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domingo, 30 de octubre de 2016

Está en nuestras manos por @SantosYorme


Por Pompeyo Márquez


Artículo 5. La soberanía reside intransferiblemente en el pueblo, quien la ejerce directamente en la forma prevista en esta Constitución y en la ley, e indirectamente, mediante el sufragio, por los órganos que ejercen el Poder Público.

Artículo 6. El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y de las entidades políticas que la componen es y será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables.

En el artículo 7 se establece: La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución.

Y el artículo 70 establece: Son medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía, en lo político: la elección de cargos públicos, el referendo, la consulta popular, la revocación del mandato, (…) cuyas decisiones serán de carácter vinculante, entre otros.

El artículo 333 es explícito: Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella. En tal eventualidad, todo ciudadano investido o ciudadana investida o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia.


Si los chilenos pudieron marchar por varios años con la Constitución del tirano y asesino Pinochet, en nuestra opinión, con la Constitución vigente se puede establecer una República democrática y de derecho.

En nuestras manos está el hacer cumplir estos postulados. Se ha hecho muy popular la siguiente pregunta: ¿Qué haces tú por Venezuela? La respuesta no debe ser retórica sino una movilización que parta de una rebelión civil, electoral, que enfrente a una dictadura que se guía por la barbarie, por la “ley de la selva”. En esta dirección hay que salir de Maduro, de su gobierno, de su régimen y de su modelo económico fracasado para que Venezuela entre a una era de modernidad, de democracia, de República civil.

Ese movimiento está en acción. Un requisito esencial es sustituir a un gobierno fracasado que ha conducido a la Nación a un estado de ruina, de miseria, de aumento de la pobreza, de liquidación literal de la clase media.

Ya existe la fuerza alternativa que es la MUD y todos aquellos que quieren un cambio. La unidad debe estar acompañada de una férrea organización y un plan coherente, creíble, que permita que todos los compatriotas que estemos dispuestos a salvar a Venezuela demos un paso al frente. ¡Sí se puede!

30-10-16