10 Últimos

lunes, 12 de septiembre de 2016

Otrova Gomás se fue porque sabía lo que venía por @Espemar


Por Esperanza Márquez


Jaime Ballestas conocido como Otrova Gomás, escritor venezolano que utiliza extraordinariamente el humor y autor de ventas asombrosas. Estudió Derecho y Filosofía. Fundador y colaborador de importantes revistas humorísticas y columnista de casi todos los periódicos venezolanos. Ha publicado diversos libros como Laberintos peligrosos, El caso de la araña de cinco patas, El hombre más malo del mundo, entre otros. Su última novela La cabalgata tenebrosa, agosto 2016.

–Desde hace 12 años vive fuera del país, ¿por qué? ¿Cómo ve la realidad nacional desde fuera?
–Para ver las cosas desde afuera hay que tener una razón de por qué estás afuera. Realmente yo soy un venezolano profundo de raíz intensa con la patria y cuando hablo de la patria es la verdadera, de donde nací, con gran familia extranjera por muchos frentes, con raíces extranjeras lejanas, pero el punto es que quiero demasiado a Venezuela para que se explique por qué me fui, más cuando confieso que como escritor tuve lo que puedo considerar, a mi gusto personal, un éxito total porque vendí demasiados libros, casi un millón de ejemplares una persona que no es académico ni está vinculado al mundo de las letras, pero lamentablemente con todas mis conexiones con todos los diarios importantes de Venezuela, menos El Universal, lo tuve que dejar porque yo viví el comunismo en los años 60, 63 que me fui a Hungría y el estar allá me permitió descubrir la falla terrible que tiene este sistema marxista y más porque tuve también la desgracia, o la suerte, de haber coqueteado con el marxismo sin ser nunca miembro político de organizaciones comunistas, pero sí tenía una ilusión juvenil de marxismo porque por vía de la filosofía, cuando la estudié, curiosee mucho el marxismo-leninismo que es una cosa política, pero la teoría del materialismo tanto el dialéctico como el histórico eso es el mundo filosófico y ahí coquetee, no en el político, jamás.

Jaime Ballestas, Otrova Gomás pasó en aquellos sitios 3 años y medio hasta que regresó al país, casado y trabajó como abogado, pero no dejo de volver a esos países comunistas.

–¿Qué ocurrió que le hizo abandonar el país?
–Ocurrieron cosas políticas en Venezuela que me permitieron saber por amistad con mucha gente vinculada al Gobierno y enterarme que el proyecto era la destrucción total, completa de la estructura socio económica que tenía Venezuela, con el objeto de sustituirla por un régimen comunista, abiertamente comunista al estilo cubano, muy vinculado al control cubano y con aquellos personajes izquierdosos que estaban en el país y que impulsaban esa revolución. Entre otras cosas me propusieron incorporarme a aquel proceso destructivo, que yo con mi imaginación y “el hombre más malo del mundo” era el que necesitaban para acabar con el capitalismo venezolano, hacerlo lentamente, el proceso era para 20 a 30 años, ese era el plan, y yo dije: si viene para acá el comunismo este jovencito se va porque ya yo los conozco. Mi señora había sufrido la desgracia de haber nacido en un sistema comunista, sufrió las hambrunas, las colas que ahora hay en Venezuela y decidimos regresarnos a Europa y nos fuimos de Venezuela a Hungría.

–Pero de alguna manera estuviste vinculado con el país.
–Sí, fue una ida parcial porque tengo la ilusión del proyecto del Museo del Humor, una cosa muy completa que fui enriqueciendo con el paso de los años y hoy la idea, y me dan ganas de reír porque es de humor, pero me dan ganas reír porque es para ganar dinero, es para vender la franquicia y el apoyo para ese museo eran los más de 500 inventos que tengo cada uno más cómico que el otro y por otro lado incorporaba la cantidad de colecciones, totalmente inútiles, que he acumulado, como la colección de venenos, la de piedras y rocas de la calle. Ese proyecto me hizo que mantuviese un pie en el país.

–¿Ha estudiado la situación actual?
–No tengo amarre político, pero por otro lado tengo la ventaja de conocer la mentalidad venezolana porque soy muy viejo, ya voy para los 180 años ¡Perdón! Para los 80, están cerca, pero me siento como un muchachito de 45… estoy envejeciendo porque el año pasado me sentía de 40. La edad está en el cerebro y si tienes proyectos puedes estar absolutamente seguro de que alargas la vida y rebajas el estrés que es nuestra desgracia en este momento en el país que está destruyendo una cantidad de valores, de potencialidades que todavía no se han ido del país, tienen capacidad y con esa gente sí se puede levantar un país. Bastaría con un cambio por lo que yo apoyo el revocatorio, incluso ayudando a los propios chavistas que quieren salir de este señor, cuyo nombre prometí no pronunciar nunca más en mi vida porque me produce demasiado desagrado. Yo lo llamo señor porque en la basura también hay niveles de señoría porque existe el Rey de la basura y existe el Rey del Mal, hay de todo, todo es válido y yo le respeto el nombre de señor.

–¿Qué opina de este señor?
–Lo único que no le voy a poder respetar son las creencias erradas que él tiene de la Venezuela que está destruyendo por órdenes de Cuba. Cuando este señor asumió la presidencia levantó la mano y dijo: mi Patria es Cuba, y a confesión de parte relevo de prueba. Para mí él sí es un asqueroso instrumento repulsivo del imperio cubano comunista que pretendió simular que iban imponer el socialismo en Venezuela, pero era realmente para robar al país lo más que pudieran con contratos completamente leoninos a favor de ellos.

–Este señor piensa que él y el proceso serán eternos.
–No es sólo él, es el país que él lo destruye, pero tiene un error porque cree que esto es eterno, a él no lo tumba nadie, el sistema actual es hasta la muerte, cien años. Está equivocado de manera absoluta, el error máximo, es la estupidez máxima pretender que un estado errado puede mantenerse indefinidamente.

–¿Su último libro La cabalgata tenebrosa tiene que ver con Venezuela?
–Es un país ficción, en todos existe la corrupción y ellos creen que eso es eterno, pero no puede serlo porque el sistema cubano se mantuvo y se ha podido mantener el de Venezuela en buena parte porque debido a la Guerra Fría el apoyo que le dio el imperio soviético, ese aparataje de protección, de seguridad cubana todo eso hizo a los Castro hombres fuertes y éste recibe de Cuba vía el otro, el innombrable, el comandante sagrado, eterno, eterno en el infierno, ahorita le dieron una nueva paila, la única paila en el infierno que tiene 45.000 grados en la mañana y 200.000 grados centígrados en la noche y la hicieron exclusivamente para él.

–Mao decía que el sistema capitalista tenía los pies de barro.
–Es el sistema socialista con toda esa aparente eternidad es el que tiene los pies de barro. En cambio el capitalismo que Mao decía que era el gigante con los pies de barro, no se ha acabado, hay capitalismo bueno, malo, como ha habido en todas las formas políticas mundiales. Es evidente que tiene graves fallas, pero en Venezuela logramos medio levantar una industria y estos señores llegaron a destruirlo y esa destrucción que produjeron es el cáncer que ellos mismos se inyectaron porque no hay manera de sobrevivir con las crisis extremas y ese famoso petróleo a 300 dólares el barril que no les funcionó, eso nunca en la vida ocurrirá. A menos que sea por un mes durante la tercera guerra mundial, pero no más de un mes porque después de las bombas atómicas hacen que el petróleo no tenga importancia para absolutamente nada, lo único que tendrán valor en esa guerra serán los pozos petroleros vacíos que serán para esconderse de la radioactividad porque el planeta no se salva con una nueva guerra. Este señor está en este momento en una situación petrolera lamentable, porque el petróleo, los barriles energéticos de la piedra de donde se saca petróleo en los Estados Unidos determinó el valor de por vida mientras estemos en la tierra, que es 40, 45 dólares.

–¿Qué va a ocurrir?
–Aquí tiene que haber una unidad de gobierno, no este señor, sino un gobierno con un mínimo de decencia, incluso de ellos, es más, es necesario que los cuatro gatos que haya tienen que incorporarse con una toma de conciencia y ya los he oído con una especie de mea culpa, los que se dieron cuenta de que no funciona el socialismo, el comunismo, el que había en proyecto en Venezuela se transformó en otra cosa: en la estructura de corrupción más grande del planeta.

–Pero no solamente se robaron dinero.
–También se robaron el futuro al mandar fuera a tres grupos de personas: a los que ellos llamaban Suma Cum Laude, la alta gerencia, gente muy competente; a los jóvenes que tenían inicio en las profesiones y eran brillantes, el comandante que está en el infierno no los quiso aquí; y se fueron y se están yendo y no los va a parar nadie los hijos, los niños que se van a ir a estudiar en otros países. Por eso somos el país más robado.

–¿Cree que hay posibilidad de que el país se recupere?
–Yo creo que sí es posible. Con un cambio, porque no creo que haya golpe ni una revuelta popular, yo no lo creo, y hay otra con un referéndum donde el mismo gobierno se queda, pero con gente de otra mentalidad, con disposición al diálogo, con una unidad nacional en donde el actual gobierno que no quiera perder ciertos privilegios acepte la conducción de una mayoría y toda la mayoría está de acuerdo en un cambio importante. El segundo paso es una renegociación de la deuda interna y externa, vinculada a un cambio total de lo que le pasó a PDVSA. La tercera es el regreso de los que están afuera que sería un factor de recuperación por ser gente preparada, con un mínimo de ahorros que puede aportar para negocios y la inversión extranjera, pero estos señores no quieren que los ayuden, llegan al extremo que no aceptan la ayuda, que es una maldad infinita.

–¿Cuál es el final de los malos?
–Este señor se pela si cree que va a morir a los 70, 80 años, el mal lo va a destruir antes. Los malignos del planeta no llegan a los 62, 65 años, todos Hitler, Mussolini, todos mueren a una edad que hasta ahí llegan, el organismo no da para resistir tanto mal. Yo me gradué de mal no por el Hombre más malo del mundo, sino por el humor negro que en cierta manera es una forma de descubrir las fallas de las sociedades y del ser humano por la vía del humor negro porque es como más cruel decirte en la cara lo que la gente es. La maldad se paga y ojalá lo entiendan los del alto gobierno.

–La cabalgata tenebrosa.
–No quiero que se piense que ese libro está escrito sobre Venezuela. El tema gira sobre un grupo económico harto de la corrupción de ese país mágico, increíble, deciden contratar a un killer que es surrealista y ahí está la parte divertida porque se mata a un corrupto con estrés. Es humor negro, pero es una ficción factible en cualquier lugar del mundo. El libro va a ser un best seller mundial, estoy absolutamente seguro porque es demasiada la corruptela en el planeta y todo el mundo que lo lea siente y se desahoga cuando vea esa forma de venganza, no es matarlo por matarlo, el secreto es que se puede acabar con la máxima seguridad de alguien que cree que es invulnerable porque está en el poder. Ese es el secreto. Y sobre esa base a todos los que han robado les dicen: señores ya lo vieron… devuelvan el dinero, negociemos y en la novela mucha gente asustada devuelve el dinero.

–¿Puede haber un final más siniestro, tenebroso?
–Sí creo que es posible que desaparezca todo, si viene un hueco negro y nos chupa, se desprende el sol y nos agarra a lo mejor se acaba todo, esta es la más tenebrosa porque no queda nada ni de Venezuela ni de ningún lugar y ellos se recordarán, si existe como yo lo creo, que la vida no desaparece con la muerte física del cuerpo, es probable que en algún lugar van a sentir un arrepentimiento eterno, porque es terrible haber hecho mal y después descubrir que se hizo tanto mal.


10-09-16

http://www.talcualdigital.com/Nota/132636/otrova-gomas-se-fue-porque-sabia-lo-que-venia