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miércoles, 31 de mayo de 2017

Un compromiso ineludible, por @lmesculpi



Luis Manuel Esculpi 30 de mayo de 2017
@lmesculpi

Pensaba que todo saldría como se lo habían recomendado. Inmediatamente después de lanzar la iniciativa esa impresión parecía ratificarse. Los asesoría de los españoles vinculados a Podemos parecía haber “dado en el clavo”. La constituyente le permitiría pasar a la ofensiva y descolocar a la oposición. La atención del país se concentraría en su propuesta. Confundiría a la opinión internacional, la constituyente requiere una elección de sus integrantes. Eludiría la acusación de no querer ningún proceso electoral. Claro el pondría las condiciones, las denominadas bases comiciales. No hay lugar a dudas que Tibisay refrendará la solicitud. Si es “originaria “podría suspender todo proceso electoral e intervenir los poderes “incómodos”. La Asamblea Nacional y más recientemente ese incordio en que se ha convertido el Ministerio Público podrían ser volteados “patas arriba”, tal como afirmara el Capitán. En su fuero interno llego a acariciar la idea de prorrogarse el mandato hasta la fecha mítica del 2021.

Con el transcurrir de los días el entusiasmo empezó a desvanecerse. No logró ni un solo apoyo significativo, solo su círculo más próximo. La macolla que gobierna. El rechazo a su propuesta invade todos los espacios de la sociedad. El PSUV es un hervidero de contradicciones. Incluso de acuerdo a informaciones que circulan hasta en la Fuerza Armada y su alto mando se manifiesta el desacuerdo, independientemente de la declaración oficial de su vocero político.

Comparto la argumentación que sostiene sobre la Constitución vigente que ella cuenta con el respaldo de casi la totalidad de los venezolanos, unos -la mayoría- la votaron en el referéndum realizado en el noventa y nueve y otros negamos la reforma que se propuso en el año dos mil siete. De tal manera que es más que evidente lo innecesario de apresurar la elaboración de una Constitución, solo por las ansias de poder de una camarilla que pretende perpetuarse en el gobierno.

No obstante sigue obstinadamente con su plan, han ordenado a las damas del CNE adelantar todos los preparativos para la elección de los constituyentes, anunciaron ya la inscripción de candidatos para esta semana -dedocraticámente ya los decidieron- otras gestiones también se adelantan para tener toda la trampa armada.

El profesor Hector Briceño de la UCV en un interesante trabajo, demuestra como las bases comiciales fueron diseñadas de tal forma que con un 20% de los votos se puede obtener la mayoría de la Asamblea Constituyente, con el escaso respaldo que se cuenta pretenden vulnerar la voluntad popular. De allí que no someten a la consideración del soberano la convocatoria y sus bases, tampoco lo harán con la Constitución que pretenden aprobar.

La sociedad democrática que constituye la inmensa mayoría del país, se opone a tamaño despropósito, con todo respeto difiero de amigos que pretenden adelantar una proposición política “despolarizadora”, desde cuya óptica hay dos polos que protagonizan la actual coyuntura, por un lado el gobierno y por otro la Mesa de la Unidad. Es sumamente importante valorar el hecho que desde distintos ángulos la mayoría de las visiones expresan su rechazo a la pretensión oficialista.

La conceptualización que expongo no es original, la tomo de la amiga Imelda Cisneros y la expreso con mis palabras: aquí no existe confrontación entre dos polos, en una parte está la mayoría de la sociedad democrática, el país entero que aspira el cambio político y en la otra una cúpula, cada vez más reducida, representada por la macolla que ejerce el poder.

La Mesa de la Unidad democrática, si bien no representa toda la oposición, es quien orienta a la mayoría de las fuerzas democráticas, constituyendo el eje fundamental para delinear su comportamiento. Dispone de suficientes insumos para diseñar y ejecutar una política acertada en la actual situación. Esperamos colocarnos nuevamente a la altura de las nuevas exigencias. Es más que una tarea, un compromiso ineludible.

 
Luis Manuel Esculpi
@lmesculpi