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viernes, 18 de octubre de 2013

África para los chinos (I), Vladimiro Mujica


Por Vladimiro Mujica, 17/10/2013

El 5 de junio de 1873, Sir Francis Galton FRS, el primo de Charles Darwin, un distinguido explorador de África, envió una carta al editor del Times exponiendo un horrendo argumento para “domesticar” y colonizar lo que era entonces conocido como el continente negro. Para más señas, conviene precisar que Galton fue uno de los pioneros de la eugenesia, esto es, la aplicación de las leyes biológicas de la herencia al perfeccionamiento de la especie humana que con todas sus controversiales implicaciones fue usada por Hitler para avanzar sus delirios de la Raza Maestra Germana.

La carta es muy larga, pero me voy a permitir la licencia de traducir algunos trozos que son importantes para lo que sigue.

“(…) Mi propuesta estimula, como parte de nuestra política nacional, los asentamientos chinos en uno de los lugares más adecuados en la costa este de África en la creencia de que los inmigrantes chinos no sólo mantendrán su posición, sino que se multiplicarán y sus descendientes suplantarán a la inferior raza negra. Yo esperaría que la gran parte de la costa de África, ahora escasamente ocupada por perezosos, y parlanchines salvajes que viven bajo la soberanía nominal del Zanzíbar o Portugal, podría en pocos años estar atendida por chinos industriosos y amantes del orden, viviendo bien sea en una dependencia parcial de China o en perfecta libertad bajo su propia ley. En este último caso su situación sería similar a la de los habitantes de Liberia, en África occidental, el territorio que fue comprado hace 50 años y apartado como un Estado independiente para la recepción de los negros liberados de América”.

“La opinión del público sobre el valor real de la raza negra se ha estancado entre los puntos de vista extremos que han sido proclamados en voz alta durante mucho tiempo.

Por un lado, se niega a seguir la de los primeros abolicionistas que sostenía que todas las barbaridades de África habían de atribuirse a los efectos de la trata de esclavos extranjeros, porque los viajeros continuamente hablan de barbaridades similares que existen en las regiones a las que el comercio de esclavos no ha penetrado (…).

Por otro lado, la opinión actual rechaza la creencia de que el negro es un ser muy inferior, ya que hay casos notorios de negros que poseen una gran inteligencia y cultura, algunos de los cuales adquieren grandes fortunas en el comercio, y otros se convierten en hombres de consideración en otros ámbitos de la vida. La verdad parece ser que los individuos del calibre mental que acabo de describir son mucho más excepcionales entre los negros que en la raza anglo-sajona, y que los negros en promedio poseen muy poca inteligencia, autonomía y auto-control para que sea posible para ellos mantener la carga de cualquier forma respetable de civilización sin un alto grado de orientación y apoyo externo. El chino es un ser de otro tipo, que está dotado de una aptitud notable para una civilización de alta factura (…)”.

“La historia del mundo, cuenta una historia del continuo desplazamiento de las poblaciones, cada una por un sucesor más digno, y las ganancias de la humanidad que resultan de esto (…) Los trópicos no son para nosotros, para habitar de forma permanente, la mayor parte de África es el patrimonio de los pueblos constituidos de modo diferente a nosotros mismos.

En ese continente, como en todas partes, una población impulsa continuamente a otra. Examine la historia, y su transcurso a lo largo de siglos sucesivos. (…) Es en este vuelo libre entre todos los presentes que me gustaría ver un nuevo competidor introducido, es decir, los chinos.

La ganancia sería inmensa para todo el mundo civilizado si finalmente creciéramos más rápido y desplazáramos a los negros, tan completamente como éstos han desplazado a los aborígenes de las Antillas. La magnitud de la ganancia puede estimarse en parte al hacer la suposición inversa, a saber, la pérdida que se produciría si China en alguna manera llegara a despoblarse y a ser repoblada por negros”.

“La presión de la población en China es enorme, y su salida es grande y creciente. No hay falta de material para una inmigración adecuada a África (…). Los chinos tienen hambres de tierras, así como el amor por el pequeño tráfico y podrían encontrar un campo en el cual satisfacer estos dos gustos en la costa de África oriental.

Hay muchos capitalistas chinos residentes en el extranjero que podrían especular en dicho sistema y con gusto fomentarlo. Si se iniciara correctamente, debería mantenerse por sí mismo (…).” Por supuesto que el texto anterior produce náuseas. Lo grave es que existen fuertes indicios de que la visión de Galton se está materializando de una manera que seguramente él no previó y que requiere la complicidad y la miopía de Occidente, y no su presunta sabiduría racista.

China avanza hacia convertir a África en una inmensa colonia, sin la torpeza de embarcarse en guerras como las potencias coloniales europeas, apoyando a algunos de los peores dictadores del planeta, como Mugabe. Mientras tanto nuestros “corderitos” bolivarianos le entregan Venezuela al feroz lobo capitalista asiático que rige el Partido Comunista Chino.


Vladimiro Mujica

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