10 Últimos

viernes, 26 de mayo de 2017

Valores, democracia, voluntarios y mercenarios por @oscarbastidas25


Por Oscar Bastidas-Delgado


Los valores son pautas de conductas adquiridas a lo largo de la vida de las personas, grupos humanos, organizaciones y sociedades por influencias variadas: familiares, escolares, religiosas, políticas u otras, que permiten discernir entre cuales límites actuar ante determinados sucesos, son como rieles de un tren que conceden límites a quienes los poseen, los principios por su parte pueden entenderse como síntesis de los valores, como locomotoras que facilitan la comprensión y aplicación de los valores; el valor de la democracia por ejemplo, puede ser aplicado sin equívocos bajo el principio de “un ciudadano un voto”. La ética por su parte sería la sinergia de los valores y principios, ella tiene aposento propio en la mente de cada persona.

Los valores de unos pueden ser jerarquizados con diferencia por otros; tomemos la democracia como valor de referencia para ilustrar lo dicho. La democracia es un valor intrínseco que se inicia con el debate entre ideas en la mente de una persona, ella se exterioriza en las acciones y relaciones de esa persona con otras y, tal como la varita del Rey Midas, debe convertir en democracia todo lo que toca pues la democracia necesita de mas democracia para desarrollarse, hasta alcanzar niveles nacionales y mundiales convirtiéndose así en un preciado valor universal.

El valor y el principio de la democracia están en juego en Venezuela; dos posiciones se enfrentan: 1.- La de los ciudadanos que, vestidos de colores, la bandera en una mano, el “Gloria al bravo pueblo” en los labios, y la alegría de un triunfo seguro, exigen democracia y ocupan desde hace más de un mes las calles del país con sus pacíficas concentraciones y marchas; y 2.- la de unos mercenarios que con reconcomios azuzan a sus subalternos para que, con caras de tristeza y oscuros uniformes, arremetan contra aquellos a cambio de espejitos de ilusiones y prebendas.


La Real Academia Española (RAE) es clara en cuanto a estos términos: por voluntarios comprende: “… Que nace de la voluntad, y no por fuerza o necesidad extrañas a aquella”; 2. adj. Que se hace por espontánea voluntad y no por obligación o deber. Por mercenarios: “Dicho de un soldado o de una tropa: Que por estipendio sirve en la guerra a un poder extranjero […]; 2. adj. Que percibe un salario por su trabajo o una paga por sus servicios […]. Esta última acepción permite afirmar que no solo son mercenarios quienes reciben paga por usar armas con balas y lacrimógenas, también son aquellos de “cuello blanco” que detrás de escritorios y sofisticados equipos de computación, controlan comunicaciones, intervienen correos, y bloquean celulares de gente de oposición, entre otras actividades.

Las fuentes financieras son variadas con el erario público como base común, los guardias de la foto, los policías, los cuellos blancos y los paramilitares de los colectivos son todos funcionarios públicos. Esas fuentes se complementan con el chantaje de perder el empleo, los pagos por participar en marchas, el “pónganme donde haiga”, y las prebendas de un carnet de la patria que pretende desplazar la cédula de identidad de la que el Libertador se sentiría orgulloso. Afortunadamente existen deserciones; unos se sublevan; otros pasan a retiro o se niegan a reprimir compatriotas; los más, pasan a engrosar el 90% de ciudadanos que rechazan a quienes solo piensan en aniquilar oponentes para sobrevivir.

Sin dudas que la foto ut supra es congruente con las definiciones aportadas. La costosa pared metálica que el militarismo capitalista adquirió para su sobrevivencia, establece un claro deslinde entre voluntarios y mercenarios. La democracia es gemela de la libertad y el dúo Democracia-Libertad no acepta cuarteles. Prefiero la lentitud de miles tomando una decisión, a la rapidez de UNO decidiendo por miles.


26-05-17

http://www.talcualdigital.com/Nota/143066/valores-democracia-voluntarios-y-mercenarios