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sábado, 17 de septiembre de 2016

Gobierno prisionero por @perroalzao


Por Arnaldo Esté


No solo es el chisme tragicómico de Villa Rosa, es el terror cada vez más generalizado a tomar decisiones políticas que definan el curso y preservación del propio movimiento chavista, en lugar de optar, como lo están haciendo, por acciones policiacas e ilegales de represión balurda, a la vez que se agotan en discursos reiterativos que denuncian pobreza intelectual y poca imaginación. Uno hace el esfuerzo de oírlos para tratar de encontrar su sentido, pero me exige la disciplina del investigador hacerlo. ¡Es una ladilla!

Es lamentable eso de ser funcionario de alto rango y parapeto y no poder ir al café de la esquina por temor a ser caceroleado. La cárcel del propio miedo. La grave conciencia de la deuda impagable. Uno, que las ha pasado difíciles, sabe que, a fin de cuentas, la libertad se manifiesta en actos cotidianos, simples y sencillos: decidir tomar café y hacerlo.

El referéndum va. Más aun, el referéndum como revocación del gobierno ya es una conciencia vigente que solo espera ser ejecutada.

Al gobierno, en los diálogos posibles y necesarios, le toca también tomar decisiones y ejecutarlas y esas decisiones se refieren –de acuerdo con la honestidad para con una ideología asumida– a preservar ese movimiento. Que el repliegue no sea desbandada.


Claro, y hay que decirlo, no basta con eso de tomar decisiones y ejecutarlas: en el gobierno no hay un mando centralizado y tampoco todos los militantes, cargohabientes, cuentarecibientes, están ideológicamente comprometidos, y a ellos también hay que meterlos en el inventario del repliegue. A la hora de las decisiones muchos estarán angustiados por su posible futuro, muchos sentirán turbideces en sus acciones y negocios. Pero en todo caso, las decisiones son difíciles y severas: o se preserva el movimiento político o se liquida en una desbandada de moral rota. No todos cabrán en ese buque de refugiados.

Los próximos días son decisivos. Los opositores ahora tienen la iniciativa y la están usando: presión, presión y más presión sin tapar salidas o negociaciones.

Algo (intuición, brujería, contactos con el más allá) nos dice que el gobierno ha comenzado a plantearse escenarios. Escenarios en los que aparecen –cosa rara– la oposición, la crisis general y el referéndum. Escenarios en los que, aun con la mayor ingenuidad o torpeza, se encuentran condicionamientos tales como: ¿qué harán los militares si cerramos la Asamblea Nacional?, ¿cómo quedaremos si se da el referéndum y lo perdemos?, ¿cómo será el gobierno si el referéndum es en 2017 y queda en el poder un generalote?, ¿no tendrá ese generalote su propia agenda?, ¿y si hay nuevo gobierno y toma represalias para dónde cogemos?, ¿cómo trataremos a nuestros propios radicales que nos tildarán de traidores cuando dialoguemos y negociemos? Y si hay elecciones regionales…, ¿tendremos que desconocer también a los nuevos gobernadores?, ¿qué hacemos si en el firmazo del 20% se llegan a recoger 8 millones de firmas?

Por muy torpes que puedan ser, tienen también asesores y consejeros, encuestadores e interesados internacionales que les cuentan cuentos negros. Lo saben y lo sabemos: ¡vienen cambios!

arnaldoeste@gmail.com

17-09-16