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lunes, 27 de marzo de 2017

La crisis le cambia el rostro a la adopción en Venezuela por @contrapuntovzla


Por Vanessa Davies


Han aumentado las entregas de bebés "bajo cuerda". A los arreglos entre particulares "en los que el Estado queda pintado en la pared" es necesario darles respuesta institucional, dijo José Gregorio Fernández

Una joven soltera acompañada por su mamá. Una mujer con casi 20 años de matrimonio y varios intentos fallidos de fertilización asistida. Dos parejas con el mismo signo de interrogación en el rostro. Todas y todos asistieron este jueves en la tarde al taller “Ponle corazón a tu sueño de familia”, organizado por Proadopción como parte de la programación de la Semana de la Adopción 2017.

La situación del país ha hecho que coincidan dos cosas: una, que crece el número de bebés en condiciones de ser adoptados debido al aumento de embarazos no deseados (por falta de anticonceptivos, entre otros factores); y otra, hay muchas familias dispuestas a adoptar, explicó José Gregorio Fernández, director de la organización social Proadopción.

Las parejas que antes acudían a la fertilización in vitro o a tratamientos de fertilización asistida, ya no pueden hacerlo, indicó Fernández durante el taller efectuado en la Iglesia Bautista Emanuel, en La Castellana. “Cuesta 4 mil dólares”, agregaron algunos de los presentes en el taller. Y es, además, “una ruleta rusa”, porque puede o no funcionar.

Las condiciones de vida han determinado otros cambios. Hace tres años los niños adoptables podían ser hijos de una madre violada, de una relación incestuosa, describió el director de Proadopción. Ahora, en cambio, “nos llegan madres insignes”, que están criando a tres hijos y no pueden con el cuarto.


“Hay que poner los pies en la Tierra”, instó Sonia, una de las “mamás de corazón”. “No hay pañales, no hay alimentos, no hay medicamentos”. Pero Fernández, acostumbrado a ver buenas nuevas donde otros solo observan obstáculos, señaló que esa realidad les das más oportunidades a niños no tan pequeños.


Pero también, las preocupaciones

Al equipo de Proadopción le preocupa que, atizadas por las dificultades económicas y posiblemente porque las instituciones no son tan rápidas como la crisis lo amerita, han aumentado las entregas de bebés "bajo cuerda", los arreglos entre particulares "en los que el Estado queda pintado en la pared", venta "y otra cantidad de cosas".

Esto crea, advirtió Fernández a Contrapunto, "un río revuelto en el que puede haber tráfico de drogas", secuestro de niñas y niños. Teme que se llegue "a una naturalización por parte de la sociedad", y que termine por verse como algo "natural" que se cambie una cédula y así se consiga un muchachito.

–¿La idea sería agilizar, facilitar el proceso?

–Exacto. Por ejemplo a nosotros se nos ha incrementado el número de mujeres que vienen en conflicto con su embarazo. Y estamos encontrándonos con madres que son madres abnegadas, que dan la vida por los tres que tienen y no quieren hacerle daño al cuarto que viene. La clave es comenzar a trabajar a favor de los niños.

¿Es tan engorroso como dicen?

El objetivo del taller era aclarar qué tan difícil es o no adoptar en Venezuela. “Me han dicho que es engorroso, lento; que las instituciones hacen de todo para que la gente se desanime”, se desahogó una de las asistentes. Un hombre comentó: “Me han dicho que van a quitar el sistema de adopción en Venezuela”.

De entrada, José Gregorio Fernández aclaró que en Venezuela pueden adoptar personas solteras de más de 25 años de edad; parejas estables de hecho y matrimonio. Recalcó que, debido a las regulaciones del país, no se les permite la adopción a parejas del mismo sexo.

Dio un mensaje de esperanza a quienes quieren ser “padres de corazón”: ya sus hijos nacieron y están allí. Con Fernández habla la voz de la experiencia, porque es papá de tres hijos adoptivos: el primero llegó de tres meses de nacido; el segundo, de tres años y medio.

No les restó peso a los exámenes físicos y psicológicos a los que deben someterse papás y mamás, pero subrayó que “lo que la gente llama un papeleo” es una tontería, porque el fruto es un hijo para toda la vida.


Ni fácil, ni difícil

No se puede decir que adoptar en Venezuela sea fácil o difícil, porque no se puede generalizar, precisó Fernández en conversación con Contrapunto. El Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna) tiene oficinas en todos los estados, pero en Caracas se concentra la mayor cantidad de niñas y niños adoptables. “Hay estados en los que los niños adoptables son pocos”.

Las niñas y los niños adoptables “no tienen voz” y pueden estar invisibilizados, y les corresponde a las instituciones darles respuesta para que no se queden eternamente en un centro de atención.

En Caracas "hay una situación muy bizarra", porque muchos niños tienen grandes probabilidades de ser adoptados, pero la autoridad que así lo certifica no lo ha hecho; sin embargo, el juez puede actuar y abrir el camino. "Hay unas carencias en el modelo de adopción ahora, y una de ellas es la de los lapsos", refiere. Una de las vías para la adopción es el consentimiento; la otra es la inexigibilidad de los padres; y la tercera, la privación de la patria potestad.

24-03-17