FERNANDO CASTRO AGUAYO 13 de abril de 2022
@monscastro
A
veces uno pierde de vista la profundidad del poder de Dios.
Por pura bondad crea el mundo y al hombre: los hace varón y mujer. Crea la
familia y la familia humana. Pone en manos del hombre una inmensa capacidad de
bien: lo hace libre para que piense y con todo su ser abrace el bien. Ese bien
está inscrito en el corazón. El trabajo es una bendición. Nunca las malas
costumbres o los desenfoques personales y colectivos podrán borra esa ley
natural que el creador ha impreso en el hombre: amor al bien y rechazo al mal.
La historia muestra hombres normales buenos y malos: es lo que muestran sus
obras. Y en muchos hay mediocridad.












