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miércoles, 12 de octubre de 2016

Afinar el rumbo por @garciasim


Por Simón García


Reinan las incertidumbres en torno a la forma, el momento y los cómo del desenlace que tendrá este año el conflicto entre la sociedad y el Gobierno. Es así porque las complejidades de la situación ruedan como un dado. Pero hay datos y también conductas que previsiblemente pueden alterar las fronteras que hoy aparecen como inamovibles.

Hay una mayoría social y política que exige soluciones, urgencia y con la certeza que su situación jamás cambiará con el actual gobierno. Es una mayoría con madurez suficiente para tomar unas vías y descartar otras y que ha llegado a la conclusión, aparentemente paradójica, que sólo los cambios generarán estabilidad.

El gobierno es el polo conservador. Aferrado a su recetario comunista y empeñado en profundizar un programa de ajuste a la cubana. Ya destruyó a la clase media y ahora sus políticas están poniendo en su contra a los pobres. La prolongación de los severos castigos contra la población tienen un límite: la generalización de la crisis humanitaria. Su indicador más cruel, el hambre, se está expandiendo.

 Hay dos limitaciones gubernamentales adicionales. Una, más asociada a los intereses ocultos de la cúpula que al proyecto que aparentan defender mientras lo despedazan: la defensa de sus privilegios y los de una élite que opera, bajo impunidad injustificable, un entramado de mafias de la corrupción, del contrabando y del narcotráfico.


 La otra es la incompatibilidad entre la configuración totalitaria del régimen y el funcionamiento de unademocracia basada en el voto del pueblo, la separación de poderes y la competencia plural para acceder a ellos mediante elecciones. Todos los autoritarismos sonalérgicos a la Constitución cuando ella deja de servirles.

Maduro ha reiterado una sola cosa: no le importa la Constitución y está en rebeldía frente a cualquier solución democrática y electoral. Ha disuelto de hecho al poder legislativo, impidió las elecciones de gobernadores y ahora intenta bloquear ilegalmente el referendo. A su vez, arruina al país y le impone a la población calamidades insoportables.

Ese doble ataque, a la situación social de la gente y al ejercicio de derechos constitucionales terminará conduciendo a la extinción del gobierno. La propuesta de la MUD es la de poner ese proceso directamente en manos del pueblo.

Un objetivo que es posible lograr si todos los partidos y organizaciones de la sociedad civil deciden comprometerse a fondo en la realización del referendo. Si además, comprenden que la fuerza del cambio está en la gente y le conceden mayor importancia a su relación con ella.

Las jornadas del 20% deben formar parte del inicio de un acuerdo nacional con la participación de gobernadores, instituciones, organizaciones del mundo empresarial y del trabajo, universidades, gremios profesionales y todos los que ejerzan una representación útil para afinar los rumbos. Un primer paso para definir las bases, composición y objetivos de un gobierno de integración nacional el 2017.

09-10-16