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sábado, 8 de octubre de 2016

Trabajo y Cooperativismo en Venezuela


Por  Nelson Freitez


De las posibles contribuciones que la práctica laboral en cooperativas -que funcionen bajo valores cooperativos universalmente reconocidos- el Cooperativismo puede ofrecerle a los modos como los venezolanos practicamos y valoramos el trabajo:

La alta motivación afiliativa que ha sido identificada en la población venezolana, como expresión de su necesidad de cultivar amplias y significativas relaciones sociales como prioridad de su vida, puede ser combinada con la conformación de equipos efectivos de trabajo y con la corresponsabilidad en la gestión de las empresas, si el espacio laboral está organizado y funciona de acuerdo a una dinámica de participación colectiva en la dirección y operación del mismo, de circulación amplia de información y de valoración del trabajo y de las personas que lo practican.

Estudios sobre los atributos positivos que los venezolanos le confieren al trabajo señalan que en una proporción coincidente, las personas en el trabajo valoran tanto lo que consideran suficiente remuneración del mismo como “…la amistad, el buen trato, el sentirse bien y cómodo en su ambiente de trabajo” (Briceño-León). El reto del cooperativismo es lograr potenciar esa disposición favorable al trabajo de la población bajo tales condiciones de relación social, con la eficiencia y la disciplina que la producción y el trabajo organizado demandan.


Una organización cooperativa es una asociación y una empresa, en la que se fusiona el capital y el trabajo y, por tanto, no existen propietarios privados del capital que la dirigen y concentran el poder. Al contrario, en las cooperativas el poder concentrado debe disolverse debido a la participación de sus asociados en la gestión y dirección de las mismas, socializando el ejercicio del poder al compartirse colectivamente. Esta forma de organización y funcionamiento puede ser el ´antídoto´ para ese rechazo que la población trabajadora venezolana presenta en los ambientes laborales con respecto a  “Ser mandado” como uno de los atributos más negativos del trabajo

Investigaciones de casos de empresas privadas exitosas también identifican que lacombinación de los elementos afiliativos, con una apropiada conducción de la empresa que incentive y reconozca el logro, puede ser estimulante para motivar el trabajo de la población venezolana

Esa rearticulación posible y equilibrada en nuestras motivaciones entre afiliación, logro y poder, puede alcanzarse en mayor posibilidad en las cooperativas, en las cuales los trabajadores –por definición– son sus propietarios y los destinatarios de los excedentes que genere la actividad productiva que se emprenda.

En un país en el cual los incentivos al trabajo se encuentran distorsionados y no se corresponden con su productividad, una redefinición de los estímulos económicosdel trabajo debe provenir de la planificación que realice el grupo de trabajo, de su esfuerzo productivo y, por ende, de su distribución equitativa. En las cooperativas que deben definir al inicio de su ejercicio anual el monto de las retribuciones económicas periódicas que aspiran alcanzar, se incrementan las posibilidades de que sus asociados-trabajadores puedan vincular el trabajo realizado con las retribuciones y beneficios que percibirán. Lo cual aumenta la motivación para el trabajo y la disposición a realizar un esfuerzo individual y colectivo por los logros de la cooperativa.


07-10-16