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sábado, 1 de octubre de 2016

El firmazo será un gran evento por @perroalzao


Por Arnaldo Esté


Más allá de elecciones y cuentas, más allá, incluso, del referendo y su proceso trampeado, la recolección del 20% de las voluntades será un gran aprendizaje, un gran evento para este país en maceración.

Insistir frente a una adversidad que se sabe agotada, de imaginación perdida, repetidora, policial, de frustrada y ajena vocación militar, es un empeño que hace madurar.

También se aprende de las frustraciones. La frustración que dejó el fracaso de un animador militar, de gran sagacidad que devino en Santón predicador y el fracaso mayor de su heredero. Desde algunas convicciones socialistas y con la ayuda de escribidores ajenos el Santón se las averiguó para armar un pastiche, con más promesas que argumentos, al que llamó socialismo del siglo XXI, que resultó en una untura del pegajoso petróleo.

Es difícil imaginarse las discusiones entre los altos y múltiples personeros. Para los micrófonos se apela a oraciones y cánticos, a citas reiteradas del Santón. Pero ¿cómo se comunicarán en las necesarias reuniones para buscar salidas –ya que no hay “entradas” posibles– al rollo de la mucha hambre y poca comida? ¿Al curso a seguir para que eso de socialismo siga teniendo significado? Pero, para sincerarse, agotado ese revoltillo ideológico lo que les queda es el cuido del poder y sus atributos.


Yo tengo la certeza total de que el presidente sale, de que viene un cambio de gobierno, que la crisis general continuará, que la miseria alimenticia continuará… todo eso, como gran reto y adversidad y que surgirán otros graves obstáculos. Pero el gobierno y su presidente salen.

Hay que aprender y lo estamos haciendo. Insistir en el voto, asentar la democracia con sus instrumentos, navegar en los vericuetos y etapas de la participación. Reconocer la diversidad en el diálogo.

Son muchos más los aprendizajes necesarios. Lograr competencias para trabajar, producir y crear. Salir a buscar en lugar de esperar. Y para los dirigentes y líderes el deber de aprender, más allá de las diferencias partidistas, a hacer proyectos para toda la nación, entender que los problemas son tan grandes y viejos que no se podrán abordar y resolver sino con proposiciones compartidas que permitan mantenerlas durante el tiempo necesario, más allá de los cambios y líos de las agrupaciones políticas y sus turnos en el gobierno.

Después de este gran evento vendrá el otro, el revocatorio y seguiremos aprendiendo...

01-10-16