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miércoles, 13 de enero de 2016

¿Cuadros y afiches? El gobierno quiere tapar el dramático cuadro social de pobreza, ruina y escasez por @damianprat


Por Damián Prat C.


La mañana del viernes pasado, muy cerca del edificio donde está Pentagrama FM, la emisora de radio desde la que transmitimos nuestro Público & Confidencial radio, varios cientos de personas, en su mayoría mujeres y muchas de ellas con bebés en sus brazos, se agolpaban a las puertas de un comercio en el que un camión descargaba algunos bultos de pañales. Tristemente, no faltaron empujones, forcejeos y gritos. Es indignante eso que ocurre desde hace algunos años y que se ha ido agravando en los últimos tres años, como resultado del corrupto control de cambio, el cadivismo rojo, losguisos de los amigotes de los jerarcas rojos, el hostigamiento y enormes deudas del gobierno para con las empresas productoras por la importación de insumos. Y también por culpa de -¿se acuerdan?- la mentira del gobierno sobre la “fábrica de pañales Guayuco” que jamás produjo nada. Otro caso, por cierto, de la guerra económica de la robo-lución contra Venezuela y el pueblo. ¿Cuántos millones de dólares se malgastaron en ese proyecto sin terminar nada? ¿De cuáles jerarcas rojos (que hablan de patria y socialismo) fue ese guiso?


Esa misma mañana, a una cuadra de allí, otras cientos de personas se agolpaban en una desesperante cola de varias horas a las puertas de un supermercado propiedad de inmigrantes chinos. Allí la cosa era que había llegado Harina PAN, la de Polar, porque las otras plantas de harina de maíz, las estatizadas, no producen casi nada y por eso la escasez es brutal. Otro caso de guerra económica de la robo-lución contra Venezuela. Estatizaron y arruinaron. La única full producción es la de Polar pese al cerco y hostigamiento. Además a donde los chinos, había llegado algo de jabón azul y de café. La producción de café, gracias al arruinador control de precios por una década y a la estatización del 90% de las torrefactoras, es menos de la mitad de lo que solía ser. Más guerra económica del gobierno contra lo productivo venezolano. Lo que no aparece para nada, entre tantas cosas, es aceite de cocina, gracias a la ruina de las plantas estatizadas por la robo-lución.

Esa mañana, en esa zona del centro de Puerto Ordaz, las carreras de muchas de esas mujeres jóvenes, rompían la rutina. La que lograba comprar pañales, pegaba la carrera hacia el otro comercio a ver si alcanzaba a comprar algo de Harina PAN. Y al revés. Para todas ellas y millones más que a la misma hora pasaban similar angustia y humillación en cualquier otra ciudad de Venezuela, es una burla el bla bla fariseo de los privilegiados jerarcas del gobierno llamando a defender los logros de la revolución. Hartos de tantas ruina y empobrecimiento, con la más brutal inflación -270% cerró el 2015- de hoy en todo el planeta votaron por el cambio y la Unidad para castigar al gobierno, al maduro-cabellismo que traicionó sus expectativas. O cuando menos otros decidieron no ir a votar.

Por cierto, para todos los venezolanos que sufrimos esa desastrosa política económica robo-lucionaria: estatismo salvaje, corrupto control de cambio, destrucción de las industrias que eran productivas, ahogo y persecución a la empresa privada, ruina de Pdvsa y de Guayana, regaladera a los amigotes de otros países, es absurda e incluso ridícula la cháchara del no-economista nuevo ministro de economía, de que la inflación no existe. Es tan halada por los pelos y enrevesada su explicación, tan ajena a la vida real que es fácil suponer que es de esos personajes que un acucioso investigador de izquierda, en los años 80, describía como “los que en su fanatismo ideológico cuando ven que la realidad no concuerda con sus preceptos ideológicos, aseguran que es la realidad la que está equivocada”.

En la cúpula del gobierno la desesperación hace estragos. No son capaces de asimilar que fue su fracaso el que causó su derrota del 6D. Mucho menos son capaces de comprender y rectificar. Entre la soberbia de creerse los dueños de la verdad y la historia, junto con las verdades ideológicas y el terror de perder sus privilegios corruptos empezando por ser investigados y tener que dar explicaciones los desestabilizan y profundizan los errores. En lugar de aceptar que llegó un tiempo de cambio y reinsertarse, intentan usar el poder abusivo que aún acumulan para tratar de impedir a la fuerza las transformaciones. Amenazan incluso a las voces críticas de su propio grupo que desde distintos ángulos reclaman rectificaciones a fondo.

La guerra de los cuadros busca evadir la crisis

Primero reaccionaron acusando al pueblo de traición cuando es al revés. Los traidores son ellos. Luego siguieron con amenazas, retaliaciones y atropellos como la ola de acciones para despedir trabajadores, arrebatar taxis o viviendas. La acción judicial, es decir, el golpe de estado judicial, para desconocer la legitimidad del voto popular intentando desproclamar a diputados e incluso llamando a desconocer a toda la AN. Siguen hablando a nombre del pueblo -incluso para incitar a la violencia- a pesar de que fue el pueblo, pacífico pero lleno de fuerza y coraje, quien los derrotó con sus votos, incluso en muchos de sus lugares emblemáticos. Intentan abusar de su control institucional -aunque sin músculo político ni popular- para forzar una crisis política. Y la más reciente jugada ha sido desatar la guerra de los cuadros con tono, discursos y arengas apocalípticas por el honor de la patria justo porque creen que de esa forma pueden evadir responder por el caos económico y social que han causado. Ordenan crear una crisis por unos cuadros y afiches para intentar desviar la atención del empobrecimiento general que vivimos todos los venezolanos, la brutal escasez e inflación, el drama de las colas y la ruina anti nacional que causaron en el campo y en la industria. De paso, por cierto, reinciden en su habitual derroche ¿y elnegocio corrupto de algunos mandando a confeccionar afiches a costos insostenibles?

El sábado fui de compras a uno de los mercados municipales en una zona muy popular de familias de trabajadores. Poco y muy caro. Intentando, sin éxito, estirar los ultra devaluados bolívares. Ante uno de los puestos, varias personas preguntaban por aceite, jabón de lavar ropa o del aseo personal y algunas cosas más. “No hay…no hay”, es la respuesta más común. Todos nos quejamos menos un fanático gobiernero: ¿no querían cambio?, dijo pretendiendo criticar el voto popular. E intentó comenzar una arenga atajada por una lluvia de voces de rechazo. “¿Acaso ustedes no siguen siendo gobierno?”, suelta uno. “Ah, sí, es que la escasez comenzó hace dos semanas”, replicó otro. Y siguió una lluvia de recriminaciones contra “el gobierno corrupto que desbancó las riquezas del país”. El gobiernero tuvo que irse presuroso. Detalle interesante que alguien allí mismo apuntó: hace unos pocos años muchas voces le habrían secundado. Esta vez nadie le hizo coro. Por el contrario, le respondieron indignados. Signo de cambio.

Por cierto, allí, tímidamente, reaparecieron los huevos, luego de la irresponsable demagogia de hace dos meses del entonces vicepresidente, tratando de recuperar votos decretando un precio de pura politiquería sin importarle arruinar a miles de pequeños productores, arrebatándoles su producto para obligar a vender con enormes pérdidas. Ahora cuestan casi el doble del precio de mercado de entonces. Típica reacción a la escasez. Y cuestan casi 5 veces más que el precio decretado. Son los logros de la revolución. Los resultados de la politiquería irresponsable disfrazada de pueblo y socialismo. El desprecio a la realidad: producir huevos en “estos tiempos de revolución profundizada” solo se puede hacer con costos muy elevados porque los costos de todos los insumos que intervienen en el proceso productivos son muchísimo más altos. Y el bolívar ya no vale nada. Es la inflación más alta del mundo, la que según el flamante nuevo ministro no existe.

¿Qué busca el gobierno con paralizar del todo a Sidor?

Sidor cerró 2015 con apenas 1 millón 50 mil toneladas de acero líquido. Eso es un raquítico 24% de lo que solía lograr antes de la estatización roja rojita. En otras palabras, por segundo año consecutivo (en 2014 la producción fue 1.04) la irresponsable robo-lución destructora de la soberanía nacional destroza el 76% de la capacidad de producción de acero de Sidor. Y se agrava la crisis porque la también estatizada Sidetur perdió más del 80% de su capacidad de producción. Por eso el gobierno ahora importa cabillas, tubos de acero para la industria petrolera, perfiles y laminados de acero, así como hojalata para envases. Vergonzoso retroceso en soberanía nacional. Nunca tuvimos menos patria que hoy.

Las causas son varias y las hemos analizado tanto en nuestro libro Guayana: El milagro al revés como en muchas de estas columnas y en la radio. Abandono de la inversiones y el mantenimiento, sustitución de técnicos calificados y de experiencia por paracaidistas fichas partidistas y/o militares; derroche, corrupción; criterios ideológicos absurdos como que “hay que abandonar ideas de productividad y rentabilidad porque eso es capitalismo malvado”, etc. Un dato revelador: en la acería de Planchones, de 6 hornos de fusión, solo trabajan 2 desde hace al menos 4 años. En la Acería de Palanquillas de 4 solo 1. Varias máquinas de colada continua están dañadas. En todas faltan repuestos e insumos. Muchos. Y las deudas con proveedores son enormes.

Ahora, varios altos jefes hablan de paralizar totalmente las acerías. Eso es paralizar todo. No podrían trabajar los laminadores de cabillas, alambrón, tubos, planchones, etc. Se sabe que, por ejemplo, no hay piezas refractarias para los hornos y esos pocos que no están desmantelados ya no dan para más. Dicen que las deudas con la proveedora brasileña son enormes. Y las plantas venezolanas que producían esos refractarios, fueron estatizadas en 2009 y desde entonces no producen nada o casi nada. Una versión dice que sería por 15 días y que la disfrazarían como parada de mantenimiento. Otra versión es mucho peor y se habla de 3 meses y hasta de 6 meses. No se sabe que se traen entre manos. Hay muchos rumores porque Maduro dijo días atrás que “no le voy a dar ni un bolívar más a empresas deficitarias”. O sea, Maduro y los del cogollo del gobierno, junto con los jefes que ellos han puesto a (mal) manejar la siderúrgica, han arruinado a Sidor con su estatismo salvaje y el manejo irresponsable de la empresa, la quebraron, pero ahora se hacen los willies, se sacuden sus propias culpas y la condenarían al cierre por varias semanas o meses eludiendo sus responsabilidades.

¿Qué hay detrás de todo esto? Porque adquirir un lote de refractarios es relativamente sencillo. ¿Algún negocio chimbo con comisiones con trasnacionales de China? ¿El propósito es castigar a los trabajadores que mayoritariamente votaron por el cambio? Ya -vía TSJ- le han impedido sus elecciones sindicales desde hace un año. Para que no se vea al gobierno perder feo. Impusieron a la fuerza (militar y represiva) un contrato que nadie ha visto, que no está homologado ni existe en la Inspectoría del Trabajo. No hay gobierno más antiobrero, violador de la Ley del Trabajo y de los derechos laborales que éste. Aunque hable mucho de obrerismo y otros disfraces. Ojo. Miles de trabajadores están atentos. Nosotros también.

Varios dirigentes y luchadores sindicales de la tendencia Unidad Matancera han anunciado que están entregando a los diputados de la Unidad electos por los trabajadores y el pueblo de Guayana, un proyecto de ley para el rescate de las industrias básicas. En el estado Bolívar la MUD y el cambio logró 7 diputados mientras el continuismo oficialista PSUV, apenas 1. Otras tendencias sindicales luchadoras no gobierneras están haciendo denuncias sobre la crisis. Denunciando, reclamando, luchando, se puede obligar al gobierno a retroceder en cualquier plan malsano que tenga.


11-01-16

http://www.correodelcaroni.com/index.php/opinion/item/41093-cuadros-y-afiches-el-gobierno-quiere-tapar-el-dramatico-cuadro-social-de-pobreza-ruina-y-escasez


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