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jueves, 30 de marzo de 2017

La "#155", @SolMorilloB



Por Soledad Morillo Belloso, 28/03/2017

Escrito sobre la primera página, a mano, un "#155". Así de chimba fue toda la puesta en escena de un guión de película de terror. Grabémonos en la memoria ese número: 155. Identifica la puñalada intercostal a nuestra ya tan enferma democracia. A plena luz del día. Samuel Moncada fue el encargado de la maniobra de distracción. Aplicó la técnica de filibusterismo diplomático. Vieja argucia que no le sirvió para ganar la discusión en la OEA, que el gobierno sabía perdida de arranque, pero fue muy útil y eficiente para el verdadero objetivo: que todos nos focalizáramos en lo que ocurría en Washington y no en lo que se había fraguado en el palacete de la injusticia y que el Presidente comentaría en televisión luego del templete en el centro de Caracas que había sitiado al Parlamento Nacional.

Pero la trampa fue todavía más en su tránsito destructor. Redactaron para que prestáramos retinas a la invalidación de la inmunidad parlamentaria. Que eso acaparara titulares, análisis angustiosis; que medios, redes y ciudadanos y hasta expertos en materia constitucional no entendiéramos la clase de marramuncia que nos habían lanzado sobre la escaldada piel.

No soy abogado. Ni experto constitucionalista. Pero no hace falta ser uno u otro para entender que la #155 convierte "legalmente" a Maduro en dictador en fondo y forma. Más tenebroso aún, y para más INRI, no sólo lo convierte en dictador, le ordena serlo. No son entonces los parlamentarios quienes corren grave peligro porque los zamuros les hayan invalidado su inmunidad. Somos todos. Porque estamos en presencia de una dictadura fascista, con todas sus letras, por derivación con suspensión de garantías constitucionales y con la venia, orden y beneplácito de sus "señorías" los magistrados de la máxima casa de justicia. Y así mientras millones de ciudadanos hacíamos colas por comida o medicamentos, mientras los jubilados intentaban rendir una pensión que no llega a 20 dólares mensuales, mientras cientos de miles registraban la basura buscando algo para comer, mientras miles de niños ingresaban a la lista de desnutridos, mientras miles se convirtieron en víctimas de la inseguridad, mientras unos cuantos enchufados nos robaron millones con la complicidad y contuberbio de los jerarcas civiles y militares, mientras todo eso pasaba, a usted, a mí y a todos los venezolanos nos clavaron un chuzo entre pecho y espalda. Y el chuzo tiene número: el #155.

@solmorillob