Por Patricia Pineda
Alejado de las producciones
dramáticas que, años atrás, lo convirtieron en “galán de telenovelas”; el actor
de 35 años está ahora dedicado al mundo del ciclismo y de los negocios
El nombre de Eduardo Orozco
comenzó a cobrar fuerza desde 2001 cuando actuó en la telenovela que transmitía
Rctv, A calzón quitao'. Sin embargo, desde los 7 años ya había incursionado
en el mundo de los comerciales y posteriormente en el modelaje.
Lo que inició como un hobbie,
alimentado por sus padres, terminó siendo una carrera como actor. De
adolescente participó en algunos dramáticos de Rctv como Trapos
íntimos (2002); La invasora (2003) y Te tengo en
salsa (2006), por nombrar algunas. En 2012 protagonizó el dramático de
Venevisión Válgame Dios y un año después debutó en una producción
internacional con la novela de Telemundo, Santa diabla.
Su tez blanca, ojos verdes y
sus aproximados 1.80 cm de estatura, lo han convertido durante años en un galán
de telenovela.
Ahora, con 35 años, y alejado
un poco de la pantalla chica, Orozco ha decidido cambiar los libretos por una
bicicleta, y las telenovelas por los maratones y competencias de ciclismo.
Este año, fue uno de los 9
venezolanos que participó en la Titán Desert 2015, competencia que se efectuó
en el desierto de Marruecos el pasado mes de abril.“Todo lo que te puedes
imaginar que te va a pasar en el desierto, sucede”.
Aunque explica que asumió el
reto, no fue lo suficientemente preparado ni física ni psicológicamente para
tan exigente desafío, por lo que ahora está concentrado en repetir el año que
viene en la misma competencia, pero con mucha más preparación en base a la
experiencia reciente.
En entrevista
con Contrapunto, el también Licenciado en Administración, confesó que el
deporte siempre ha estado presente en su vida y explicó que actualmente lleva
en paralelo su preparación como ciclista y los retos que le exigen su faceta como
empresario de la marca Leo Sport.
– ¿Cómo describiría esta
transición del mundo actoral al mundo fitness?
– En mi vida todo lo he visto
como una competencia, esté donde esté. Por ejemplo, voy a un casting y estoy
con Juan Carlos García y Luciano D’ Alessandro, y sé que cada uno de nosotros
va con todo y eso está bien, es una competencia sana y con mucho respeto.
Lo mismo sucede con el tema
deportivo. Toda la vida he realizado deporte, esto no fue algo que surgió en
este momento. Desde que tuve razón de ser, he estado cerca de un bate, de una
raqueta, de una pelota de voleibol, de futbolito, jugando chapita; siempre he
estado activo. Es más, jugué béisbol y, por un momento, pensé que podía llegar
a ser profesional. Llegué ir a Japón a representar el país. También representé
a la UCV como jugador de fútbol en unos Juvines y eso fue un momento grandioso
para mí.
Posteriormente, decidí
comenzar como individuo, seguir con esta práctica del deporte, porque entre el
trabajo y la universidad no podía pertenecer a ningún equipo, así que comencé a
correr. Corrí en cinco maratones, el de Nueva York, el de Chicago, el de
Amsterdam y el de Caracas.
– ¿Este año participó en
la competencia Titán Desert 2015? ¿Qué tal la experiencia?
– Fueron seis días, más de 600
km, compartiendo con más de 600 ciclistas de todas partes del mundo. Hay que
trabajar diariamente. El viaje es largo. Te preparas para sufrir, pero
sufriendo lo disfrutas mucho.
Ahora está muy de moda todo
este tema de los deporte funcionales. Yo me enamoré del ciclismo. Me entusiasmé
con eso de ser triatleta, me faltaba nadar, pero ya ando preparándome para eso
poco a poco, cada vez voy mejorando y recibiendo asesoría por parte de
profesionales.
– ¿Es una moda estar en el
gimnasio o practicar alguna disciplina deportiva?
– Hubo una época donde fumar
era chévere, era una moda, pero ahorita lo que está de moda, o más bien un
estilo de vida, es la práctica de cualquier disciplina para mantenerse en
forma. Todo el mundo está pendiente de la alimentación, de la hidratación y de
las distintas variables que hay: Crossfit, TRX, Spinning; hay muchas.
Es importante decir que no es
que el deporte va por su cuenta, nos vemos chévere y ya, no. El deporte te da
un crecimiento espiritual, emocional; existe un mecanismo interno que tú
desarrollas con todo lo que tenga que ver con lograr una meta. En el deporte
generas muchas cosas buenas.
Si te das cuenta, ahora se
invierte más en espacios para practicar las novedades que van saliendo.
– ¿A qué cree que se deba
este culto al deporte?
– Honestamente pienso que
estamos más informado de lo que está pasando en el mundo. Todos hemos
disfrutado de la tecnología y los beneficios de la comida rápida, pero eso
también influyó en un punto negativo convirtiéndonos en personas más
sedentarias. El estrés ha estado invadiendo nuestras vidas y buscamos mayor
facilidad para comer, pero ahorita estamos más informados y sabemos que hay
maneras para controlar el colesterol y manejar nuestra longevidad. Gracias al
deporte que realizamos, le estamos prestando más atención a nuestro cuerpo.
– A propósito de su
comentario acerca del crecimiento espiritual y emocional que genera la práctica
del deporte, ¿cree que muchas personas comienzan a ejercitarse porque se siente
inseguros?
– Pienso que es común escuchar
que las personas que entran a un gimnasio tienen inseguridades, pero las
razones que los lleva a entrenar capaz no es porque se sientan inseguros.
Creo que aquí no se le da la
bienvenida a personas inseguras, aquí se le da la bienvenida a personas que
están dispuestas a cambiar, crear y modificar su manera de pensar; a sumar,
orgánicamente hablando.
La iniciativa de un
emprendedor
– Modelaje, actuación,
deporte, administración... ¿Cómo se condensa todo esto en la actualidad? ¿En
qué anda Eduardo Orozco?
– Ahora estoy en una
transición. Me conocen por haber pertenecido al medio audiovisual pero ahorita
estoy tratando de llevarlo en paralelo con el emprendimiento y el desarrollo de
una marca deportiva llamada Leo Sport. Estamos empezando a constituir la
compañía tanto aquí (Venezuela) como en Miami.
Quisiera tener un poco de
tiempo para descansar y meter el freno de mano para reflexionar y replantear
algunas cosas, pero estoy metido en una ola de gran envergadura que no me
permite frenar mucho y debo estar resolviendo muchas cosas, algo que es muy
típico cuando uno está iniciando un negocio.
Tenemos grandes aspiraciones
con Leo Sport, nos hemos encontrado grande obstáculo, pero estoy muy
optimista.
– ¿De dónde nace la idea
de crear Leo Sport?
– Leo Sport nace de una manera
nada accidental. Era algo que se venía visualizando desde hace tiempo porque de
chamo siempre quise tener mi propia empresa, por eso estudié administración. De
hecho, en algún momento estudié cocina porque quería tener mi propio restaurante.
La verdad me siento muy a
gusto como director de una empresa nutricional y una tienda multimarca. Este es
un proyecto que está empezando y con el que tengo muy buenas expectativas.
– Desde su experiencia como
deportista y emprendedor, ¿considera que todo este tema del fitness se ha
convertido en una gran industria?
– Es difícil que algo se
convierta en una gran industria en Venezuela. No están dadas las condiciones
para ninguna industrialización en el país desde el punto de vista
macroeconómico. Sin embargo, estamos trabajando en eso. Hay muchas personas
tercas, románticas y trabajadoras que creen en el país y estamos en eso para
poder quebrar lo que está establecido, dando paso a las oportunidades para
todos.
Por otro lado, lo que si es
masivo, no sé si es industrial, es la voluntad de participar en el deporte, en
llevar una vida saludable. Eso no es algo industrial, es un movimiento social
importante que ya está establecido. Ahorita todo el mundo anda pendiente, por
ejemplo, de cuándo es una carrera, de quién es el ganador, de cuánto tiempo
registraste, de cuántos kilómetros corriste, de conocer a nutricionistas.
– En vista de los logros
que ha alcanzado y las metas que se ha trazado ¿Cuál es su próximo reto?
– Este año estoy un poco
cansado. Surgieron bastantes cosas positivas. Conocí el ciclismo de montaña
ahorita en febrero y fue casi de una manera obligada porque formé parte del
equipo de ciclismo de montaña que rodó en el desierto del Sahara,
específicamente en Marruecos, y eso es una historia muy bonita.
Desde ya arranqué mi proceso
de entrenamiento camino a abril, para la Titán Desert 2016. No he arrancado en
alta intensidad, voy poco a poco, relajado; dándole información a mi cuerpo de
que lo que viene será bueno.
08-11-15





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