Hoy celebramos que Dios en la Segunda persona se humillo
en la forma de un pequeño niño para darnos la oportunidad de redimirnos,
acercarnos a El, en sus tres personas, la decisión de conseguirlo, por el libre
albedrío, es nuestra.
Dios es amor, hoy celebramos su amor, y debemos
celebrarlo correspondiendo a ese amor y amando al prójimo; lo amamos acompañándolo
en sus penas, ayudando en la medida de nuestras posibilidades, sabiendo
escuchar y poniéndonos en su lugar para comprenderlo. No lo juzguemos por
nuestra percepción sino por la de él.
Todos estos mensajes nos los dejó Dios-Hijo, para vivir
nuestras vidas y acercarnos a Dios-Trino.
Todo esto lo celebramos hoy.
Esperemos y trabajemos porque estas enseñanzas nos hagan mejores ciudadanos y así construyamos una patria mejor.
Apertura desea a todos nuestros lectores una muy feliz
Navidad en unión a los familiares y amigos.
En el principio no era la hallaca. Los venezolanos del
siglo XIX y las primeras décadas del XX celebraban las fiestas decembrinas con
diversas cocinas regionales. Es por eso que Ángel Rosenblat, el maestro de las
buenas y las malas palabras, cuando escribe en este mismo Papel
Literario, en 1953, un ensayo sobre nuestro condumio mayor, titulado
precisamente ‘Hallaca’, comenta un texto sobre el tema, escrito por un pionero
de los estudios lingüísticos llamado Adolfo Ernst, y dice que el otro maestro
lo hizo en 1895 “cuando la hallaca no era todavía un plato nacional”.
Pero luego sí lo fue. La hallaca no sólo se hizo
acuerdo en todo el país sino que el quinteto hallaca-pernil-pan de
jamon-ensalada de gallina-dulce de lechoza se convirtio en la sintaxis
culinaria fundamental que ha hecho de Venezuela uno de los pocos países
iberoamericanos en donde todos sus habitantes —como ocurre con el pavo en
el Tahknsgiving estadounidense— se sientan a
comer, a la misma hora, exactamente el mismo menú, con pequeñas
variantes regionales o de inmigrantes extranjeros, para celebrar la Navidad y
la llegada del Año Nuevo.
Hay que decirlo claro: en el presente no se
puede entender las fiestas de fin de año si no está de por medio la presencia
de una hallaca. Si la Navidad es el gran momento de la cultura nacional
tradicional y de la afectividad familiar venezolana, las cenas del 24 y el 31
de diciembre son el gran momento de la Navidad, y en esas mesas la hallaca es
el protagonista fundamental. Ese objeto, verde por fuera y amarillo por
dentro, que alumbra todos nuestros cariños y la mutua vocación de
buenos deseos.
Estas celebraciones datan desde la colonia, y se
celebran desde el 16 de diciembre culminando el 24, con el Nacimiento del Niño
Dios
Cantar aguinaldos y villancicos en los templos de
Venezuela es un privilegio concedido por el Vaticano a la Iglesia de este país;
prácticamente, en ningún otro se realizan las tradicionales Misas de
Aguinaldos, a excepción de Filipinas y España, específicamente en las Islas
Canarias.
La mayoría de los templos y capillas las celebran bien
temprano en la mañana, aunque en otros se realizan en la tarde debido al tema
de la inseguridad que no ha dejado de afectar las celebraciones religiosas.
En muchas poblaciones del interior del país todavía se
conserva la costumbre de llamar para misa desde las cuatro de la mañana,
convirtiéndose la Plaza Bolívar en el epicentro de tertulias, juegos y venta de
comidas típicas en los momentos previos y posteriores a la celebración.
CARDENAL BALTAZAR ENRIQUE PORRAS CARDOZO 23 de diciembre de
2017
Diciembre
es un remanso, un oasis, para reponer ilusiones y esperanzas en medio del
desierto de la vida cotidiana que tiene, además, de las limitaciones propias de
la existencia, el sobrellevar las situaciones creadas por quienes piensan que
el poder se tiene para explotar y vivir a costa de disminuir la calidad de vida
de la población. Son tantas las cuitas en las que la gente nos manifiesta sus
angustias producto no sólo de la escasez y carestía de los alimentos, medicinas
y servicios públicos deficientes, que hace falta renovar la esperanza como
antídoto a convertirnos en dóciles esclavos que comercian con la necesidad
imperiosa de la gente, dando pie a comportamientos indeseados, en los que la
violencia, el odio, la rapiña y la explotación se convierten en pan de cada día.
“Hay
detalles que revelan la intencionalidad de Dios: mandarnos a su propio Hijo, el
Redentor del mundo, hecho hombre. Aún más, hecho un niño.”
Se
acerca la Navidad. El Hijo de Dios se hace hombre y entra en el mundo siendo un
niño, hijo de unos padres jóvenes que van a Belén para cumplir con el censo que
el Emperador a ordenado a los judíos. Dios viene, nace: el Niño Jesús.
Los
“nacimientos” que se fabrican en las casas son de una creatividad
impresionante. Con ingenuidad muestran los misterios de Dios. Al portal de
Belén miran todos: pastores, reyes, lavanderas, niños, ovejas, cerdos, burros.
Allí hay una estrella que alumbra y llama la atención porque allí nace el Niño
Jesús, que es Dios hecho hombre.
Luego
de la muerte de Herodes, en el 4 a.C., la región entró en un proceso de
inestabilidad sociopolítica y empobrecimiento económico, agravado por una
crisis religiosa. Se cuestionaba la presencia romana que deificaba al César
oprimiendo a los que se le oponían. Juan el Bautista describirá la situación de
corrupción, extorsión y falsa religiosidad (Lc 3,10-15).
Se
anhelaba la paz, pero para la cultura mediterránea la paz era lo que César
Augusto había logrado: él había unificado al Imperio trayendo «la paz al
mundo», pero lográndola por medio de la violencia, la dominación de los
pueblos, el saqueo de los bienes y la esclavitud. Era una paz que favorecía la
abundancia de pocos y la escasez de bienes para muchos, haciendo uso de la
moneda romana para generar mecanismos cambiarios que producían inmensos
beneficios económicos.
Al
llegar la medianoche
y al romper en llanto el Niño,
las cien bestias despertaron
y el establo se hizo vivo.
Y se
fueron acercando,
y alargaron hasta el Niño
los cien cuellos anhelantes
como un bosque sacudido.
Bajó
un buey su aliento al rostro
y se lo exhaló sin ruido,
y sus ojos fueron tiernos
como llenos de rocío.
Así
comienza Gabriela Mistral (poetisa chilena) su poema El Establo. Los
versos de la poetisa nos retratan como el llanto del niño Jesús hace que la
vida despunte y que los animales, representados en el buey, en el burro y en
las ovejas, cobren vida. Parece haber un guiño a Isaías 11,9 cuando el profeta
– de manera poética – sostiene que la creación está animada y pastoreada por un
niño. La Gabriela retrata el establo como un espacio de ternura, de convivencia
y de paz. Hay en el pesebre de Mistral un sentido de lo cósmico: es como un
bosque sacudido, hay ojos llenos de rocío, mugidos, ruiditos suaves de los
bichitos, miradas. Es un espacio vivo y que da vida.
En
esta temporada decembrina, muy particular en Venezuela por la alta inflación y
escasez de alimentos, las familias necesitan conectarse con lo que hay, y es
una decisión personal de cada persona disfrutarla con el verdadero sentido
espiritual que significan estas fechas. Más allá de que signifique “compartir
en familia”, es sentirse bien consigo mismo y así poder transmitirlo hacia
nuestros seres queridos.
El que
no se pueda elaborar las tradicionales “hallacas”, o no poder arreglar el
arbolito de ensueño o no comprar los estrenos, son factores externos que no
pueden perturbar el verdadero significado de la Navidad, precisó la psicóloga
Zullmary Morgado y directora del centro Especial Motores de Amor, durante una
entrevista en el programa Por Tu Salud, que se transmite por El Carabobeño
Radio, de lunes a viernes, de 11:30 a 12:30pm.
Mi querido y venerado ¡Niño Jesús! tal vez te
extrañe esta carta porque quien la escribe es un adulto mayor. Te aclaro, la
misiva en nada es para pedirte ayuda personal o familiar, porque dichosamente,
lo que me he propuesto en la vida, gracias a Dios y a mi Virgencita del Valle,
se me ha concedido. No me puedo quejar de nada; a pesar de lo difícil y
complejo de los momentos que estamos viviendo; donde lo material, el poder y el
autoritarismo resquebrajan progresivamente el tejido social, económico y político
de la nación.
¿Por qué recurro a ti, cuando no tienes
responsabilidad alguna de la tragedia humana-país que tenemos? Seguro, te
preguntarás confundido. Déjame aclararlo, lo hago porque solo tú puedes
iluminar a gobernantes, dirigentes y ciudadanos el camino de la sabiduría, la
misericordia y la fraternidad; del cual egoísta e irresponsablemente muchos se
han distanciado por la mezquindad de anteponer sus intereses particulares y
personales por encima de la caridad humana. Hazlo entrar en razón de la necesidad
de reconocerse unos a los otros, en los que los acercan pero también en las
diferencias que los separan en lo espiritual, lo ideológico, en valores,
principios morales y éticos.
Época
del año que nos trae hermosos recuerdos, esperanza, las buenas intenciones,
fantasías, regalos, luces, gaitas, estrenos, cena navideña, pan de jamón,
ponche crema, intercambios, el árbol de navidad, pesebres, calendarios..!
El
venezolano con lágrimas en los ojos añora esos recuerdos, añora esos tiempos, y
hoy no tendremos esas navidades, la inmensa mayoría del pueblo; porque
sencillamente el gobierno nos las robo.
Para los venezolanos no es fácil despedir un año
terrible sin temor a que el próximo sea igual o peor. No importa el lugar del
mundo donde hoy las campanadas sonarán a diferentes horas, no importa cuántos
deseos se pidan con la mirada al cielo o los ojos apretaditos para intentar
contener las lágrimas. En el corazón de cada una de las personas de bien que
independiente del punto cardinal que pisen sienten cómo el pie se les va solito
cuando suenan los tambores, late con fuerza un deseo común: la próxima
Nochevieja todos juntos.
Era de noche, escuchó un ruido abajo y quiso saber
de qué se trataba, pero era pequeña. A sus siete años no le temía a la
oscuridad, aunque tampoco sabía qué podría ser esa sombra que vio pasar desde
su habitación. De su cama a la escalera sólo había que dar tres pasos, así que
siguiendo su oído bajó algunos escalones, no muchos por si tenía que ir
corriendo a avisar a sus padres y no pocos desde abajo para que no la alcanzara
lo que sea que estuviera moviéndose entre los muebles.
Navidad Venezolana!! Lo que nunca falta en la
mesa! muestras ricas Hallacas, el Asado Negro
y el Pan de Jamón! Aquí la receta en vídeo y en foto para hacer pan de jamón
casero paso a paso, esta receta es tradicional muy sencilla y la masa para el
pan de jamón queda suave y esponjosa y con un sabor delicioso. Hay quienes
hacen el pan de jamón de hojaldre, pero esa receta la publicaré en otro vídeo.
Para los vegetarianos les dejo la también la receta del Pan Relleno con queso y vegetales. En este post está tal
como la explica Claudio Nazoa con su característico humor Venezolano demás está
decir que el Pan de Jamón es espectacular! Un super abrazo Navideño adelantado
para todos!
Ya saben.. ¡No coman cuento! si
lo dijo el propio Claudio Nazoa ¡es porque es bueno!
Cuando vi el tweet casi me caigo de la cama! no
lo podía creer Pues
les cuento con tooooda la emoción del mundo que le dí mi número de teléfono y
pensé que a lo mejor como estoy en Panamá no me llama o que se yo.. ¡y me
llamó! Si el tweet me hizo el día ¡con la llamada brincaba en una pata! Me dijo
que le gustó mucho el video, me felicitó y que nos veríamos cuando visite
Panamá. Es un honor de verdad no sé cómo explicarles lo contenta que estoy. Me
dio un montón de tips tanto para el Pan de Jamón como para los Golfeados,
porque como saben Claudio aparte de gran humorista es cocinero y me insistió en
que colocara esto, apunten:
si que no les digo más, lo dijo Claudio el sabe
mas que yo jaja Agarren su harina, su rodillo, su palito de güiski
pongan musiquita y empiecen con la masa.. ¡porque este pan no se lo pueden
perder por nada del mundo!
Ingredientes
para el Pan de Jamón
1 y
1/2 Kg de harina de trigo Todo Uso
2
cucharadas de levadura fresca (en granos o en pasta)
1. En una taza de agua tibia
eche dos cucharadas de levadura fresca. Déjela reposar por 4 minutos. Entibie
la leche, agréguele la sal y el azúcar.
2. Coloque sobre la mesa 1
Kg de harina en forma de volcán en la mesa o en un bowl grande,
agregue la levadura y mezcle con la mano.
3. Añada dos huevos enteros, la
mantequilla y poco a poco la leche hasta que los ingredientes se hayan
homogeneizado; En caso que la masa este muy aguada, para eso es el otro medio
kilo de harina. Si hace falta se va agregando de a poco, no es necesario
agregarla toda. En el video agrego solo un huevo y 250 ml de leche y 250 ml de
agua en vez de medio litro de leche. Queda muy bueno igual la única diferencia
es que usamos un poquito menos de harina. Eso lo sabremos al amasar cuanta hace
falta.
4. Deje reposar la pelota de
masa por 35 minutos en un sitio tibio. (yo suelo meterla dentro del horno
si prender con un vaso de agua caliente al lado)
5. Mientras tanto, con la ayuda
de alguna persona que esté en su casa, prepárese un buen palo para descansar,
péguele a los muchachos que estuvieron molestando durante la preparación de la
masa sin el peligro que se queden adheridos pedazos de masa en sus tiernas
nalguitas o en sus inocentes cabecitas, o haga las llamadas que no podía hacer
mientras tenia las manos llenas de harina. jajaja
6. Corte las aceitunas en
rueditas. Ponga a remojar las pasas. échese otro palo, tómese su tiempo.
Avísele a sus amigos que esta haciendo pan de jamón, si ellos dicen que quieren
dígale que si pero que lleven como mínimo una botella de güiski o una caja de
pomar reserva y usted a cambio los dejara probar el pan, si le dicen que no
digales ¿Quien los manda a pedir?
7. Ponga el jamón y la tocineta
en un plato en forma ordenada para que se vaya viendo bonita la cosa.
8.
Supongamos que ya pasaron los 35 minutos y procedemos a hacer el pan
propiamente dicho, después de darnos cuenta que no hay un rodillo en la casa y
hay que salir corriendo a buscarlo por todo el vecindario. Divida la masa en
dos partes y estírala con el rodillo hasta formar un rectángulo.
9.
Sobre ese rectángulo esparza el jamón y la tocineta hasta cubrirlo
completamente de forma que aunque queramos no podamos ver ni un pedacito de
masa. Póngale las pasas y las aceitunas. Si es para venderlo pongale poco. (jajaja)
Si es por placer y para quedar bien con su familia, póngale muchísimo.
10. Enrolle el rectángulo de
allá para acá hasta formar un rollo que mas tarde será un pan.
11. Con los dedos aplaste las puntas
para que no se derrame el contenido. Guarde un pedazo de masa para decorar.
Deje reposar el pan crudo durante 30 minutos antes de meterlo al horno el cual
hemos calentado ya a 180ºC Cuando el pan lleve en el horno 20 minutos, sáquelo
y proceda a pintarlo con el papelón rallado, al cual le hemos añadido un huevo
entero. (si no tienen papelón con el huevo solo basta) Luego hornéalo por 40
minutos mas. (total 1 hora)
12.
El pan estará listo en una hora y pico aproximadamente, pero recuerde, el
tiempo se lo da la lógica (no dejarlo quemar)
Con esta receta salen aproximadamente
2 panes (Grandes) o 3 medianos. No deje que se lo cuenten! Hágalo. Y feliz
Navidad, aunque usted lea esto en cualquier día del año.