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domingo, 23 de octubre de 2016

El único poder que importa: el amor y misericordia de Dios, por @Pontifex_es



Papa Francisco 22 de octubre de 2016

"Las órdenes religiosas deben aprovechar el único poder que realmente importa: el poder de comunicar concretamente el amor y la misericordia de Dios", así lo dijo el Papa Francisco a los miembros de los Agustinos Recoletos el 20 de octubre, durante una reunión con los miembros del capítulo general de la orden de caballeros.

En su exhortación a la orden, el Papa Francisco ha invitado a dar la misma ternura a los demás como la que el Padre nos ha brindado. A continuación su discurso:

Cuando el Señor está en el centro de nuestra vida todo es posible; no cuenta ni el fracaso ni algún otro mal, porque Él es quien está en el centro, y es Él quien nos dirige

Entregar el mismo amor que Dios nos ha dado

Podemos responder a las necesidades de cada persona con el mismo amor con el que Dios nos ha amado

Muchas personas tienen la esperanza de que vamos a salir a su encuentro y que nosotros los miraremos con la misma ternura que hemos experimentado y recibido de nuestros tratos con Dios

Este es el poder que tenemos, no el poder de nuestras propias ideas y proyectos, sino la fuerza de su misericordia, que transforma y da vida.

Entre más fuerte es la vida comunitaria de la orden, con mayor fuerza, sus miembros tendrán que enseñar al mundo la importancia de una comunión que valore a cada individuo y les encuentre un lugar en el grupo.

De una manera especial en este momento, se nos pide ser creadores de comunión.

Con nuestra presencia en el medio del mundo, estamos llamados a crear una sociedad capaz de reconocer la dignidad de cada persona y de compartir el regalo que cada uno es para el otro.

Ser profecías vivientes

Queridos hermanos, los invito a mantener con espíritu renovado el sueño de san Agustín, de vivir como hermanos con un solo corazón y una sola alma, que refleje el ideal de los primeros cristianos

Las comunidades religiosas están llamadas a ser profecías vivientes de comunión en este mundo nuestro, para que no haya división, conflictos o exclusión, sino que reine la armonía y el diálogo sea promovido

Coloco bajo el amparo de nuestra Madre, la Santísima  Virgen María, todas las intenciones y proyectos de la Orden, para que los oriente y proteja. Y no se olviden de rezar por mí, y trasmitan mi bendición a toda la familia Agustino-Recoleta. Muchas gracias.