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viernes, 6 de diciembre de 2024

La trampa insalvable en que se metieron, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 05 de diciembre de 2024

Los camaradas de antaño recordarán que, cuando les “bajaban la línea” –el informe del buró político–, ésta se concentraba en precisar quiénes constituían “el enemigo principal” de la lucha revolucionaria. Tal enfoque analítico no dejaba de tener sentido, a pesar de estar concebido en términos de un “enemigo” y no de un adversario político. Las propuestas de aquella izquierda fracasaron, …felizmente. Pero la idea de aislar al contendiente y neutralizar o ganarse a los que aparecen como sus aliados, está en la base de cualquier estrategia de confrontación política… como también militar. Tiene pertinencia para definir cuál es el obstáculo principal que confrontan, hoy, las fuerzas democráticas venezolanas.

Lo que puede llamarse “madurismo” –es decir, el grupo que se ha adueñado del poder–, es resultante de una degradación sostenida de una propuesta, inicialmente encarnada en Chávez, que lució atractiva, en su momento, para muchos venezolanos. El bienestar creciente que les prometía la democracia bipartidista a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado había dado paso a una percepción de injusticia, producto del estancamiento económico, no obstante los esfuerzos del gobierno de CAP II por enderezar el rumbo con un programa de reformas. Contra todo ello insurgió Chávez. Invocó la gesta independentista para “refundar la Patria”, removiendo las trabas que se interponían a que el “Pueblo” disfrutase de la libertad y de la prosperidad por la que había luchado el Libertador. Su propuesta llevó a desmantelar las instituciones de la democracia representativa para asumir, directamente, la repartición del ingreso petrolero, cosechando el rédito político provisto por el salto en los precios del crudo.

martes, 12 de noviembre de 2024

PdVSA y el poder, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 11 de noviembre de 2024

Chávez entendió, desde el comienzo de su presidencia, lo central que era controlar a PdVSA para sus apetencias de poder. Disponer de enormes rentas provenientes de la exportación de crudo resultó clave para el éxito de su proyecto político. Como renta se entiende un ingreso extraordinario que obtiene el propietario de un recurso, muy por encima de la ganancia “normal” que obtendría de explotarlo en condiciones de abierta competencia. No obedece a esfuerzos productivos excepcionales sino a las particulares circunstancias del mercado, que le permiten aprovecharse de precios monopólicos de venta. No representa, por ende, una retribución a ningún factor de la producción.

Venezuela, como miembro de la OPEP, ha vendido su petróleo casi siempre a precios muy superiores a sus costos de producción, obteniendo sustanciales rentas. Obviamente, mientras más altos fuesen los precios de venta con el mismo volumen de producción, mayor la renta. En los trece años que estuvo Chávez en el poder, pudo captar unos USD 525 mil millones en rentas internacionales por la venta de crudo, neto de sus costos de producción, incluida lo que puede considerarse una ganancia “normal”. Además del gasto público financiado por los impuestos a PdVSA, pudo usufructuarlas desviando, para sus fines políticos, el flujo de caja de la empresa. Entre 2001 y 2012 se sustrajeron, según cifras de la propia PdVSA, USD 45 mil millones para financiar directamente las numerosas misiones creadas bajo su gobierno; otros USD 67 para fondos, planes y otros aportes sociales; y USD 60 mil millones para fondear a Fondespa y a FONDEN. En total, el gobierno de Chávez distrajo USD 284,3 mil millones de los proventos de PdVSA, adicional a lo cobrado por ISLR, Regalías y otros impuestos menores.

domingo, 10 de noviembre de 2024

La economía venezolana: tres grandes problemas y una solución común, por Humberto García Larralde

 


Humberto García Larralde 09 de noviembre de 2024

Los venezolanos hemos sido testigos de cómo uno de los países más ricos de América Latina, el nuestro, se fue transformado, en el lapso de tan sólo una década, en uno de los más pobres, en competencia con Haití, Honduras y Nicaragua. Aun así, en la medida en que caía la actividad económica nos ilusionábamos con la idea de que estábamos “tocando fondo”, por lo que vendría el inevitable “rebote” hacia la recuperación. Pero sucede que siempre se puede estar peor. Hoy, en el marco de la inestabilidad política y social que trajo la violación de la voluntad popular por parte del madurismo al arrogarse, falsamente, el triunfo en las elecciones del 28-J, se acentúan tres problemas básicos de nuestra economía que, de no ser atendidos acertadamente, llevarán a un retroceso aún mayor.

El más acuciante es el encarecimiento acelerado en el precio del dólar y la brecha creciente entre su cotización oficial y la del mercado paralelo. En efecto, desde el 28-J el deslizamiento del tipo de cambio en este último ha sido de un 20% y el diferencial con el precio del dólar anunciado por el BCV de igual magnitud. Cabe señalar que durante los primeros nueve meses del año el Instituto Emisor contuvo su cotización por debajo de los 37 Bs/USD, pero en el último mes se vio obligado a devaluar en más de un 17%, en persecución del dólar paralelo. Recordemos que la política antiinflacionaria de “anclaje cambiario”, junto a la astringencia crediticia (encajes elevadísimos) y la contracción drástica del gasto, sobrevaluó el bolívar. Pero ahora, en el contexto de la incertidumbre y desconfianza sobre el futuro del país provocada por el arrebato electoral que pretende Maduro, la población acentúa su demanda de divisas. Y, dada su escasez, el BCV ya no puede evitar el alza en su precio. Es previsible, por ende, que se incremente la inflación, perjudicando aún más la capacidad de compra de los asalariados, en particular, de los empleados públicos, cuyas remuneraciones están congeladas desde hace dos años. Golpea significativamente, además, al sector privado, pues debe fijar sus precios según la cotización oficial, pero la reposición de sus mercancías frecuentemente se hace con el dólar paralelo. El respiro que ofrecen las exportaciones de la empresa Chevron es insuficiente. Sólo las posibilidades de una salida pacífica, consensuada a la crisis del país podrá atajarse este descalabro.

miércoles, 9 de octubre de 2024

La postura de Maduro, ¿comunismo o fascismo? II, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 08 de octubre de 2024

En un artículo anterior comentaba las similitudes y diferencias entre comunismo y fascismo. Concluí que, al desaparecer toda pretensión “científica” del marxismo leninismo y, con ello, dejar sin sustento el reclamo de los partidos comunistas por monopolizar la conducción al “único futuro posible” y determinar la vida de la población, lo que quedó del comunismo se hizo prácticamente indistinguible del fascismo. Las categorías de la mitología comunista pasaban a ser, simplemente, otra manera de invocar las mismas prácticas fascistas –populismo patriotero, subordinación al Estado, siembra de odios, culto a la muerte, discriminación, militarismo, violencia– pero con una retórica distinta a la del fascismo clásico.

Con todo y su retórica “revolucionaria”, el régimen Maduro entra claramente en esta caracterización. No obstante, el resabio, aún compartido por algunos círculos izquierdosos, de creer que el comunismo representa el polo opuesto al fascismo, proporciona a la actual oligarquía militar / civil un último recurso con el cuál intentar legitimar su golpe de Estado contra la institucionalidad republicana; el cometido por el fraude electoral tan torpemente ejecutado por el cne y alcahueteado por la sala electoral del tsj.

jueves, 19 de septiembre de 2024

La razón enfrentada a la sinrazón, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 18 de septiembre de 2024

Lo que ha puesto claramente de manifiesto el bochornoso intento de fraude electoral de Maduro es que a él y a los suyos les tiene sin cuidado dónde está la verdad de los hechos. Saben, como todo el mundo, que al respecto no hay dudas. El 83,5% de las actas oficiales (https://resultadosconvzla.com/), su coincidencia con los exit polls y con las encuestas de opinión previas a las elecciones, son prueba fehaciente (y comprobable) de que Edmundo González Urrutia es el presidente electo de Venezuela. La voluntad popular expresada el 28-J lo escogió en una proporción de cerca del 70% del total de votos para que tomase posesión de la presidencia de la República el próximo 10 de enero. Y eso lo conoce la inmensa mayoría del pueblo venezolano, incluyendo Vladimir Padrino López y el comando militar, como el grueso de los chavo-maduristas que aún subsisten. Ni siquiera salieron a celebrar su supuesto triunfo. La opinión pública internacional también está clara al respecto y sabe que Maduro fue derrotado.

domingo, 15 de septiembre de 2024

Loco de atar y peligroso, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 14 de septiembre de 2024

El video que muestra las destempladas reacciones de Jorge Rodríguez, El Furibundo, inmediatamente después de que el Congreso de Diputados de España decidiera reconocer a Edmundo González Urrutia como presidente electo de Venezuela, lleva a preguntar si está en sus cabales. Traspasa sus iras acostumbradas para adentrarse en consideraciones desorbitadas. Preocupante. Eso de conminar al presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea a redactar una resolución de ruptura inmediata de relaciones con el reino de España ante la votación de su parlamento, con cierre de consulados, prohibición de vuelos directos desde y hacia ese país y cese de actividades comerciales entre ambas naciones, está fuera de toda proporción, propio de chiflados, no de un presidente del poder legislativo en un país que se respete. Analistas avezados, de esos que se la saben todas, dirán que no fue un estallido personal, incontrolado, del Furibundo, sino de una decisión concertada en el núcleo fascista que controla el poder, para hacer que el gobierno de España rechazase la petición de sus cortes. De ser así, peor aún, pues denotaría que la pérdida de raciocinio, de desconexión con la realidad, es compartida y que, lejos de ser neutralizado dentro de ese círculo cerrado, encuentra refuerzo.

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Fascista, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 03 de septiembre de 2024

Para muchos, “fascista” es un descalificativo político que se ha banalizado. Ni les va ni les viene. Según cuenta el historiador británico, Tony Judt, tal banalización se la debemos a Stalin. Al emerger de la II Guerra Mundial como parte de la tríade libertadora (RU, EE.UU. y la URSS), no encontró mejor forma de callar a quienes criticaban la ausencia de libertades en la URSS que descalificarlos de fascistas. Las atrocidades recién reveladas del nacionalsocialismo opacaban las sospechas sobre similares atropellos a la dignidad y a la vida de millones cometidos bajo sus órdenes. Tan así, que en ámbitos culturales izquierdosos privó durante décadas la idea de que comunismo y fascismo se situaban en polos opuestos. Hasta que las abrumadoras evidencias de que “los extremos se juntan” acabaron con tal pretensión. No obstante, quedó como arsenal retórico de partidos comunistas y afines descalificar de “fascista” a sus críticos. En democracia, este estigma es sinónimo de posturas consideradas de “ultraderecha”.

sábado, 31 de agosto de 2024

¿Hundirse?, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 30 de agosto de 2024

Maduro cree que, con la sentencia de la sala electoral del tsj del pasado 21 de agosto, consolida su golpe de Estado contra la soberanía del pueblo. Lo que sí hace, definitivamente, es terminar con lo que debería ser un Poder Judicial, si sigue bajo la rectoría de ese ente. De ahí las minúsculas ineludibles: el tsj dejó de ser una institución para ser un vulgar agente de Nicolás Maduro. Su sentencia está, además, plagada de vicios. Usurpa la potestad del cne (también este ente, bajo E. Amoroso, en minúsculas) por lo que, como reza el Artículo 138 de la Constitución, «…es ineficaz y sus actos son nulos». Encima, pasó por alto la recusación contra la participación de su presidenta en esta decisión, por su sesgo a favor de los intereses políticos del PSUV.

martes, 9 de julio de 2024

Lo que está en juego, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 08 de julio de 2024

Los atropellos y acciones disparatadas a que ha llegado el chavo-madurismo para eludir el mandato popular de dejar el poder, se pierden de vista. Luego de pactar en Barbados la realización de elecciones libres –asumidas por ellos como simple formalidad en aras de lavarse la cara, no como apego a la alternabilidad democrática–, desatan una ristra de desmanes en respuesta a la abrumadora victoria de María Corina Machado en la primaria del 22-10 y al entusiasmo que, a partir de entonces, no ha dejado de crecer en torno a la inevitabilidad del triunfo democrático.

El estúpido dictamen del tsj (¡no merece mayúsculas!) de que esa primaria «no existió» (¿?), fue seguido por la inhabilitación de MCM, la imposibilidad de inscribir como candidata a Corina Yoris y la miserable retaliación, con todo el poder del Estado, a vendedoras de empanadas, canoeros, hoteleros y otros venezolanos humildes—por haber prestado sus servicios a María Corina y a su equipo en sus giras por el interior.

jueves, 20 de junio de 2024

Gimnasia con magnesia, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 19 de junio de 2024

La semana pasada se realizaron las elecciones en los países miembros para elegir representantes ante el parlamento de la Unión Europea. Quedó dibujado un espectro amplio de preferencias políticas, desde la extrema izquierda pasando por el centro hasta la extrema derecha, algo crecida en algunos países, aunque los analistas no dejan de señalar una escisión entre ellos a nivel europeo.

Pero, más allá de lo que puede significar este resultado para el futuro del viejo continente, sorprende la identificación de algunos sectores de la oposición venezolana con esta tendencia, por el simple hecho de que, entre sus partidos se encuentra el partido VOX de España, negador, in extremis, de todo lo que promueve el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), hoy gobernando ese país.

domingo, 9 de junio de 2024

Chivo que se devuelve…., por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 08 de junio de 2024

El chavo-madurismo no atina en atajar el afianzamiento progresivo de la opción de cambio representada por la candidatura presidencial de Edmundo González Urrutia. Luce desconcertado ante la inteligente y audaz campaña desplegada en torno a las movilizaciones del candidato y de María Corina Machado, a las cuales se han incorporado activamente los dirigentes opositores más reconocidos.

Su mayor dislate ha sido insistir en la candidatura de Nicolás Maduro. Comprometido formalmente con la realización de elecciones competitivas en aras de romper su aislamiento y aliviar las sanciones en su contra, lanza a quien personifica, como ningún otro, la causa de las penurias que agobian a los venezolanos. Peor candidato imposible, rechazado por el 80% de la población. ¿Cómo se compagina tal candidatura con lo acordado en Barbados sobre condiciones mínimamente aceptables para la libre expresión de la voluntad popular, si su afán reiterado es no soltar el poder? ¿Pero, cómo patear el tablero para evitar su inevitable derrota, sin las consecuencias de haber traicionado ese acuerdo?

miércoles, 5 de junio de 2024

Chivo que se devuelve…., por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 04 de junio de 2024

El chavo-madurismo no atina en atajar el afianzamiento progresivo de la opción de cambio representada por la candidatura presidencial de Edmundo González Urrutia. Luce desconcertado ante la inteligente y audaz campaña desplegada en torno a las movilizaciones del candidato y de María Corina Machado, a las cuales se han incorporado activamente los dirigentes opositores más reconocidos.

Su mayor dislate ha sido insistir en la candidatura de Nicolás Maduro. Comprometido formalmente con la realización de elecciones competitivas en aras de romper su aislamiento y aliviar las sanciones en su contra, lanza a quien personifica, como ningún otro, la causa de las penurias que agobian a los venezolanos. Peor candidato imposible, rechazado por el 80% de la población. ¿Cómo se compagina tal candidatura con lo acordado en Barbados sobre condiciones mínimamente aceptables para la libre expresión de la voluntad popular, si su afán reiterado es no soltar el poder? ¿Pero, cómo patear el tablero para evitar su inevitable derrota, sin las consecuencias de haber traicionado ese acuerdo?

miércoles, 27 de marzo de 2024

Cuando la estulticia sustituye a la política, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 26 de marzo de 2024

Se entiende que el juego político es propio de la democracia, por cuanto en una dictadura simplemente se impone lo que decide el autócrata. Supone que la rivalidad entre opciones de poder se dirime construyendo mayorías para ganar las elecciones y respaldar la gobernabilidad. Idealmente, la gente decidiría sus preferencias políticas con una evaluación racional de las propuestas programáticas que les son presentadas, a partir de sus particulares intereses y/o valores. Pero en la “realidad real”, la cosa difícilmente ocurre así. Las mayorías suelen armarse con el auxilio de discursos que cultivan afectos por el líder y por lo que propone –la única opción válida a ser considerada—, mientras descalifican al adversario y sus propuestas con base en contraposiciones simbólicas que lo retratan negativamente. Desde el poder, se tejen redes clientelares para cosechar lealtades y apegos. Es decir, obra mucho la manipulación discursiva del imaginario popular, tanto o más que apelar a que prive su racionalidad.

Chávez fue un maestro en este proceder, erigiéndose como auténtico heredero del Libertador y retratando a AD y COPEI como representantes de una oligarquía que lo había traicionado, gobernando contra los pobres desde que Venezuela se separó de la Gran Colombia. En este encuadre, los militares eran garantes de los intereses patrios, amenazados por esas élites. Este imaginario maniqueo, evocando la épica emancipadora, se insufló con discursos de odio que capitalizaron resentimientos y ansias de revancha de gruesos sectores de la población postergados, y para discriminar y amenazar a quienes se le oponían. Nunca ocultó la eventualidad de la violencia, si la situación lo ameritaba. Al someterse (gustosamente) a la tutela de Fidel Castro, enfiló su retórica a enfrentar a los EE.UU. y a la “ultraderecha”. Con clichés de la mitología comunista, proyectó una realidad –un constructo ideológico—en la que posicionó su patrioterismo decimonónico en la Guerra Fría del siglo XX. Y, para darle sustancia, instrumentó una serie de programas de reparto, las recordadas “misiones”, valiéndose de ingresos petroleros que, a partir de 2004, nunca dejaron de serle favorables.

sábado, 23 de marzo de 2024

La ventana se irá cerrando, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 22 de marzo de 2024

La historia discurre al compás de interacciones de colectivos humanos con los factores condicionantes que favorecen o hacen posible determinados eventos. Si bien el historiador escocés, Thomas Carlyle, destacaba el papel decisivo de individuos protagónicos en ese proceso, convendremos ahora en que esto sólo tendría sentido como producto de sus respectivas sociedades, que son las que proveen las oportunidades para que pudiesen fructificar. Las potencialidades vivenciales del ser humano estarían ajustadas, así, a la comprensión de sus circunstancias, como nos explicaría Ortega y Gasset.

La anterior digresión permite hacer referencia a las ventanas de oportunidades que se le presentan a las sociedades para producir cambios deseados. Pueden ser o no aprovechadas. En esta tercera década del siglo XXI asistimos, alarmados, a los efectos deletéreos, ya bastante visibles, del cambio climático urdido por la civilización industrial. La comunidad científica internacional, de manera cada vez más consensuada, nos alerta de que, de no tomar a tiempo medidas pertinentes, se irá cerrando la ventana para revertir este proceso, con lo que la situación se pondrá peor. Está en la voluntad colectiva del liderazgo mundial evitar que así sea. En la Unión Europea aumenta la toma de conciencia sobre la necesidad de intensificar los esfuerzos de apoyo a Ucrania, tanto financieros como en equipos y logística militar, para evitar que prospere la ambición del dictador ruso, Vladimir Putin, por quedarse con porciones de su territorio, so pena de ver también aumentada la vulnerabilidad de los países miembros ante futuras aspiraciones imperialistas del autócrata eslavo. Y, en Estados Unidos, asiento emblemático y, hasta hace poco, ejemplo de la institucionalidad democrática liberal, se encienden las alarmas respecto a las posibilidades de triunfo de un personaje narcisista, altamente resentido, quien, con cada arenga, destila sus pretensiones neofascistas por lacerar, profundamente, esas instituciones. En fin, pudiéramos continuar con otros ejemplos, desiderátums ante cuyas eventualidades no hay nada escrito y que está en la acción colectiva tomar las acciones pertinentes para anticipar y evitar consecuencias adversas.

jueves, 14 de marzo de 2024

Que la fuerza esté con nosotros, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 13 de marzo de 2024

La decisión tomada sobre la fecha de las elecciones presidenciales, revelan las artimañas de que se vale la oligarquía a la que nos enfrentamos. Fue escogida deliberadamente para dificultar la participación de las fuerzas democráticas. No sólo anticipa intempestivamente los comicios medio año –con lo que ello puede acarrear para una abigarrada relación de partidos y agrupaciones diversas que sólo ayer se descalificaban mutuamente y apenas ahora suman fuerzas tras una candidatura única–, sino que convierte en quimera la actualización del registro electoral y las posibilidades de viabilizar la votación de los millones de venezolanos que emigraron fuera. Encima, al mantener la tramposa inhabilitación sobre la candidatura de María Corina Machado, el fascismo bolivariano apuesta a que, con tan poco tiempo para solventar este impasse (hasta el 25 de marzo), provocará desencuentros entre fuerzas opositoras, precipitando la abstención masiva de quienes se sienten defraudados con la fórmula que resulte. Es la única carta que pudiese evitar su segura derrota. Ante eso, el mantra de “Hasta el Final” con que MCM identifica su campaña no puede sino entenderse como el compromiso indisoluble con la salida electoral.

miércoles, 6 de diciembre de 2023

Sobre la revolución y el empoderamiento ciudadano, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 05 de diciembre de 2023

Una relectura del libro de Hannah Arendt, Sobre la revolución, ayuda a aclarar mejor las vulnerabilidades que exhibió la democracia venezolana en el pasado, así como elementos que contribuirán a fortalecerla —cuando logremos desplazar a la actual oligarquía criminal del poder—, ante posibles arremetidas dictatoriales a futuro. El libro de la célebre filósofa y politóloga judeo-alemana se centra en el examen de aspectos aleccionadores de las dos revoluciones más emblemáticas en la determinación de la modernidad política en los países avanzados: la Revolución francesa y la que emancipó a las 13 colonias de Norteamérica del dominio británico, que ella refiere como Revolución “americana”.

Para Arendt el uso de la violencia no es la característica definitoria de una revolución. Ésta se distingue por su propósito central, que es conquistar condiciones para ejercer la libertad. Cónsono con la visión liberal, ésta se asienta en el individuo, pero lo más importante es que, a partir de ahí, fundamenta la acción pública de los integrantes de una comunidad. Abolido el régimen autocrático asentado en privilegios de nacimiento, de derecho divino o en expolios de conquista, la libertad fundamenta su soberanía para abordar los desafíos de la justicia y del bienestar social, conforme a criterios que surgen del debate en su seno. En su libro explica cómo puede comprometerse esta condición básica de libertad cuando se le subordina a la prosecución de una justicia social como fin central de la revolución.

miércoles, 29 de noviembre de 2023

Rentismo sin renta, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 28 de noviembre de 2023

Los venezolanos hemos asimilado que nuestro desarrollo durante el pasado siglo, así como su actual involución, está condicionado por la captación de rentas internacionales por la venta de petróleo. La renta es una ganancia extraordinaria que no se origina en la producción de un recurso sino en su venta a precios muy por encima de sus costos, que es captada por su propietario. En Venezuela, por mandato constitucional, este propietario es el Estado. Su dependencia de tal ingreso para el accionar de sus políticas se conoce como “rentismo”. Pero tal término se refiere a dos cosas bastante distintas al comparar lo ocurrido en los ejercicios democráticos con los del dominio chavo-madurista.

Durante los 40 años de democracia el usufructo de esta renta por parte de los distintos gobiernos estaba constreñida por un marco institucional forjado para la convivencia y las libertades civiles, volcado al desarrollo de otros sectores de la economía –la “siembra del petróleo”—a través de una estrategia de industrialización por sustitución de importaciones (ISI). Comprendía incentivos financieros, fiscales, cambiarios (dólar barato) y compras preferenciales del Estado venezolano de productos nacionales. Detrás de fuertes barreras arancelarias, fomentó un crecimiento apreciable, hasta 1979, del aparato productivo no petrolero. Es decir, por medio de mecanismos mercantiles, en el marco de un régimen legal que resguardaba las garantías a la propiedad y a la resolución imparcial de conflictos, el país se fue desarrollando. Desde la caída de la dictadura de Pérez Jiménez, la economía había crecido tres veces para 1979 y el ingreso por habitante en casi un 50% (la población se había más que duplicado); el producto manufacturero era más de cuatro veces mayor y el agrícola en un 170%. Los que ya somos mayorcitos recordaremos que ello se asoció con la universalización de los servicios públicos, incluyendo educación y salud, inversión en infraestructura, como en niveles de remuneración y bienestar crecientes, en un ámbito de estabilidad política y de precios, razonable.

martes, 14 de noviembre de 2023

¿Inflación estructural?, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 13 de noviembre de 2023

A la memoria de Héctor Malavé Mata

Desde marzo, la inflación mensual se ha mantenido en cifras de un solo dígito, según el BCV. Este éxito aparente acumula, no obstante, una inflación anualizada, hasta septiembre, de 317,6%. Según el Observatorio Venezolano de Finanzas, llega hasta 396%. Junto a la de Zimbabue, es la más alta del mundo. Con remuneraciones congeladas para el sector público desde mayo 2022, sus empleados han sufrido un empobrecimiento bestial. ¿Por qué ha fracasado la política antiinflacionaria del gobierno?

Creyendo que el alza generalizada de precios es un fenómeno exclusivamente monetario, el ejecutivo se ha concentrado en atajar el crecimiento de la liquidez y otras variables monetarias.

Impuso requisitos de encaje altísimos a la banca, disuadiendo la actividad crediticia, recortó el gasto público, deprimiendo los sueldos de sus empleados e impidiendo la recuperación de los servicios públicos, y ha recogido liquidez vendiendo más dólares, gracias al incremento de exportaciones de Chevron.

miércoles, 18 de octubre de 2023

Fanatismo, muerte y posturas radicales de “izquierda”, por Humberto García Larralde


Humberto García Larralde 17 de octubre de 2023

El sorpresivo ataque de las milicias fundamentalistas de Hamás, dirigido deliberadamente a masacrar a centenas de jóvenes que se entretenían en un festival de música, a familias enteras de kibutzim –adultos viejos, niños– y a cuanto civil tuviese inadvertidamente la desdicha de estar a su alcance, desafía toda comprensión racional. Sus atrocidades contra la población civil suscitan el más absoluto horror. Más de 1.200 muertes inocentes en escasas horas, según las noticias, cuya única explicación es el odio visceral de fanáticos islamistas en guerra santa contra quienes, por el sólo hecho de existir como israelíes, deben ser exterminados o sufrir los más terribles tormentos. Es una guerra de aniquilación, reminiscente del horror nazi. Israel y los judíos deben desaparecer.