MaDenisse Fanianos de Capriles 15 de
noviembre de 2015
A continuación copio en mi columna de hoy la
pregunta que le hicieron los periodistas al Papa Francisco en el vuelo de
regreso de Estados Unidos a Roma sobre el “divorcio católico”, sin duda un tema
que interesa a muchas personas.
“Santo Padre, usted no puede obviamente anticipar
el debate de los padres sinodales, lo sabemos perfectamente, pero queríamos
saber si antes del Sínodo en su corazón de pastor quiere realmente una solución
para los divorciados vueltos a casar. Queremos también saber si su Motu Proprio
sobre la regulación de la nulidad, ha cerrado para Ud. este debate. Y para
terminar, qué responde a aquellos que temen que con esta reforma la creación de
facto del llamado divorcio católico. Gracias."
Papa Francisco: "Empiezo por la última. En la
reforma de los procesos, del modo, he cerrado la puerta a la vía
administrativa, que era la vía por la cual podía entrar el divorcio. Y se puede
decir que aquellos que piensan en el divorcio católico, se equivocan, porque
este último documento ha cerrado la puerta al divorcio que podía entrar, y era
más fácil, por la vía administrativa, siempre estará la vía judicial.
Luego, continuando con la tercera, el documento:
éste ha estado pedido por la mayoría de los padres sinodales en el Sínodo del
año pasado, acelerar los procesos, porque hay procesos que duraban diez, quince
años, en una sentencia, y luego otra sentencia, y una apelación y otra
apelación y no se terminaba nunca.
La doble sentencia, cuando era válida y que no
había apelo fue introducida por el Papa Lambertini, Benedicto XIV, porque en
Centroeuropa, no digo el país, había algunos abusos, y para pararlos él
introdujo esto (la doble sentencia), pero no es una cosa esencial al proceso.
Los procesos cambian y la jurisprudencia cambia y se mejora siempre, en ese
momento era urgente hacerlo. Luego Pio X ha querido acelerar y ha hecho alguna
cosa pero no tuvo el tiempo o la posibilidad de hacerlo. Los padres sinodales
han pedido esto en el aceleramiento del proceso de nulidad matrimonial y
termino en eso, este documento, este Motu Proprio, facilita los procesos en el
tiempo, pero no es un divorcio, porque el matrimonio es indisoluble cuando es
sacramento, y esto la Iglesia no lo puede cambiar, es doctrina, es un
sacramento indisoluble.
El procedimiento legal es para probar que eso que
parecía un sacramento no era sacramento por falta de libertad, por ejemplo, o
por falta de madurez, o por enfermedad mental, pero tantos son los motivos que
llevan luego de un estudio, una investigación a decir 'no, ahí no hubo un
sacramento', por ejemplo, porque esa persona no era libre, un ejemplo ahora no
es común pero en algunos sectores en la sociedad es común, al menos en Buenos
Aires era, el matrimonio cuando la novia estaba embarazada, deben casarse, yo
en Buenos Aires al sacerdote les aconsejaba con fuerza casi prohibía hacer el
matrimonio en esta condición, nosotros lo llamamos matrimonio en apuro, para
cubrir todas las apariencias, y el niño nace, algunos van bien pero no hay la
libertad y luego va mal se separan y si 'yo he estado forzado a hacer el
matrimonio porque debía cubrir esta situación', y esta es una causa de nulidad,
tantas, la causa de nulidad, ustedes pueden buscarlo en el internet, están
todas ahí, son tantas.
Luego el problema de los divorciados que están en
una segunda unión, ustedes lean, lo tiene, el Instrumentum Laboris, aquello que
se discute, a mí me parece un poco simplista decir que el Sínodo, que la
solución para estar personas es que puedan comulgar, esa no es la solución, la
única, aquello que el Instrumentum Laboris propone es tanto y también el
problema de la nueva unión, de los divorciados, no es el único problema, en el
Instrumentum Laboris hay tantos, por ejemplo los jóvenes no se casan, no
quieren casarse, es un problema pastoral para la Iglesia, otro problema la
madurez afectiva para el matrimonio, otro problema la fe, “yo creo, que esto es
por siempre, sí, sí, sí creo”, pero ¿creo? La preparación para el matrimonio,
yo pienso tantas veces que para ser sacerdote hay una preparación de ocho años,
y luego como no es definitivo la Iglesia puede quitarte el estado clerical.
Para casarse para toda la vida se hacen cuatro cursos cuatro veces, hay algo
que no va, el Sínodo debe pensar bien cómo hacer la preparación al matrimonio,
es una de las cosas difíciles, pero todo está listado en el Instrumentum
Laboris, pero me gusta que me haga esta pregunta sobre el divorcio católico,
eso no existe, o no hubo matrimonio, esto es nulidad, no ha existido, y si ha
existido es indisoluble, esto es claro.”
Gracias Santo Padre por su aclaratoria.
Recemos ahora por el Sínodo de la Familia, que
comienza este próximo 4 de octubre, para que el Espíritu Santo ilumine a los
padres sinodales y las conclusiones que de allí salgan ayuden a las familias
católicas del mundo entero a vivir felices bajo el camino que nos enseñó
nuestro Señor Jesucristo.
MaDenisse Fanianos

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Para comentar usted debe colocar una dirección de correo electrónico