja. Antiguamente, las llamadas internacionales eran una complicación: había que pedirlas a una operadora y pagar un alto precio por ellas, corriendo el riesgo de que la persona con la querías comunicarte estuviese ausente y tú perdieras el dinero conversando con otra, a la que el azar puso a responder la llamada.

Dejabas un mensaje, sin la certeza de que fuese recibido por el destinatario por distracción u olvido del intermediario. Para ver la imagen de una persona había que mandar por correo (postal) las fotografías o en el caso de videos, películas super ocho que requerían de filmadora y proyector.

lunes, 25 de abril de 2022

De la persecución al humor, por @laureanomar


Laureano Márquez P. 24 de abril de 2022

@laureanomar

Se puede discutir sobre la calidad del humor, acerca de su buen gusto, en torno a la pertinencia o no de un chiste o, incluso, en relación con los límites que este sobrepasa, pero no cabe ninguna duda de que la persecución al humor termina por magnificar sus efectos y logra que el chiste se difunda con mucho mayor fuerza o, dicho en términos de TikTok, se viralice. Y si se le exige rectificación, mucho peor va la cosa (o mucho mejor, según se mire), el impacto es todavía más grande, porque el espectador se ve en la obligación de recurrir al referente que la motiva y como del poder siempre se sospecha, termina creyendo que si se ha obligado a dar marcha atrás a una broma, por pesada que esta sea, algo de verdad encierra.

lunes, 10 de mayo de 2021

Su madre, por @claudionazoa


Claudio Nazoa 09 de mayo de 2021

@claudionazoa

En un día tan sagrado como el de hoy, les traigo una carta que escribió mi madre quien por cierto acaba de cumplir ¡100 años! Lo mejor es que ella cuenta con una salud física y mental mejor que la de sus hijos, nietos y bisnietos y me considero uno de los pocos seres afortunados que, siendo un anciano en etapa terminal, aún tiene a su madre viva.

A mamá no le gusta figurar y corro el riesgo que después de que ella lea esto, me hale de las orejas por andar nombrándola y me deje castigado encerrado en el cuarto sin celular. Sin embargo, no me importa, porque quiero contarles una anécdota que ocurrió en una escuela que lleva el nombre de su esposo, mi padre, Aquiles Nazoa.

miércoles, 5 de mayo de 2021

CÓMO QUITARME A ESE ABUELO DE ENCIMA, por @claudionazoa


Claudio Nazoa 04 de mayo de 2021

@claudionazoa

Pertenezco y dirijo a un grupo de artistas quienes son cocineros, músicos y cantantes. Tengo el honor de ser su jefe ya que ellos me acompañan en mi show humorístico. El grupo se llama: “Los Espectaculinarios”, porque hacemos un espectáculo que se come. Allí cocinamos, cantamos, nos reímos y hacemos reír. Tenemos muchísimos años juntos y poseemos el récord por haber elaborado en un sartén de tres metros de diámetro, el arroz más grande de Venezuela. Dicho arroz lo hemos preparado también en Acarigua, en el Parque del Este y hace como doce años en la isla de Margarita, en donde llegaron a comer más de mil quinientas personas.

domingo, 2 de mayo de 2021

José Gregorio Hernández, por @laureanomar


Laureano Márquez 30 de abril de 2021

@laureanomar

"Que el primer santo venezolano llegue a ser un médico, es algo que lo llena a uno de profunda emoción (¡una alegría en medio de tanta angustia!), porque todos nuestros médicos llevan algo de la santidad de José Gregorio Hernández y –encima– ucevista, ¿qué más se puede pedir? Graduado de médico en 1888, se fue a hacer “la rural” a su Isnotú natal.

Le habían ofrecido ayuda económica para montar un consultorio en Caracas, pero él la rechazó amablemente diciendo: “En Isnotú no hay médicos y mi puesto está allí, allí donde un día mi propia madre me pidió que volviera para que aliviara los dolores de las gentes humildes de nuestra tierra. Ahora que soy médico, me doy cuenta que mi puesto está allí entre los míos”.

Pero luego de un año de ejercicio en los Andes, recibió una beca de la fundación Gran Mariscal de Ayacucho de la época y se fue a estudiar a París. A su regreso al país se convirtió en uno de los pioneros de la modernización de la medicina venezolana.

domingo, 21 de marzo de 2021

Mi envidiable etapa terminal, por @claudionazoa


Claudio Nazoa 20 de marzo de 2021

@claudionazoa

Cuando uno es un anciano en etapa terminal, sobre todo nosotros los hombres, agarramos manías casi todas muy fastidiosas.

Por ejemplo, nos levantamos muy temprano, generalmente para nada, a excepción de hacer mucho ruido en la cocina intentando preparar un café y despertando con el escándalo a la gente normal que se levanta en un horario decente.

Incluso, existen viejos quienes como yo, encendemos  la radio en busca de noticias porque a eso estábamos acostumbrados.

martes, 21 de julio de 2020

Miranda en La Carraca por @laureanomar



Por Laureano Márquez


El 14 de julio de 1816 en el Penal de las Cuatro Torres del arsenal de La Carraca, muere el precursor de la independencia venezolana, Sebastián Francisco de Miranda. Antes había estado preso en Puerto Rico, en Puerto Cabello y en La Guaira, donde había sido entregado a las autoridades españolas por sus paisanos y compañeros de la gesta independentista, quienes consideraron que su capitulación ante Monteverde era una traición injustificable.

A uno le da cosa con Miranda: exitoso en todas las revoluciones de su tiempo, fracasó en la suya, la que siempre le había inspirado. Logró sortear todos los peligros, cambio de identidad varias veces para ocultarse de persecuciones, sobrevivió a expediciones y batallas, logró evadir la guillotina en la Revolución Francesa –cuya conmemoración es también, casualmente, el 14 de julio– pero no logró salir ileso de sus paisanos.

Sus últimos años fueron muy duros, las condenas de las que se libró de joven le cayeron juntas en su vejez. Michelena lo pinta en esa imagen que para nosotros es emblemática, meditando recostado en su catre en la celda de Cadiz, desde allí nos sigue mirando con una inescrutable tristeza que, a veces, según esté nuestro ánimo, parece decepción y otras la actitud interrogante de quien espera grandes cosas del espectador que le contempla, como diciéndonos: “¿y entonces? ¿Y la libertad pa’cuando?”

A Miranda tampoco lo hemos sabido reconocer bien post mortem. Sigue siendo el “hijo de la panadera”, que diría nuestra brillante historiadora Inés Quintero. No tiene tumba sino “cenotafio”, una palabra casi tan fea como xenofobia y que se usa para designar a una tumba vacía de alguien cuyos restos no se han encontrado (ni buscado mucho en este caso). La plaza Miranda frente a las Torres del Silencio es una de las plazas menos atractivas de Caracas para el transeúnte y la avenida Francisco de Miranda la de peor tráfico.

El estado Miranda es uno de los más complicados de entender, un estado que ocupa la mayor parte de Caracas, pero cuya capital está en Los Teques. Hasta con nuestro signo monetario a Miranda se le ha maltratado: si recuerdan los tiempos en que Venezuela tenía billetes, al que se le puso la imagen de Miranda fue al de dos bolívares y eso porque no había billete de menor denominación que asignarle. Hasta el chigüire* tuvo más suerte que aparecía en el de cinco.

lunes, 13 de julio de 2020

Entrevista al almirante Colón por @laureanomar



Por Laureano Márquez


A raíz de la arremetida en contra de las estatuas de Colón tanto en el nuevo como en el viejo mundo, hemos decidido –como vivimos tiempos virtuales– hacerle una entrevista al insigne (¡o no!) navegante –vía ouija-zoom– que transcribimos de seguido:

LM: Almirante Colón, ante todo gracias por la entrevista. Seguramente ha visto usted desde la eternidad cómo sus estatuas caen como moscas alrededor del mundo.

Colón: ¡Como moscas alrededor del mundo!, ja, ja, me gusta esa imagen porque la verdad es que este mundo se ha vuelto una auténtica…

LM: … ¡No lo diga señor Colón…! A lo que me refiero es: ¿por qué cree usted que caen sus estatuas?

Colón: Por una razón muy simple: la línea de acción del peso cae fuera de la base de sustentación y se vienen abajo…

LM: Bueno esa es la explicación física, quisiera escuchar la política, porque no se “vienen abajo” solas…

Colón: No quería llegar a esto pero tendré que responderle: porque este mundo marcha aceleradamente rumbo al precipicio de la imbecilidad…

LM: ¿Usted lo cree?

Colón: ¡Como que llegué a la isla de San Salvador el 12 de octubre de 1492!… Vamos a ver si vos tenéis de sentido común… Os voy a hacer unas preguntas…

LM: ¿A mí?, pero el que lo está entrevistando soy yo…

Colón: ¿Nunca oyó hablar de Sócrates y la mayéutica?

LM: ¿Descubrir conocimientos mediante preguntas?

Colón: ¡Muy bien!… Descubrir es también conocer… ¿En el año 1492 quién tenía mayor desarrollo técnico, la América preyobina o Europa?

sábado, 2 de mayo de 2020

José Gregorio Hernández, por @laureanomar




Laureano Márquez 01 de mayo de 2020
@laureanomar

Que el primer santo venezolano llegue a ser un médico, es algo que lo llena a uno de profunda emoción (¡una alegría en medio de tanta angustia!), porque todos nuestros médicos llevan algo de la santidad de José Gregorio Hernández y -encima- ucevista, ¿qué más se puede pedir?.

Graduado de médico en 1888, se fue a hacer “la rural” a su Isnotú natal. Le habían ofrecido ayuda económica para montar un consultorio en Caracas, pero él la rechazó amablemente diciendo: “En Isnotú no hay médicos y mi puesto está allí, allí donde un día mi propia madre me pidió que volviera para que aliviara los dolores de las gentes humildes de nuestra tierra. Ahora que soy médico, me doy cuenta que mi puesto está allí entre los míos”.

Pero luego de un año de ejercicio en los Andes,  recibió una beca de la fundación Gran Mariscal de Ayacucho de la época y se fue a estudiar a París.