Por Adriana Vigilanza, Enero de 2015
Desde el 15 de agosto de 1944, las divisas originadas
por las exportaciones de hidrocarburos en Venezuela debían ser adquiridas de
manera exclusiva por el Banco Central de Venezuela (“BCV”). Con la
nacionalización del petróleo, a través de “Convenios Cambiarios” particulares
entre el BCV y el Ejecutivo Nacional, las operadoras de Petróleos de Venezuela
S..A.(“PDVSA”) podían quedarse con la parte de los dólares producidos,
necesaria para atender su presupuesto operativo.
En el 2003, mediante el Convenio Cambiario No. 1, se creó
un auténtico y general control de cambios(limitaciones universales, no sólo aplicables
a PDVSA, para adquirir o vender divisas en el país). Esa medida se sustentó en
que era necesario “…adoptar medidas destinadas a lograr la estabilidad de la
moneda, asegurar la continuidad de los pagos internacionales del país y
contrarrestar movimientos inconvenientes de capital…”. (Ver Convenio Cambiario No. 1, de fecha 5-02-2003).
Por ello, en el Art. 1 de ese Convenio, se dijo que “El Banco Central de
Venezuela centralizará la compra y venta de divisas en el país…”.
Llegado el 2005, el Ejecutivo Nacional decidió cambiar
esa política. Para ello, por un Decreto[1]
se creó la compañía anónima llamada “Fondo de Desarrollo Nacional” (FONDEN,
S.A.) y desde ese año, las divisas provenientes del ingreso petrolero, en
Venezuela las reciben tres entes: FONDEN, S.A., que equivale al Presidente de la
República (todos sus Directores los nombra él);PDVSA y el BCV. Gastón Parra
dijo que eso era necesario “…para evitar la monetización de los ingresos
petroleros extraordinarios y garantizar una cantidad mayor y continua de
recursos en divisas para el desarrollo del país…”.(Discurso de Gastón Parra, Presidente
del BCV entonces, en el acto de juramentación de la directiva de FONDEN, S.A.).
Supuestamente, FONDEN, S.A. debía servir para el “financiamiento de proyectos
de inversión real productiva en todas las áreas y el mejoramiento del
perfil y saldo de la deuda pública externa o interna”. No obstante, en el 2009,
Nelson Merentes, su Presidente entonces, utilizó más del 50% de lo aportado a
FONDEN, S.A. y no asignado a proyectos, para la compra de notas estructuradas (básicamente,
deuda de Argentina y Ecuador), que perdieron valor y le crearon pérdidas a
Venezuela. Aparte, según infografía publicada en su página web, FONDEN, S.A. destinó
mucho más a compra de armas (11%), que a salud (4%) o educación (0%).
FONDEN, S.A, viola la Constitución y varias leyes. Mucho,
sino todo, lo que fue aportado a FONDEN, S.A. (unos 120.000 millones de dólares,
aunque nadie sabe el monto a ciencia cierta), debió ir al Fondo para la
Estabilización Macroeconómica, que sí es constitucional (Art. 321 de la
Constitución) o al Fondo de Ahorro Intergeneracional (“FAI”, Art. 55 de la
LOAFSP), a los cuales no se les aportó “ni medio” desde 2002.Es decir,
Venezuela falló en ahorrar los excedentes de la renta petrolera que según el
Art. 311 de la Constitución, debe privilegiar el gasto en educación y salud.
Aunque con forma de compañía mercantil, FONDEN, S.A. es en sustancia un mero “Fondo”,
no Constitucional, al cual van predestinados unos recursos (los provenientes de
la venta de petróleo). La Ley Orgánica de Administración Financiera del Sector
Público (“LOAFSP”), en su Art. 34, sólo admite predestinaciones de ingresos
respecto de Fondos de origen Constitucional, que no es el caso de FONDEN, S.A..
Como FONDEN S.A. no produce nada, con su creación se violó, además, el Art. 29
de la Ley Orgánica de Administración Pública, que prohíbe al Ejecutivo crear
una S.A, que no tenga fines empresariales (es decir, que no venda un bien o un
servicio). FONDEN, S.A. permite la interferencia del Ejecutivo Nacional en la
política monetaria del país, lo cual viola el Art. 148 de la LOAFSP y Arts. 318
y 320 de la Constitución (“el BCV no estará subordinado a directivas del Poder
Ejecutivo y no podrá convalidar o financiar políticas fiscales deficitarias”). FONDEN,
S.A. pagó a proveedores internos, en divisas, al tipo de cambio oficial,
constituyéndose en un CADIVI paralelo (Ver artículo de José Guerra, titulado
“Juicio a Gerentes, Cabeza e Isea”) y violando el Art. 8 de la Ley del BCV, que
dispuso que FONDEN, S.A. sólo pagaría en divisas. Evidentemente, con FONDEN,
S.A. el Presidente “bypaseó” el control sobre el gasto público, usurpando una
competencia que es de la Asamblea Nacional (se violó el Art. 187.22 de la
Constitución).
En 2007, la gente rechazó la propuesta de reforma que
eliminaba la autonomía del BCV, porque se temía que eso generaría pérdida del
valor de su moneda, pero esa autonomía ya hacía 2 años que había sido
entregada, por el propio BCV, a FONDEN,
S.A., es decir, al Presidente de la República. En mayo de 2007, Rodrigo
Cabezas, Ministro de Fianzas y Presidente de FONDEN,S.A., declaró: “Cambiamos
la distribución del excedente petrolero en el país”. Y efectivamente, la
cambiaron. De forma inconstitucional e ilegal. Para beneficio de corruptos y de
gobiernos extranjeros, en perjuicio de los venezolanos de hoy y del futuro, a
quienes legan una moneda completamente devaluada. No es casualidad que
Venezuela tenga la inflación más alta del planeta. Como guinda de esta gran
torta, en septiembre de 2014 reformaron el objeto social de FONDEN para
permitirle expresamente "realizar operaciones financieras que representen
endeudamiento”.
Cínicamente, el BCV acaba de emitir un informe sobre
su desempeño en el 2014, donde se lee:
“…En febrero de 2014, sectores políticos
desencadenaron acciones de violencia callejera, llamadas coloquialmente
“guarimbas” (…) Estas acciones contra el orden nacional impidieron la cabal
distribución de los bienes básicos a la población, así como el desarrollo
normal de la producción de bienes y servicios. Esto se tradujo en un repunte
inflacionario, y en una caída de la actividad económica (…)”.
Sin embargo, ese mismo informe muestra una cosa bien distinta:
la inflación de enero, febrero y marzo
de 2014 fue, según el BCV, de 5.7%, inferior a la que hubo en los mismos
meses, en el año 2013 (6.1%, según el propio BCV), cuando en el país no había
protestas sino incertidumbre, pues se desconocía qué había pasado con la salud
de Chávez y si Diosdado Cabello asumiría o no la Presidencia de la República.¿Se
entiende ahora qué es lo que llevó al Bolívar Fuerte a ser el Bolívar más débil
de nuestra historia?Violar la Constitución, sí tiene precio.
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[1] Abogada UCV.
Especialista en Derecho Tributario, UCV. Corredactora de la Ley Orgánica
del Poder Público Municipal, de la Ley Orgánica de Hacienda Pública Estadal y
de Ley de Registros Públicos y Notarías. Ex Gerente Legal y de Impuestos de BP
Venezuela y abogada del Dpto Legal de Lagoven, asignada al llamado “Proyecto
Cristóbal Colón” en 1991.
[2] Decreto No. 3.854, del 29 de agosto de 2005.
Gaceta Oficial No. 38.261, del 30 agosto de 2005.
Artículo publicado en la Revista ZETA en Enero de 2015

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