Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Félix Palazzi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Félix Palazzi. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de enero de 2020

La tolerancia y el mal común, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 19 de enero de 2020
@FelixPalazzi

El ejercicio de la tolerancia no implica simplemente la acción de permitir o sobrellevar las opiniones contrarias; mucho menos, debe ser asociada a simples formas de respeto que conlleven soportar la presencia «incómoda» del otro, la diversidad de propuestas éticas u opciones políticas antagónicas. En nuestra realidad es una contradicción proclamar la tolerancia, y a la vez, socavar los derechos humanos y civiles de un grupo o de una persona. Toda sociedad debe siempre vigilar que al proclamar la tolerancia no se pretenda con ello legalizar o amparar las desigualdades, el irrespeto a las opciones políticas o éticas; ni fomentar una lógica que desconozca la dignidad de las personas o su libertad de pensamiento.

Lo cierto es que la intolerancia, en la situación actual, implica una lógica destructiva que ha logrado contaminar todo el tejido social. Difícilmente podremos salir de nuestro atolladero si no logramos ver y asumir la seriedad de nuestra situación presente. La intolerancia es lo más similar a una gran epidemia nacional. Una epidemia que lleva cierto estigma moral, pues parece que en nuestra vida cotidiana no hay nada más intolerable que ser intolerante. Posiblemente esto se deba a que nuestro organismo social todavía guarda en su memoria la estima por los valores que permiten y orientan la convivencia y la búsqueda del «bien común». Pero no basta recordar o señalar un valor como guía u horizonte necesario, si este valor no es gustado, apreciado, estimado y valorado por la sociedad. En otras palabras, los valores «valen», importan y son necesarios para vivir y crecer como sociedad. Nuestra salud social y personal se recuperará en la medida que logre discernir desde valores distintos y sea capaz de asumirlos como propios.

domingo, 22 de diciembre de 2019

¿Es posible la reconciliación sociopolítica?, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 21 de diciembre de 2019
@FelixPalazzi

La realidad que afrontamos hace cada vez más difícil hablar de la reconciliación y su necesidad como horizonte que ilumine los pasos para reconstruir la democracia. Una de las causas de este desinterés se debe a que comúnmente suele ser asociada con un acto de perdón que olvida y entierra el pasado. Otra está en que muchos interpretan a la reconciliación como un pacto entre grupos que deriva de un proceso cerrado de negociación y equilibrio en el poder. Durante años la «lógica militar» ha predominado sobre la «civil». Desde una lógica militar es imposible hablar de reconciliación. A lo sumo se podrá proponer una «tregua», «pacto», «armisticio» o «alianza». Por ello, urge rescatar el lenguaje «civil» y comenzar a sanar el tejido sociocultural para recuperar la institucionalidad democrática.

domingo, 8 de diciembre de 2019

Educar en la tolerancia, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 07 de diciembre de 2019
@FelixPalazzi

A menudo la tolerancia se restringe al simple ejercicio del soportar o resignarse, sobrellevando pacientemente las posturas contrarias. Esta limitación ha conducido al escepticismo, a la indiferencia, pues en los espacios en los que no se logran distinguir los matices y valorar la diferencia, impera el reino del “relativismo” y la desesperanza.

La manipulación de la verdad conlleva la distorsión de la realidad humana; cuando no hay verdad perdemos cualquier punto de referencia que pueda servir de orientación en la configuración personal y colectiva. Existen sectores de la realidad a los que se presta mayor atención en nuestro quehacer cotidiano, ya que atraviesan una profunda crisis, por el ejemplo, la economía, la política etc. Así que casi inadvertidamente y de forma silenciosa nuestra crisis humana resiste las vicisitudes diarias, porque no se trata de una crisis sólo política o económica, es también y con igual importancia, una crisis humana. Solventar los grandes problemas económicos o políticos que nos aquejan sin prestar atención a nuestra humanidad fuertemente golpeada por la violencia, la exclusión o la mentira será apenas una salida a medias  con fuertes repercusiones futuras.

domingo, 17 de noviembre de 2019

Los límites de la tolerancia, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 16 de noviembre de 2019
@FelixPalazzi

Cada día enfrentamos una realidad más profundamente polarizada ante la cual pareciera que la única salida es agudizar la confrontación. Para una parte importante de nuestra sociedad, las razones no sólo son de índole política sino también económica, y advienen oscuras, pesadas, desesperanzadas y desmotivadoras. Ante el peso de la realidad, el diálogo, la tolerancia, la reconciliación, la convivencia lucen como soluciones vacías, de un imaginario iluso, con escaso valor y eficacia ante lo complicado de nuestro panorama nacional y mundial.

Junto a esta realidad, la imagen manipulada de una sociedad dividida en buenos y malos no sólo ofrece una falsa comprensión del día a día sino que se funda en la más nefasta ideología que busca ganar o mantener cuotas de poder a costa de cualquier precio. Así se ha instaurado, evocado y hasta justificado el uso de la violencia que se configura como la forma ritual del poder. Desmontar la lógica del poder requiere renunciar a la dinámica de la violencia que coloca al otro como un adversario y no lo reconoce en su identidad. Desmontar la lógica del poder es colocar el poder al servicio del otro. Si no sirve imparcialmente, el poder acaba desvirtuándose en principios mezquinos, particulares y sectarios, y su único fruto es irremediablemente la violencia.

domingo, 10 de noviembre de 2019

Francisco y la conexión con lo cultural, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 09 de noviembre de 2019
@FelixPalazzi

Siendo Rector del Colegio Máximo, Bergoglio organizó un congreso en el año 1985 bajo el lema: “Primer Congreso de evangelización de la cultura e inculturación del Evangelio”. Entre los asistentes estaba el cardenal Paul Poupard y muchos obispos latinoamericanos. Bergoglio tuvo a su cargo la conferencia inaugural. Era la primera vez en América Latina que se organizaba un congreso dedicado a la reflexión de la inculturación del evangelio en la cultura. En su lectio destaca la importancia de conocer la cultura popular de las naciones para poder generar procesos evangelizadores y de cambio social. Para ello, asume como lugar hermenéutico privilegiado a la religión popular o religiosidad popular. En la teología latinoamericana la reflexión sobre la inculturación del Evangelio no es un problema reservado a los pastoralistas. Esta representa una cuestión teológico-pastoral, pues no se hace teología sin el acceso primero a la realidad, y en este caso, a la del pueblo pobre.

domingo, 3 de noviembre de 2019

La Teología del Pueblo y la vida cristiana, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 02 de noviembre de 2019
@FelixPalazzi

Una opción teológica y pastoral de inspiración latinoamericana

A lo largo de sus discursos, el Papa Francisco viene teologizando su acción pastoral desde criterios que provienen de la “Teología del Pueblo” o también conocida como “Teología de la cultura”. Como explican los teólogos latinoamericanos Juan Carlos Scannone SJ y Rafael Luciani, dicha corriente nace en Argentina durante los años 60 y forma parte de una rama de la teología latinoamericana de la liberación que pone su atención en la evangelización de la cultura para la transformación socioeconómica, política y religiosa a partir de la promoción integral del sujeto humano, el fomento del diálogo sociopolítico y la práctica de la justicia social.

La teología del pueblo se inspira en el llamado que hicieron los obispos argentinos en 1969 con la publicación del “Documento de San Miguel”. En él encontramos algunos de los criterios de discernimiento y las líneas de acción pastoral que el Papa viene promoviendo en fidelidad al Concilio Vaticano II (1962-65) y a las Asambleas Generales de las Conferencias Episcopales Latinoamericanas, especialmente las reunidas en Medellín (1968), Puebla (1979) y Aparecida (2007). En esta última el entonces Cardenal Bergoglio hizo sendas reflexiones sobre el sentido liberador de la “evangelización de la cultura”.

domingo, 7 de julio de 2019

Desmontar el odio, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 06 de julio de 2019

La fuerza del odio y sus consecuencias desencadenan, a menudo, el mayor número de conflictos que se desarrollan en nuestro presente. Bastaría echar una mirada a nuestro panorama nacional e internacional, o prestar atención a los discursos de nuestro entorno sociopolítico, para constatar que el odio se ha instaurado como forma alterna a nuestro modo de vivir.

El odio no es la manera como podemos responder. Ubicar el odio en su contexto y denunciar su dinámica sirve para desmontar sus mecanismos. Cuando éste se ha instaurado en el corazón de una sociedad o de un grupo, entonces es signo que la ideología ha alcanzado la mayor victoria. Toda ideología puede perder o ganar una elección, puede ser generadora de un amplio bienestar o deterioro económico, pero sin el odio como herramienta principal ella está destinada al fracaso.

domingo, 19 de mayo de 2019

¿Construir la paz o abrir paso a la guerra?, por @FelixPalazzi



Félix Palazzi 18 de mayo de 2019

El mismo día que se mostraba el “músculo y el brazo armado de la revolución” para defender a la patria, se enterraba a un ser humano que, protegiendo a su familia, se entregó en las manos del único que le podía dar la verdadera libertad. Unos practicaban la guerra mientras otro se confiaba a la eternidad.

Vivimos en medio de una gran crisis económica y cada quien puede ser libre de postular la causa que más se adapte a su opción partidista. Pero la crisis moral, de valores, alcanza dimensiones mucho más desproporcionadas y descomunales, impidiendo la construcción del “bien común”. A los cristianos, así como a otras comunidades creyentes, nos une el mandamiento de “no matar”. Este mandamiento priva sobre cualquier ideal o causa que se quiera interponer para justificar el hecho de quitarle la vida a otro ser humano. La vida humana no tiene precio, no puede ser igualada a un ideal, por muy noble que éste sea.

domingo, 7 de abril de 2019

Francisco y la una unidad nacional, por @FelixPalazzi



Félix Palazzi 06 de abril de 2019

En el discurso de Apertura de la Congregación Provincial XIV de los Jesuitas en 1974, Bergoglio manifiesta «la convicción de que es necesario superar contradicciones estériles para poder enrolarnos en una real estrategia apostólica que visualice al enemigo y una nuestras fuerzas frente a él». Argentina vivía entre conflictos sociales y divisiones al interno de la Iglesia Católica. Una parte importante del clero y la vida religiosa apoyaba al peronismo. En medio de esta situación, el padre Bergoglio, quien era para ese entonces provincial superior de los jesuitas en Argentina, pide «recordar los infecundos enfrentamientos con la Jerarquía, los conflictos desgastantes entre ‘alas’ (por ejemplo, ‘progresista’ o ‘reaccionaria’) dentro de la Iglesia. Terminamos dando más importancia a las partes que al todo».

A raíz de esta experiencia de divisiones y fracturas sociopolíticas y eclesiásticas, nace un nuevo ideal, el de construir un proyecto de nación y de Iglesia. Bergoglio se propuso fomentar una unidad mayor a la coyuntural entendiendo que el bien común, que es «el todo», es más importante que cada postura y opción individual, a las que se refiere como «las partes». Al absolutizar la visión individual de la realidad, se anula el diálogo y toda posibilidad de alcanzar al bien común.

domingo, 24 de febrero de 2019

. @FelixPalazzi: Un mensaje de cambio, por María de Lourdes Vásquez



María de Lourdes Vásquez 23 de febrero de 2019

Comprender el misterio de la resurrección de Jesús de Nazaret no es tarea fácil para el cristiano común, ni siquiera para estudios de las sagradas escrituras. Hoy, cuando la humanidad asiste a un nuevo memorial de la resurrección del Hijo de Dios, el teólogo Félix Palazzi responde a algunas de las interrogantes que se plantean en torno a la figura de Cristo y su victoria sobre la cruz. Palazzi es doctor en Teología Dogmática de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y profesor de la Universidad Católica Andrés Bello.

-Cuando revisamos la historia de Israel durante los dos primeros siglos de nuestra era, nos damos cuenta de que hubo diferentes hombres que se autoproclamaron Mesías. Pero Jesús de Nazaret trascendió a todos ellos. ¿Por qué? ¿En qué radica la grandeza de Cristo?

-La palabra griega Cristo es la traducción del hebreo Mesías. Pero mientras muchos en el siglo I esperaban a un mesías político que liberase al pueblo de los romanos, Jesús se presenta como alguien que no practica la violencia ni tiene pretensión de ser rey. De hecho rechaza a los que lo quieren coronar. Pero también rechaza a Pedro cuando éste lo llama mesías, porque Pedro pretendía que Jesús fuera un libertador político. La relevancia que nos puede enseñar esta opción de Jesús hoy en día es ver cómo el ponerse del lado de los pobres y las víctimas no significa que se tenga que asumir un camino violento o armado. Es la gran tentación de nuestros países latinoamericanos. Jesús atrajo por su mensaje de conversión, de cambio de mentalidad, a partir de una verdadera solidaridad junto a un llamado a construir la paz y la justicia.

-¿Es Jesús de Nazaret el único resucitado de la historia? ¿Cuál es su diferencia con respecto a Lázaro?

domingo, 27 de enero de 2019

La tolerancia y el mal común, por @FelixPalazzi ‏




Félix Palazzi 26 de enero de 2019

El ejercicio de la tolerancia no implica simplemente la acción de permitir o sobrellevar las opiniones contrarias; mucho menos, debe ser asociada a simples formas de respeto que conlleven soportar la presencia “incómoda” del otro, la diversidad de propuestas éticas u opciones políticas antagónicas. En nuestra realidad es una contradicción proclamar la tolerancia, y a la vez, socavar los derechos humanos y civiles de un grupo o de una persona. Toda sociedad debe siempre vigilar que al proclamar la tolerancia no se pretenda con ello legalizar o amparar las desigualdades, el irrespeto a las opciones políticas o éticas; ni fomentar una lógica que desconozca la dignidad de las personas o su libertad de pensamiento.

Lo cierto es que la intolerancia, en la situación actual, implica una lógica destructiva que ha logrado contaminar todo el tejido social. Difícilmente podremos salir de nuestro atolladero si no logramos ver y asumir la seriedad de nuestra situación presente. La intolerancia es lo más similar a una gran epidemia nacional. Una epidemia que lleva cierto estigma moral, pues parece que en nuestra vida cotidiana no hay nada más intolerable que ser intolerante. Posiblemente esto se deba a que nuestro organismo social todavía guarda en su memoria la estima por los valores que permiten y orientan la convivencia y la búsqueda del “bien común”. Pero no basta recordar o señalar un valor como guía u horizonte necesario, si este valor no es gustado, apreciado, estimado y valorado por la sociedad. En otras palabras, los valores “valen”, importan y son necesarios para vivir y crecer como sociedad. Nuestra salud social y personal se recuperará en la medida que logre discernir desde valores distintos y sea capaz de asumirlos como propios.

domingo, 2 de diciembre de 2018

Tolerancia e indignación, por @FelixPalazzi ‏




Félix Palazzi 01 de diciembre de 2018

Tolerancia, resignación, perdón, olvido, indiferencia, resistencia… son, todas ellas, palabras que se entrecruzan fácilmente en el reino de la arbitrariedad. Cuando no pensamos los conceptos que usamos, corremos el riesgo de extraviarnos en la relatividad de sus significados. Una de nuestras grandes dificultades radica en aceptar que todo pensamiento implica repensarnos a nosotros mismos y a la realidad que nos circunda. Sin embargo, pareciera que la salida más fácil fuese una ideología, con su proliferación de ideas o consignas repetidas, más no pensadas ni asumidas, imposibilitando el encuentro, relativizando la realidad y lo verdadero. En fin, desvirtuando lo real.

La tolerancia es, para muchos, una palabra tan repudiada como la resignación ¿Qué sentido puede tener hablar de tolerancia a una madre o a un padre que han perdido a su hijo por la violencia? ¿podemos tolerar el hecho de vivir con violencia? ¿no será esto la forma más clara de resignación y claudicación? Si las madres de los hijos asesinados salieran a una plaza, sencillamente no hubiese plaza que pudiese albergarlas. Si comparamos la nefasta cifra de los asesinados en un año en nuestro país, casi alcanza a los asesinados o desaparecidos en los siete años que duró la dictadura argentina. Aquí no hay plaza ni mes de mayo, porque no hay lugar ni fecha en la que la violencia termine.

domingo, 25 de noviembre de 2018

La tolerancia y la verdad, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 24 de noviembre de 2018

La tolerancia en un sentido negativo puede ser entendida como convivencia con el error. De esta forma tolerar significaría sobrellevar, permitir, soportar el “error” o aquella actitud o conducta que se considera “errónea” en función de alcanzar la convivencia. Tolerar bajo el presupuesto de encontrarse en plena posesión de la verdad no es tolerancia, sólo es una tregua o pacto en el conflicto permanente. En la ardua tarea de la tolerancia la tentación de creerse poseedores de la verdad es tan real como la de aceptar todo como igualmente valedero y valioso, o pensar que todo es igual. Ambas tentaciones llevan consigo al desanimo, al fundamentalismo y a la indiferencia que son claras consecuencias de la intolerancia.

El ejercicio de la tolerancia, más que una cuestión social, se nos ha convertido hoy, más que nunca, en el ejercicio de nuestra humanidad. La crisis social que vivimos afecta fundamentalmente a nuestra forma de comprendernos, de expresarnos, de ubicarnos en la historia y en la realidad. Ante esta crisis la respuesta más efectiva parece ser abandonar la realidad, irse del país.

Son muchos y urgentes los factores que conforman nuestra crisis nacional, pero nos urge rescatar lo humano. Lo humano que se encuentra en la búsqueda común de la verdad. La tolerancia sin la verdad se transforma en sumisión o complicidad; pero ¿cómo puede una categoría posiblemente tan abstracta como la verdad ser tan necesaria y urgente para nuestra configuración social actual? Sin la pasión por la verdad lo humano se deforma y es manipulado por la ideología. Recordaba Benedicto XVI: “sin la verdad, sin la confianza, sin el amor por lo verdadero, no hay conciencia y responsabilidad social, la actuación social se deja merced de los intereses privados y de las lógicas del poder, con efectos disgregadores sobre la sociedad” (Caritas in Veritate 5). La verdad no es jamás parcial o selectiva, ella lleva e implica un diálogo desde el cual nos reconocemos en un suelo común.

domingo, 28 de octubre de 2018

Francisco y el límite de la libertad, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 27 de octubre de 2018

Desde que el Cardenal Bergoglio asumió el nombre de Francisco para ejercer el ministerio petrino comenzó a llamar la atención del mundo. Recientemente en su viaje a Manila ofreció unas declaraciones que despertaron gran controversia.

Pero primero clarifiquemos el valor que tiene una afirmación hecha por un Papa porque hay quienes se creen más católicos que el Papa. No todas sus afirmaciones poseen el mismo carácter en relación a temas de fe y de costumbre en la vida de la Iglesia. Todo creyente adulto sabe que si un Papa es cuestionado durante un vuelo por unos periodistas sobre un cierto tópico, dicha respuesta no tiene el mismo carácter infalible que una proclamación dogmática y universal que sí exige la adhesión de los fieles. De forma tal que el Papa puede equivocarse y, en este caso concreto, se equivocó. Así lo clarificó posteriormente.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Criterios para vivir la misericordia: mirar con ojos sinceros, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 01 de septiembre de 2018

En la Bula Misericordiae Vultuspara la convocatoria del Jubileo de la Misericordia, el Papa Francisco define a la misericordia como “la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida”. ¿Qué significa esta invitación a “mirarnos —los unos a los otros— con ojos sinceros”?

“Mirar” implica mucho más que “ver”. Mirar es ver intencionalmente algo o alguien. Se pueden ver muchas cosas, como normalmente hacemos, pero cuando miramos algo o alguien es porque queremos fijar nuestra atención o captar mejor los detalles. Cuando miramos la realidad, ella adquiere nuevos colores, significados e importancia. En medio de la agitación cotidiana, se hace siempre necesario detener nuestra mirada porque, de lo contrario, veremos mucho pero no seremos capaces de captar lo que realmente sucede en nosotros y en nuestro entorno.

Hemos de admitir que muchas veces nuestras miradas no son sinceras. En ocasiones no vemos lo que no queremos. Como dice el dicho: “no hay peor ciego que el que no quiere ver”. De ahí la necesidad de mirar sinceramente, de mirar a la realidad tal y como ella es, y dejarnos cuestionar o interpelar por ella. Esa realidad que, muchas veces, aparece como incómoda y nos desconcierta o provoca. Pero para lograr esto, es necesario desarrollar la capacidad de mirarnos sinceramente los unos a los otros, discernir los modos como nos relacionamos y superar los prejuicios que nos separan. Como recuerda Francisco en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium:

domingo, 5 de agosto de 2018

Corazón de Jesús, corazón de la historia, por @felixpalazzi




Félix Palazzi 04 de agosto de 2018
@felixpalazzi

Posiblemente haya alguno que piense que reflexionar sobre el corazón de Jesús en medio de la situación de conflicto y de carestía que estamos atravesando sea algo trasnochado, obsoleto o cursi; ligado a formas de piedad pertenecientes al pasado. Lo cierto es que Venezuela en el año 1900 fue uno de los primeros dieciséis países consagrados a esta advocación.

Corazón es una palabra primordial en nuestra cultura. La palabra nos remite a lo profundo y vital de nuestra esencia y existencia. Muchas veces nos referimos a la realidad que vivimos sosteniendo que el corazón “se nos parte”, “se hiela”, “se ensancha”, “se encoge”, o nos referimos a una persona como aquel que “no tiene corazón”. Ante la crisis que estamos atravesando, muchos no ven salida. Por esta razón reflexionar hoy en torno al corazón tiene vigencia. Es la literatura la que nos recuerda aquella ya famosa y extendida frase del capítulo veinticinco de El Principito: “Sólo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”. Para muchos los ojos sólo muestran el conflicto y la violencia. Por ello la urgencia de ver con otros ojos.

domingo, 29 de julio de 2018

La tolerancia y la verdad, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 28 de julio de 2018

La tolerancia en un sentido negativo puede ser entendida como convivencia con el error. De esta forma tolerar significaría sobrellevar, permitir, soportar el “error” o aquella actitud o conducta que se considera “errónea” en función de alcanzar la convivencia. Tolerar bajo el presupuesto de encontrarse en plena posesión de la verdad no es tolerancia, sólo es una tregua o pacto en el conflicto permanente. En la ardua tarea de la tolerancia la tentación de creerse poseedores de la verdad es tan real como la de aceptar todo como igualmente valedero y valioso, o pensar que todo es igual. Ambas tentaciones llevan consigo al desanimo, al fundamentalismo y a la indiferencia que son claras consecuencias de la intolerancia.

El ejercicio de la tolerancia, más que una cuestión social, se nos ha convertido hoy, más que nunca, en el ejercicio de nuestra humanidad. La crisis social que vivimos afecta fundamentalmente a nuestra forma de comprendernos, de expresarnos, de ubicarnos en la historia y en la realidad. Ante esta crisis la respuesta más efectiva parece ser abandonar la realidad, irse del país.

domingo, 15 de julio de 2018

La tolerancia y la verdad, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 14 de julio de 2018

La tolerancia en un sentido negativo puede ser entendida como convivencia con el error. De esta forma tolerar significaría sobrellevar, permitir, soportar el “error” o aquella actitud o conducta que se considera “errónea” en función de alcanzar la convivencia. Tolerar bajo el presupuesto de encontrarse en plena posesión de la verdad no es tolerancia, sólo es una tregua o pacto en el conflicto permanente. En la ardua tarea de la tolerancia la tentación de creerse poseedores de la verdad es tan real como la de aceptar todo como igualmente valedero y valioso, o pensar que todo es igual. Ambas tentaciones llevan consigo al desanimo, al fundamentalismo y a la indiferencia que son claras consecuencias de la intolerancia.

El ejercicio de la tolerancia, más que una cuestión social, se nos ha convertido hoy, más que nunca, en el ejercicio de nuestra humanidad. La crisis social que vivimos afecta fundamentalmente a nuestra forma de comprendernos, de expresarnos, de ubicarnos en la historia y en la realidad. Ante esta crisis la respuesta más efectiva parece ser abandonar la realidad, irse del país.

domingo, 8 de julio de 2018

Criterios para vivir la misericordia: mirar con ojos sinceros, por @FelixPalazzi




Félix Palazzi 07 de julio de 2018

En la Bula Misericordiae Vultuspara la convocatoria del Jubileo de la Misericordia, el Papa Francisco define a la misericordia como “la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida”. ¿Qué significa esta invitación a “mirarnos —los unos a los otros— con ojos sinceros”?

“Mirar” implica mucho más que “ver”. Mirar es ver intencionalmente algo o alguien. Se pueden ver muchas cosas, como normalmente hacemos, pero cuando miramos algo o alguien es porque queremos fijar nuestra atención o captar mejor los detalles. Cuando miramos la realidad, ella adquiere nuevos colores, significados e importancia. En medio de la agitación cotidiana, se hace siempre necesario detener nuestra mirada porque, de lo contrario, veremos mucho pero no seremos capaces de captar lo que realmente sucede en nosotros y en nuestro entorno.

domingo, 14 de enero de 2018

Tolerancia e indignación, por @FelixPalazzi ‏



Félix Palazzi 13 de enero de 2018

Tolerancia, resignación, perdón, olvido, indiferencia, resistencia… son, todas ellas, palabras que se entrecruzan fácilmente en el reino de la arbitrariedad. Cuando no pensamos los conceptos que usamos, corremos el riesgo de extraviarnos en la relatividad de sus significados. Una de nuestras grandes dificultades radica en aceptar que todo pensamiento implica repensarnos a nosotros mismos y a la realidad que nos circunda. Sin embargo, pareciera que la salida más fácil fuese una ideología, con su proliferación de ideas o consignas repetidas, más no pensadas ni asumidas, imposibilitando el encuentro, relativizando la realidad y lo verdadero. En fin, desvirtuando lo real.