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jueves, 6 de octubre de 2016

Nicolás Maduro reconoce que "la prioridad no es hacer las elecciones", por @danilozanomadri



DANIEL LOZANO 05 de octubre de 2016

"La prioridad no es hacer elecciones. La prioridad en Venezuela es recuperar la economía, atender al pueblo, seguir desarrollando la educación, la vivienda. No estar haciendo elecciones". Nicolás Maduro reconoció ayer lo que se intuía desde hace tiempo: el chavismo no quiere competir electoralmente, ni en un referéndum revocatorio ni en las elecciones regionales, sabedor de que todas las encuestas anuncian derrotas estrepitosas.

El sorprendente resultado del plebiscito colombiano, donde el 'hijo de Chávez' también apostaba por el 'sí' derrotado, ha ratificado que las urnas hoy ponen en peligro a la revolución.

En su programa televisivo 'En Contacto con Maduro', el presidente trazó su propio calendario electoral: "Aquí está clarito el cronograma electoral, 2018 elecciones (se refiere a las presidenciales). ¿O alguien tiene duda? ¿Cuál es la prioridad del país, cumplir los caprichos de una oligarquía o recuperar la economía?".

Maduro obvia el referéndum revocatorio, una de las banderas bolivarianas de la Constitución, que los días 26, 27 y 28 vivirá la recolección del 20% de las firmas necesarias para convocar el referéndum. Y también olvida las elecciones regionales, ya que los 23 gobernadores del país acaban sus mandatos el 16 de diciembre. Actualmente el chavismo controla 20 gobernaciones, 12 de ellas con militares, frente a tres opositoras, pero las encuestas adelantan que el resultado se revertiría, como poco.

"Los gobernadores del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) le dijeron a Maduro que no iban a poner en peligro su cabeza para salvar la de él", desveló Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea. Según el presidente, de celebrarse ahora las elecciones parlamentarias, "la revolución recobraría la Asamblea y tendríamos una buena victoria". En diciembre pasado, la oposición barrió al chavismo, obteniendo 112 diputados frente a 55 oficialistas.

El líder bolivariano se escuda en el decreto de emergencia económica y estado de excepción para eludir la convocatoria de las elecciones pendientes, pese a que éstas sólo costarían el 0,15% del presupuesto nacional.