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sábado, 15 de octubre de 2016

Maduro es un Dictador, hay que sacarlo, @RubenContreras_




Por Ruben Contreras, 13/10/2016

Obviamente que lo que acontece actualmente en Venezuela es una situación fuera de serie, pudiéramos decir digna de Ripley, aunque en realidad no nos sorprende, porque desde hace 17 años, de gobierno con militares y comunistas, pudiéramos decir que nuestro país entro en el mundo del realismo mágico, ya que cualquier acción realizada por quienes destruyen al país, está dentro de sus planes que tienen como objetivo la perpetuación en el poder.

El déspota de Nicolás  Madura, quien ejerce la primera magistratura en este país llamado Venezuela, ha seguido al pie de la letra el legado del felón de Sabaneta, quien  según Asdrúbal Aguiar, en su excepcional libro ‘Historia de la Inconstitucionalidad en Venezuela” le dio 278 golpes de estado a la constitución del país, ya que cuando perdió la enmienda en noviembre del 2007 y fue rechazada su propuesta de la geometría del poder, el hizo caso omiso a ese pueblo que voto en contra e inmediatamente dijo que no le iba a quitar una coma a su propuesta, razón por la cual creó el ministerio de las comunas y autorizo la creación de los consejos comunales, mediante una ley especial, la cual carece de base constitucional.

Es así, que ahora tenemos, entre tantos desaguisados y tropelías,  funcionando unos consejos comunales paralelamente a la acción constitucional que deben desarrollarlos órganos del estado como las alcaldías, quienes representan el nivel más cercano de ese pueblo, que clama por el funcionamiento de los servicios públicos.

Hoy la situación de Venezuela es complicada porque Maduro está demostrando que no acepta la elemental regla de oro de la democracia, como  es la de  la cohabitación con los demás poderes, tal como  lo señalo el Barón de Montesquieu en su libro El Espíritu de Las Leyes, ni el compartir la toma de decisiones con otras instancias, como es lo que está ocurriendoen una demostración dictatorial o despótica, cuando le está negando sus atribuciones, que el pueblo soberano y consciente de sus responsabilidades le dio a los nuevos diputados el mandato de legislar y de controlar los desaguisados y cantos de gallos a medianoche que se autorizaban hasta  aquel 6 de diciembre de 2015.

Decimos que Maduro es un Dictador debido a que desde el 30 de diciembre de 2015, la sala constitucional del tribunal  supremo de injusticia ha emitido  29 sentencias contra el poder legislativo, limitando y desconociendo su autoridad primigenia, dado que los únicos poderes del estado que son electos mediante el sufragio son la presidencia de la república y el parlamento, gobernadores y legisladores regionales, así como alcaldes y concejales y ya vemos como este mamotreto de gobierno, cambia gobernadores como los de Anzoátegui y Portuguesa sin fundamento jurídico y constitucional y desde el psuv, se asaltan alcaldías como la de Maturín y otras.

Esas sentencias exprés de ese impúdico tribunal, son atentatorias contra el poder legislativo y por ende contra la mayoría del pueblo venezolano que voto mayoritariamente por un cambio, cuestión que la peste militar detentante del poder se niega aceptar, ya que si fueran diligentes y quisieran solucionar los problemas del país, ya deberían haber emitido el pronunciamiento acerca de la legalidad de la proclamación hecha por el consejo nacional electoral, en relación a los diputados electos por el pueblo amazonense, pero no les conviene, ya que con esos tres diputados se faculta al legislativo para tomar decisiones trascendentes, en la cuales pudieran sentirse afectados esa banda de forajidos dirigidos por Maduro.

Juristas venezolanos, estudiosos de la constitucionalidad en nuestro país han señalado los desaguisados y tropelías cometidas por esa banda delincuencial apoderada del tribunal supremo y algunos como Vicente Haro, Blanca Rosa Mármol de León, Román Duque Corredor, Carlos Arteaga y Gustavo Linares Benzo, después de analizar la sentencia  814, emitida el 11 de octubre por dicho tribunal al filo de la medianoche autorizando al inmaduro a presentar ante la sala inconstitucional un decreto ley como presupuesto de la república,  han demostrado la flagrante violación de la constitución y han señalado específicamente los artículos 187, 311,312,313,314 y 315 y han enfatizado también la violación de la Ley Contra la Corrupción, la cual es la que previene y señala los delitos contra el patrimonio público en sus artículos 58,59 y 60.

Maduro es un dictador dado que con la aprobación del decreto de emergencia económica está  actuando fuera de la legalidad, ya que fue aprobado por dicho tribunal y no por el legislativo, que es a quien le corresponde su aprobación, y de acuerdo a la constitución, este decreto solo puede ser presentado una vez por año y el inmaduro ya lleva seis prorrogas de dicho decreto, cuestión que demuestra su ilegalidad.

Ahora, como es que el inmaduro de acuerdo a esa sentencia exprés 814 del 11 de octubre, tiene 5 días para presentar dicho decreto sin estudiar las variables económicas del país, porque estas las analizan los representantes del soberano, del poder popular electo libérrimamente por el pueblo, como las va a analizar dicho tribunal, si hasta ahora el banco central en otras de sus arbitrariedades no ha emitido los índices ni análisis del comportamiento económico y financiero del país, correspondientes al 2015 y 2016, entonces en que se van a basar para estudiar y analizar el presupuesto de la república. Además quien va a estudiar la correspondiente ley de endeudamiento público de la nación, correspondiente al presupuesto del 2017. Otra contradicción y flagrancia más de esta Peste Militar en él, poder.

El caso es que nuestro país, con una caterva de dictadores e impúdicos gobernantes como Jose Tadeo Monagas, Julián Castro, Antonio Guzman Blanco, Joaquin Crespo, Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez y Marcos Evangelista PérezJiménez, respetaron la forma constitucional, elegían su congreso y este les aprobaba su presupuesto, pero este nuevo dictador, seguidor del legado de Hugo Chávez, actúa de la manera más soez y prosaica, desconociendo la realidad del país que ya no lo soporta.

Ante esto la prioridad que tenemos los demócratas es salir del inmaduro. Ya he manifestado que la Mesa de la Unidad Democrática ha sido muy paciente en su accionar, preparando estrategias para lograr una vía constitucional que permita salir del déspota, pero la peste militar que destruye a Venezuela está consciente que todos los organismos internacionales le tienen la mira puesta y entienden que al salir del poder van a tener que rendir cuentas a la justicia venezolana y a la internacional, porque ese matrimonio con las  FARC, para amparar el tránsito y distribución de drogas es algo normal para este régimen, así como los acuerdos y venta de uranio a Irán desconociendo los protocolos de la ONU, entre tantas violaciones a los acuerdos internacionales, los tienen contra la pared, razón por la cual la MUD, debe ser más incisiva porque el pueblo llano, ese que no consigue medicinas, repuestos para sus enseres y vehículos, alimentos y hurga en los contenedores de basura, los maestros y trabajadores en general que no disfrutan de un salario  que le permita accesar a los bienes básicos, está esperando un llamado para demostrar la fuerza del pueblo unido que quiere un cambio en conducción del país.

Los venezolanos estamos a dispuestos a salir de estos delincuentes que asaltaron el poder en Venezuela a través de tantas elecciones y ahora como se murió el encantador de serpientes y no hay quien tenga la fuerza para realizar los cantos de sirena, aparte del bajón de los precios del petróleo que compraba conciencia, perdieron  la empatía con el pueblo y quieren la perpetuidad montados en las bayonetas, sin realizar ni el revocatorio ni las elecciones regionales,  pero no todos los militares forman parte de esta peste y los familiares de estos les reclaman los malos momentos que se viven en común, por lo que la olla de presión está a punto de explotar, por lo tanto lo que tenemos que hacer es avivar la llama de la candela para salir de esta infamia y despejar el horizonte.

Hay que sacar a Maduro, enjuiciarlo por déspota y destructor de la patria venezolana.