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viernes, 24 de marzo de 2017

Diez verdades sobre la situación económica venezolana que probablemente nadie quiere oír por @contrapuntovzla


Por Vanessa Davies


Todo el año 2017 puede ser igual que 2016; es decir, con alta inflación, escasez de productos subsidiados y oferta de bienes a precios impagables, alertan los profesores José Manuel Puente y Richard Obuchi, del IESA

Unos quieren que Hugo Chávez resucite y, con él, las condiciones de vida de las que gozó buena parte de la población durante su gobierno. Otros desean el retorno de la liberalización económica, de una economía sin controles. Y no faltan los que abogan por economía de mercado con un Estado que regule. Todos coinciden en un punto: el deseo de que este presente cambie.

“Hay algo más costoso que hacer reformas, y es no hacerlas”, concluye José Manuel Puente, profesor del Centro de Políticas Públicas del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA). Su gran mensaje: “mientras más tiempo evadas las reformas básicas económicas que la sensatez indica, más sufrirán los sectores populares”.

Richard Obuchi, también profesor del Centro de Políticas Públicas del IESA, le ha criticado al Gobierno que no se tomen medidas oficialmente, pero sí por la vía de los hechos; por ejemplo, con el incremento -no anunciado, pero sí evidente- de los precios de los productos de primera necesidad. Los dos expertos participaron este martes en el foro Perspectivas 2017, organizado por el IESA.

Diez de diez


Estas son 10 verdades que, tanto Puente como Obuchi, señalan sobre la situación económica venezolana. Algunas de estas 10 premisas probablemente rompen con lo que algunos dirigentes políticos esperarían.

1) Incertidumbre. Este es un año “de enorme incertidumbre” ante el colapso económico “más grande de nuestra historia”, indica Richard Obuchi. Variables como inflación y escasez “tienen un desempeño muy negativo”, y eso deja a la población sin saber cómo va a ser su poder adquisitivo.

2) Estabilidad negativa. Todo el año 2017 puede ser igual que 2016: “Las crisis no tienen un piso ni un techo, y las crisis económicas no implican un cambio político”, expone Puente. “La situación económica y social puede empeorar sin que haya un cambio, y eso es una realidad”.

3) Inacción. No habrá buenas noticias para la economía mientras el Gobierno Nacional no corrija el rumbo. Las acciones tomadas hasta ahora, como el cambio de ministros de la economía y las fiscalizaciones de la Sundde, no son las más acertadas, valora Obuchi.

4) "Tira la piedra y esconde la mano". El Ejecutivo no toma medidas abiertamente, pero en la práctica ha permitido algunos cambios que han tenido impactos negativos: “Los precios no aumentan pero en la práctica aumentan; en los anaqueles aparecen unos productos importados y de marcas desconocidas pero con un precio bastante superior al del dólar paralelo”, comenta Obuchi. Estos productos no son comprables por la mayoría de la población, señaló, y su alza no está acompañada por información oficial.

5) Peligros. Si se sigue haciendo lo mismo que en 2016, advierte el analista, la inflación venezolana será tan alta o más que la de 2016. Además, el Producto Interno Bruto (PIB) puede caer entre 4% y 6%.

6) Controles. El desmontaje del control cambiario es la primera medida que José Manuel Puente recomienda al Gobierno. El esquema actual lo calificó como “la camisa de fuerza más importante” que impide el crecimiento económico y la reducción de la inflación en el país. “Este control de cambio colapsó y tiene que ser desmontado”, enfatiza.

7) Precios. Si los precios de los productos no se basan en su estructura de costos “esos productos no van a aparecer en los anaqueles”, reitera Puente. Algunos precios “ya se han ajustado, y entonces vivimos un drama doble: muchas cosas que necesitamos no las hay, y las que conseguimos no las podemos comprar por el precio”.

Pero hay otros bienes cuyo precio está por debajo de la estructura de costos, y “nadie va a producir a pérdida”, plantea Puente.

8) Apoyo externo. Sin financiamiento internacional Venezuela no tendrá dinero para entregarles dólares a las empresas y que estas puedan pagar deudas y adquirir materia prima. Eso es clave “para reactivar producción y reactivar el abastecimiento”, subraya el economista. La nación precisa de entre 25 mil y 50 mil millones de dólares, según sus estimaciones, los cuales pueden provenir del Fondo Monetario Internacional o de una coalición de países.

9) Subsidios, pero directos. Una parte de ese financiamiento internacional debe destinarse a subsidios directos para 30% o 40% de la población, a fin de que tenga acceso a medicinas y alimentos. “Hace falta más y buena política social”, sin discriminaciones, sugiere. En el presente “si usted no tiene el carné de la patria no tiene los CLAP; y eso no puede ocurrir”

10) ¿Viraje? Para José Manuel Puente, el presidente Nicolás Maduro carece del piso político que le permitiría hacer un viraje económico, y tampoco tiene la convicción ideológica de que debe cambiar. “Estamos atrapados en el círculo vicioso de un Presidente débil, que no tiene el piso político para llevar a cabo las reformas necesarias”.

¿Pueden ocurrir en Venezuela hambrunas como las registradas en la Unión Soviética de Stalin y en la China de Mao? Puente afirma que sí y recuerda que, de acuerdo con la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), una parte de la población ha perdido 9 kilos de peso. ¿Esto llevará a la salida de Maduro? No necesariamente, acota el profesor, pues el Ejecutivo puede mantenerse a pesar del hambre.

23-03-17




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