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miércoles, 23 de noviembre de 2016

La desventaja de ser venezolano, @maxidonat




Por Maximiliano Donat, 22/11/2016

Cuando desde nuestra trinchera hablamos de un ideario basado en la construcción de una nación, como una nación de Ciudadanos, y quienes vivamos en él, estemos unidos por un pensamiento “Venezuela un País de y para sus Ciudadanos”.

Venezuela está enferma y cansada del bipartidismo, de la polarización, la ciudadanía está cansada de escuchar conjugar sus derechos en futuro.

El post-bipartidismo como una nación de y para sus ciudadanos, nace desde el mismo momento en que entendamos que la democracia no solo se fundamenta en derechos, sino también en deberes de sus ciudadanos.

Esta post-identidad bipartidista o polarizada que se implantó desde los primeros albores de nuestra democracia, debe ser transformada a través de un nuevo sistema político-educativo que integre derechos y deberes ciudadanos con valores propios de lo humano en lo ético y lo moral.

Por ello cuando decimos que hoy en día es una desventaja ser venezolano, está íntimamente relacionada con el tipo de educación formativa que hemos tenido estos últimos 50 años. Durante estos años de democracia representativa y lo que llevamos de dictadura proselitista, ser venezolano se ha convertido en una infortunio para quienes portamos el gentilicio, pues simplemente hemos sido instrumentos para alcanzar el poder por parte de aquellos que nos consideran “pueblo” y no individuos que tienen derechos y deberes.

Cuando el ciudadano es prisionero de las ideologías, de las religiones, de los liderazgos partidistas, del proselitismo polarizador, del clientelismo y no se reconoce a sí mismo como un individuo con plenos derechos y deberes constitucionales, ser venezolano es una desventaja.

Los nuevos y antiguos partidos políticos han mantenido su misma estrategia, asumir el poder para sus partidarios, y lo continúan haciendo en la MUD y fuera de ella, en el GPP y fuera de él, hoy con mayor desproporción en cuanto a lo ético y lo moral y al uso despiadado del clientelismo y el proselitismo por los protagonistas de la política nacional.

Hoy la sociedad civil  ciudadanista (si me permiten acuñar el término) para diferenciarla de la civil partidista y cívico-militar que han prevalecido durante más de 50 años, tiene el reto de reconstruir la nación desarrollando un nuevo modelo, un nuevo sistema, una nueva forma de hacer política a corto plazo y cuyas bases están en la propia sociedad civil ciudadanista, preparada académicamente, con experiencia exitosa en lo económico-productivo, con profundo sentido de lo social.

Esta este objetivo lejos de ser alcanzado, no, siempre y cuando logremos educar a la sociedad civil, pues sus logros son de rápidos resultados como lo hizo Irene Sáez en Chacao.

Debemos para ello conformar un movimiento de movimientos de organizaciones ciudadanas con la premura que la crisis nos obliga, y poder tomar acciones que nos lleven a finalmente tener una Nación de y para los ciudadanos.

Maximiliano Donat
Coordinador Nacional Ong DeCiDo (Democracia y Ciudadano Domine)
Te invitamos a leer el Ideario Ciudadano en la página web “Democracia y Ciudadano Domine”.