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viernes, 28 de octubre de 2016

Derrumbe humanitario en Venezuela, por @ejBlasco





Emili J Blasco 28 de octubre de 2016

La grave crisis humanitaria que vive Venezuela ocasionada por las políticas chavistas ha llegado a niveles insostenibles, de acuerdo con la organización internacional Human Rights Watch. En los últimos meses, muchos medios de comunicación han difundido detalles sobre la creciente falta de medicinas y alimentos, una carencia que está aumentando las muertes de pacientes y restringiendo la dieta alimenticia de la población. Ahora HRW presenta el informe más completo, con cifras estremecedoras y testimonios de un centenar de médicos y pacientes. Los médicos entrevistados alertan de que empiezan a advertir síntomas de malnutrición, especialmente en niños, lo que puede lastrar el desarrollo físico y mental de una generación.

√ El 76% de los hospitales públicos se encuentran sin medicamentos básicos, lo que supone un incremento del 67% respecto al año pasado, según una encuesta hecha por médicos que trabajan en 86 centros de 38 ciudades.
√ La mortalidad materna ha aumentado un 79% respecto al último año en que el Ministerio de Salud publicó cifras oficiales (fue en 2009, cuando había 73,1 muertes por cien mil nacimientos, hoy la tasa de muertes es de 130,7). Así consta en datos del Ministerio no hechos públicos a los que tuvieron acceso los investigadores de HRW.
√ La mortalidad infantil ha subido un 45% en relación a 2013, situándose en 18,6 muertes por mil nacimientos con éxito. El alto número de fallecimientos de madres e hijos viene propiciado por la escasez de productos médicos y por las condiciones de insalubridad en las salas de parto. Se dan casos de dos y tres bebés en una misma incubadora o cuna, y «eso influye en la contaminación y la muerte neonatal», precisa el informe. Cunas improvisadas con cajas de cartón ya fueron denunciadas con fotografías.
√ El 94% de los medicamentos que normalmente deberían estar en los hospitalespúblicos no se encuentran disponibles, de acuerdo con la Federación Médica Venezolana. Es habitual el testimonio de pacientes sobre la petición que les hacen en los hospitales de que ellos mismos consigan el material para operaciones y tratamientos si quieren ser intervenidos; incluso deben llevar las sábanas para la cama.
√ El 85% de los medicamentos que deberían encontrarse en farmacias privadas no están disponibles o son difíciles de conseguir, como indica la Federación de Farmacias de Venezuela.
√ Hay hospitales que registran hasta un 60% de pacientes con infecciones posoperatorias, con casos que terminan en muerte por falta de antibióticos. También hay centros con dificultades para análisis de sangre elementales y sin equipos radiológicos que funcionen.
√ El 87% de la población tiene dificultad para comprar alimentos, en su mayoría son familias con bajos ingresos; el 12% de los venezolanos asegura que comen solo una o dos veces al día.

«DRÁSTICO DETERIORO». Ya en junio el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos proclamó que se había producido un «drástico deterioro» en el servicio de salud venezolano. El informe de HRW documenta esa situación atestiguando que en los hospitales públicos faltan o escasean guantes estériles, gasa, alcohol, bisturís, catéteres y agujas, entre otros productos básicos. Además la imposibilidad o dificultad de encontrar medicinas está afectando seriamente a personas con condiciones de salud crónica, como cáncer, hipertensión, diabetes y epilepsia, o a personas con trasplantes de órganos.

CASTIGO. El Gobierno de Nicolás Maduro niega esa situación y castiga a quienes la denuncian. «El Gobierno se ha esmerado más en negar que existe una crisis humanitaria que en trabajar para resolverla», indica HRW. Además, «el discurso oficial acerca de la existencia de una ‘guerra económica’ le ha servido al Gobierno para intentar justificar el empleo de tácticas autoritarias para intimidar y castigar a críticos». El informe incluye el testimonio de médicos apartados de su empleo por hablar públicamente de la situación y de personas amenazadas por agentes de los servicios secretos por salir a la calle a protestar.

REACCIÓN INTERNACIONAL. El Gobierno venezolano apenas ha buscado auxilio exterior y ha impedido que las ONG y la Asamblea Nacional aporten asistencia adicional. «Sin una firme presión internacional, sobre todo de la región», afirma José Miguel Vivanco, responsable de HRW para Latinoamérica, «es muy improbable que el Gobierno de Maduro tome medidas para enfrentar la crisis humanitaria que sufre Venezuela, y, tal caso, sus gravísimas consecuencias solo se agravarán».

CRISIS HUMANITARIA CON NOMBRES

Carlos Santiago Mijar, un bebé de 3 meses con hidrocefalia (la acumulación de líquido cefalorraquídeo en el cerebro) contrajo escabiosis (una infección cutánea) en mayo de 2016, mientras se encontraba internado en el Hospital de Niños J.M. de los Ríos en Caracas. Los médicos le recetaron medicamentos para curar la escabiosis, lo cual era indispensable para poder luego operarlo, pero su familia no pudo conseguir las medicinas y no hubo operación.

Un niño pequeño de Barquisimeto que había sufrido una mordedura de perro en el rostro no pudo recibir la vacuna contra la rabia; en el hospital no había vacunas y la familia no pudo conseguir una en farmacias.

Sandra Silva, de 33 años, es madre de un niño pequeño que sufre frecuentemente fiebre alta y convulsiones, sin que se hayan diagnosticado claramente las causas. Durante más de un año no ha podido comprar acetaminofén o paracetamol para su hijo en el estado de Táchira. Una de las últimas veces que llevó a su hijo a un hospital público, los médicos no pudieron darle medicamentos. Enviaron a Silva y a su hijo nuevamente a su casa, y le dijeron que bañara al niño para impedir que la fiebre subiera, según refirió. La madre ha comprado los medicamentos de su hijo en Colombia, donde cuestan casi diez veces más que en Venezuela.

Carlos Sánchez, un hombre de 33 años con cáncer que vive en Maracay, estado de Aragua, fue diagnosticado con linfoma de Hodgkin en octubre de 2015. Para su primera operación, Sánchez tuvo que comprar y llevar al hospital analgésicos, antibióticos y soluciones salinas. Los consiguió a través de las redes sociales, a las que acude también para los medicamentos que necesita desde entonces, pues no los encuentra en la farmacia.