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miércoles, 2 de noviembre de 2016

La Guayreñidad, @RubenContreras_





Por Rubén Contreras, 30/10/2016

En algunas regiones de Venezuela el sentimiento, amor y querencia de los habitantes por su lar, su entorno más cercano, su patria chica, su tierra, ha servido de contagio y de pasión para crear una empatía, una emotividad consentido de pertenencia  y en especial un apego por lo propio.

Hace algunos unos años, cuando Fernando Chumaceiro fue Presidente de Corpozulia,  acuñó el slogans “Lo mejor del Zulia son los Zulianos”, y no hay zuliano que deje de tenerle especial devoción al poeta Ubdón Pérez, a Ricardo Aguirre el Monumental de la Gaita y a la Virgen de la Chiquinquirá, a Luis Aparicio y Vitico Davalillo, así  como a los huevos chimbos, al relámpago del Catatumbo y a La Laguna de Sinamaica.

Los larenses expresan su devoción a la virgen La Divina Pastora, por la orquesta Pequeña Mavares y también por Pablo Canela, degustan el mondongo de chivo y la delicia culinaria conocida como el Lomo Prensado de Sisiruca, y los productores de ganado han creado la raza Carora.  Los tachirenses manifiestan su querencia por el maestro Luis Felipe Ramón y Rivera, creador del bambuco Brisas del Torbes, de la Orquesta Típica Nacional y del Museo de Etnología y el Folklore y disfrutan a más no poder de su miche gorro e tuza con la chicha andina en  La Feria de San Sebastián, conocida como La Feria de América.

Los trujillanos admiran y se deleitan con el Vals Conticinio, referencia nacional en ese género musical, según el mejor de todo el país y veneran a su autor, Laudelino Mejías, se regodean con el Santuario de Jose Gregorio Hernandez en Isnotu, y  el Monumento a La Virgen de La Paz, que fue construido en tiempos de Luis Herrera  por una petición de su esposa Betty. Hoy ese monumento es una referencia nacional.

Los Carupaneros idolatran al hombre del Canchunchu Florido,  creador de Cerecita y de Guacara me dan por nombre, Luis Mariano Rivera y los cumaneses a María Rodríguez, la voz del joropo oriental y patrimonio cultural viviente del Estado Sucre y al poeta del pueblo, Andrés Eloy Blanco, quien supo orientar con su prosa y verbo al pueblo venezolano.Además de los poetas José Antonio Ramos Sucre y  Cruz Salmerón Acosta, además del Mariscal de Ayacucho Antonio Jose de Sucre, a quienes recuerdan  tomando Muco oel famoso paujil.

 Los Margariteños ensalzan y entonan las canciones de Francisco Mata, máxima expresión del canto y folklore  neoespartano, disfrutan  las fulías, malagueñas y demás piezas musicales que le cantan a La Virgen del Valle comiéndose su piñonate elaborado en Fuentidueño, y le rinden culto a Luisa Cáceres de Arismendi, a Juan Bautista Arismendi su esposo, a Santiago de Mariño y Francisco Esteban Gómez, el héroe local que derrotó a Pablo de Morillo en la batalla del Cerro de Matasiete.

En cambio en el Estado Vargas, a pesar de ser una región geográficamente definida, con un folklore específico basado en los cantos de fulías y décimas para rendirle culto a la Cruz de mayoy el tambor costeño, al cual se le agregó la guarura, la cual  cuando se entona incita la lujuria, con una historia prócera cargada de pasión libertaria que inundó en su momento al país y a América, como fue la Conspiración de Gual y España y también parió a la figura rutilante de la ciencia médica como fue el sabio JoséMaría Vargas y a las primeras ONG de Venezuela y de América en La Sociedad Mutuo Auxilio de La Guayra y las que le siguieron,  no tiene una identidad propia. Que contradicción.

En una investigación realizada acerca de la música popular en Venezuela, pudimos leer las opiniones de estudiosos y autoridades del folklore venezolano, como Luis Felipe Ramón y Rivera, Eduardo Serrano, el autor de la famosa pieza musical “Barlovento Tierra Ardiente y del Tambor” y de Juan Liscano, quien fue el incitador del uso y  la utilización de la cultura popular de Venezuela, en los actos públicos y oficiales, quienes sostenían la tesis de que la fulia de la costa varguense era la más cadenciosa, armónica y con mejor rima que las de Barlovento la cual según era muy barroca, y las de la costa oriental del lago de Maracaibo al igual que las orientales y margariteña eran muy ligeras, con rimas y cadencia disparejas y por eso el Poeta Rosas Marcano se iba a Tarmas, a conversar con sus lugareños para escribirle sus canciones al grupo musical Un Solo Pueblo.

Y aunque Vargas y La Guayra, tengan como referencia al maestro Cruz Felipe Iriarte, autor de más de trescientas canciones y fue un símbolo musical y patrimonio cultural viviente y también a figuras como  Carlos Soublette, el prócer civilista de nuestra independencia, Casto Fulgencio Lopez, Rafael Martínez Salas, Luis Oscar Martínez, Nieves Elena de Rivero, al maestro Alexi Rojas, a Don Carlos González, Carmen Díaz Almeida, Gustavo Carvallo, entre otros, como portaestandartes de la guayreñidad, entre otras personalidades, a la Escuela de Música Pablo Castellanos, forjadora del talento varguense en los distintos géneros de la música popular venezolana, a políticos que supieron conjugar su rol protagónico con el servicio hacia los demás,  como fueron JoséRubín de Armas y Céfora Contreras, quienes lideraron sus organizaciones políticas  para que se diese ese procesoen la búsqueda  y elevación autonómica de la región, tal como ansiábamos muchos  de quienes vivimos aquí, y también tengamos a uno de los iconos más importantes de la cristiandad venezolana, de los más antiguos de todo el país, como el Santo Cristo de la Salud de la Guayra, con apenas 416 años,  La Virgen de Lourdes y al Cristo de Maiquetia con  103 años de estar colocado en su plaza, los varguenses y guayreños en sí, no hacemos valer estas fortalezas para demostrar nuestra querencia, apego y pasión por esta región, y posicionarnos en el ámbito geográfico y social en la Venezuela del presente, como lo han logrado los ciudadanos de las regiones señaladas.

Cuando el Concejo Municipal de Vargas, el 27 de mayo de 1997, resolvió asumir como símbolo histórico municipal La Bandera de Gual y España, cometió como en tiempos pretéritos una irreverencia, ya que la mayoría de las banderas de los distintos estados del país han sido producto de concursosoficiales con la participación de ciudadanos y estudiantes; la de Gual y España, al igual que la bandera nacional es producto de un hecho histórico, ya que la nacional la diseñó Francisco de Miranda por petición del congreso de 1811 y la nuestra fue la expresión patriótica de una aspiración republicana, y cuando la Asociación de los Heráldicos, estudiaron la nuestra no pudieron darle empatía con la geografía y hechos históricos de la región. Tuvieron que ir a las fuentes de la conspiración para conocer su significado y lograr la explicación de la misma.

A esto podemos sumarle que Vargas y La Guayra como región ha servido de asiento y aposento a muchos ciudadanos, nacionales y extranjeros, emigrados a esta franja costera, buscando una oportunidad para trabajar, crear ciudadanía,  guayrenidad, venezolanidad y vivir, y  desde algunos años en especial,  desde el 2000, Vargas también ha sido mal gobernada por unos integrantes de la peste militar, que ven a Vargas y a La Guayra como la tierra de sus oportunidades.Hay una variable que es menester tomar en consideración y es que, por el hecho de tener gobernantes no nacidos, ni criados, ni formados aquí, no han logrado enraizarse con esta tierra y no se ha dado una empatía y manifestación por parte de ellos para inducir y motivar a los organismos y quienes los dirigen a mantener una campaña o cruzada por la querencia y amor para rescatar, mantener y trabajar por la identidad y sentido de pertenencia por esta franja costera, en la búsqueda del desarrollo de sus potencialidades.

Tiene que llegar el momento en que los Varguenses y guayreños hablemos de guayreñidad, de su historia, de sus tradiciones y debemos empezar ahora con esa querencia, debemos  posicionarnos en los cargos de elección popular para dirigir el estado y al municipio, debemos tener la vista bien clara para ver la brizna de paja en el viento, como lo expresó el maestro Rómulo Gallegos y tomemos una decisión que no afecte a los guayreños.

Si en el Zulia,  lo mejor son los zulianos, los varguenses podemos copiar ese slogans para Vargas y crear ese sentimiento afectivo, gallardo, diáfano, para exaltar a los varguenses y a sus actores como figuras y ejemplo, a fin de construir esa conciencia colectiva que enaltezca su gentilicio, y entender que aunque podamos cometer errores, es mejor que los errores los cometamos los guayreños que vivimos aquí y podamos reclamarle de frente a quien este ejerciendo el poder, porque no es justo que tengamos como gobernantes a dos militares en la gobernación y alcaldía, que actúan como Ali Baba y ven y sienten  a Vargas como la cueva que guarda sus tesoros y que no se muestran  sanos y cuerdos ante la ciudadanía, sino que aparecen después de la libazón..

Empecemos  a construir la guayreñidad, demostrando  nuestro interés  en   ello, presentando propuestas con sentido de justicia  y equidad, en la búsqueda de motivar a los varguenses y hacerles comprender que esta es una tierra de gracia,  en la que todos debemos un cumplir un rol que se basa en la educación, el trabajo y la justicia, solo así nos  podremos hacernos respetar en el contexto nacional.