Por Marino J. González R.
Luego de un año de
pandemia, todos los países de América Latina con datos confiables registran
nuevos casos diarios de covid-19 (por millón de habitantes) superiores a los
niveles de control. Los países que se habían acercado al control (Bolivia,
Perú) ahora experimentan aumentos significativos (superiores a 100 nuevos casos
diarios por millón/hab). La mejor alternativa es que los gobiernos de la región
ejecuten las acciones necesarias para lograr la cobertura de vacunación
anticovid-19 que genere el control permanente de la pandemia.
El Centro de Salud
Global de la Universidad de Duke ha establecido un
sitio web para el seguimiento de la pandemia
en el que se encuentran datos útiles para analizar las decisiones de los
gobiernos de América Latina sobre las adquisiciones de vacunas. Los primeros
países que tomaron decisiones para la compra de vacunas el año pasado fueron
Brasil (6 de agosto) y México (9 de septiembre). Se indica en este sitio web
las fechas de los acuerdos entre los países y las empresas, así como las
cantidades de dosis adquiridas.
De acuerdo con los
datos más recientes (al 15 de febrero de 2021), se puede conocer el porcentaje
de población que será cubierto en cada país si se reciben las vacunas en los
lapsos previstos. Tomando esos datos se pueden diferenciar cuatro grupos de
países con respecto a la disponibilidad de vacunas anticovid-19.
El primer grupo está
constituido por países que tienen acuerdos de compras para cubrir a una
población superior a la oficialmente registrada. En este grupo se encuentran
Chile y Perú. Chile tiene disponibilidad acordada para vacunar a más del doble
de la población actual (exactamente, 244%). Perú podría vacunar el 111% de la
población actual. Adicional a esta cobertura por compras a empresas productoras
de vacunas, estos dos países también acceso a Covax, el
cual es un mecanismo de cooperación entre la Coalición para las Innovaciones en
Preparación de Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). A
través de este mecanismo se puede cubrir 20 % de la población de cada país. En
consecuencia, en estos dos países la garantía de la cobertura de la vacuna
dependerá fundamentalmente de la gestión del sistema de salud.
En el segundo grupo de
países solo se encuentra República Dominicana. En este país se han realizado
acuerdos para adquirir vacunas para cubrir al 83% de la población. Si a esta
proporción se agrega lo previsto a través de Covax, se lograría la
cobertura completa de la población.
El tercer grupo está
conformado por los países que han acordado compras de vacunas por una cantidad
de dosis que no alcanzará para cubrir toda la población, incluso si se agregara
el 20 % que provendría del Covax. En este grupo se encuentran los
siguientes países (se indica entre paréntesis el porcentaje de cobertura
prevista): Argentina (52), Bolivia (33), Brasil (55), Colombia (50), Costa Rica
(40), Ecuador (26), El Salvador (15), México (56), Panamá (35), Uruguay (53) y
Venezuela (18). En México, agregando el 20% de Covax, la máxima cobertura que
se alcanzaría sería 76% de la población. En Venezuela, también agregando el 20%
del Covax, se alcanzaría una cobertura máxima de 38 %.
En el cuarto grupo
están los países que, según el sitio web señalado, no han acordado compras a
empresas productoras de vacunas. Estos países son: Cuba, Guatemala, Haití,
Honduras, Nicaragua y Paraguay. Algunos de estos países podrían acordar comprar
en las próximas semanas, o dependerán exclusivamente de Covax y de acuerdos de
cooperación bilaterales o multilaterales.
En la gran mayoría de
los países de la región alcanzar la cobertura requerida de vacuna anticovid-19
requerirá nuevos acuerdos de suministro en los próximos meses. De mantenerse la
disponibilidad actual, es posible que al final del año solo tres países (Chile,
Perú y República Dominicana) hayan vacunado una proporción de la población que
permita el control adecuado de la pandemia.
En este escenario, es
evidente que en la mayoría de los países el registro de casos seguirá siendo
significativo por el resto de 2021 y, quizás, también en 2022. Ojalá los
gobiernos de la región logren garantizar la disponibilidad de vacunas con mayor
celeridad que la estimada hasta la fecha.
Marino J. González es
PhD en Políticas Públicas, profesor en la USB. Miembro Correspondiente Nacional
de la Academia Nacional de Medicina.
17-02-21
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