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lunes, 7 de noviembre de 2016

Qué Esperar del diálogo gobierno oposición por @CarlosCrespoR


Por Carlos Crespo


El pasado 30 de octubre se instaló una “mesa de diálogo” entre el Gobierno y la oposición con la mediación del Vaticano, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y los expresidentes Leonel Fernández (República Dominicana), José Luis Rodríguez Zapatero (España) y Martín Torrijos (Panamá). El experto en resolución de conflictos, Marcos Carrillos, y el politólogo Luis Salamanca explican cómo suelen funcionar este tipo de mediaciones y los resultados que pueden salir del proceso de negociación entre las partes.

¿Es un diálogo lo que ocurre entre la oposición y el Gobierno?

El experto en resolución de conflictos, Marcos Carrillo, sostiene que lo que se está dando es un “proceso de mediación” entre las partes en el que un tercero con legitimidad para ambos bandos, en este caso el estado del Vaticano, facilita la comunicación. “Eventualmente podría conformarse un grupo de mediadores o de países amigos”, indicó.

¿Cuáles son los requisitos para un proceso de este tipo?

Carrillo indicó que existe un proceso de “predialogo” en el que se deben establecer agendas: “En primer lugar, debe haber unos gestos de buena fe de las partes. Esos gestos son para vencer la desconfianza mutua. En los casos de las dictaduras debe haber gestos del régimen liberando presos políticos. Asumiendo las condiciones que la oposición ha solicitado”. Agregó que una vez que las partes consideran que se construyó cierta confianza se establece una agenda de trabajo sobre diversos puntos como lo pueden ser las elecciones, las instituciones y el ámbito económico y social. “Debe haber un trato respetuoso y esas agendas deben ser manejadas en diferentes mesas de trabajo”, agregó.


¿Se han cumplido los requisitos del proceso de mediación hasta el momento?

No en su totalidad. El proceso de negociación se inició con gestos de las partes. El Gobierno puso en libertad a cinco presos políticos, mientras que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) difirió el juicio político que adelanta contra Nicolás Maduro en la Asamblea Nacional (AN) y suspendió la marcha hacia el palacio de Miraflores que había convocado para el 3 de noviembre. También se instalaron cuatro mesas de diálogo, que son presididas por uno de los mediadores y tienen un representante de cada bando. En ellas se abordan temas como las elecciones, el reconocimiento mutuo de los poderes, la posibilidad de que se reciba ayuda humanitaria, entre otros. Sin embargo, el Presidente Maduro violó el acuerdo del 30 de octubre de “disminuir el tono de agresividad” de los discursos al calificar a los integrantes de Voluntad Popular (VP) de “terroristas” y amenazar con cárcel a su coordinador nacional, Freddy Guevara.


¿Cuánto duran los procesos de diálogo?
El tiempo de estos procesos es variable. Por ejemplo, en Colombia las conversaciones con las FARC duraron 4 años y los acuerdos ahora son revisados luego de que fueran rechazados en un referendo. “En el caso venezolano una negociación de largo alcance no tendría sentido. Se busca el retorno a la democracia en corto plazo”, explicó Carrillo. La MUD puso un plazo a las conversaciones indicando que si no hay resultados concretos para el 11 de noviembre se levantarán de la mesa. “Las partes son las que deciden cuánto tiempo debe durar la negociación con base en sus expectativas”, agregó Carrillo.
¿Qué papel tiene los mediadores cuando una de las partes viola los acuerdos?
Carrillo señaló que el papel de los mediadores en este sentido es limitado. Explicó que estos son, más que nada, unos facilitadores en las conversaciones entre ambas partes. “Puede haber un tipo de labor discreta y confidencial, para no exacerbar los ánimos, llamando a la moderación”. Añadió que en ocasiones se conforman grupos que velan por el cumplimiento de los acuerdos alcanzados.
¿Cómo están integradas las “mesas temáticas” del diálogo?
El representante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Elías Jaua informó que las mesas quedaron conformadas de la siguiente manera: la mesa electoral, presidida por Omar Torrijos, está integrada por Carlos Ocariz (MUD) y Jorge Rodríguez (PSUV), la mesa económica-social en la que están Jaua y el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús “Chúo” Torrealba, está presidida por el expresidente Leonel Fernández (República Dominicana). La relacionada con Derechos Humanos, encabezada por la Santa Sede, la integran Delcy Rodríguez y Timoteo Zambrano. Finalmente, en la instancia encargada del “Respeto al Estado de Derecho y soberanía nacional”, dirigida por el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, están Luis Aquiles Moreno y Roy Chaderton.

¿El diálogo significa el abandono de la protesta de calle?

No. Tanto Carillo como el politólogo Luis Salamanca señalaron que la oposición no debe descuidar su estrategia fuera de la mesa de diálogo, tanto en el ámbito internacional, como en el institucional a través del Parlamento, como en la movilización de calle. “En la medida que tenga el poder en la AN y en la calle, en esa misma medida va a ser más fuerte en el diálogo. Mientras la oposición muestre más fortaleza fuera de la mesa de diálogo, más fuerte será dentro de ella”, apuntó Carrillo. Salamanca agregó que la oposición debe tener una estrategia “multipropósito para todo evento. No responder tema por tema porque te agotas. Se trata de una estrategia de aquí a dos años”.

¿Qué busca la oposición?

La oposición ha evidenciado que su propósito es que el Gobierno regrese al “hilo constitucional”. Esto se traduce en la realización de elecciones a corto plazo: ya sea que se retome el referendo revocatorio, o se realicen elecciones generales. Como gestos que apuntan en esta dirección se pidió la repetición de las elecciones parlamentarias en Amazonas y la renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE) para diciembre. También exigen el respeto a la AN como poder autónomo, la liberación de los presos políticos y la apertura de un canal humanitario para atender la escasez de medicina y alimentos.

Ambos analistas indicaron que la oposición busca agotar todas las posibilidades pacíficas para lograr el cambio político. “Para los dirigentes de la MUD, el diálogo es un ambiente natural para actuar, no algo excepcional, que solo se hace mediante operativos especiales, que es lo que ocurre con Maduro, en donde incluso hay que movilizar a organizaciones, países y personalidades para conversar”, expresó Salamanca.

¿Qué busca el Gobierno con el diálogo?

El Gobierno no ha dado mayores detalles de sus intenciones en las conversaciones. El integrante del PSUV, Héctor Rodríguez, ha sostenido que esperan que con el diálogo la oposición abandone el “camino de la violencia” y se incorpore a la agenda económica del Ejecutivo para ayudar a resolver las crisis del país.

Tanto Carrillo como Salamanca dudan del compromiso del Gobierno en las conversaciones y creen que este busca ganar tiempo. “El Gobierno no gana nada, lo que hace es alargar su agonía, sabe que va a perder si se hace alguna elección”, señaló Salamanca. Por ello insisten en que la oposición debe estar lista para retomar otras estrategias en el caso de que no se lleguen a acuerdos. “No puedes abandonar nada, deben insistir y estar muy activos en todos los mecanismos. Deben tener cuidado de que la gente no se desilusione en exceso y crear un enfoque, una hoja de ruta contundente que sea comprensible para la gente”, concluyó Salamanca.

Foto: AVN

06-11-16





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