Páginas

lunes, 24 de agosto de 2015

Vea como Maduro preserva el legado, por @fariasjoseluis



José Luis Farías 23 de agosto de 2015

Corto y Picante

“¡YO ROBARÍA! para darle de comer a mis hijos”, en tono grave y con profundo dramatismo espetó el Eterno dirigiéndose a la Presidenta de la antigua Corte Suprema de Justicia, quien hizo mutis.


Dichas por un ciudadano común, aquellas palabras podrían haber sonado como un “justificable” gesto de desesperación en caso de. Pero expresada en cadena nacional, por el recién electo Presidente de la República, con una poderosa legitimidad y una enorme popularidad, rodeado de un séquito que no pudo ocultar su incomodidad al oírlas, constituyó una clara invitación a delinquir para los millones de venezolanos que se encontraban en esa situación y sonó como música celestial en los oídos del hampa.

Fue la exacerbación del viejo principio político maquiavélico de “el fin justifica los medios”, aplicado sin escrúpulos para manipular el resentimiento popular anidado por 15 años de una crisis terrible iniciada el viernes negro del 18 de febrero de1983.

Refresco la memoria colectiva para destacar la similitud entre ese bochornoso hecho y la reciente presentación por Nicolás Maduro del video-basura sobre el caso de la mujer descuartizada.

Me explico. Así como para el Galáctico no tenía relevancia que cualquiera robara, para Maduro el abominable crimen tampoco la tiene.

Y así como al Difunto solo le importaba que el robo fuera para alimentar a los hijos del ladrón sin darle trascendencia al delito, al sucesor solo le interesa el asesinato como un show necrofílico con el testimonio del asesino para marcar su campaña de exterminio de la oposición mientras el crimen y la justicia pasan a un quinto plano. Es una curiosa forma de preservar el legado.

José Luis Farías

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Para comentar usted debe colocar una dirección de correo electrónico