10 Últimos

domingo, 9 de abril de 2017

Como Chacumbele por @DiarioTalCual


Por Alberto Lovera


Poco le duró al gobierno haber retomado la iniciativa política, tras haber interrumpido el proceso de activación del referendo revocatorio, de posponer las elecciones regionales y hacer naufragar la mesa de diálogo, colocando a la MUD en aprietos. Su arrogancia lo cegó. Menospreció el reclamo de cambio de los venezolanos y la capacidad de las fuerzas democráticas de retomar nuevos bríos. Ha vuelto a perder la iniciativa y se encuentra a la defensiva.  

Se creyó que podía ignorar que está en minoría en el favor popular porque cuenta con recursos de poder para prolongar su dominio autoritario. Se vuelve a equivocar.

Aunque la reingeniería de la MUD ante los nuevos retos ha sido a una velocidad menor de la esperada, ha empezado a mostrar las potencialidades de la articulación de la protesta social y el accionar político, con respeto a cada esfera.

El proceso de revalidación de los partidos políticos a los que fueron obligados por el CNE y el TSJ se transformó en una jornada de reafirmación de la voluntad de cambio. Que alrededor de un millón de ciudadanos se hayan registrado en este proceso no es detalle menor y no puede ser minimizado.

Aunque algunos han menospreciado injustamente la actuación de la Asamblea Nacional, asediada tratando de neutralizarla, ella ha logrado ser el valladar para impedir o poner en evidencia los abusos de la cúpula del poder que pretende saltarse los preceptos constitucionales para perpetuarse.

Si el TSJ trató de sustituir a la AN y darle poderes absolutos al Presidente en una jugada temeraria, es porque creían que habían sumido en la desesperanza al pueblo, pero lo que lograron fue poner al descubierto las fisuras del bloque en el poder, reactivar la resistencia democrática y obligar a los gobiernos del mundo a pronunciarse ante la ya evidente violación sistemática del orden constitucional y democrático. Como diría nuestro estimado Teodoro, hicieron como Chacumbele, que el mismito se mató.


De nuevo está en la agenda, y ahora con más fuerza, la exigencia de convocar a elecciones que están vencidas o por vencerse, reconocer las atribuciones del parlamento, la libertad de los presos políticos, como parte de una salida constitucional, electoral y pacífica de la crisis nacional. Para ello habrá que mantener la presión de la protesta ciudadana articulada con las acciones de la dirigencia democrática, que se reconectó con un pueblo que nuevamente mostró que se activa en los momentos decisivos, en esta tarea titánica que requiere de mucho tino, alejada del voluntarismo estéril, porque Venezuela merece y requiere cerrar este capítulo oscuro, y hacerlo en democracia para que nos reencontremos y elijamos a gobernantes que se preocupen por los intereses de la gente, y no como los actuales que han sometido al pueblo venezolano a enormes privaciones por su afán de perpetuarse en el poder a cualquier precio.


07-04-17