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viernes, 29 de agosto de 2014

Sin remedio no hay salud, por @PabloPerezOf

Pablo Pérez agosto de 2014

Otro de los síntomas terribles de la profunda crisis que vive el país, es la postración en la cual está el sector salud. El problema es tan grave, que cuando hablamos de postración no sólo hablamos de los hospitales públicos, sino también del servicio privado que está experimentando momentos bien difíciles.

La clave que muestra la verdad de lo que ocurre en el  sector salud en Venezuela, la expresaron los voceros de los hospitales y clínicas privadas, cuando solicitaron la declaración de la emergencia humanitaria en el país por el muy bajo nivel de inventarios de medicamentos e insumos que están padeciendo estas instituciones.

Otro dato clave lo dio también esta semana el presidente de la Federación Médica Venezolana, Douglas León Natera, quien aseguró que el 97% de los hospitales en el país apenas cuentan con el 2-4% de los insumos que son básicos para cumplir con el acto médico.

Todos los días podemos leer en los medios de comunicación titulares que indican que escasean medicamentos normales como antihipertensivos, analgésicos y antibióticos de uso común. Los niveles de escasez preocupan al máximo cuando se trata de medicamentos para tratar enfermedades graves como el cáncer, por ejemplo.

¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno ante todas estas evidencias? Negarlo todo. Para ellos aquí no pasan nada. Por eso maniobran con el discurso para que el pueblo sienta que todo es parte la supuesta guerra económica.

El colmo de la desfachatez fue la respuesta de la supuesta Defensora del Pueblo, Gabriela Ramírez, quien negó que la escasez de medicamentos fuera grave y en vez de defender al pueblo que recorre decenas de farmacias buscando un “remedio”, como siempre asumió la postura de la militante del PSUV que es y sólo defendió al gobierno.

Hay venezolanos que están muriendo irremediablemente porque es imposible conseguir un medicamento para tratar su problema. Esa es la realidad. Esa es la dura verdad que están viviendo los venezolanos, por más que el aparato de propaganda oficial trate de minimizar el problema.

Si añadimos el estado de los hospitales públicos, la verdad se convierte en una película de terror. En 15 años no han hecho mucho para mejorar la dotación de equipos, medicamentos e insumos de los hospitales públicos. Crearon un sistema paralelo de salud a través de la Misión Barrio Adentro y ésta también se encuentra en crisis.

En el Zulia hemos retrocedido mínimo 15 años en esta materia. La democracia social dejó hospitales públicos que si funcionaban. Dónde el paradigma de la salud gratuita era una realidad. Hicimos cuantiosas inversiones en tecnología, dotación e infraestructura. Hoy la realidad es distinta.

Quienes ocupan “temporalmente” el poder han destruido lo que hicimos y abandonado a los pacientes. Los hospitales hoy están en ruinas. No hay salud gratuita. Sólo quedan recuerdos. Hoy los pacientes tienen que llevarlo todo, bueno lo que consiguen en el mercado.

La salud en Venezuela está en coma. Ahora los venezolanos vivimos de un solo milagro: conseguir la medicina o encomendarnos a Dios.


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