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martes, 16 de mayo de 2017

«Contra Maduro se han sublevado ya hasta los propios chavistas», por GUILLERMO D. OLMO



GUILLERMO D. OLMO 15 de mayo de 2017

Francisco Poleo, vicepresidente del «Nuevo País», es uno de los muchos venezolanos que han tenido que exiliarse en Miami a causa de la situación política en su país. Miembro de una conocida familia de periodistas que edita diversos medios, sigue con creciente preocupación la crisis en la República Bolivariana.

-¿Cree que a Maduro no le gusta la prensa?

-Por supuesto que no. Estos días, sin ir más lejos, a los pocos canales de televisión abierta que quedan los tiene censurados y les impide retransmitir las marchas de la oposición. Las radios son todas de ellos. Chávez ya empezó con esta política, pero ahora se está agravando.

-¿Existe algún modo de sortear estas restricciones?

-Los periodistas se han empezado a refugiar en las redes sociales. Es lo único que queda.

-Las movilizaciones en Venezuela son permanentes y masivas. Pero Maduro, sin embargo, resiste.

-Cada vez tiene más gente en contra. El Gobierno es muy débil. La gran marcha de hace unas semanas no tiene precedentes, porque no solo fue una manifestación multitudinaria, sino que además prendió en los sectores populares de Caracas, que hasta hace nada eran feudo chavista. Toda esa gente estaba en la calle contra el presidente. No eran las zonas de clase media y clase alta, eran los barrios de las zonas más empobrecidas, que tradicionalmente habían sido leales a Chávez. El Gobierno tuvo que reprimir muy fuertemente las protestas.

-¿Cómo saber entonces lo que pasa realmente en Venezuela?

-Otro problema es que los periodistas allí están acostumbrados a cubrir información urbana, no periodistas de guerra. Y lo que se encuentran allí son situaciones de guerra.

-¿Estamos asistiendo al preludio del final de Maduro?

-Es muy sintomático que en una de las últimas marchas, pasada la medianoche, Freddy Bernal, hombre fuerte del chavismo que controla todo el aparato policial y paramilitar, y también la distribución de alimentos, empezó a transmitir por Periscope desde su casa que el país estaba en orden y que el Gobierno tenía la situación bajo control. ¿Para qué empieza un dirigente a lanzar ese mensaje a esas horas? También se inventaron un «noticiero patriótico» en la cadena nacional asegurando que la situación estaba estabilizada. Que digan esas cosas quiere decir exactamente lo contrario. En realidad, el Gobierno está totalmente descoordinado. Además, es un Gobierno muy amplio, como es propio de las dictaduras, y no ha perdido las riendas.

-Pero hace mucho tiempo que vemos protestas contra Maduro y también hubo muchas contra Chávez.

-Últimamente se ha alzado uno de los barrios más chavistas, el de El Valle, en el Gran Caracas. La oposición ya ganó allí en las últimas elecciones parlamentarias, pero es que en las últimas manifestaciones todos sus habitantes marcharon contra el Fuerte Tiuna, una de las instalaciones militares claves. ¿Qué habría ocurrido si la muchedumbre hubiera intentado asaltar el fuerte? El Ejército se hubiera negado a reprimir a toda esa gente.

-Da la impresión, efectivamente, de que solo el Ejército puede desbloquear la situación

-Es una situación muy complicada. Al contrario que la Policía y la Guardia Nacional, el Ejército se niega a reprimir a la gente. Hay muchos conflictos internos.