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miércoles, 14 de agosto de 2013

Santos y Maduro, los mercaderes de la política


Por Jesús González Briceño, 08/08/2013

Mensaje con Destino: las necesidades económico-comerciales   obligan a los presidentes a  renegociar la paz de  ambos países.

La doctrina política y la definición  de estado no es algo banal, superficial  o peyorativo, sino todo lo contrario, se refiere al arte de gobernar una sociedad determinada en que intervienen diversos  conceptos e ideologías que,  en cierto nivel de equilibrio,  mantienen el orden social en la búsqueda del bien común, con  el ejercicio del poder público, en un determinado territorio jurídicamente organizado. De la ciudad o polis se pasó al concepto territorial más amplio (nación, unidad histórica territorial y humana) con determinados límites en que se debe preservar el orden, la paz y unidad internos, entre partidos o fracciones ideológicas distintas, regulados por un estatuto fundamental (constitución o leyes) en que las relaciones y el respeto de los derechos humanos desempeñan un papel importante al interno o fuera de su propio territorio. Muchos y dispares sistemas y formas  de gobierno  han devenido a través de la historia para conformar sociedades más o menos organizadas, y ello depende de su evolución política, económica, social y cultural, y de allí  su grado  correlativo de su desarrollo integral en todos sus órdenes. La dicotomía más relevante de los sistemas políticos se configura entre la democracia y la autocracia, dando lugar a matices y diferencias entre las formas de  gobiernos autoritarios (v.g. comunismo, fascismo, nazismo, falangismo, fundamentalismos religiosos, castrismo, etc.) y democráticos con sus facetas de democracia directa ( casi inexistente), la indirecta  o representativa, semidirecta o  participativa y la líquida, siendo la  SEMIDIRECTA o PARTICIPATIVA la más practicada y común, la cual está  dotada de mecanismos de defensa como el referéndum (revocación del mandato), plebiscitaria (aprobación de una norma, constitución o ley) e iniciativa para proponer o derogar  un instrumento jurídico o reglamentario.

La democracia actual colombiana  es representativa, sumida en una crisis de más de 60 años que ha evolucionado insuficiente pero  progresivamente ha podido evolucionar  para resolver  su conflicto con los guerrillas comunistas de las FARC y otros grupos subversivos, en la cual no se ha podido encausar los diversos intentos de pacificación, y envuelta actualmente en  La Habana en un proceso de negociación con ese grupo irregular para recomponer este endémico conflicto, cuyas consecuencias han sido atroces y nefastas para millones de colombianos diezmados, desplazados de sus tierras y de sus familiares, mutilados  por acciones de las minas y explosivos, secuestrados y desplazados en más de tres millones de personas, en que se han involucrado principalmente las guerrilleras, autodefensas, narcotráfico, fuerzas públicas y extremistas foráneos como El ETA español, Hezbolá y los movimientos irregulares venezolanos. Y aunque nuestro fallecido presidente lo haya denegado una y otra vez, es cierto que dio  apoyo moral, logístico, financiero y la permisibilidad, entre otras facilidades, de encontrar refugio dentro de nuestro territorio. Las guerrillas colombianas actualmente operan en  nuestras fronteras zuliana, tachirense, barines y amazónica, con penetración y residencia en poblados de Barinas y Apure, en Guárico y más recientemente en el estado Amazonas, denunciadas por el gobernador de esa entidad. Además de la ayuda sustancial y directa del gobierno cubano, como lo  demuestra el caso reciente del carguero norcoreano, que a través del canal panameño esta apertrechando las guerrillas del sur-pacífico (Putumayo Caquetá, Nariño, Cauca y Amazonas); y la costa  caribeña colombiana también es objeto de esta solidaridad castrista,  lo que denota el sueño de Fidel de anexar Colombia a su ajedrez comunista de América Latina. En estas condiciones el presidente Santos está negociando el futuro de Colombia por su ambición reeleccionista presidencial.

De esta lado de la frontera observamos que antes de 1999, con la elección presidencial de Chávez, nuestro país gozaba también de una democracia con déficits perfectibles y superables ,de paz y respeto a nuestras leyes, canalizada en la Constitución de 1961, y muchos venezolanos y grupos de opinión política, social y cultural ayudaron a dar al traste la democracia puntofijista, coja de una pata, para dar a  luz la revolución bolivariana del siglo XXl, que durante 14 años nos ha brindado las peores iniquidades y nefastas consecuencias criminales, represoras, confiscatorias de los derechos humanos y un listado considerable de presos políticos y exiliados, confiscación de cientos de fundos y empresas productivas, cierre e incautación de emisoras y televisoras; amenazas y criminalización de editores, periodistas y medios de comunicación, y  el control casi total del espectro radioeléctrico y televisivo; arremetida violenta contra las universidad autónomas, estudiantes y profesores a los que  ha sumido en la pobreza;  la persecución, criminalización y muerte de obreros y dirigentes sindicales y una crisis económica de inflación y pérdida del valor de la moneda. La violación continuada y  sustantiva de la Constitución Bolivariana de 1999, ha dado lugar a un régimen autoritario y casi totalitario en que se persigue a la  disidencia y discrepancia, se instala la exacerbación del MILITARSMO y el ARMAMENTISMO; implantación a toda costa del UNIPASTIDISMO Y PENSAMIENTO ÚNICO, aún no logrados,  que fusiona el partido con el  estado; la búsqueda y creación DE UN HOMBRE NUEVO; la exaltación de la SEUDO SOBERANÍA Y EL NACIONALISMO, corrupción y cleptocracia y la exacerbación de la participación y protagonismo de las masas populares como señuelo para el culto de la  personalidad de COMANDANTE SUPREMO que subsume en si mismo todos los poderes del  estado.

La reciente reunión entre el presidente Santos y Maduro en Puerto Ayacucho, estado fronterizo venezolano con Colombia, el 23 de julio pasado, demuestra el cinismo de ambos mandatarios en que después de ser el expresidente Uribe el peor enemigo de Chávez, por denunciarlo en la CIDH y ante el CPI de la HAYA por apoyar y permitir campamentos y refugio de las FARC en territorio venezolano, y antes de intercambiarse lisonjas recíprocas, se convirtieron en los mejores nuevos amigos. (7/11/2010).Como ministro de Defensa y de la Policía Nacional del presidente Uribe, Santos infirió los más duros zarpazos a las FARC, con el apoyo de El Plan Colombia y de la inteligencia israelita;  dio golpes certeros al narcotráfico, los cultivos ilegales y a las propias FARC, con el bombardeo a su campamento en Ecuador donde eliminó  al  comandante Raúl Reyes con la operación Fénix, en marzo de 2008; desmovilizó a la Alias  Karina  y liberó  la excandidata presidencial Ingrid Betancourt y otros prisioneros estadunidenses y colombianos, en la Operación Jaque, agosto 2008; en septiembre de 2010 dio de baja al Mono Jojoy, Jorge Briceño, en el ataque combinado al Frente 48 de las FARC, en la operación Sodoma; y coadyuvó en la política de Seguridad Democrática con los escándalos de los Falsos Positivos para reforzar ilegalmente la persecución y eliminación de los irregulares. Elegido presidente en 2010 continúo con su efectiva política de liquidación en el sur y este colombianos cerca de las fronteras con Ecuador y Venezuela, respectivamente, sin tregua.

Después de disparar palabras gruesas contra Santos, acusándole de quebrantar los acuerdos de Santa Marte, done él mismo Maduro estuvo presente acompañando al presidente Chávez, por la entrevista concedida al opositor Enrique Capriles ,el 29 de mayo pasado, ambos se reunieron en la Base Fluvial de Puerto Ayacucho, en una tarde muy calurosa, para zanjar diferencias y recuperar el tiempo perdido en esta y posteriores reuniones de alto nivel entre sus cancilleres a celebrarse en Caracas, para tratar temas como el control del narcotráfico, que hace mucho daño al Estado Zulia, según el propio Santos, la seguridad y la lucha armada contra los grupos terroristas y el comercio bilateral entre ambos países. De los mandatarios se oyeron comentarios intrascendentes tales como: TENEMOS LA OBLIGACIÓN  DE MANTENER BUENAS RELACIONES EN BENEFÍCIO DE NUESTROS PUEBLOS… DEBEMOS FORTALECER LAS RELACIONES POLÍTICAS  SOBRE LA BASE DEL RESPETO PARA QUE SE DESARROLLEN LAS RELACIONES POLÍTICAS EN TODOS LOS ÁMBITOS .Además de que el presidente colombiano, entre otras frases vacías y superficiales, expresó: TENEMOS VISIONES DIFERENTES EN MUCHAS COSAS, PERO TENEMOS  LA OBLIGACION DE MANTENER BUENAS RELACIONES…

Jamás en la cronología reciente de tantas reuniones entre Chávez y sus homólogos colombianos, se había generado tanta vacuidad e irrelevancia, en unas relaciones bilaterales cargadas de dramatismo por graves y lamentables acontecimientos por la actuación y penetración de las guerrillas colombianas en nuestras fronteras, de narcos y bandoleros, por  múltiples secuestros y vacunas pagadas por los pobladores fronterizos venezolanos, por el desplazamiento de refugiados colombianos por causa de acciones irregulares y por la permanencia de las FARC y el ELN en nuestros poblados  de estados fronterizos y en su interior, como son os casos de alto Apure, Barinas  Guárico , en  Lara ( Unidad Territorial Che Guevara en Barquisimeto), en connivencia con autoridades militares  y civiles nacionales y con Las Fuerzas Bolivarianas de Liberación. Es extraño que Maduro ni Santos  no hayan puesto sobre el tapete  hechos  comprobados  como el material subversivo repartido por el ELN en las escuelas estadales y nacionales recientemente en Táchira , ni las intervenciones de las guerrillas colombianas en la elección del 14-A en Zulia y Amazonas y la ocupación de este territorio por guerrillas colombianas y la construcción de 4 pistas o aeropuertos como ha denunciado el Gobernador Guarulla (Entrevista al Gobernador en la TV por internet de Capriles el 10/7/2013).Mucho más grave es que el  6 de agosto,(Lapatilla), la Asamblea Nacional de Venezuela  se haya negado a discutir el  tema de la propaganda subversiva en las escuelas de Táchira. Los mercaderes presidenciales de la reunión de Puerto Ayacucho se limitaron a recomponer la agenda comercial interrumpida a raíz de su entrevista con Santos en Bogotá para arreglar la deuda de importadores venezolanos y el de Venezuela para que el vecino país le saque la pata del charco ante la escasez de alimentos y  productos de primera necesidad. Hay otros mercaderes de la política regados por Bolivia, Ecuador, Nicaragua y, en particular de Cuba que. como buitres, se reparten el botín del petróleo venezolano.


Jesús González Briceño

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