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miércoles, 26 de octubre de 2016

“Nadie con una mínima decencia intelectual puede defender lo que pasa en Venezuela"


Por Vanessa Davies


Roberto Izurieta, profesor de la Universidad George Washington y comentarista de CNN, denuncia que ha habido complicidad e hipocresía con el gobierno. “Si cierran las puertas del revocatorio, se abren las demás puertas, y eso puede ser trágico”, dice

Roberto Izurieta no se anda con medias tintas a la hora de ponerle un nombre y un apellido a la situación venezolana: “Esto es una dictadura”. El profesor de la Universidad George Washington y analista de CNN en español pasó esta semana por Caracas en un vuelo rasante, como parte de un periplo por varios países de América Latina. Izurieta estuvo en Caracas para dictar un diplomado sobre gobernabilidad, gerencia política y gestión pública del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). Contrapunto pudo conversar con él gracias a las atenciones y dedicación de la periodista Carolina Aristimuño.

Aun cuando dice que espera que no se llegue a la violencia en Venezuela, Izurieta recalca que el sistema democrático está diseñado para resolver los conflictos “de acuerdo con normas básicas”, como el respeto de los ciudadanos, la igualdad ante la ley, la división entre los poderes del Estado. Asegura que Estados Unidos (EEUU) tiene una democracia que ha funcionado y que funciona, porque “ha desarrollado los mecanismos a través de los cuales se pueden resolver los conflictos de manera democrática, ordenada”.
No deja de aludir al conflicto generado en el año 2000, en las elecciones que –por decisión de la Corte Suprema- ganó George Bush: “En otros países, si hubiese ocurrido lo mismo, el conflicto se habría resuelto en las calles, pero en Estados Unidos se resolvió en las instancias correspondientes, y después en la Corte Suprema. Prefiero eso, a cualquier otro mecanismo, aunque en mi opinión fue una resolución injusta”. Trae a colación, también, el “acta mata votos” de Perú, que le dio la victoria a Pedro Pablo Kuczynski.



Se desconocen mecanismos democráticos

-¿Esto en Venezuela lo vamos a tener que resolver en las calles?
-Yo no quiero llegar a hacer una declaración de semejante gravedad. Lo que estoy diciendo es que el sistema democrático diseña mecanismos para resolver los conflictos garantizando los derechos de los ciudadanos. Cuando se cierran las puertas de la democracia se abren todas las demás puertas.
-¿Estamos en ese riesgo en Venezuela?
-Absolutamente.
-¿Por qué?
-Porque así nos lo dice la historia. La democracia fue desarrollada hace más de 2 mil años exactamente para resolver este problema. No hay nada nuevo. Si cierras las puertas de la democracia abres las puertas de todo lo demás. A todas las demás formas de resolver los conflictos.
-Una decisión como la que toman los tribunales y acata el CNE, ¿está desconociendo los mecanismos democráticos en Venezuela?
-Absolutamente. El concepto de que un país es democrático porque se vota no lo acepto. Y podemos discutir en el nivel teórico y en el nivel práctico.

¿Dictadura en Venezuela? “Absolutamente”

-Le está dando la razón al presidente Maduro.
-A lo que voy es a lo siguiente: consiguieron un sistema basado en la votación. Con la votación coparon todas las instancias del Estado. Pero la democracia se define, sobre todo, por la limitación del poder, la limitación de los poderes y las garantías de los derechos ciudadanos. En otras palabras, puedes tener dictadura donde se vota y democracia donde no se vote.
-En el caso venezolano, ¿qué tendríamos?
-Yo no creo que sea una democracia.
-¿Por qué piensa que no es una democracia?
-Porque no hay división de poderes, porque no hay limitación de poderes y porque hay suficientes evidencias de que las garantías de los ciudadanos no son respetadas. El hecho de que Leopoldo López evidencia que las libertades y los derechos de los ciudadanos no están garantizados. Es un preso político. Hay que llamar las cosas por su nombre.
-¿Hay presos políticos en Venezuela? El gobierno dice que son políticos presos, la oposición dice que son presos políticos.
-Son libres de tener su opinión. La mía es muy clara. No creo que tengan las garantías. En los últimos 40 o 50 años no ha habido un preso político apresado a quien se le diga “usted es un precio político”. Siempre han sido arrestados, perseguidos por la primera excusa que encuentran, y porque claramente en Venezuela no hay división de poderes del Estado.
-¿Qué consecuencias tiene esto?
-Que no hay democracia, y si no hay democracia no hay manera de resolver los conflictos ni de garantizar los derechos ciudadanos.
-¿Hablaría de dictadura en Venezuela?
-Absolutamente.
-¿Cómo es esa dictadura?
-Todas las dictaduras buscan su forma. También las democracias tienen distintas formas: gobiernos parlamentarios, republicanos, federales. Gobiernos con más poder en el Ejecutivo o en el Legislativo, votaciones directas o indirectas.


Ha habido complicidad

-Si Venezuela, como usted dice, es una dictadura, ¿por qué no es tratada como tal?
-Creo que ha existido mucha complicidad política con el gobierno de Venezuela, ha existido mucha tolerancia y, sin lugar a dudas, el deseo de no intervenir. Pero los derechos de los ciudadanos, las libertades, en mi opinión son derechos universales. Por lo tanto no existe el conflicto del intervencionismo. Me siento con el derecho de defender la libertad de un ciudadano que viva en Estados Unidos, en Colombia, en Venezuela, y no siento que estoy interviniendo en los asuntos internos.
-¿A qué instancia le correspondería actuar?
-Creo que cada vez más deben tener un rol más activo la OEA, los gobiernos de los países de América Latina.
-¿Qué deberían hacer?
-No me atrevería a darles recomendaciones. Sí exigiría, primero, una posición clara. En el momento en que no se convocan elecciones esto claramente es una dictadura, y por lo tanto no es tolerable, lo rechazamos. Quizá deberían comenzar por un llamado al gobierno venezolano: que si quiere ser parte de la comunidad de las naciones democráticas tiene que aceptar el revocatorio sin reglas tramposas.

La situación “no es sostenible”

-En otros países no hay revocatorio. ¿Por qué a Venezuela se la conmina a hacerlo?
-Porque tienen el mecanismo y porque la oposición escogió ese como mecanismo para resolver el conflicto y se le cierra esa posibilidad. Segundo, porque la situación de Venezuela es claramente insostenible desde el punto de vista económico, político, social y jurídico. No es sostenible. Nadie con una mínima decencia intelectual puede defender lo que pasa en Venezuela. Es indefendible.
-A los países que lo defienden, ¿cómo los calificaría?
-Cómplices. Y con muchísima hipocresía. Las grandes banderas de la izquierda han sido la defensa de los derechos de las minorías y las libertades. Hicieron una lucha muy valiente, admirable, plausible durante los años 70 y 80 defendiendo y denunciando la persecución de los presos políticos en América Latina. Lo que yo no sabía en ese entonces es que estaban defendiendo las libertades y los derechos de las personas de izquierda, pero no de las personas de derecha o de los independientes.
-¿Le parece que eso ha pasado en Venezuela?
-Lo he dicho. Creo que la llamada izquierda -que está, sin lugar a dudas, siendo cómplice de lo que está pasando en Venezuela- es hipócrita.
-¿Qué debería hacer?
-Ser consecuentes. Uno tiene que estar en contra de las dictaduras, sean de derecha o de izquierda. Uno tiene que defender los derechos de los ciudadanos, sean de izquierda o de derecha. Aquí los ciudadanos del otro lado no tienen derechos, y nosotros sí. Esos no son derecho. De nuevo: igualdad frente a la ley. No se debe discriminar por ideas, preferencias sexuales, sexo o raza. Somos iguales ante la ley.


Oposición “seria y madura”

-Al presidente Maduro le quedan dos años. ¿Puede aguantarlo el país?
-Lo sabrán los venezolanos. Yo no lo sé. Lo que puedo decir es que, si cierran las puertas del revocatorio, se abren las demás puertas, y eso puede ser trágico.
-¿Golpe de Estado? ¿Protesta popular?
-No quiero entrar en las especulaciones, pero como todo en la vida: si cierras una puerta, se abren las otras.
-¿El liderazgo del gobierno está consciente de eso?
-No lo sé.
-¿El liderazgo de la oposición está consciente de eso?
-Creo que la oposición ha sido sería, responsable y madura. Pero está en una situación muy difícil, porque le están cerrando en la cara las puertas de la democracia. Les están quitando, abusivamente, los derechos de representatividad y de funciones legítimamente ganados en las urnas. No hay pugna de poderes entre el Ejecutivo y el Legislativo. Lo que existe es la opresión de un poder del Estado contra otro.
-¿Debe tomar otras vías la oposición?
-Soy extranjero. Sería un atrevimiento de mi parte darle consejos a la oposición. Lo que sí puedo decir, y lo ratifico, es que la oposición de Venezuela es democrática, madura y responsable.
-Hay gente que apoya a Maduro.
-El problema no está en los votantes ni en los ciudadanos, sino en la mala representación de los líderes. No tengo problemas con las reivindicaciones, deseos, opiniones de aquellos que respalden al gobierno. Los derechos de ellos son iguales que los derechos de los demás, y tienen que ser respetados. Y Venezuela solo será democrática cuando también los derechos de ellos sean respetados. En la vida hay que ser consistentes. Lo que yo sostengo lo defiendo para gobiernos de izquierda o de derecha y para ciudadanos de izquierda o de derecha que apoyen a Maduro, que estén en contra de Maduro. Somos todos iguales frente a la ley y todos tenemos derecho a principios básicos, comenzando por los definidos en la declaración de derechos humanos.
-¿Están esos derechos en riesgo en Venezuela?
-Absolutamente. El derecho a la libertad de expresión, el derecho a la libertad de las personas… Poner a una persona presa es una cosa grave, no es una cosa que se debe hacer ligeramente. Pero en las dictaduras es un mecanismo de persecución política, y eso es una violación de los derechos humanos.



23-10-16