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martes, 18 de octubre de 2016

Ni haciendo maromas venezolanos pueden comprar productos importados de la cesta básica



MUD 17 de octubre de 2016
@unidadvenezuela

La situación económica del país ha obligado a los venezolanos a “hacer maromas”, que van desde vender productos en las calles hasta recoger comida de la basura para alimentar a su familia, según constató el equipo de Prensa Unidad Venezuela en una encuesta que realizó en las inmediaciones de un supermercado en la ciudad capital.

María Eulalia, quien se vino de su natal Barlovento porque “allá no se consigue nada”, vive ahora junto a sus hijos en las calles de Caracas. “Tengo que recoger basura para alimentar a mis cuatro hijos. Estoy desesperada, durmiendo en el Hospital de El Llanito, porque ya no hay alimentos, ni nada que comer  y ando en la calle con mis hijos. He vendido bolsas, he vendido cigarros, he ido a recoger comida en el mercado de los corotos, a recoger cosas para darle a mis hijos…  Yo vivo en el hospital de El Llanito con mis hijos en una caja allí en el piso, porque allá (Barlovento) uno pasa más trabajo…”, manifestó al equipo de Prensa Unidad Venezuela.

Insistió en que en Barlovento no hay nada. “No he podido comprar la bolsa ni nada por el estilo… Ya tengo dos meses acá… Yo me pongo en la feria a recoger, a ayudar para poder alimentar a mis hijos, pero más he recogido en la basura. Mi esposo es discapacitado  y vende caramelos en la calle, cuando se pueden tener caramelos. Cuando no, recogemos y con eso nos alimentamos”, enfatizó.

Calificó la situación que vive el país de horrible. “Esto es para mí lo último que uno esperaba vivir aquí en Venezuela”, dijo María Eulalia, quien agregó que no está de acuerdo con el Presidente, por todo lo que está pasando en el país.

No llega la comida

Por su parte, la señora Betina, quien se encontraba en la cola de un supermercado desde las 4 am para esperar el camión con lo que llevase, expresó que en Turumo, donde vive, no ha llegado ningún plan social de alimentación. “Por donde yo vivo no ha llegado eso (abastecimiento soberano)  para que tú veas, no ha llegado ninguna bolsa, pero a él (el Presidente) si le llega su camión a la puerta de la casa”, aseguró.

Agregó que cada 15 días los censan, pero nada que llegan los alimentos. No está de acuerdo con que a quienes firmaron por activar el referendo revocatorio, les quiten las bolsas Clap. “A mí me tendrá que llegar porque yo no estoy de acuerdo con él por lo que está pasando, la mayoría de donde yo vivo ya no son chavistas, ya son opositores, no están de acuerdo con lo que está pasando”, destacó.

Sobre el precio de los productos importados de Brasil y de Colombia, la señora Betina dijo que no pueden hacer otra cosa sino pagarlos. “¡Qué más vamos a hacer! La situación es difícil, tengo que hacer cualquier cosa para poder conseguir el dinero para comprar”, dijo al precisar que ha vendido bolsas para ganar algo de plata.

Los Clap no alcanzan

Mariani Villalobos dijo que estaba haciendo la cola para adquirir “lo que salga”. “Ahorita no estamos para darnos lujos, tenemos que comprar lo que salga… Harina de maíz, harina de trigo lo que conseguimos es lo que uno come”, señaló.

Sostiene que los productos importados no son una solución debido a sus altos costos. “Pienso que no debería de ser, porque un sueldo mínimo no alcanza para eso digo yo… el aceite llegó a mil 600 bolívares. ¿Cómo uno compra a mil 600 bolívares un aceite?”, se preguntó.

Villalobos, quien vive en La Dolorita, informó que en esa zona sí llegan las bolsas de los Clap, pero solo “alcanza para una semana”.

A diferencia del caso anterior, Jesús contó al equipo de Prensa Unidad Venezuela que a Las Adjuntas, sitio donde reside, no  llega la bolsa. “Estoy desde las 2 am esperando lo que salga, arroz, azúcar, depende de lo que haya”, dijo.

A su juicio no es justo que quienes apoyen el revocatorio sean sacados de la distribución de los Clap. “Todos debemos tener la misma igualdad, todos somos venezolanos, todos deberíamos tener el mismo derecho así seamos de un grupo o de otro”, manifestó.

Jesús también considera que los productos importados son demasiado caros. “Una señora con cinco muchachos cómo hace”, reflexionó.

El sueldo no alcanza

Belkis Ochoa, otra de las consultadas por el equipo de Prensa Unidad Venezuela, afirmó que el sueldo no alcanza para cubrir la cesta básica. “Unos pañales en 4 mil, un aceite en 2 mil, no le alcanza al venezolano para la cesta básica. No se cubre”, expresó.

En su opinión es imposible calcular lo que gasta en adquirir alimentos. “No se puede calcular, porque cada vez que nos toca comprar son 10-15 mil bolívares que tengo que traer y no es una canasta básica, es lo que hay, lo que traigan”, añadió.

Insistió en que el salario no le alcanza, por lo que se la pasa “haciendo maromas”. En El Junquito, donde vive, no ha llegado la bolsa Clap.  “Por mi calle no. Sí los hay pero sabes es para su gente no para el pueblo”, dijo al expresar que en la vía donde reside todos apoyan a la oposición.

MUD
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